Libertad!
lunes, 8 de diciembre de 2008
Venezolanos confían cada vez más en el voto
Para Machado es un error no denunciar las irregularidades de los eventos electorales por temor a que la desconfianza genere abstención (Kisaí Mendoza)
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Las irregularidades
Los logros alcanzados por la oposición en los últimos dos procesos electorales no están atados a una limpia actuación del árbitro, sino a la participación de la ciudadanía en la defensa de su voluntad expresada en las urnas, afirma María Corina Machado, presidenta de la Asociación Civil Súmate. Asegura que el análisis de los eventos comiciales en el país desde 2004 revela que existe una gran diferencia entre la confianza de los venezolanos en el voto y la que genera el operador electoral. "Si hay algo positivo de todo lo ocurrido en esto años tan difíciles es haber entendido que se puede desconfiar del Consejo Nacional Electoral (CNE) pero revalorizar y defender la institución del voto".
A su juicio, comprender que hay un administrador electoral que "ha cometido innumerables irregularidades; que está parcializado y que incluso estaría dispuesto a hacer mayores alteraciones en el futuro", resulta una ventaja en términos de trazar estrategias de participación y de defensa del voto. "El gran reto está en qué hacer: nos quedamos de brazos cruzados y nos frustramos, o ponemos creatividad, inteligencia, trabajo, constancia y organización para superar los obstáculos, esto último fue lo que pasó en las dos anteriores consultas y lo que marcó la diferencia".
Machado cuestiona la tesis de que no se puede denunciar al CNE porque eso genera desconfianza y esa desconfianza genera abstención. Asegura que ese es un "chantaje irresponsable", que lo que hace es cerrar los ojos al pueblo y que además desconecta al liderazgo de la gente que efectivamente vivió esas irregularidades en carne propia, en su centro de votación.
La presidenta de Súmate subraya que la desconfianza en el CNE está más que justificada y no es exclusiva de los sectores que se oponen al Gobierno. "Llama la atención que las denuncias más fuertes sobre el árbitro electoral han sido realizadas por la disidencia del chavismo: PPT, PCV, Podemos, partidos que se consideran independientes o seguidores del Presidente, que estuvieron muy cercanos al CNE pero que ahora al tener que disputarse espacios con el PSUV se hacen eco de cuestionamientos planteados hace mucho tiempo".
Los retos del futuro El 2 de diciembre de 2007 y el 23 de noviembre pasado tuvieron un efecto positivo en los venezolanos, que se dieron cuenta de que podían manejar las condiciones adversas para defender el voto como institución y la descentralización como principio constitucional. Para Machado, ahora se plantea un nuevo reto: hacer frente "a la intención continuista del presidente Chávez", es imprescindible tomar en cuenta las irregularidades cometidas por el árbitro antes, durante y después del último proceso para poder hacerles frente a futuro.
Un registro electoral inauditable, unas máquinas captahuellas que se mantienen en el proceso para intimidar al elector; el uso de los medios del Estado para hacer campaña y el tema de las inhabilitaciones políticas son algunas de las irregularidades que Súmate identificó antes del día de la votación. Machado explica que otra serie de anomalías se presentaron durante la jornada electoral del pasado 23N: "Usando como argumento la complejidad del proceso se justificó que miembros de mesa asistieran a algunas personas a sufragar; afortunadamente la normativa electoral de este año incorporó un ar- tículo que restringía a un acompañante por persona".
Otra gran cantidad de denuncias que llegaron a la organización se referían a los obstáculos que impusieron efectivos militares del Plan República y funcionarios del CNE a la labor de los testigos: "Desde la prohibición de entrada al centro electoral, a pesar de estar acreditados por el CNE, pasando incluso porque en algunos momentos el Plan República intentara desalojarlos o limitarles el acceso a las actas". Señala que también generó mucho ruido en varios estados una supuesta orden a los miembros de mesa de hacer el sorteo de las cajas a ser auditadas a las 2 de las tarde, y de notificar al CNE en dónde se realizaría la revisión. "Lo que obviamente de haberse hecho hubiera anulado la aleatoriedad del proceso y la validez a la auditoría". La irregularidad más notoria que se presentó el pasado 23 de noviembre se refiere al cierre de centros. "Las denuncias son múltiples sobre lugares en los que ya a las 4 de la tarde no había electores en cola y aun así el Plan República y el personal del CNE obligó a mantenerlos abiertos hasta después de las 6, 7 y hasta las 10 de la noche; incluso hubo quejas de que se obligó a la reapertura de algunos centros de votación".
La directiva de Súmate advierte la gravedad de una anomalía como ésa, con la cual "se permite la alteración de los resultados, tomando en cuenta que propicia que se obligue a ciudadanos a votar, al tiempo que genera dudas acerca de que algunos grupos movilizados puedan estar sufragando más de una vez.
Hay que tomar en cuenta que además retrasa la conclusión del proceso y sobrecarga de trabajo a miembros y testigos de mesas. No son menos graves las fallas que se presentan después de cerrado el acto de votación -asevera María Corina Machado-, quien coloca como ejemplo el referendo sobre la reforma realizado el 2 de diciembre de 2007.
"A más de un año de la consulta todavía hay 13,5% de las actas que no han sido publicadas. Un millón ochocientos mil votos que no aparecen, no están en la página del CNE ni se han entregado a los partidos o a alguna organización civil". La clave está en la unión Ante la posibilidad cierta de que en el primer trimestre de 2009 se realice la consulta sobre la enmienda a la Constitución para la reelección indefinida, Machado insta a los partidos de oposición a consolidar la unidad en favor de la defensa del voto. vcastillo@eluniversal.com
sábado, 6 de diciembre de 2008
Chávez ya no tiene la mayoría electoral, oposición y disidencia tienen el 51% Alfredo
Chávez, a pesar del enorme esfuerzo que hizo asumiendo la dirección de la campaña, utilizando todo el poder del estado y poniendo al frente su imagen, perdió. El país está dividido, el tiene el poder del Estado, pero no logró que la mayoría de los venezolanos reconociera su liderazgo ni los convenció que los candidatos que tanto apoyó eran los mejores.
Un análisis minucioso de los datos oficiales de las elecciones del 23N revelan que Chávez perdió mucho más de que lo quiere reconocer. En realidad si tomamos el voto popular democrático, el que no apoyó a los candidatos de Chávez y lo comparamos con los votos que sacaron los candidatos oficialista, encontramos que Chávez no ganó y está en minoría.
La mayoría de los análisis han resaltado que la oposición creció en cuanto al número de gobernaciones, de dos a cinco, pero que le fue mal en las alcaldías pues pasó de tener 70 a tener sólo 20. Por otra parte, el gobierno argumenta que en realidad ellos ganaron más gobernaciones pues recuperaron cinco de las seis gobernaciones que estaban en manos de la disidencia.
Sin embargo desde el principio El Nuevo País ha insistido que Chávez es el perdedor absoluto de esta contienda. Así lo destacó el día después de las elecciones.
Municipio a municipio
Cuando se hace un análisis más detallado de los resultados electorales, municipio por municipio, enfocándose no en quien ganó o quien perdió las alcaldías y las gobernaciones, se producen sorprendentes revelaciones que desdibujan la matriz de opinión de que la oposición gano “un poco” pero Chávez ganó el plebiscito.
