Libertad!

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sábado, 9 de mayo de 2015

Mas que saberlo, recuerda que has de morir: memento mori, vanitas, Ars longa, vita brevis



Gerónimo Alberto Yerena Cabrera

Introducción
La vanidad está representada en los símbolos y mitos por el pavo real y por el grajo (cuervo), la vanidad femenina por el gato. El pavo real es un símbolo tradicional de la vanidad, por el contoneo ostentoso de la belleza. Representó en una época muy antigua el simbolismo de la inmortalidad. En la iglesia los cien ojos de su cola, representa una evocación, que todo lo ve.
El cuervo en la India simboliza la sombra de un hombre muerto. En el cristianismo, por su plumaje negro y su supuesto hábito de devorar los ojos y el cerebro de los muertos, lo han asociado como símbolo del diablo.
El gato, además de variados caracteres simbólicos que se le han atribuido en diferentes épocas y culturas, para los psicoanalistas, es el típico animal femenino. Se halla ligado a la casa, no a una determinada persona. Ofrece en los sueños, todas las diversas manifestaciones afines a lo irracional de la mujer.
Pero lo en la antigüedad del mundo occidental civilizado, greco- romano, sobre todo este último, el término vanitas procede de la traducción latina del versículo del Eclesiastés (12,8) que advierte vanitas vanitatum, omnis vanitas (“vanidad de vanidades, y todo vanidad”). Todo lo que el hombre logra o hace en esta vida es vano.
La simbología y los mitos citados al inicio fueron reemplazados en la cultura occidental, tal como se demostró en las iconografías halladas posteriormente; esto fue más evidente en la representación y simbolismo de la vanitas  la cual  cuenta con una larga tradición. Se puede encontrar calaveras y esqueletos en las antiguas estela funerarias griegas, y en los sarcófagos romanos a menudo aparece la imagen apoyado en una antorcha apagada para simbolizar que “la luz se extinguió al morir el difunto”; expresando así el significado y el significante para constituir el signo de la muerte.
No es nada asombroso que el antiguo dicho de Hipócrates, 460 a.C / 370 a.C:
bioz bracuz h de tecnh makph   «La vida es breve; el arte extenso», haya dejado de estar en relación con el arte del médico en la concepción latina de Séneca como Vita brevis, ars longa (“el arte es largo, la vida breve”) y haya quedado firmemente enraizado en nuestras conciencias la durabilidad de las bellas artes humanas, que ayudan a equilibrar la brevedad de la vida humana y la moralidad del destino individual.

