Libertad!
domingo, 17 de noviembre de 2013
martes, 12 de noviembre de 2013
Географ глобус пропил - Русский трейлер
http://www.youtube.com/v/IuDafsVi2fU?version=3&autohide=1&showinfo=1&feature=share&autohide=1&attribution_tag=pdczdi-cyHYqzu1lXkxAgw&autoplay=1
miércoles, 25 de septiembre de 2013
El Tequeño: EL ORIGEN DEL TEQUEÑO ES CARAQUEÑO, DEL BARRIO CANARIO “EL TEQUE”
GERÓNIMO ALBERTO YERENA CABRERA
Se comenta con insistencia que los famosos pasapalos criollos llamados Tequeños tienen su origen en este barrio y no en la ciudad de Los Teques.
*El Estado Vallenilla fue la denominación que se le dió a la zona actual de la parroquia La Pastora luego de terminada la Guerra Federal. Al designarse La Pastora como parroquia independiente de Altagracia dejó de usarse esta denominación.
1.- Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. El Teque. Antiguo barrio de la Ciudad de Caracas.
Blog Venezuela de Antaño. Caracas, 2 de agosto del 2009. http://venelib-antao.blogspot.
INTRODUCCIÓN
El origen
del famoso tequeño, se ha atribuido a la ciudad de los Teques, actual capital
del Estado Miranda, desde el año 1928. Pasapalo vernáculo, pero no multisápido,
por lo menos, el original, el cual es el que se ha mantenido hasta el presente
para deleite de los venezolanos y extranjero que tienen la dicha de probarlo,
por caracterizar a este apetitoso, ahora
pasapalo, precisamente por su sabor sencillo y agradable, lo que hace que al
comerse el primero produzca una reacción inmediata e incontenible de seguir
picando y una de sus propiedades más resaltante es que no empalaga. Este origen es algo que se ha repetido, y
quizás se debe a que fue donde se popularizó en las familias pudientes caraqueñas. Esta
atribución del origen del Tequeño a esta ciudad es consecuencia de haber borrado de su memoria los caraqueños el famoso Barrio El Teque, situado en la Parroquia de Altagracia, sitio
donde realmente se originó la elaboración del famoso Tequeño.
LOS
CANARIOS DEL TEQUE Y LOS TEQUEÑOS
Los
canarios de este barrio fueron los primeros en Venezuela en elaborar el famoso
plato, no precisamente como pasapalo, sino, principalmente como una comida para el desayuno y la cena, tal
como nosotros comemos la arepa o la
exquisita empanada. Su elaboración fue tal cual como ahora se hace: masa de
trigo enrollada rellena de queso blanco y luego frita. Era lo que ahora
llamamos en materia culinaria un resuelve para los habitantes marginales de ese
barrio, el cual cayó en desgracia en los
acontecimientos iniciales de la independencia, y luego con el crecimiento
urbano de la ciudad. Su comida se hizo famosa en los pobladores de los alrededores
de la ciudad y luego de desaparecer el barrio, familias pobres de Caracas lo siguieron elaborando. Luego fue preparado por familias más pudientes que lo llevaron al ,entonces,pueblo de los Teques y fueron quienes
lo popularizaron; regresando luego a
Caracas con su nombre original de Tequeños y confundiendo su nombre. Olvidado, como es característico de
los caraqueños, del origen de esta comida, la cual no dejó de continuar preparándose;
pero en algunos sitios, sin la denominación original la cual fue perdiéndose junto
al nombre del barrio; de ahí nace la versión de que fue en ese pueblo en el estado Miranda, famoso por su clima y
usado por caraqueños como temperamento, de que el Tequeño es de allí.
BARRIO EL TEQUE Y ANTIGUAS QUEBRADAS CARAQUEÑAS
El barrio El Teque junto
al barrio de la Trinidad constituyeron dos
de los barrios más antiguos de la ciudad de Caracas, los cuales existieron
desde comienzos y mediados del siglo XVIII respectivamente.
Es de notar que ambos estaban ubicados en lo que actualmente es la parroquia de Altagracia y ambos perdieron su denominación en el transcurso del siglo XIX.
En cuanto al barrio El Teque, se denominó luego Sabana del Teque, la cual fue parte de la zona que ocupaba el antiguo barrio, más adelante se le dió el nombre a una esquina, posteriormente también desapareció esta esquina, sólo queda el recuerdo cuando se mencionan en la historia de las esquinas caraqueñas (1).
Es de notar que ambos estaban ubicados en lo que actualmente es la parroquia de Altagracia y ambos perdieron su denominación en el transcurso del siglo XIX.