Un grupo de personas, la mayoría perteneciente a la Unidad de Análisis Electoral de COPEI, sacó sus calculadoras y comenzó a sacarle punta a sus lápices para dar una mirada más científica a los números del CNE. De allí se desprenden resultados muy importantes
En voto popular democrático, el voto de quienes aspiraban a una Venezuela plural en las alcaldías superó al rojo-rojito. Los votos válidos para elegir alcaldes del PSUV y de los otros partidos que apoyaron a los candidatos de Chávez sólo alcanzaron a ser 5.182.847.
A pesar de que los candidatos de Chávez ganaron 17 gobernaciones, el voto democrático fue mayoría en 12 estados más la Alcaldía Mayor de Caracas. Además, otros tres estados los ganaron los rojitos por menos de 2% de los votos (Anzoátegui, Aragua y Lara).
El voto Urbano
Por otro lado, en 18 de las 27 ciudades más importantes del país, donde se concentra la mayor votación y la mayor pobreza urbana, la fuerza democrática popular sacó más votos que el chavismo, aglutinando el 53,2 % de los votos válidos. Los municipios de estos centros poblados, de más de 50.000 habitantes, acogen al casi 70% de los votantes del país.
El voto demócrata, a pesar del esfuerzo de unidad, se dividió entre varios candidatos y esto permitió que Chávez recuperara o retuviera varias gobernaciones en que no es mayoría. Por ello, en los estados Barinas, Bolívar, Cojedes, Mérida, Yaracuy e incluso Vargas, a pesar de que los rojitos perdieron se alzaron con las gobernaciones.
En cuanto a las alcaldías se produjo el “efecto Chacao”, y docenas de ellas se perdieron por falta de unidad. Por ejemplo, la falta de unidad en Bolívar hizo que aunque el PSUV perdiera once alcaldías en términos de votos, la fuerza popular democrática solo obtuviera tres. Lo mismo sucedió en Carabobo donde se ganaron dos alcaldías cuando con el voto democrático había ganado en ocho municipios.
Chávez, a pesar del enorme esfuerzo que hizo asumiendo la dirección de la campaña, utilizando todo el poder del estado y poniendo al frente su imagen, perdió. El país está dividido, el tiene el poder del Estado, pero no logró que la mayoría de los venezolanos reconociera su liderazgo ni los convenció que los candidatos que tanto apoyó eran los mejores.
alfredomichelena@gmail.com

VER
viernes, 28 de noviembre de 2008
Argelia Ríos // Las trompetas del cambio: de vuelta a 1998

Lo del domingo pasado fue "un segundo clarín de alerta"... La expresión pertenece a William Izarra, quien, distanciado de las elaboraciones propagandísticas de su hijo, el ministro de comunicación, ha preferido mencionar las cosas por su nombre, aunque al hacerlo contribuya a demoler la muralla de mentiras que su propio retoño se esfuerza en levantar para enmascarar el revés oficialista. Observador meticuloso del "proceso", Izarra-papá no desestima que el 23N es la secuela inexorable del referendo constitucional del 2D y, probablemente, la antesala de una próxima derrota, a la que de antemano calificada de "fatal".
En opinión de este ideólogo de la "democracia directa", sólo un incremento de la ideologización popular podría revertir las trompetas del cambio que el país está haciendo sonar: un antídoto que, sin embargo, contiene el veneno de la inocuidad, al magnificar los orígenes etéreos de las pérdidas sufridas, desestimando la simpleza de las causas reales de la ruina del chavismo en algunas de las zonas más estratégicas del país.
Aunque Izarra acierta en definir lo que sucedió el domingo como una resonante campanada, sus interpretaciones exhiben el germen que mantiene inviabilizado al proyecto de Chávez. De hecho, no son distintas a otras tantas que ya se exteriorizan en los circuitos cerrados de la revolución, donde no hay mención alguna de los problemas de la gente, ni tampoco inquietudes "humanistas" sobre la ineptitud del Estado para darles respuesta. Es claro que si el oficialismo no entiende que la depreciación de su promesa obedece a las frustraciones generadas por la deficiencia de la gestión pública y al desencanto ocasionado por el "estilo" vulgar y picapleitos del presidente Chávez, con toda seguridad se materializará la tercera derrota, a la que Izarra teme con elocuente sinceridad.
El camino hacia esa catástrofe bolivariana lo están preparando quienes contribuyen a que el mandatario eluda las rectificaciones de rigor, morigerando la importancia de este segundo revés político... Así, del mismo modo como desconoció la clarinada del 2D, hoy el mandatario menosprecia -mediante cifras escogidas con pinzas- el mensaje del domingo. Pero, lo que por segunda vez acaba de presenciar el país no tiene discusión: el revolcón de la reforma constitucional, en diciembre del año pasado, fue alcanzado con el voto negativo de apenas ocho estados del territorio nacional. Entonces el "Sí" de Chávez logró alzarse en 16 regiones; sólo una menos que en esta ocasión.
Al igual que ahora, el mapa del 2D lució rojo-rojísimo: sin contar con que la distancia entre gobierno y oposición se redujo el domingo a la misma diferencia de 1998: apenas 700 mil votos... Desde donde se le vea, un desastre para quien llegó a ostentar hasta 3 millones de sufragios más que sus adversarios. Como dice Izarra, las trompetas del cambio están sonando.
Argelia.rios@gmail.com
Rafael Diaz Casanova // El mapa político
Cuando escribimos esta nota apenas han transcurrido treinta horas de la emisión del boletín oficial del CNE. La espera fue larga y los resultados informados por la autoridad electoral nos dibujan un mapa que tiene consideraciones muy importantes.La polarización del electorado es evidente. En cada circunscripción los electores se dividen en dos bloques de fuerzas similares. Existe un sector de votantes que, por las razones que sea, sufraga por los planteamientos oficiales. Existe, paralelamente, otro sector que lo adversa.
Pero lo más importante es que a pesar de que se realizaron las votaciones colectivas con la más alta participación ciudadana, la abstención fue de uno por cada tres electores.
El sistema de votación ha sido demasiado complicado. Hubo circunscripciones donde los electores tuvieron que sufragar cuatro veces y otras donde la elección cubría diez posibilidades. Si bien los resultados relacionados indican que la gran mayoría fue capaz de hacerlo adecuadamente, no entendemos cómo se expone a la ciudadanía a un proceso que requiere de mucha sagacidad e inteligencia superior.Los resultados presentados y las autoridades elegidas demuestran que existen dos Venezuela diferentes. La de los centros urbanos que deploran la inseguridad, la corrupción, el abuso de poder y el concubinato de los poderes públicos y la Venezuela que vive en los pueblos y campos, que ignora todas esas situaciones.
También se puede identificar la Venezuela que expresa su opinión con libertad de criterio y la que es compelida con métodos de dudosa validez.La autoridad electoral merece un comentario. Si bien hizo todo el esfuerzo posible por aparentar independencia, fue notorio que el sector oficialista fue tratado con guante de seda mientras a la oposición se le despreció y en muchos de sus planteamientos, se le ignoró.
No puede olvidarse el capítulo de las inhabilitaciones promovidas desde Miraflores a través del Fiscal General de la República. Una vergüenza democrática y una paradoja constitucional.Nos resulta también vergonzoso que las actuaciones de la autoridad electoral tengan que ser vigiladas muy de cerca, en todas las instancias posibles, por el propio electorado.