La frase de “recuerdas que has de morir”, no así la idea- la cual debe ser milenaria, desde que el Homo Sapiens tuvo conciencia de la muerte y la debió asociarla en su recuerdo- quizás tiene su verdadero origen en la Antigua Roma, en la época de los desfile victorioso y ostentoso de los hombres  poderosos y los generales, los cuales no disimulaban su engreimiento y petulancia  característico de la vanidad. Fue allí cuando fue necesario recordarle esa frase: memento mori.
Las imágenes más convincente de la muerte datan de fines del siglo XIV; bajo la influencia aparente de una nueva corriente de culpabilidad surgida durante los primeros años de este siglo y que, sin duda se acentúo a raíz de las espeluznantes experiencias que rodearon a la epidemia de la peste negra que arrasó Europa entre los años 1347 y 1551, imágenes de cadáveres putrefactos en descomposición se convirtió  en un lugar común para subrayar la fugacidad y la suprema inutilidad de todos los aspectos del mundo material.
Como observamos en las citas y en las iconografías que nos muestra Ivan Gaskell, trabajo que he seleccionado como modelo central para el desarrollo y conclusión del tema, por considerar que representa gráficamente en forma muy pedagógica, condensada y secuencial de todos los acontecimientos que permiten una mejor visualización de esta materia tan interesante, como difícil de asimilar, y que reproduzco a continuación. El personaje por excelencia para representar en las iconografía del autor es San Jerónimo (340-420), al cual cita en seis ocasiones. Esta conexión con San Jerónimo quizás no es debida a la casualidad: en el marco de su iconografía se dio forma a una gran parte de los elementos del simbolismo de la vanitas.  El San Jerónimo, la imagen del santo humanista ideal, ha sido rodeado de los símbolos de la sabiduría, los libros, pero también se le ha añadido el símbolo del fin de todas las cosas:la calavera.
Entre otros no citados en el ensayo figuran obras como San Jerónimo, del Greco, 1605; San Jerónimo escribiendo, Caravaggio, 1605; además de quince iconografías con la imagen de San Jerónimo y la vanitas.
San Jerónimo, sus epístolas  las inició en el estudio y meditación de la Sagrada Escritura y  en el camino de la perfección evangélica que incluía el abandono de las vanidades del mundo y el desarrollo de obras de caridad; y como cita Paul Johson  en su libro, La Historia del cristianismo: “Jerónimo es el precursor del doloroso intelectual cristiano, cuya carne mantiene un conflicto irreconciliable con el espíritu y cuya continencia forzada ha sido adquirida a costa de la caridad humana”.
Este tipo de pinturas fueron características de las escuelas holandesas y españolas del siglo XVII. Es significativo el uso de la imagen de San Jerónimo en el ejemplo de esos artistas para expresar la vanitas en sus obras.
A principio del siglo XVII  el poeta John Donne expreso explícitamente la frase memento mori en su obra Devotions Upon Emergent Occasions (1624) en su poesía:
“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.”
Frase que ejemplarmente usó el famoso escritor Ernest Hemingway como titulo de su libro publicado en octubre de 1940, dándole el mismo significante del tema que tratamos.
Seleccioné  para desarrollar y reproducir a continuación, tal como lo indiqué, el artículo de Ivan Gaskell (Fogg Art Museum, Universidad de Harvard, Cambridge (Massachusetts).  La representación de la vanitas. Florecimiento y caducidad.  Del libro de Kristen Lippincott: El tiempo a través del Tiempo. Editorial Grijalbo. Edición en castellano 2000.
 El texto en su mayor parte es una reproducción casi literal; algunas notas y  párrafos completos agregados que no aparecen en la obra se señalan con un asterico (*), e igualmente en el artículo original sólo aparecen dos iconografías, se han agregado, respetando estrictamente la secuencia del autor y el texto del mismo, ocho iconografías tomadas en  Google Chrome, las cuales se señalan con dos asterico (**).
La representación de la vanitas. Florecimiento y caducidad
Cráneos humanos, frágiles burbujas a punto de estallar, cirios apagados…estás son las imágenes de las vanitas una expresión visual de la conciencia del fin del tiempo. El fin del tiempo es algo personal- toda la vida debe tener un final, y también es apocalíptico. En el momento en que la creación divina entre una fase de intemporalidad, algunas almas serán juzgadas  y gozarán de la eterna presencia de Dios y otra serán arrojadas lejos de su presencia y condenadas por toda la eternidad. Lo personal y lo universal van ligados, pues sólo en esta vida finita pueden presentarse las almas para Juicio  Final, cuando se tome una decisión de infinita trascendencia: la salvación o la condenación  eterna.
El tema del juicio y la redención es crucial para la iglesia cristiana. El rechazo de todas las cosas que pertenecen a este mundo- el cuerpo, la riqueza, la fama, el poder…- constituyen un paso fundamental hacia la redención. Para designar todas las posesiones terrenales, ejemplos de la vana esperanza del hombre de hallar consuelo eterno en la fugacidad de este mundo, se emplean el término genérico de “vanidades”. Si consultáramos una obra de concordancias bíblicas del siglo XVII, por ejemplo, encontraríamos cerca de un centenar de entradas referente al término de “vanidad”. El mensaje de que todo lo de este mundo no era más que vanidad sirvió de inspiración a infinidad de homilías en el mundo católico y resonó también desde decenas de miles de púlpitos en las nuevas tierras protestantes de Europa y de América del Norte. La vanitas fue, asimismo, uno de los temas principales de paneles, lienzos y estatuas de piedra y bronce. Pero ¿de dónde procedían sus imágenes? ¿Acaso las formulaciones visuales de la vanitas experimentaron un ciclo de florecimiento, madurez y decadencia?
La primera representación de la vanitas se remonta al siglo XV. Como es lógico, durante el período clásico y la Edad Media ya habían surgido imágenes de la muerte y la decadencia como motivos ornamentales funerarios, pero la aparición de obras de arte aisladas que abordaron el tema de la fugacidad de la vida humana constituye un fenómeno típicamente renacentista. Son numerosas  las teorías que intentan explicar por qué razón quienes vivieron en el siglo XV parecen vincularse de forma explícita y creciente con el reconocimiento de su propia inmortalidad, pese a que este hecho, la muerte, no había experimentado cambio alguno con respecto a épocas anteriores. La súbita aparición del memento mori ( “recuerda que has de morir”) como un rasgo característico del retrato del siglo  XV se ha intentado justificar recurriendo a pautas variables de distribución demográfica, pandemias y cambios en las prácticas religiosas. Dado que ninguna de estas hipótesis parece totalmente convincente, cabría pensar que la causa de este fenómeno (suponiendo que se trata de tal fenómeno) se encuentra en cualquier otra parte.
Emplearon el “efecto realidad”  para dar vida a lo que carecía de ella. Por ejemplo, nunca  Cristo había parecido tan “muerto” como en el panel central del Altar de Pasaro, de Giovani Bellini (Pinacoteca Vaticana, 1471-74)
Como muchos otros ya han señalado, durante ese siglo, tanto en el norte como en el sur de Europa, los artistas parecen interesarse cada vez más crear representaciones “naturalistas” del mundo que los rodea.
*Con esta creación pictórica inicia Ivan Gaskel sus ejemplos en cuanto a la muerte y el arte.

 **Giovani Bellini

El tema  del Ecce Homo (he aquí el hombre)  halla nuevas resonancias  en el Cristo muerto de Hans Holbein (Kunstmuseum, Basilia, 1521), cuyo cuerpo, preso ya de la rigidez cadavérica, yace sobre la lápida de su propio sepulcro, con las manos gangrenadas y la herida de costado seca. Si uno de los elementos fundamentales de la devoción cristiana era la meditación sobre la muerte de Cristo, no cabe duda que estas imágenes proporcionaron un nuevo estímulo pictórico.
 **Hans Holbein, 1521.

*EL FLORECIMIENTO DE LA ICONOGRAFÍA DEL MEMENTO MORI
 San Jerónimo. Alberto Durero
*Alberto Durero realizó este San Jerónimo para su amigo Rodrigo de Almeida, que era el factor de Portugal. Este personaje era una especie de embajador en Bruselas, donde Durero coincidió con él durante su viaje a los Países Bajos. Rodrigo de Almeida le consiguió objetos maravillosos llegados de América que fascinaron al pintor, como objetos de arte plumario. San Jerónimo fue uno de los santos predilectos de Durero, por la faceta intelectual y teológica que representa. Presumiblemente, Durero envidiaba el retiro estudioso del santo y siempre nos lo presenta en su celda dedicado a la meditación y el estudio. En este caso, la incidencia en lo intelectual está especialmente resaltada: el santo sostiene una calavera, indicando el lugar físico del pensamiento, al mismo tiempo que con la otra mano se indica su propia frente con una mirada atormentad