En cuanto al barrio El Teque, se denominó luego Sabana del Teque, la cual fue parte de la zona que ocupaba el antiguo barrio, más adelante se le dió el nombre a una esquina, posteriormente también desapareció esta esquina, sólo queda el recuerdo cuando se mencionan en la historia de las esquinas caraqueñas (1).
Quizás la primera vez que
se hace referencia por escrito de este barrio, fue cuando se nombran los
linderos de la parroquia Nuestra Señora de Altagracia, separada como parroquia
aparte de la Catedral en el año 1750, fecha en la cual el cantón o barrio quedó
integrado a la parroquia. Estos datos aparecen registrados en la Matricula de
la parroquia Altagracia. 1775. A. A. de C. Sección Parroquiales, Altagracia
Caracas. Carpeta Nº 2 (2).
La descripción de los límites de la parroquia de Altagracia donde se menciona por vez primera al barrio El Teque, es la siguiente:
“De Oriente a Poniente desde el río Catuche por la calle titulada de Cristo Crucificado, y plazuela de la misma parroquia a los Teques y campos correspondientes; y desde el Sur a Norte, desde la propia calle río arriba de Catuche al cerro La Guaira.”
La descripción de los límites de la parroquia de Altagracia donde se menciona por vez primera al barrio El Teque, es la siguiente:
“De Oriente a Poniente desde el río Catuche por la calle titulada de Cristo Crucificado, y plazuela de la misma parroquia a los Teques y campos correspondientes; y desde el Sur a Norte, desde la propia calle río arriba de Catuche al cerro La Guaira.”
Era una zona que abarcaba
varias cuadras, compuestas de rancherías habitadas por una clase social de
escasos recursos y limitado nivel educativo. La gran mayoría de los ranchos estaban distanciados uno del otro, sobre todo
al sur; estaban situados entre la quebrada de Quita Calzón y la quebrada de Los
Padrones, lo que actualmente es hoy la zona más hacia el oeste de la parroquia
de Altagracia.
Esta zona al principio se llamó Cantón El Teque y luego, al ir reduciéndose su extensión por avance del urbanismo convencional, se denominó Barrio El Teque, tal como aparece en el plano de la ciudad del año 1810 (3), y, más preciso aún, en otra versión del plano de 1810 en conmemoración del centenario del 19 de abril, donde hacen una condensación de la Caracas de esa época hasta 1843, intervalo cuando Caracas no sufrió ninguna modificación en relación a su topografía urbanística (4). En los planos de 1810 y 1843, así como en el plano de 1801 elaborado por Francisco Depons, donde también figura el barrio, la quebrada de los Padrones aparece con el nombre de Quebrada de Leandro. En el plano de 1897(5) se delimitan ambas quebradas, así como el resto de las quebradas caraqueñas para la época.
Si estudiáramos un plano actual de la ciudad, el área estaría comprendida hasta mediados del siglo XIX, aproximadamente entre los siguientes límites:
Por el norte:
Hacia el este la actual esquina de Gobernador, por donde a media cuadra pasa la quebrada de los Padrones, y hacia el oeste a media cuadra de la esquina de Zapatero, sitio por donde baja la quebrada de Quita Calzón; a ese nivel la quebrada baja entre Zapatero y Cola de Pato.
Por el sur, se ampliaban sus límites entre la actual esquina de Bolero por el este, hasta ranchos dispersos cercanos a la esquina de Pagüita.
Luego se pobló más la ciudad con construcciones de mejor calidad y el área de rancherías se fue reduciendo paulatinamente, ya en el Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas levantado en 1875 por orden de Guzmán Blanco (6), desaparece el nombre del barrio; toda la zona de lo que para la época correspondía a la parroquia de Altagracia aparece con el nombre de sus actuales esquinas (aproximadamente 49 esquinas); pero, no así, desapareció del todo en el recuerdo de los caraqueños de esa época que allí existió ese barrio y aunque no de forma oficial se continúo llamando a esa zona El Teque; aunque sí, en el siglo XX se olvido que allí nació el rico pasapalo; tal como sucede cuando se hace mención a La trilla la cual quedaba en la parte sur del El Teque, donde fue construida la mansión que es hoy el Palacio de Miraflores (7).
Si revisamos El Plano de Caracas de 1890 elaborado por Pablo Díaz (8), observamos que la zona correspondiente al norte, entre las esquinas de Poleo y Buena Vista, nuevamente aparece destacada como El Teque, esto como recuerdo al viejo barrio casi desaparecido su nombre para la época.
Aún a finales del siglo XIX los pocos ranchos que permanecían en sus alrededores, sobre todo en la parte oeste de la actual parroquia de Altagracia, se siguió llamando por costumbre El Teque, aunque la zona, en realidad, ya no correspondía a la original de los planos de 1810 a 1843.