Las actuaciones de los estudiantes, de SUMATE y de amplios sectores independientes y muy comprometidos con el acto electoral fueron decisivas para lograr que los resultados electorales se acerquen al deseo de los electores.En esta oportunidad se impuso una actuación de la fuerza armada que fue notoriamente más fuerte que en todas las ocasiones anteriores. La ciudadanía nacional ha demostrado que su participación en las contiendas a la que se le ha sometido, las ha realizado con un espíritu cívico que bien quisieran para sí pueblos que se dicen más cultos y mejor instruidos. La casi totalidad de los electores concurre a las urnas electorales con la claridad de criterio de que solo va a expresar su opinión y a ejercer su derecho. Solo personas desvergonzadas actúan de manera inconveniente como el candidato que se presentó al acto de votación con una gorra de su partido, contraviniendo expresa disposición electoral.Los resultados, cuyo análisis merece mucho tiempo y su relación muchísimo espacio, nos presentan una situación donde las autoridades elegidas y las que existen, tienen que concurrir en las labores que pongan a la colectividad como sujeto principal de sus actuaciones. Los venezolanos queremos una sociedad plural, libre, diversa, democrática, donde la iniciativa del ciudadano sea respetada y donde se pueda vivir con paz, con seguridad, con orden, con trabajo seguro y con todas las condiciones que garanticen una vida mejor. rafael862@yahoo.com
Miguel Ángel Santos // Mayoría a la vista
El resultado más importante del domingo resulta de sumar los votos a nivel de gobernación (tomando Libertador, sin incluir Alcaldía Mayor, para evitar el doble conteo en Miranda). Visto así, el Gobierno sacó 5.457.630 votos, por 4.107.000 de los candidatos de oposición. Esta es la cifra que ha repetido Müller Rojas, la que manoseó Chávez, más de un millón trescientos mil votos de diferencia. No incluyen allí los 810.257 votos de los candidatos disidentes (Julio César Reyes, Lenny Manuitt), o de aquellos imposibles de identificar como gobierno, oposición o disidencia (Claudio Fermín, Augusto Uribe).
Si esos votos se agrupan en dos categorías, pro gobierno (5.457.630) o antigobierno (4.917.257), la diferencia se reduce a 52,6% - 47,4%. Ahí, ahí. El deterioro que se nos viene encima, no tanto por la caída en los precios del petróleo sino por la mezcla de ignorancia, irresponsabilidad e improvisación predominante en la política económica, podría dar ese empujón final. ¿Es válido verlo así? Depende del tipo de elección.
Quizás no sea un buen espejo para una presidencial. Pero sí sería válido para cualquiera de las elecciones que le encantan al nuestro: Chávez vs. Chávez.
En una eventual consulta por la reelección indefinida ese 47,4% sería un buen piso, pues habría que sumar (o restar) a aquellos que, aun votando por el gobierno el domingo, rechazan la presidencia vitalicia. Con quedarse en su casa tienen. Habrá que buscar otra vía.
Si el domingo se hubiesen elegido representantes a la Asamblea Nacional, la oposición hubiese quedado a tiro de la mayoría. El Gobierno ha arrasado en el interior, principalmente con candidatos y liderazgos surgidos de las regiones. Ese también es un triunfo de la descentralización. Allí la oposición tiene que asumir el reto de renovar su liderazgo.
Si bien Antonio Ledezma fue capaz de reinventarse, en muchos otros casos los candidatos de la unidad resultaron ser verdaderos cadáveres políticos; se dieron una vuelta por ahí, para saludar gente y tomarse un marroncito, para salir vapuleados en varios casos con menos de 30%. Chávez ha pulverizado a la disidencia, quienes trataron de venderse como un poco de allá y otro poco de acá apenas sumaron 7,8% de los votos.
Aún así, ese grupo le hace una falta enorme a la oposición. Queda por ver si terminan de cruzar al charco (a-la Ismael García), o si prefieren pagar el altísimo precio que Chávez les va a cobrar por la traición. Otros que han perdido mucha credibilidad en este proceso son los encuestadores. La diferencia con que ha ganado la oposición sus espacios es mucho mayor que los márgenes de error de los instrumentos de medición.
El jueves en la tarde dos de las más serios afirmaban que "lo único seguro era Nueva Esparta". ¿Y entonces? Comienza un nuevo día. Al igual que en diciembre pasado, la falsa magnanimidad y gallardía oficial serán seguidas pronto por un ataque frontal, por un saboteo constante. Se requiere de un esfuerzo gerencial ciclópeo en los espacios que se han ganado. Todo queda por hacer. Aún así, el 23-11 le ha puesto los límites de la anhelada mayoría a quienes se oponen al Gobierno, si no al alcance de la mano, sí por lo menos a la vista. http://www.miguelangelsantos.blogspot.com/
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Robert Carmona Borjas // Una vez más contra la pared
Antonio Cova Maduro // Primeros análisis
Resurrecciones (la de Ledezma), decapitaciones (la de Aristóbulo) y desapariciones, de todo hubo en este espléndido domingo 23. Pero hubo más: el reconocimiento, gracias a un desliz de Aristóbulo, de la fuerza del antichavismo en Caracas -y en muchos otros sitios- que sacó a cientos de miles a votar. Se puede decir, sin temor a equivocarse, que el papel de comandante de campaña de la oposición le tocó, enterito, a Hugo Chávez Frías.
Allí están Zulia y Carabobo para probarlo. ¡Gracias por favores recibidos! Los temores de que parte de la clase media urbana se quedara en casa, viendo los toros "desde la barrera" (sus televisores), quedaron desmentidos. ¿No sería, más bien, que esos temores incrementaron -de manera decisiva, ya lo sabemos- una fuerte presión boca-a-boca sobre mucha gente para que saliera a votar? Sus votos fueron decisivos para las victorias de Ledezma, Capriles Radonski y Ocariz. Gracias, una vez más, al revulsivo que las sacó en masa a la calle: Chávez y sus repetidores.
Por todas partes aparece la fuerza de la oposición unida, y donde ella no logró sobrepasar necias ambiciones personales, como fue el caso del estado Bolívar, los resultados hablan por sí solos. Algo más grave, quizá, la ambición, con mezcla de soberbia, de los Salas, garantizó que un chavista vaya a ser el alcalde de Valencia. La candidata de Proyecto Venezuela le quitó la tajada con la que Cocciola se hubiera convertido en un baluarte de la oposición. Como todo error se paga, será el gobierno estatal de Salas Feo quien cargue con las consecuencias. Lo mismo sucedió con la confianza en sus propias fuerzas que adoptó el chavismo disidente. De haberse acercado con ánimo de unidad a la oposición constante, otro gallo hubiese cantado en Barinas y Guárico. Son tareas de fina reconstrucción por ambas parte las que se requerirán en estas zonas de disidencia.
La disidencia chavista corre un grave peligro, y si Chávez actúa con inteligencia -cosa que no le es fácil- podría liquidarla de una buena vez. El desempeño de esa disidencia en Aragua, Guárico, Sucre (extrañamente) y en Trujillo y Portuguesa (feamente), puede provocar en ellos una auténtica desbandada. En esas zonas toca a la oposición unida abrirle los brazos y garantizarles un espacio. De no hacerlo, Chávez se los tragará, como Cronos engullendo a sus hijos. Conocidos estos primeros resultados, hay que acercarse con lupa a ver los resultados de letra chiquita. Debemos conocer cómo quedó el cuadro de las alcaldías, que son, quién lo dudaría, las instituciones más cercanas a la gente, las que primero deben responder a sus urgencias y necesidades cotidianas. Otros importantes resultados los constituyen los obtenidos para los Consejos Legislativos en cada estado.