San Jerónimo de Alberto Durero (Lisboa, Museo del Arte Antigua, 1521).Durero consiguió consiguió impulsar de forma especial la iconografía del memento mori. Luego de esto varios autores realizaron numerosas variaciones sobre el tema y pinturas muy similares,  sobre todo con el dedo señalando la calavera, incluso ese mismo año Lucas de Leyden.
 San Jerónimo. **Lucas de Leyden
 También destacaron la pintura de Marinus van Reymerswaele.
** Llama la atención que en Google Chrome, aparece quince pinturas  distintas con el mismo tema y el mismo personaje. Muy parecidas a las de los otros autores, pero se puede observar diferencias muy evidentes en detalles de posiciones, sobre todo en los mismos objetos y además del agregado  de nuevas figuras. Eso mismo lo observamos, sí ponemos atención, en los cuadros de los otros autores.
 ** San Jerónimo. Marinus van Reymerswaele.1541

Una de las pinturas más celebres fue la de Joos van Cleve, San Jerónimo en su estudio, óleo sobre tabla de madera, ca. 1524-1530, Cambridge MA, Fogg Art Museum, Harvard University Art Museums. La tradición biblica de las vanitas, encarnada por el traductor de la Biblia al latín, halla su equivalente clásico. En el arquitrabe del nicho de la pared aparece inscrito un antiguo proverbio atribuido al filósofo griego Tales: homo bulla (“el hombre es una pompa de jabón”).
*Vita quasi fumus bullula flosque perit ((la vida perece como una pompa de jabón y como una flor)
 ** San Jerónimo. Joos van Cleve

Una de las representaciones más sorprendente originales del tema de la vainitas en la primera mitad del siglo XVI se halla en un cuadro de Jan Sander van Hemessen (Lille, Palacio de las Bellas Artes, ca. 1535). Sólo se conserva la mitad de lo que probablemente fue un díptico. En ella se ve una figura con alas de mariposa (un símbolo del paso del tiempo), que en lugar de una calavera, sostiene un espejo en el que se refleja una calavera flotante. El espejo sostenido por el tiempo fugaz, refleja la inmortalidad del personaje. En este tipo de pintura, el arte ya no es meramente un medio para representar un conjunto de ideas sobre la fragilidad humana. El arte, el espejo de la vida, se implica plenamente en la consideración de la mortalidad del hombre.
 **Jan Sander van Hemessen

En el arte del siglo XVI, el tema de la muerte y la fugacidad  puede  adoptar formas épicas e intimas, como puede apreciarse en el aterrador cuadro El triunfo de la muerte, Peter Brueghel el viejo (Madrid, Museo del Prado, ca.1562). En él, los conocidos temas del triunfo de la muerte y la “danza macabra” se combinan para crear una imagen realmente dantesca.


**El triunfo de la muerte Peter Brueghel el viejo perteneció a la reina Isabel de Fernesio, teniéndola en el Palacio de la Granja de Asan Ildefonso (Segovia) en 1745. Este cuadro es una de las obras más conocidas y sin duda una de las obras maestras de la colección de pintura flamenca del Museo del Prado.

*Ars longa, vita brevis (“el arte es largo, la vida breve”)
Como es lógico, la confrontación con un objeto inerme era similar a realizar un retrato y, aunque la inclusión del memento mori en estos cuadros sugiere que los modelos eran plenamente concientes de su propia mortalidad, parte del atractivo del retrato radicaba en que podía plasmar el aspecto humano de manera permanente. En este sentido, el arte parece ser capaz de engañar a la muerte. Es interesante  observar que en los siglos XVI y XVII cada vez cobra más fuerza la máxima Ars longa, vita brevis (“el arte es largo, la vida breve”).
Vemos un ejemplo de ello en el cuadro Pintor en su estudio retratando a una pareja (Amsterdan, Rijksmuseum, 1612) del artista Utrecht Herman van Vollenhoven. El pintor capta nuestra atención con su mirada, al tiempo que señala un doble retrato que descansa sobre un caballete  situado ante él y los modelos que se hallan en segundo plano. El modelo masculino mira también hacia el espectador y coloca sus manos sobre un cráneo humano,