Este barrio tuvo relevancia en la época de la declaración de la Independencia; luego del 17 de agosto de 1811, fecha de la firma del Acta de la Independencia por los diputados de la Asamblea, unos canarios que habitaban en el Cantón El Teque se alzaron; días después son dominados y fusilados diez y seis de ellos (9).
Enrique Bernardo Núñez, refiere que en la tarde del 11 de julio de 1811 aparecen en la sabana del Teque grupos armados con trabucos, pistolas y armas blancas. Se proponían tomar el cuartel de la Trinidad, que debía franquearles el cabo J. Roldán. Era la conspiración tramada contra el gobierno independiente por Juan Díaz Flores, José María Sánchez y fray Juan José García (10).
Carmen Clemente Travieso (11) en la descripción de la esquina de El Chorro también hace mención de una manera muy amena de este alzamiento de los canarios en El Teque.
Don Lucas Manzano en su libro Crónicas de Antaño narra dos situaciones en relación al barrio El Teque; la primera, en su artículo sobre El Puente Guanabano dice: “Los vagabundos de El Teque hacían suya la soledad imperante para desvalijar el viandante si era del sexo barbudo, o vejarlo, en no importa qué manera, si cubría su cuerpo con trajes vaporosos ” (12); la segunda, en su artículo Medio Siglo Atrás (13) -se refería al último cuarto del siglo XIX- comenta la graciosa y picaresca anécdota: “ En las jerusalenes montada en escena en el teatro de corral situado en la Esquina de Pineda, don T. Rasgo, tuvo la osadía de distinguir su casa a renglón seguido de su patronímico con un 8 descomunal; allí se congregaban las compadrerías de El Teque y el Estado Vallenilla* para armar bululúes que comenzaban por una chirigota endilgada a la Magdalena, por su desproporción en el corpiño, y concluían con una tunda de garrote que ponía en tensión nerviosa la ciudad….”
Estas quebradas mencionadas dejaron de figurar en los planos de Caracas a finales del siglo XIX; por una parte al crecer la ciudad y la desforestación que la siguió, el caudal se fue reduciendo y por otra, las quebradas en sí eran de un caudal pequeño, más aún en época de verano, y con la urbanización a su alrededor se transformaron, al quedar embauladas, en simples conductos de drenajes; sólo queda como recuerdo las esquinas que llevan sus nombres: Esquina de Quitacalzón y esquina de Tinajitas; la quebrada de los Padrones, era de mayor caudal y está también embovedada, en muy pocos sitios se puede apreciar su lecho, desemboca en la quebrada de Caroata, cercana a la Esquina de Aserradero.
Esta zona al principio se llamó Cantón El Teque y luego, al ir reduciéndose su extensión por avance del urbanismo convencional, se denominó Barrio El Teque, tal como aparece en el plano de la ciudad del año 1810 (3), y, más preciso aún, en otra versión del plano de 1810 en conmemoración del centenario del 19 de abril, donde hacen una condensación de la Caracas de esa época hasta 1843, intervalo cuando Caracas no sufrió ninguna modificación en relación a su topografía urbanística (4). En los planos de 1810 y 1843, así como en el plano de 1801 elaborado por Francisco Depons, donde también figura el barrio, la quebrada de los Padrones aparece con el nombre de Quebrada de Leandro. En el plano de 1897(5) se delimitan ambas quebradas, así como el resto de las quebradas caraqueñas para la época.
Si estudiáramos un plano actual de la ciudad, el área estaría comprendida hasta mediados del siglo XIX, aproximadamente entre los siguientes límites:
Por el norte:
Hacia el este la actual esquina de Gobernador, por donde a media cuadra pasa la quebrada de los Padrones, y hacia el oeste a media cuadra de la esquina de Zapatero, sitio por donde baja la quebrada de Quita Calzón; a ese nivel la quebrada baja entre Zapatero y Cola de Pato.
Por el sur, se ampliaban sus límites entre la actual esquina de Bolero por el este, hasta ranchos dispersos cercanos a la esquina de Pagüita.
Luego se pobló más la ciudad con construcciones de mejor calidad y el área de rancherías se fue reduciendo paulatinamente, ya en el Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas levantado en 1875 por orden de Guzmán Blanco (6), desaparece el nombre del barrio; toda la zona de lo que para la época correspondía a la parroquia de Altagracia aparece con el nombre de sus actuales esquinas (aproximadamente 49 esquinas); pero, no así, desapareció del todo en el recuerdo de los caraqueños de esa época que allí existió ese barrio y aunque no de forma oficial se continúo llamando a esa zona El Teque; aunque sí, en el siglo XX se olvido que allí nació el rico pasapalo; tal como sucede cuando se hace mención a La trilla la cual quedaba en la parte sur del El Teque, donde fue construida la mansión que es hoy el Palacio de Miraflores (7).