Estos podrían tener un importante significado en los estados donde la disidencia chavista era un actor importante (Barinas y Guárico), porque en ellos una eventual coalición con la oposición unida lograría el control de éstos y, consecuencialmente, un freno a sus andanzas. La oposición debería tener un comando dedicado exclusivamente a trabajar este asunto. De no hacerlo, las ofertas del chavismo se moverán raudas con ese propósito. Ojo con este asunto. Hay algo que no debemos perder de vista: con un barril de petróleo más barato que uno de agua potable, el Gobierno la tiene muy difícil para dentro de muy pocos meses. Tanto que a lo mejor la oposición termina dando gracias a Dios por no haber ganado el grueso de las gobernaciones. La campaña que el chavismo desplegó de manera obscena, con containers de neveras, lavadoras y otros electrodomésticos, así como lo que líderes de la oposición llaman el efecto nómina, se van a convertir en cicuta para el régimen.
En efecto, urgido por las encuestas, el chavismo se vio obligado a crear la ilusión del Dorado: hay plata para todo y para todos. ¡Anótense! ¿Con qué cara les dirá en los próximos meses que todo se volvió sal y agua? Que en plena elección quedaran a oscuras determinadas regiones del país dice mucho de lo que el régimen no logra hacer. Eso no hará otra cosa que empeorar y la oposición unida debe mostrar al país entero que hay otra forma de gobernar.
Y que están dispuestos y disponibles para actuar en lo que haga falta. La unidad de la oposición es su mayor tesoro, pero ésta tiene que afincarse en una capacidad y eficiencia que, por contraste, haga notoria la torpeza e incompetencia del régimen. Los votantes indicaron un rumbo, se trata ahora de mostrar que estaban en buen camino. antave38@yahoo.com
Fwd: Comparación resultados elecciones 2004 - 2008 AAA
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Elecciones: Chávez gana pero pierde el corazón político y económico del país
Un día después de las elecciones regionales, y con un conteo cercano al 100 por ciento de los votos en 22 estados de Venezuela y el Distrito Federal, la oposición obtuvo casi un 48 por ciento de los sufragios, a pesar de que ganó sólo en seis regiones del país mientras el oficialismo obtuvo 17 gobernaciones.
De un total de 10,625,407 votos contabilizados oficialmente hasta el lunes por el Consejo Nacional Electoral (CNE), los candidatos oficialistas obtuvieron 5.56 millones de votos, mientras que la combinación de opositores a Chávez y disidentes alcanzó 5.1 millones.
Resaltando el triunfo en 17 estados y una de las cinco alcaldías del Distrito Federal, el presidente Hugo Chávez declaró el lunes que "estos números y esta gran victoria socialista es una señal muy fuerte. El pueblo me está indicando: Chávez, sigue por el mismo camino, el camino del socialismo''.
Sin embargo, la pérdida de las seis regiones más ricas, pobladas e importantes del país desde el punto de vista político, podría signficar para el proyecto socialista del presidente Chávez un revés con importantes consecuencias a futuro, un fenómeno reconocido por sus propios seguidores.
"Hoy el chavismo, más allá de la cantidad de gobernaciones y alcaldías que sean exhibidas como señales de triunfo, ha sufrido una derrota de carácter cualitativo que puede ser disimulada pero jamás escondida'', indicó Vladimir Villegas, ex alto diplomático chavista que ha expresado críticas al gobierno.
Reconociendo la necesidad de revisar errores, la dirigente del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Vanessa Davies, admitió la necesidad de "asumir con humildad una revisión interna con la militancia y simpatizantes'', con el objetivo de "que se dé un proceso de autocrítica, necesario para dar reimpulso al proceso revolucionario''.
La derrota del chavismo en importantes enclaves de la capital venezolana, dejó fuera de juego también a importantes figuras estrechamente vinculadas al entorno del presidente, como Diosdado Cabello, gobernador saliente de Miranda; Aristóbulo Istúriz, ex ministro de Educación que perdió en la Alcaldía Mayor; Jesse Chacón, ex ministro del Interior y Justicia que fracasó como aspirante a la alcaldía de Sucre; y Mario Silva, un conductor de televisión considerado como un protegido de Chávez.
Para analistas y observadores, el triunfo alcanzado por la oposición en las elecciones regionales, contra todo pronóstico, mostró a lo sumo un país dividido en fuerzas políticas equivalentes, y un avance notable.
"Lo logrado por la oposición es algo extraordinario'', comentó el analista político Joaquín Pérez Rodríguez. "Las elecciones se produjeron en un escenario en que uno de los actores, el presidente Chávez, utilizó y abusó todos los recursos y mecanismos del Estado para apabullar a la oposición, y aún así, la oposición le gana la mitad de los votos''.
"Los votos democráticos subieron de 2.8 millones en el 2004, a 5.1 millones en el 2008, es decir, crecimos en un 80 por ciento'', estimó Paulina Gamus, analista y ex dirigente del opositor Acción Democrática.
Gamus estimó que la población bajo mandatarios regionales chavistas bajó de 22.2 millones en el 2004, a 15.2 millones en el 2008, una caída de 31 por ciento. En contraste, la oposición subió de 3.8 millones hace cuatro años a 12.5 millones de personas este año, un crecimiento de 228 por ciento.
En un editorial publicado el lunes, el director del diario Tal Cual, Teodoro Petkoff, aseguró que el mandatario venezolano promovió la noche de las elecciones "esfuerzos inauditos de manipulación para tratar de demostrar que los logros de la oposición no habían sido tales'', e ironizó sobre que al no poder modificar los resultados, Chávez "no podía ocultar el despecho que lo consumía''.
"Chávez decía que nos iba a dar en la madre. Pues bien, la oposición le dio en la madre: le ganó la capital de la República'', escribió el editor.
Petkoff se preguntó si Chávez se acostumbrará a "la idea de que existe una mitad del país que rechaza el proyecto personalista, autoritario, autocrático y militarista que él encarna, y que la mitad del país le ganó el centro político más importante de la República''.
Los resultados del domingo mostraron también el surgimiento de una nueva clase de liderazgo dentro de la oposición, incluyendo potenciales candidatos presidenciales.
"Los defensores de la libertad y de la democracia tienen ahora una nueva generación de presidenciables'', dijo Vladimir Gessen, ex diplomático venezolano y analista político residente en Miami.
Entre los nombres mencionados por Gessen y otros analistas, se encuentran el de Antonio Ledezma, que ganó la alcaldía metropolitana de Caracas, el nuevo gobernador Henrique Capriles Radonsky, de Miranda, y Henrique Salas Feo, que repite como gobernador de Carabobo, además de líderes como Leopoldo López, Gerardo Blyde y Carlos Ocariz.
El avance de la oposición en los comicios regionales tendrá también un efecto latinoamericano, advirtieron expertos.
"Lo que viene para Chávez de ahora en adelante es una creciente dificultad de sostener la pegada de su modelo en el exterior'', dijo el internacionalista y politólogo Aníbal Romero.