**Utrecht Herman van Vollenhoven. Pintor en su estudio retratando a una pareja.

domingo, 26 de abril de 2015

Médicos integrales comunitarios, un verdadero fraude. Una realidad inocultable

Médicos integrales comunitarios, un verdadero fraude

Valentina Ovalles, El Universal

Desde que en el 2005 se propuso la creación de un sistema de enseñanza de Medicina fuera de las universidades tradicionales, nació la preocupación de los expertos en la materia.
Ahora, tras graduarse y llevar a estos nuevos médicos a los hospitales, los temores se consolidan: las fallas en su desempeño son muestra de la improvisación.
José Félix Oletta
Mucho se había dicho respecto al tema, lo cierto es que ahora la Academia Nacional de Medicina realizó una evaluación que confirmó las fallas.
Es la primera evaluación externa que se ha hecho“, explicó José Félix Oletta, ex ministro de salud.
El análisis forma parte de un documento llamado “Educación Médica”, firmado por 11 expertos en la materia, en el apartado: “La enseñanza de la medicina fuera de las escuelas universitarias formales: la Medicina Integral Comunitaria”.
“Un aspecto curioso además es que los jóvenes carecen de lenguaje médico”
Entre enero y abril de 2012, se entregaron instrumentos para calificar las competencias de los médicos integrales comunitarios en hospitales de Distrito Capital y Miranda.
En el 2011, también se evaluó el desempeño de quienes hacían pasantías correspondientes al último año de la carrera.
Quienes fueron asignados al Hospital J.M. de los Ríos no fueron incluidos en la evaluación, pues abandonaron el centro sin terminar la rotación.
El resultado de ambos grupos fue el mismo: deficiencias en competencias básicas para el ejercicio de la medicina.
“Son incapaces de realizar un examen físico completo. A ningún estudiante se le pudo asignar pacientes de sala para que fueran responsables de su ingreso y seguimiento, debido a las debilidades mostradas”, dice en el apartado de “resultados de la evaluación”.
“Pasiente muy gasífero… grasias”
Un aspecto curioso además es que los jóvenes carecen de lenguaje médico.
Emplean términos cubanos que no se usan en otros países. Nosotros necesitamos ser entendidos de aquí a China”, explicó la doctora Yubisaly López, directora de la escuela de medicina Vargas.
Al no poder culminar un examen físico, también se ven incapacitados para realizar un diagnóstico y aplicar un tratamiento adecuado.
“… y descarsa”
Durante las revistas médicas se identificaron fallas elementales de ciencias básicas como características anatómicas, conceptos básicos de fisiología, fisiopatología y bioquímica.
También se explica que, a pesar de todas las fallas, los estudiantes eran promovidos. “El sistema de evaluación es complaciente”.
“Urocultivo de oído derecho”
La evaluación se hizo en una escala de Excelente a Malo pero en ninguna de las competencias fueron clasificados con el rango más alto.
Por el contrario, 80% de los especialistas consultados clasificaron con “Malo” la evaluación del primer mes, en ciertas habilidades categorizadas como indispensables.
“Se notan carencias de conocimientos en el manejo de la anatomía y fármacos…”, explicó uno de los médicos residentes.
Los galenos también lamentan que sean pocas las exigencias para los nuevos estudios. María Yánez, presidenta de la Red de Sociedades Científicas y Médicas, destacó los récords quirúrgicos que deben cumplir estudiantes de Cirugía general u Obstetricia, para poder graduarse en la especialidad.
“Favor tirarle una placa de espalda al pasiente…”
Lo que más preocupa ahora a los representantes del sector salud, es que médicos quienes fueron preparados solo para atención primaria, en ambulatorios, se adentren en el sistema hospitalario con evidentes fallas en nociones básicas.
“Nebulizar con 4 gotas de lo que haya…”
Profesores poco capacitados
Los docentes designados para formar a los médicos integrales comunitarios fueron los médicos cubanos que laboraban en Barrio Adentro, sin ninguna experiencia en la docencia, a diferencia de los profesores de las universidades tradicionales, que se han preparado para la instrucción.
Niño enyesado por un médico integral comunitario.
Para la enseñanza de materias como Histología y Anatomía ni siquiera cuentan con laboratorios ni microscopios, no tienen práctica de ninguna ciencia básica.
Los expertos catalogan este sistema como “un verdadero fraude educativo“.
“La preocupación es muy grande, pues si no se puede garantizar que estos médicos cuenten con competencias básicas, la calidad del servicio será muy baja y los riesgos muy altos para la población“, afirmó Oletta.
Agregó que Es extremadamente grave que si no tienen conocimientos básicos tomen decisiones que requieren de juicio clínico”.
Mientras tanto, nada compensa que un facultativo -que ni siquiera puede llenar una historia médica- se pueda convertir en pediatra, cirujano y hasta neonatólogo.
“…el corazón está trabajando muy lento…”
Postgrados
Una resolución conjunta entre el Ministerio de Educación Superior y el Ministerio de Salud, estableció la creación de estudios de posgrado para los Médicos Integrales Comunitarios. En total son 22 las especialidades a las que ya pueden optar. Con dicha medida se pretende solventar el déficit de galenos en diferentes especialidades.
Son 974 plazas abiertas para posgrados en especialidades clínicas y el resto en Medicina General Integral (MGI).
Hasta ahora hay muchas dudas al respecto, se desconoce el contenido programático, la metodología y profesores. A diferencias de los posgrados tradicionales, a los que los médicos cirujanos aspirantes deben comprobar sus conocimientos y someterse a pruebas.
Aún así, 6.500 de los MIC en todo el país dieron inicio al posgrado de Medicina General Integral Comunitaria.
“Administrar 1200 ml de novalcina”. Es decir, 1 litro 200 mililitros.
Otros podrán especializarse en áreas como Anestesiología, Terapia Intensiva Pediátrica, Neonatología, Radioterapia, Anatomía Patológica, Cirugía General, Obstetricia, Medicina Crítica de Adulto, Pediatría, Psiquiatría y Traumatología.
Datos
• De los 8.152 médicos integrales comunitarios graduados en la primera cohorte, 25% fueron asignados a cargos en medicaturas rurales y 75% ingresaron a hospitales.
• En promedio hay unos 14 mil egresados como médicos integrales comunitarios, en dos promociones. La primera, en 2011, con 8.152 y la segunda, egresada el 2013 con 6.200.
Evaluación deficiente
Entre enero y abril de 2012, los médicos integrales comunitarios que se desempeñaban en hospitales de Distrito Capital y Miranda fueron evaluados. He aquí algunos de los resultados:
• “Son incapaces de realizar un examen físico completo. A ningún estudiante se le pudo asignar pacientes de sala para que fueran responsables de su ingreso y seguimiento, debido a las debilidades mostradas“.
• Carecen de lenguaje médico. “Emplean términos cubanos que no se usan en otros países“·, dijo para entonces la doctora Yubisaly López, directora de la escuela de medicina Vargas.
• Durante las revistas médicas se identificaron fallas elementales de ciencias básica como: características anatómicas, conceptos básicos de fisiología, fisiopatología y bioquímica.
• Sin poder culminar un examen físico, tampoco pueden realizar un diagnóstico correcto y aplicar un tratamiento adecuado.
• En el informe detalla que, a pesar de todas las fallas, los estudiantes eran promovidos. “El sistema de evaluación es complaciente“.
• En ninguna de las competencias fueron evaluados con el rango máximo de “Excelente”. 80% de los especialistas consultados clasificaron con “Malo” la evaluación del primer mes, en ciertas habilidades categorizadas como indispensables. El resultado no cambió para final del cuatrimestre.
• La única competencia indispensable que fue calificada como “Buena”, por 20% de los especialistas, fue “descripción de síntomas encontrados”. Otra habilidad que se resaltó como “Buena” fue la correspondiente a la “Comunicación con el paciente”.
“Resonancia Macnetica… Annecia en estudio”
Yubizaly López, directora de la Escuela de Medicina José María Vargas de la UCV, afirma que los médicos integrales no están capacitados:
“A ellos se les crearon unos posgrados a su medida. Tienen un solo profesor. Su desempeño no es satisfactorio. No tienen la solidez como en un posgrado asistencial o universitario. Ellos no pueden hacer diagnósticos clínicos, no saben hacer correctos exámenes físicos”.