"Muy difícilmente puede Chávez ahora vender un modelo de socialismo que está siendo gradualmente rechazado en Venezuela, y cada vez de un modo más claro'', agregó Romero, académico de la Universidad Metropolitana de Caracas.
elnuevoherald.com
Triunfo que conmueve
Bien podemos calificar de histórica la jornada vivida ayer en nuestro país, cuando el pueblo venezolano, sobreponiéndose al despliegue más inclemente y aterrador jamás puesto en práctica por gobernante venezolano alguno para amedrentarnos, acorralarnos y condenarnos a la abstención y enclaustrarnos en nuestras casas fue gloriosamente respondido con la mayor movilización popular jamás vivida en proceso electoral de esta naturaleza. Contrariando la amenaza de tanques y artillería pesada en las calles de Carabobo si triunfaba la oposición o el despliegue de infantería que haría correr la sangre por las calles del Zulia si eran derrotados los candidatos oficialistas, Venezuela amenace hoy iluminada por el radiante sol de la libertad, en la mayor paz y con absoluta tranquilidad social. Y en Carabobo y en el Zulia, en Miranda y en Nueva Esparta, en Táchira y en la Alcaldía Mayor flamea la bandera multicolor de la democracia.De todos esos triunfos, el que más me conmueve es el de Antonio Ledezma. Porque lo logra en el corazón mismo del Poder, en las entrañas del chavismo duro, sobre la ola de un vasto movimiento popular que pone en acción a las barriadas más populosas y necesitadas del país. Venció al mejor candidato de que pudo disponer un movimiento carente de otras figuras que no sea la omnipotente y todo poderosa del teniente coronel Hugo Chávez.Y no sólo por eso: me conmueve porque Antonio ha sido el abanderado de nuestras luchas en los momentos más duros y difíciles, cuando apenas un puñados de mujeres y hombres osábamos salir a la calle y dar la batalla en solitario con él a la cabeza de la Alianza Bravo Pueblo y el Comando de la Resistencia. Antonio no ha desfallecido un instante. No le ha temido a la cárcel ni al chantaje, a las amenazas ni a los ataques. Puso todo su corazón en la Coordinadora Democrática y debió asumir un duro revés cuando los factores que le adversaban no supieron valorar en su justo término su inmenso talento, su coraje y su grandeza. Agua pasada, asunto olvidado.También me conmueve el triunfo de Enrique Capriles y de Carlos Ocaríz. Ganar en Petare, en Sucre, en los altos mirandinos, en los valles del Tuy, en las costas barloventeñas como lo ha hecho este joven luchados de Primero Justicia enaltece al gentilicio. Y arrasó en el Este de Caracas, en donde una clase media plenamente consciente de su gran responsabilidad histórica salió a votar masivamente, arrastrando consigo cuando encontró a su paso. Sin esa contribución de Ocaríz y Capriles, Ledezma no triunfa en la Alcaldía mayor. De modo que hablamos de un triunfo en equipo. Como los grandes triunfos de la democracia. Se abren las grandes avenidas. Venezuela ya es otra: multicolor, libertaria, alegre y solidaria. El triunfo de Pablo Pérez y Manuel Rosales en el Zulia reafirma el profundo arraigo de su liderazgo en las tierras de la Chinita. Fue un grave error político del presidente de la república creer en la ofensa como arma de combate. Mientras más descalificaba y ofendía a Rosales, más profundamente lo hundía en el corazón del pueblo zuliano. Hoy lo ha hecho invencible. Mario Isea tendrá que comerse sus amenazas judiciales. César Pérez Vivas, otro fajador, se ha llevado también su gran victoria. Merecida en un hombre que no ha descansado en su lucha por la rectitud y la justicia. Como Morel en Nueva Esparta. Es cierto: Chávez se queda con el mayor número de las gobernaciones. Nosotros con las más populosas, las más industriosas y las más importantes. Pero por sobre todo: las más emblemáticas. Es un triunfo histórico. Ahora a no descansar ni un segundo: a cumplir con nuestras promesas y a sacar adelante a las regiones que controlamos. El próximo paso: la asamblea nacional. El tercer round en este combate a seis asaltos. Debemos ir a la conquista de la mayoría legislativa. Será nuestra próxima etapa. No desfalleceremos hasta vernos expulsando a los fariseos del templo. Palabra de honor.
martes, 25 de noviembre de 2008
VARAPALO
. Ibsen Martínez.
Visto de lejos, el resultado de las elecciones regionales venezolanas podría juzgarse como una ratificación de dominio político. Tal juicio sería erróneo: lo que Chávez ha recibido es un verdadero varapalo.
La mitad de los venezolanos repudia el autoritarismo
La división política de Venezuela -23 Estados y más de 300 alcaldías- no va de la mano con su demografía: los cinco Estados donde ganó la oposición concentran más de la mitad de la población del país, la mayor parte de la industria petrolera y el grueso de la actividad industrial del país.
Pero el resultado de mayores consecuencias políticas ha sido, sin duda, el triunfo de la oposición en la zona capital al alzarse con la Alcaldía Mayor de Caracas y con la gobernación del vecino Estado de Miranda, uno de cuyos municipios, el de Sucre, forma parte de la zona metropolitana de Caracas y es el más poblado del país, con más de millón y medio de habitantes.
Precisamente en este municipio del este de Caracas se halla Petare, el barrio más populoso de la capital y el más violento: unos 700 homicidios registrados en el año 2007.
Junto con el de Catia, su homólogo del oeste de Caracas, Petare fue durante todos estos años bastión del chavismo puro y duro capitalino.
Pues bien, Chávez los ha perdido a ambos, y de un modo que no deja lugar a dudas de que la base social de su Partido Socialista Unido de Venezuela se concentra en las zonas rurales, más despobladas y deprimidas. Y, por lo mismo, más sujetas al caciquismo y a las muchas formas que cobra la extorsión del voto en mi país.
Con todo, afirmar que existe una Venezuela urbana opositora y otra Venezuela rural y oficialista también sería engañoso.
Estos resultados muestran, más bien, que una mitad de los venezolanos repudia el grotesco autoritarismo militarista de Hugo Chávez. Buena parte de la otra mitad también, pero no se olvide que Venezuela es, hoy por hoy, un petro-Estado populista donde el Gobierno es el mayor empleador del país y dueño de la chequera.
Para decirlo con palabras del dirigente opositor Teodoro Petkoff, director del matutinoTal Cual, los resultados del domingo entrañan la "derrota de la prepotencia, de la arrogancia, del desprecio por los que opinan distinto, de la política entendida como agresión, insulto y ofensa al adversario".
Ganar en la capital, y con indiscutible ventaja en las barriadas más populosas y marginadas, donde viven los presuntos beneficiarios de los tan cacareados programas sociales del vociferante y pugnaz Hugo Chávez, ha sido el modo caraqueño de decirle: "¿Por qué no te callas?".
Caracas es Caracas; lo demás es monte y culebra.
Ibsen Martínez es escritor y periodista venezolano.
Articulo enviado por Emilio Nouel
Asdrúbal Aguiar // Ahora sí, ¡uhhh... ahhh!
Chávez se irá del poder por la fuerza de los votos, no me cabe la menor duda. Y por la fuerza de la ley rendirá cuenta de sus tropelías", dije hace algunas semanas en este espacio quincenal. Era natural que luego de la derrota que sufrió en su orgullo de "petit caporal" durante los comicios de este domingo -y digo él por cuanto fue él quien se montó sobre los hombros la campaña de sus candidatos a gobernadores y alcaldes- afirmase luego que lo poco ganado por la oposición lo obtuvo por un tris, por una "ñinguita" se diría. Y de zorro astuto que es, y mucho, vino a decirle cuanto les dijo a sus seguidores: "tranquilos, soldados y milicianos, ganamos la mayoría de las gobernaciones y aumentamos de votación luego de la derrota que sufriéramos en el último diciembre". Pero el argumento, lo sabe bien Chávez, vale para su galería. Curtido como está por la lucha política -lleva 27 años de brega si se cuentan desde su juramento en el Samán de Güere- es consciente de que su barco tiene plomo grueso en la línea de flotación.
El PSUV, lo observo coloquialmente como él lo haría en mi caso: se queda con diecisiete botellas, todas chicas y vacías. Sus opositores, oligarcas al servicio de Bush como nos llama, tendrán pocas botellas, pero llenas y de tamaño familiar. Zulia, Carabobo, Miranda, Táchira, Nueva Esparta, la Alcaldía Mayor, y otra fila de botellas muy llenitas, nada menos que en Barquisimeto y Maracay, se arrancaron las etiquetas de rojo rojito y las han hecho trizas. A Chávez, en todo caso, cabe admirarlo. Dio la cara por su gente. Sin él no sabría el país qué destino o qué cosa o qué fuerza real tiene su Partido Socialista Unido. Ayer nomás, sin anunciarlo, se hizo presente en el abandonado comando de campaña del PSUV para decirnos desde allí, y en cadena nacional a los venezolanos, cuanto nos dijo y sabemos; pues las insignias de su ejército revolucionario votaban bilis por la boca y no se recuperaban de la depresión.
Aristóbulo y Müller Rojas, quien es "académico" y no general de varios soles y tampoco político ni revolucionario como se vendía, se mostraron en sus pequeñeces. Pero, ¿qué decir de Diosdado Cabello o de Jesse Chacón, las ausentes joyas de la corona del socialismo del siglo XXI, los dos delfines amados del inquilino de Miraflores y sus fieles ordenanzas; esos quienes en el curso de esta última década ominosa ejecutaron en nombre de éste todas las tropelías y arbitrariedades que hicieran de nuestra democracia una grotesca caricatura?
Y es que el propio Chávez, me atrevo a pensarlo, en el fondo de su corazón rebosa de alegre: se quitó de encima a quienes le hacían sombra y ruido desde hace algún tiempo, y hasta debatían con audacia sobre una posible sucesión en los predios de la revolución. Nada que decir de "papi papito", pues es historia anodina, inodora e incolora. Pues bien, la cuenta real de las elecciones de gobernadores y de alcaldes no cabe compararla, como repite como loro eunuco el sobreviviente y mutante Jorge Rodríguez, con el referéndum de 2007, cuando el país mayoritario derrotara el proyecto de Constitución comunista del hijo de Sabaneta. Ello equivale a comparar zapatos con alpargatas.
En este diciembre último a la oposición se le sumó una parte gruesa de los militantes revolucionarios, asustados con la idea de la reelección del Presidente a perpetuidad. No dudo que hasta Aristóbulo, Diosdado y Jesse hayan votado NO en esa oportunidad. La cuenta real, pues, es la que resulta de comparar elecciones iguales. La de ayer con las elecciones regionales de 2004.
Los resultados hablan por sí solos. Los votos democráticos u opositores subieron desde 2.846.103 votos hasta 5.246.291 votos, es decir, crecieron en 84,3%; en tanto que, los votos de Chávez, que fueron del 54% en 2004 caen a 44%. Así de simple. Y es que olvida el discípulo de Fidel lo esencial dentro de sus cuentas a conveniencia. La población bajo mando de sus gobernadores era de 22.158.512 habitantes hasta hoy y en lo adelante se les reduce a 15.201.334 habitantes.
Más la población que queda bajo el liderazgo de los "escuálidos" antichavistas creció desde 3.836.343 habitantes hasta 12.585.623 habitantes; quienes serán destinatarios de la obra de recuperación de la concordia y del espíritu de tolerancia democrática que se esfumaran desde aquel día en que el mismísimo Chávez decidió hacer de su verbo y de su hacer todo escatología. Una lección debe quedar clara para quienes a lo largo de una década, con altos y bajos, han sostenido y hemos sostenido los valores de la democracia a pie juntillas. La libertad no es la obra de sobresaltos ni se gana a fuerza de trapisondas o al giro de las ruletas. Es tarea cotidiana, dura, sin desmayos, animada por la fe inquebrantable en Venezuela.correoaustral@gmail.com
Yon Goicoechea // A gobernar bien

Los nuevos gobernantes deben entender que el país votó por la paz y no por la venganza
Felicitaciones por haber vuelto a la pluralidad. En las últimas elecciones, cerca de la mitad de la población votó por alternativas políticas distintas a las actuales. Los principales centros poblacionales decidieron tener gobiernos más inclusivos y democráticos y, por si fuera poco, el proceso fue pacífico. Ahora corresponde ofrecer nuestro trabajo de ciudadanos para ayudar a la construcción de la Venezuela del Futuro, el voto no es un cheque en blanco que da el elector, es un mandato sujeto al Estado de Derecho y al principio de Democracia Participativa. También es importante continuar haciendo críticas responsables, esa es la mayor garantía de la democracia. Los nuevos gobernantes deben entender que el país votó por la paz y no por la venganza. Esperamos que se rodeen de gente capacitada para la gerencia pública, el amiguismo tiene que quedar enterrado para siempre. La honestidad de la administración es un gran reto, porque la corrupción es un cáncer muy hondo y muy viejo. Hay que gobernar con visión de modernidad para que, algún día, vendamos más ideas que petróleo.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Elecciones: El 23 N salvaguardias democráticas y puertas abiertas

A las pretensiones autocráticas y centralistas de una oligarquía militarista, les hemos propinado un golpe noble.
La conquista de nuevos y relevantes espacios político-institucionales por parte de la oposición abre caminos amplios a la recuperación de una dinámica política más fluida y al reencuentro de factores de procedencia plural, cuyo potencial, en términos de gobernabilidad, no debe ser desdeñado.
De igual manera, con el arribo de representantes de una nueva mayoría a puestos claves de administración gubernamental regional y local se inicia una fase cargada de muchas expectativas que no deben ser defraudadas.
No obstante, bajar la guardia no es una opción. Poner diques democráticos a los autoritarios, no significa que conjuremos los peligros que se ciernen sobre el país. El proyecto político de los que gobiernan, si bien amaneció muy golpeado después del 23N, no ha sido abandonado. De sobra conocemos de las retiradas tácticas y de los discursos “por lo bajito” en los momentos que les son adversos. La aspiración perversa a una presidencia vitalicia no creo que esté descartada y ya veremos pronto qué forma adoptará este propósito.
Los desafíos ahora son mayores para el campo democrático. Tendremos más responsabilidades de gobierno. Cumplir con los programas que se ofrecieron al electorado exigirá esfuerzos formidables, habida cuenta de las intenciones expresadas por el gobierno central de recortar o suprimir recursos institucionales y financieros a las regiones y municipios, en su afán por dominar todas las instancias de poder. Esta será una pelea que habrá que dar para reclamar lo que por ley corresponde a los entes descentralizados; de allí la importancia de una alianza y coordinación entre los nuevos administradores, que, por cierto, no debe excluir a gobernantes adeptos al partido de gobierno, víctimas también del centralismo asfixiante.
En la jornada electoral que venimos de cumplir, hemos logrado colocar exitosamente nuevas salvaguardias democráticas que nos hacen ser optimistas respecto del futuro. Es imperativo que desde allí con inteligencia, amplitud, eficacia gubernamental y decencia, sigamos construyendo la alternativa política que el país anhela. La amenaza totalitaria no está erradicada, y por más que se haya demostrado nuevamente la inviabilidad política de ella, sigue viva.