miércoles, 1 de abril de 2015

Triste país desvencijado el mío* /Venezuela Libre / Tomado del Diario El Nacional,Caracas Venezuela,31 de marzo 2015 -

Leandro Area Pereira

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Triste este país desvencijado el mío al que han convertido en una ranchería destartalada y lúgubre. No he encontrado antónimo suficiente para “milagro”, pero en estos días de loas a la invasión y al antiimperialismo, por lo que electoralmente pudieran tener de prósperas esas trincheras trasnochadas al acorralado gobierno, escuché avergonzado decir a un ciudadano en una interminable cola trashumante en busca de jabón, que se trataba de una “venezolanada” eso de convertir  al abono en estiércol.
Y que Venezuela sea un país rico mientras crece como la verdolaga la pobreza, del espíritu incluido, es una mentira catedral, a pesar de que el régimen cacaree fanfarrón, para darse un tupé que lo descubre, en un exceso más con el que quiere cubrir su dictadora desnudez, que somos (sic) la nación con mayores reservas petrolíferas probadas del universo entero. ¿Y qué? Como si eso nos hiciera imprescindibles, poderosos o prósperos. Verborrea, desplante, buche y pluma no más.
La Venezuela de hoy es un lugar tan triste y agrego peligroso, que ya ni desde lejos se le parece al del recuerdo aquel y vago del hasta ayer no más, que habría que pedir segundas opiniones, porque de una enfermedad terminal se trata este abandono. Porque una nación supongo, es un conjunto de prismas enaltecidos en un sentimiento en el que se multiplican en el tiempo, enfoques y diferencias, riquezas y necesidades. Eso fuimos o al menos lo creíamos. Ya no. Ahora lo de moda es la calcomanía de la lucha de clases.
Y agrego a esta penuria la secuestrada geografía que alejada y esquiva, se oculta  por que ya no somos libres para explorarla. Hoy andan las montañas, los ríos, las llanuras, las calles, cada vez más turbios, yermos, expropiados.  Exfoliados por la ambición del poder eunuco que no provoca sino corrupción,  que no siembra sino tempestades,  que no levanta ni polvo,  que no produce sino desasosiego, que llena su vacío regalando a raudales neveras y peroles.
Y añado además naturaleza, que es geografía humanizada, donde todo es cada día más jungla, más espacio adueñado de ponzoña, minado por bandas del invisible miedo que se ensañan a la vista de todos, esgrimiendo el coleto rojo de su impunidad acolitada y permisada desde las altas cumbres. Ya pocos la visitan de lo envenenada que la mantienen, ni tampoco se atreven los expedicionarios, ¡qué cuentos de Humboldt y Bonpland!
Todos andamos huyendo o rebotando y escondiéndonos de una realidad agresiva más profunda que la que se expresa en la estadística semanal de cadáveres y otros parientes, tantos que ya no asustan. ¿Nacerán alguna vez de nuestra indolencia a buscar los culpables?
A todas éstas, la crianza de mascotas debe estar muy en boga, pero no vaya usted a creer que como forma de sensibilidad o civilización, sino como escape de la soledad, del cobarde que somos, de la desconfianza, desencantados con nosotros  mismos.
Aquí parece ya verdad, que a mayor ingreso petrolero aumenta el índice de corrupción, de arbitrariedad y de sumisión ciudadana. A mayor obsesión de consumo, somos más huérfanos mentales, más dependientes, menesterosos y  pedigüeños, mayor el número de pasajeros en tránsito del minero que somos y que necesitan de una tournée por un exilio dorado, o así nos lo creemos, para no volver más, para no regresar a nuestras fauces. Es increíble observar que a veces pareciera que vamos en un vagón al matadero y además aplaudiendo o haciéndonos los locos.

Tomado del Diario El Nacional,Caracas Venezuela,31 de marzo 2015 - 

lunes, 23 de marzo de 2015

Teléfono Rojo: muy malas noticias

 El País,España


Putin preside un desfile militar en el Kremlin en febrero
Putin preside un desfile militar en el Kremlin en febrero. / SERGEI KARPUKHIN (REUTETER)


“En la película Teléfono rojo, volamos hacia Moscú, estrenada en 1964, el presidente de Estados Unidos [Peter Sellers] llama al presidente soviético. Tiene malas noticias. Y muy malas noticias. ¿Las malas? Ha habido un terrible error. Un avión militar estadounidense se dirige a la Unión Soviética con órdenes de lanzar una bomba nuclear. ¿Las muy malas? No hay manera de revocar las órdenes”.
Esta es la traducción de las palabras con las que sir John Sawers, recién retirado jefe de los servicios de inteligencia exteriores británicos (MI6), eligió iniciar una conferencia el mes pasado en la Universidad de King’s College (Londres). Como si hubiera querido replicar la sangre fría de M, versión ficticia en las películas de James Bond del papel que él interpretó en la vida real, Sawers adoptó un aire distendido para transmitir un mensaje alarmante: por primera vez desde el final de la Guerra Fría, a raíz de las tensiones creadas en Ucrania, planea sobre el mundo la amenaza de un choque nuclear entre Occidente y Rusia.
“La amenaza de confrontación militar nuclear, incluyendo un error de cálculo o simple mala suerte, aún está presente”, declaró Sawers en su conferencia. “Mantenemos esto en mente cuando tratamos con la Rusia de Vladímir Putin”.
La clave está en el matiz: error de cálculo o mala suerte. Ni siquiera durante los momentos de mayor tensión entre la Unión Soviética y Estados Unidos, como se demostró en la crisis de los misiles en Cuba de 1962, existió la intención por parte de las grandes potencias de iniciar una conflagración que les llevaría al aniquilamiento mutuo asegurado. Sería absurdo pensar que la mentalidad haya cambiado hoy. El llamado “equilibrio del terror” seguirá siendo la gran garantía de paz. Pero en el actual clima entre Rusia y Occidente, con el pronóstico de que se avecinan tormentas peores, crece el peligro de que la ley de las consecuencias imprevistas entre en juego una vez más, como en el guion de Teléfono Rojo.
Cuando Sawers habla en primera persona plural (“mantenemos esto en mente”) se refiere no solo a sus colegas en las altas esferas de la política exterior británica sino también a los de Estados Unidos y de la OTAN, con los que trabajó codo con codo durante los cinco años que estuvo al mando de MI6. El temor que comparten es que la actual crisis militar en Ucrania será el preludio de otra aventura rusa, esta vez en los países bálticos antes pertenecientes a la Unión Soviética, hoy miembros de la OTAN a los que la OTAN está obligada a proteger.
El riesgo de que Rusia intente anexionarse territorio en Estonia, Lituania o Letonia aumentará en función del desgaste de la economía rusa, azotada por las sanciones impuestas por los países de Occidente como castigo por la incursión en Ucrania y, aún más, por el desplome del precio del petróleo. Desde el final de la Guerra Fría, los rusos han aspirado a mucho más que la mera supervivencia. Al ver que sus expectativas se desvanecen, y el descontento aumenta, la alternativa tentadora que se le presentará a Putin para conservar la alta popularidad de la que actualmente goza, según entienden analistas como Sawers, será recurrir con mayor insistencia al populismo nacionalista, apelando al ancestral espectro de la amenaza que proviene de Occidente. Gideon Rachman, experto en política internacional del Financial Times, escribió a finales del año pasado que “el agresivo y autocompasivo nacionalismo que orquesta el señor Putin recuerda la política de Rusia y Alemania en los años treinta”. Chrystia Freeland, autora de un libro sobre la transición rusa del comunismo al capitalismo titulado La venta del siglo, comentó hace poco que la ruina económica podría hacer que Rusia se vuelva “más agresiva e imprevisible”.
La retórica rusa ya es más agresiva que en ningún otro momento desde la llegada al poder de Mijaíl Gorbachov. La búsqueda de chivos expiatorios occidentales va acompañada por una tendencia, como la de un adolescente grandote pero acomplejado, a recordar al mundo que puede que Rusia sea un país sin modernizar pero posee un arsenal nuclear no solo colosal sino recientemente modernizado. El diario Pravda, portavoz soviético en su día y hoy vocero de Putin, tituló un artículo hace poco con las palabras “Rusia prepara sorpresa nuclear para la OTAN”. Varios políticos rusos se han hecho eco de una advertencia que lanzó Putin, ex alto cargo de la KGB, el año pasado: los de fuera no deben “meterse con nosotros” ya que “Rusia es una de las principales potencias nucleares”.

Amenaza rusa

EL PAÍS, Madrid
El embajador ruso en Copenhague, Mijail Vanin, advirtió el sábado de que Moscú podría atacar con misiles nucleares a barcos daneses si ese país, miembro de la OTAN, se une al sistema antimisiles de la Alianza. Si ocurre, “corremos el riesgo de considerarnos mutuamente enemigos”, dijo al diario Jyllands-Posten.
El ministro de Exteriores danés, Martin Lidegaard, que se esforzó ayer en que no subiera la tensión entre ambos países, declaró que los comentarios de Vanin son “inaceptables” y le acusó de haber “cruzado la línea” roja al decir que cualquiera que se una a la Alianza puede ser objetivo de misiles balísticos rusos.
Hace 15 días, Putin fue citado en un documental de la televisión rusa diciendo que cuando se inició la crisis en Ucrania hace un año estaba dispuesto a poner sus armas nucleares en disposición de combate “porque allí viven rusos”. En semejante contexto, la reciente intrusión de dos bombarderos rusos capaces de lanzar armas nucleares muy cerca de la costa del suroeste de Inglaterra no fue, como comentó un diplomático británico a este diario, “ninguna broma”. “El peligro de que un malentendido, o un incidente a primera vista inocuo, desate un conflicto catastrófico siempre existe”, dijo el diplomático, como Sawers cuando advirtió del riesgo que podría proceder de un error o de la mala suerte.
Putin juega con fuego. Sin que ni él ni nadie lo quieran, se puede generar una dinámica parecida a la que buscan los terroristas islamistas, cuyo objetivo es utilizar el miedo para sembrar indignación y rabia en los países occidentales y así provocar respuestas desproporcionadas y contraproducentes, como ocurrió en Irak tras la caída de las Torres Gemelas. El caos y la confusión pueden provocar malas decisiones y terribles accidentes. Y más si llegase al poder en Estados Unidos una figura como el vicepresidente de George W. Bush, Dick Cheney, lo más parecido que se ha visto en Washington al demencial Dr. Strangelove, protagonista de Teléfono Rojo.
“La crisis de Ucrania no solo tiene que ver con Ucrania. Se trata ahora de una crisis mucho mayor y más peligrosa entre Rusia y los países occidentales”, dijo en su conferencia sir John Sawers, que posee más información sobre el balance geopolítico actual que casi nadie. Y agregó: “No habrá convergencia entre Rusia y Occidente mientras Putin siga al mando… Gestionar las relaciones con Rusia será el problema que definirá la seguridad de Europa durante varios años más”. Ante la posibilidad, de la que también advirtió Sawers, de que el sucesor de Putin podría representar un peligro incluso mayor, la alocada tesis de Teléfono Rojo vuelve a cobrar relevancia.
Con buena suerte y con los cálculos bien hechos por los que controlan los botones nucleares nunca ocurrirá, pero sí existe la posibilidad de que dentro de no mucho tiempo volvamos a convivir, como nuestros padres o nuestros abuelos, con el miedo latente de que nos matemos todos.