Hemos ganado en las principales y más populosas ciudades del país. En la capital de la República y en los estados más importantes. Parece que en votos populares obtuvimos mayoría también. Hemos derrotado al Estado más rico de Suramérica, el cual, violando la Constitución y leyes, y mostrando un ventajismo obsceno, se puso al servicio de una parcialidad política.
Las dimensiones políticas internas e internacionales de lo que acaba de ocurrir son extraordinarias. La opinión pública internacional lo está recogiendo así. El mundo ya sabe lo que está pasando en nuestro país.
Sin embargo, la concertación entre las fuerzas democráticas sigue siendo una tarea primordial. Nuevos escenarios electorales se presentarán relativamente pronto, y una mayor y mejor coordinación entre los partidos de oposición debe tener lugar, tanto para corregir no pocas fallas como para consolidar los éxitos alcanzados.
Hemos dado un gran paso. Se ha vencido la indiferencia y apatía de algunos sectores que a muchos nos preocupaba. Lo que queda, que no es poco, es honrar los compromisos, y para ello es condición ineludible, la unidad. Más que nunca, no hay lugar para sectarismos. Así como hoy ponemos otro obstáculo al autoritarismo, de igual forma hay que abrir muchas puertas a las mayorías sin distingos de procedencia política. Aquellas están ansiando líderes renovados, modernos y con responsabilidad social. Afortunadamente, los tenemos. Démosles la oportunidad, sin renunciar a nuestra vigilancia y participación activa en el rol de ciudadanos.
Sin lugar a dudas, Venezuela tiene muchas razones para celebrar.
EMILIO NOUEL V.
Todo en Analítica sobre: Elecciones
domingo, 23 de noviembre de 2008
Análisis del Referéndum revocatorio del 2004
A continuación el análisis del autor, no sí antes estar bien claro que: "hay que ir a votar hoy,sea como sea", ahora les va a ser más difícil hacer trampa, el enemigo lo tiene adentro, son los boliburgueses los que los quieren sacar y la mayoría de los militares están obstinado con el presi-demente. ¡ A Dios gracias!
Esta investigación fue aceptada para publicación por la Revista Statistical Science, una de las publicaciones de matemática y estadística más importante del mundo. El estudio de Delfino y Salas llega a una conclusión simple: el número del voto del SÍ (oposición) en centros automatizados se comporta "con excesiva linealidad" con respecto al número de firmas recogidas para la convocatoria de la consulta de electores asociados a esas mesas de votación. Aunque suene muy normal, los expertos coinciden en que, estadisticamente, es prácticamente improbable; y ponen como argumento las tendencias detectadas en ese mismo proceso en las mesas manuales, donde la correlación entre votos y firmas fue muy distinta. La hipótesis de los investigadores es que los números de votos por el SÍ (oposición) fueron forzados a mantener una re relación casi proporcional al número de firmantes -lista de Tascón- inscritos en cada mesa de votación; mientras los votos del NO (oficialismo) fueron ubicados artificialmente por encima. Esta última parte de la hipótesis se explica en otro informe por otros investigadores Luis Raúl Perichi (USB) y David Torres (Universidad de Puerto Rico), el el cual se determina que el número de votantes por el NO (oficialismo) no cumple con la llamada Ley de Newcomb-Beford: una vieja figura matemática que determina la probabilidad de representación de los primeros y segundos dígitos en grupos de números complejos. Por otra parte esta ley fue utilizada para detectar las inconsistencia de los estados financieros de Enron, que luego desembocó en un escándalo que llevó a los directivos de esa empresa de energía a la carcel.
ANÁLISIS DEL REFERÉNDUM REVOCATORIO PRESIDENCIAL DE 2004 EN VENEZUELA, Y LA RELACIÓN QUE SE DIO EN LOS CENTROS COMPUTARIZADOS ENTRE LOS RESULTADOS OFICIALES Y LAS FIRMAS QUE SOLICITARON ELREFERÉNDUM.
Delfino G. & Salas G. Statistical Science
Chávez gana en seis Estados.
Según el informante de Juan Pueblito, el presi-demente sólo ganará en seis Estados, pero, sólo en esos, eso sí de corrida de punta a punta.
ESTADO DEPRESIVO
ESTADO DE LOCURA
ESTADO DE AMARGURA
ESTADO DE TRISTEZA
ESTADO DE ARRECCHERA
Y
ESTADO DE COMA
Huele a Apocalipsis. / El pescuezo no retoña
A los últimos tiempos de Carlos Andrés Pérez. A 'Por estas calles'. Corre un aire cálido y frío que espeluzna y estremece. Un mar en calma que presagia borrascas. No importa cuánto tarde: nos aproximamos al desenlace. Entre quienes conducen esta locomotora desbocada que se abalanza hacia el abismo y el pueblo expectante no hay nada. Un túnel negro aparentemente sin salida. Como sucedía a fines de octubre, comienzos de noviembre de 1957. Nadie sabe todavía cómo y por dónde saltará la liebre. Pero los olfatos más avisados huelen la chamusquina de las catástrofes. A Chávez como que le está llegando su hora. Sin considerar el acorralamiento internacional, que es de órdago. La última encuesta de Datos es como para infartar al presidente, desesperar al gabinete y aconsejarle a la súbitamente enriquecida familia presidencial vender sus fincas, sacar los reales y reservar plazas en el Hotel Nacional, de La Habana. Incluida servidumbre, como en tiempos de las monarquías en desgracia. Se ha volteado la tortilla y la popularidad presidencial cae a los abismos que condujeron a la rebelión popular del 11 de abril. Con una diferencia que nada ni nadie podrá recomponer: se agotaron los ases bajo la manga, no hay más plata para misiones, Fidel Castro pasó a mejor vida y las ratas del CNE se comieron las maquinitas. Incluso los cientos de miles de colombianos cedulados a la carrera por el G-2 ya no correrán a votar por los indigestos del PSUV: desde Villavicencio odian a Chávez y al chavismo. Por primera vez tras nueve años de Poder absoluto, se estremecen las talanqueras. Oficiales medios cuidan sus espaldas ante los convenios internacionales en resguardo de los derechos humanos y le temen a un juicio a lo Milosevic como un gato al agua hirviendo. Miran hacia la Argentina de Videla y el Chile de Pinochet y atisban un horizonte nada halagador. Los altos mandos, por su parte, se espían con desconfianza y andan de espaldas a los muros. Los jueces comienzan a sacar sus calculadoras y ya les sonríen a los desorientados administradores de la oposición.
Hasta un fiscal se ha atrevido a denunciar a ese personaje de la triste figura, dizque poeta, que Marianella Salazar bautizara con el perfecto remoquete de 'mangasmiá'.
La asamblea agoniza. Una señora gritona, estentórea y fruncida hace que la preside.. Pero ya le faltan el respeto hasta los ujieres. Desapareció Gay-Barreto, a pesar de que en una noche se le mueren seis niños de indiferencia sanitaria. Carreño se esfumó. Diosdado espera en el silencio de los culpables por un juicio final que ya asoma sus perfiles. Rodríguez Chacín perdió todo su poder: le reventaron de un bombazo a su interlocutor y hasta el brazo le cercenaron al cadáver de otro de sus íntimos amigos. O corren o se encaraman. Suena a paradoja, pero ante la brusca e inevitable caída en las honduras del desprecio lo mejor que podría hacer Chávez es prepararse un colchón electoral. Permitir el drenaje de los odios que crecen exponencialmente noche y día contra su abotargada figura mediante el expediente electoral. Más vale perder algunas gobernaciones y un par de cientos de alcaldías que la cabeza. Debiera recordar el consejo del segundo de a bordo de Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez, la madrugada del 23 de enero de 1958: 'mejor nos largamos, general, que el pescuezo no retoña'.