viernes, 20 de marzo de 2015

Fracaso en la OEA. Editorial del Nacional



Como era de esperarse, Venezuela y su histriónica canciller salieron con los platos rotos en la cabeza de la reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos. A estas alturas, los cancilleres están muy amolados y no comulgaron con ruedas de molino, y mucho menos con una fantasía inventada desde Cuba para que Venezuela no quedara tan mal ante el cúmulo de evidencias que Estados Unidos ha acumulado sobre las profundas implicaciones que tiene el gobierno en las actividades de narcotráfico desde nuestro territorio.
+Las autoridades estadounidenses y los medios de comunicación habían advertido sobre la gravedad de este problema, pues al producirse una regresión de las actividades ilegales llevadas a cabo por los grupos guerrilleros en suelo colombiano resultaba lógico que estos trasladarían parte de su negocio hacia territorio venezolano.
No estaban muy equivocados quienes en su momento advirtieron sobre el peligro que no sólo se cernía sobre Venezuela, sino que también afectaría a Brasil, Argentina, Bolivia, Perú y desde luego Guyana, que constituye hoy por hoy uno de los puertos de abastecimiento y embarque hacia Europa y África. Recordemos que el hijo del presidente de Surinam acaba de ser condenado por tráfico de drogas desde su país hacia Estados Unidos.
La canciller venezolana se quedó hablando sola sobre una invasión y una guerra que solo existe en la mente hueca de la cúpula rojita, como bien pueden explicarlo con suficientes argumentos los generales chinos y el alto mando militar ruso. Estas fantasías propias de mentes descocadas y producto de una escasa formación profesional no la iban a aceptar las delegaciones y los cancilleres presentes.
La verdadera amenaza para Venezuela no está en el poderío militar estadounidense ni en su fortaleza económica, sino en la propia debilidad que está demostrando el gobierno nacional al conducir al país a la ruina, la escasez y la violencia. Al degradar su condición de Estado organizado pone en evidencia su debilidad y su incapacidad de enfrentar con valentía y coraje al enemigo, como lo hizo Bolívar en los momentos en que la patria tenía enemigos por doquier. El gobierno de Nicolás se atreve a desafiar a un país poderoso y experimentado, sabiendo que apenas cuenta con el apoyo de 20% de la población. Olvida Maduro y sus rollizos militares que la defensa de un país es una responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos y no solo de un partido. Son tan ignorantes que llegan al punto de olvidar nuestra historia patria y las hazañas que se cumplieron para expulsar a los ocupantes del suelo venezolano.
Como bien lo trasmitieron ayer las agencia internacionales de noticias, la “mayoría de los Estados miembros de la OEA llamó a un diálogo entre Estados Unidos y Venezuela”. Fue un verdadero fracaso para Delcy Rodríguez pues la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, convocada para escuchar a la canciller venezolana no resultó en ninguna declaración formal del organismo.

 Editorial del Nacional

20 de marzo 2015 - 

lunes, 16 de marzo de 2015

DIARIO DE UN KAMIKAZE VENEZOLANO...


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DÍA UNO:
La invasión es inminente. Mañana comienza el entrenamiento. Los panas nos organizaron una fiesta de despedida. La rumba estuvo burda de buena. Bailamos hasta altas horas y nos dimos  durísimo con la caña, para preparar nuestra alma para el destino que le espera. El jefe nos garantizó que en el más allá la rumba continuará y entonces  tendremos 10 botellas de 18 años sin estrenar para cada uno. Al final de la reunión,  Yefelson, John Fisyerald, Washinton Rodríguez y yo quemamos una bandera de Los Estados Unidos para irnos poniendo ya en actitud.

DÍA DOS:
Hoy no fuimos al entrenamiento.

DÍA TRES:
Hoy retomamos la cosa en serio. Tuvimos problemas con el vestuario, porque la cooperativa que fabrica los chalecos endógenos en los que se van a colocar los explosivos se cogió los reales y no los hizo. El comandante del escuadrón dice que no importa, que nos pegamos los cartuchos con tirro directamente en la barriga y nos colocamos encima un poncho andino para pasar desapercibidos. Lo que pasa es que a mí me toca la refinería de El Palito y yo no me voy a meter en ese calorón con un poncho andino.

DÍA CUATRO:
Los técnicos explosivistas  todavía no nos han traído los cartuchos. De todas maneras, hoy hicimos un ensayo general y cortamos varios palos de escoba en rolitos para simular la vaina. La sensación es burda de incómoda.

DÍA CINCO:
Por fin llegaron los explosivos (entre ellos muchos Bin laden) y los ponchos. Como los gringos solo deben encontrar cenizas, comenzamos ya a prenderle candela al país con incendios forestales aprovechando el calorón imperante.

DÍA SEIS:
Hoy tuvimos una falsa alarma de invasión, debido a que una paloma activó el sistema de defensa antiaéreo. De  vainita no destruimos los pozos petroleros. Menos mal que la mayoría de nosotros nos quedamos dormidos y, a los pocos que acudieron, los explosivos no les funcionaron.

DÍA SIETE:
Se acerca la hora…Morderán el polvo de la derrota. Ya todo el equipo está listo y operativo, pero tenemos tres días que no nos llega comida al campamento. Hoy nos reunimos. Si mañana no llega comida, vamos a trancar las vías de acceso a los pozos y, si nos echan a la Guardia, pensamos usar los explosivos y aplicarles a ellos el plan de tierra arrasada. Yo estoy comenzando a creer que la Guardia Nacional está controlada por la CIA.

DÍA OCHO:
Hoy nos trajeron unas hamburguesas de Mc Donald’s. Estaban bien sabrosas. Estamos pensando que, aunque se vuelen los pozos petroleros, los Mc Donald’s deben quedar en pie. Como no tenemos mucho más que hacer, luego de comer hicimos una caimanera.

DÍA NUEVE:
Como hoy  tiene pinta de que los gringos no van a llegar, nos fuimos al río a hacer un sancocho. De todas maneras, nos llevamos el equipo porsia. Llegó el gobernador de Miranda en visita sorpresa y Jeferson casi lo implota, porque pensó que era gringo por lo de los ojos claros. Menos mal que estaba comiendo y él un plato de sancocho no lo suelta ni por la patria.

DIA DIEZ:
Hoy es el día. Nos fuimos a la playa a esperarlos. Estuvimos hasta las diez de la mañana y no vinieron. Yo creo que nos cogieron miedo, porque nos miraron desde el satélite y vieron que la vaina iba en serio. Menos mal que nos trajimos el dominó y una cava de cervezas para matar el tiempo, que también es un invento gringo.

domingo, 22 de febrero de 2015

ESPERANZA SIN RESPUESTA


Robert Gilles Redondo
Foto de perfil de Robert Gilles Redondo

Conversaba con una señora cuya mirada castaña se clavó en mi rostro para pronunciar una frase que motiva mi reflexión: “Ay hijo, ojala entendieras que estamos atrapados. Lo que nos queda es irnos de Venezuela y no volver a ella”, afirmación exacta, aunque quizá temeraria que fue para mí una voz teñida desesperanza, de escándalo, de frustración. Recordé a Olavarría cuando afirmó una vez que nuestra historia ha sido una secuencia de frustraciones pero no de fracasos ni de errores; y es que en la realidad no podemos resignarnos ni mucho menos desfallecer en la lucha de recuperar nuestra patria de las garras de un régimen totalitario, parricida, prevaricador, opresivo y narco que nos condujo a un Estado fallido y forajido. Siempre en mis reflexiones he insistido que debemos llamar las cosas por sus nombres, sobre todo ahora que en Venezuela no vivimos en democracia y quien piense que aún queda algo de ella está muy equivocado. Igual se aplica para quienes sólo tienen la respuesta electoral frente a la ingente crisis que vive la agonizante República, la salida no puede reducirse a los lapsos electorales, debemos seguir allanando el camino para la transición porque si algo debemos tener muy claro es que al final de dieciséis años socialistas el modelo colapso y el sueño chavista ya no tiene viabilidad ni adeptos.

Situación sin duda paradójica la que se plantea a los venezolanos de hoy: no somos felices. Es cierto y tenemos derecho a sentir a Venezuela lejana y ajena porque, entre demagogos utopistas que confabulan diariamente golpes de estados en las redes sociales y líderes políticos obtusos, continuamos atrapados en esta amarga tragedia nacional. Habrá que recordar a los portadores de la confianza social, llamados líderes, que el sentido de la responsabilidad histórica está en este momento por encima de los intereses mezquinos que determinada cuota de poder les consagra. En este punto, quien siga secundando por omisión o porque le conviene al régimen condena al país a retroceder en una secuencia sinfín.

A pesar de todo, hay que apostar alto y claro por el futuro de Venezuela. Despleguemos pues todas las banderas de las esperanzas. Si bien la desesperanza planea sobre el futuro común e individual de cada venezolano y sobre el destino de nuestra República, construida desde hace dos siglos con mucho sacrificio y no menos fatiga heroica, tenemos que hacer un esfuerzo para creer no sé si “otra vez” o por primera vez en nosotros mismos como ciudadanos, que no merecemos seguir en esta pesadilla.

Mi generación no se resigna ni se rinde por la razón más poderosa que le puede asistir: está en juego perder o ganar el futuro. Aunque la patria se desangre todos los días en los aeropuertos llenos de jóvenes con miradas perdidas porque deben irse. Venezuela tiene que significar democracia, modernidad, prosperidad, alegría y paz. Por eso ala juventud nos duele más que a nadie el proyecto todavía inconcluso de salvar a Venezuela de este régimen.

No es un empeño demente, desquiciado o sinsentido el querer y necesitar defenestrar al régimen de Nicolás Maduro. Aquí, como tantas otras veces, conviene escuchar a Baltazar Gracián: antes de decidir, “hay que enterarse de los asuntos”. Enterémonos de qué es Venezuela en este momento, en sus madrugadas, en sus mediodías, en sus tardes soleadas y en las noches desoladas, donde los ciudadanos pierden la vida en todos los sentidos. La Venezuela que se hace a cada instante en la calle es lo único que tenemos y semejante suerte no puede seguir dirigiendo el derrotero de nuestro destino nacional. La Venezuela que sobrevive pese al mortal corrosivo ideológico de un régimen comunista cuyo objetivo ha sido disolver los valores y el sistema de creencias que durante dos siglos hemos ido construyendo. Es a esta Venezuela a la que le debemos hablar para que el ondear de la bandera de la esperanza conmueva los ánimos para que nadie desfallezca.

El anacrónico modelo castro-comunista que asaltó el poder con Hugo Chávez en 1998, por medio de una democracia sentenciada a muerte por la generación anterior, ha colapsado. Y con él el país. Es el momento de actuar antes que sea demasiado tarde y se cierren de manera definitiva las puertas del horizonte.

Una vez más debo gritar mi paráfrasis a William Faulkner: ME NIEGO A DEJAR DE CREER EN VENEZUELA. Me niego a que los venezolanos no podamos abrazarnos en libertad para decirnos a los ojos “nunca más”.