Tras las confesiones del fiscal del ministerio público Hernando José Contreras desenmascarando las siniestras ejecutorias del Fiscal General de la República Isaías Rodríguez - en el colmo de la impudicia y el descaro nombrado por la sala plena del TSJ suplente de su presidenta Luisa Estela Morales - un rasgón en el telón que oculta los sucios y tenebrosos entramados de la justicia del régimen ha permitido captar en su siniestra magnitud la justicia del horror del fascismo criollo. Una 'justicia' infinitamente más cochambrosa, sucia y pringada que la del Tercer Reich, pero tan sórdida, gansteril y mafiosa como la de los togados de la esvástica durante los 13 años del reinado de Adolfo Hitler. ¿Qué define en su esencia a la justicia del horror? La subordinación del cuerpo de magistrados a los intereses políticos de quien detenta el Poder ejecutivo, la conversión de la justicia en instrumento de persecución, represión y castigo de las disidencias, la perversión de todos los altos principios éticos y morales que deben regir la ecuanimidad, independencia y equidad en el uso del poder de la jurisprudencia y la pérdida de toda autonomía de la justicia en cuanto Poder autónomo del Estado. Todos esos requisitos han sido cumplidos y con creces bajo el régimen chavista. La justicia se ha convertido en una caricatura tercermundista. Ni siquiera Zimbabwe, que ya se sacude a su Chávez africano de Robert Mugabe. La impunidad de quienes detentan el Poder y en particular de Hugo Chávez y la pandilla de facinerosos con que gobierna a discreción no conocen ni límites ni precedentes.
Nunca presidente alguno pudo en Venezuela perseguir, encarcelar y quebrantar las sagradas normas de un sano ejercicio jurídico bajo el cínico manto de la democracia, como lo ha hecho el teniente coronel. Miles y miles de familias se han visto privadas de sus más elementales derechos, han sido violadas, saqueadas y escarnecidas por la voluntad de un hombre, como sucediera con los hechos del 11 de abril y el paro nacional que terminara con los derechos pisoteados de 20 mil trabajadores de PDVSA y sus familias. Policías inocentes permanecen en prisión, mientras los homicidas de Puente Llaguno, sicarios del presidente de la república, no sólo disfrutan de plena libertad: han sido condecorados y premiados por los asesinatos cometidos.
Los responsables por las graves quemaduras sufridas en condiciones infrahumanas por un puñado de soldados, alguno de los cuales perdió su vida, disfrutan de absoluta impunidad, mientras un General, por el sólo hecho de describir el funcionamiento de un lanzallamas, debió pasar años en la cárcel y aún no recibe la justa absolución de su condena. De los más de cien mil homicidios cometidos bajo el régimen de impunidad y anomia del actual régimen, la inmensa mayoría permanecen sin esclarecimiento. Los asesinos siguen matando, violando, robando, secuestrando en el mayor libertinaje que se haya visto en la historia de este país. Nada de esto es casual o producto de la mediocridad, la inoperancia o el abandono del militarismo reinante. Es el resultado de un régimen cuya ideología se basa en la desarticulación de todos los valores, la aniquilación de todas las normas, la imposición de la cruda brutalidad del más fuerte. Fascismo puro. Terrorismo de Estado. Este aparato de justicia no puede ser reformado. Deberá ser erradicado, extirpado y saneado quirúrgicamente. Para construir en su lugar otra justicia, radicalmente distinta. Justa, así suene absurdo. Para todos, sin exclusiones ni banderías. Pero ello no es posible bajo el mandato del actual presidente de la república. Apartarlo del Poder es el requisito 'sine qua non' de una limpieza del espíritu nacional.
Manos a la obra. Impresionan los paralelismos: cada día que pasa Chávez se asemeja más y más al Pérez próximo a su defenestramiento. Si bien las comparaciones son odiosas. De estas sale muy mal parado el teniente coronel, verdadero general en jefe del Apocalipsis a que nos enfrentamos. Comparar los miles y miles de millones de dólares malversados, dilapidados, regalados y extraviados en los laberintos de lacorruptela gubernamental de esta 'Quinta República' con los exangües y escuálidos 17 millones de dólares que a Pérez le costaran la presidencia de la república, el enjuiciamiento y la cárcel es un verdadero despropósito.
Si Pérez terminó en Los Teques cocinándose sus arepitas en un hornillo compartido con el policía Izaguirre, ¿dónde habrían de terminar Hugo Chávez y Diosdado Cabello que no se asemeje a la cárcel de Milosevic o Saddam Hussein? Tampoco pueden compararse los pobres ingresos de que disfrutó el gobierno de CAP II con los seiscientos cincuenta mil millones de dólares de que ha disfrutado el teniente coronel en estos nueve años. Corresponden a la inaudita cifra de cincuenta veces la cantidad acordada por los Estados Unidos a la arrasada Europa post hitleriana al término de la segunda guerra mundial. Con sólo una parte de esos 13 mil millones de dólares, la Alemania liberada pudo alzar el vuelo hasta convertirse en la potencia industrial y financiera que es hoy, a la cabeza del tercer emporio económico mundial, tras USA y China. Con esa cantidad - cincuenta planes Marshall! - cualquier gobierno medianamente sensato hubiera podido resolver en estos largos nueve años los graves problemas estructurales que nos aquejan: montar un importante fondo de reservas como para enfrentar los años de vacas flacas, potenciar el desarrollo industrial del país, dotándolo de un red de infraestructuras para situarlo al nivel de las potencias regionales como Chile, Brasil o México y resolver los cinco grandes males de nuestra vida como Nación: o salud, o educación, o vivienda, o seguridad, o desempleo.
Si el Perú, que no dispone de petróleo ni ingresos exorbitantes, ha dado un salto cualitativo de la mano de su presidente hasta avanzar a los primeros lugares del desarrollo en América Latina, ¿por qué no ha podido un país que por poco se ahoga en su riqueza petrolera? Y por eso y muchísimo más - presos políticos, prepotencia, corrupción y sordera - Hugo Chávez comienza a asomarse al mismo abismo en el que cayera su odiado antagonista. Hoy, como entonces, un escándalo tapa otro escándalo.
El estudiantado se alza contra los abusos del régimen. El pueblo le vuelve la espalda. Los medios lo aborrecen. Y las encuestas comienzan a mostrar la cruda verdad de los hechos: de cada tres venezolanos, dos quisieran librarse de él cuanto antes. Cómo y cuándo: he allí el problema. Unos exigen que sea por la vía electoral. Otros, mediante una gigantesca movilización popular. Ni unos ni otros quieren caer en cuenta que del cómo y del cuándo se ocupa la sabiduría de Dios, que es la sabiduría de la historia. Por ello: a enfrentar las elecciones con un ojo en las urnas y el otro en las calles. Votar y movilizar, ganar gobernaciones y alcaldías y apoderarse de las calles. ¿Quién dijo que las elecciones y la rebeldía son caminos excluyentes? Comprender el próximo proceso electoral en el marco de la grave crisis que vivimos y prepararse para cualquier contingencia: ¡he allí lo que recomienda la sabiduría política.! ...¡Honrémosla.!
Este escritor tiene dos cosas: una pluma muy fina y... una esposa extraordinaria: Soledad Bravo. Saquen sus propias conclusiones...