Si revisamos El Plano de Caracas de 1890 elaborado por Pablo Díaz (8), observamos que la zona correspondiente al norte, entre las esquinas de Poleo y Buena Vista, nuevamente aparece destacada como El Teque, esto como recuerdo al viejo barrio casi desaparecido su nombre para la época.
Aún a finales del siglo XIX los pocos ranchos que permanecían en sus alrededores, sobre todo en la parte oeste de la actual parroquia de Altagracia, se siguió llamando por costumbre El Teque, aunque la zona, en realidad, ya no correspondía a la original de los planos de 1810 a 1843.
Este barrio tuvo relevancia en la época de la declaración de la Independencia; luego del 17 de agosto de 1811, fecha de la firma del Acta de la Independencia por los diputados de la Asamblea, unos canarios que habitaban en el Cantón El Teque se alzaron; días después son dominados y fusilados diez y seis de ellos (9).
Enrique Bernardo Núñez, refiere que en la tarde del 11 de julio de 1811 aparecen en la sabana del Teque grupos armados con trabucos, pistolas y armas blancas. Se proponían tomar el cuartel de la Trinidad, que debía franquearles el cabo J. Roldán. Era la conspiración tramada contra el gobierno independiente por Juan Díaz Flores, José María Sánchez y fray Juan José García (10).
Carmen Clemente Travieso (11) en la descripción de la esquina de El Chorro también hace mención de una manera muy amena de este alzamiento de los canarios en El Teque.
Don Lucas Manzano en su libro Crónicas de Antaño narra dos situaciones en relación al barrio El Teque; la primera, en su artículo sobre El Puente Guanabano dice: “Los vagabundos de El Teque hacían suya la soledad imperante para desvalijar el viandante si era del sexo barbudo, o vejarlo, en no importa qué manera, si cubría su cuerpo con trajes vaporosos ” (12); la segunda, en su artículo Medio Siglo Atrás (13) -se refería al último cuarto del siglo XIX- comenta la graciosa y picaresca anécdota: “ En las jerusalenes montada en escena en el teatro de corral situado en la Esquina de Pineda, don T. Rasgo, tuvo la osadía de distinguir su casa a renglón seguido de su patronímico con un 8 descomunal; allí se congregaban las compadrerías de El Teque y el Estado Vallenilla* para armar bululúes que comenzaban por una chirigota endilgada a la Magdalena, por su desproporción en el corpiño, y concluían con una tunda de garrote que ponía en tensión nerviosa la ciudad….”
Estas quebradas mencionadas dejaron de figurar en los planos de Caracas a finales del siglo XIX; por una parte al crecer la ciudad y la desforestación que la siguió, el caudal se fue reduciendo y por otra, las quebradas en sí eran de un caudal pequeño, más aún en época de verano, y con la urbanización a su alrededor se transformaron, al quedar embauladas, en simples conductos de drenajes; sólo queda como recuerdo las esquinas que llevan sus nombres: Esquina de Quitacalzón y esquina de Tinajitas; la quebrada de los Padrones, era de mayor caudal y está también embovedada, en muy pocos sitios se puede apreciar su lecho, desemboca en la quebrada de Caroata, cercana a la Esquina de Aserradero.
Se comenta con insistencia que los famosos pasapalos criollos llamados Tequeños tienen su origen en este barrio y no en la ciudad de Los Teques.
*El Estado Vallenilla fue la denominación que se le dió a la zona actual de la parroquia La Pastora luego de terminada la Guerra Federal. Al designarse La Pastora como parroquia independiente de Altagracia dejó de usarse esta denominación.
1.- Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. El Teque. Antiguo barrio de la Ciudad de Caracas.
Blog Venezuela de Antaño. Caracas, 2 de agosto del 2009. http://venelib-antao.blogspot. com/.
2.- Lila
Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de
Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986.
p 81.
3.- Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas. 1810. Editado por
el diario El Universal, Colección Histórica Mapoteca IGVSB.
4.- Plano de la Ciudad Santiago de León de Caracas en el año de 1810.
“según apuntaciones del ilustrísimo Señor Don Mariano Martín y planos de F. de
Pons; A.J. Jesurun y otros, historiadores e ingenieros, desde 1771 hasta 1843;
con fecha 19 de abril de 1910 y firmado por E. Mendoza Solar. Recuerdo del
primer Centenario de la Independencia de Venezuela”. Publicado en el libro
Atlas de Venezuela. Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales
Renovables. Dirección de Cartografía Nacional. Segunda Edición.1979.
5.- Caracas Plano de la ciudad. Situación de las parroquias foráneas. Por
R. Razetti. 1897. Editado por el diario El Universal, Colección Histórica
Mapoteca IGVSB.
6.- Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los Estados
Unidos de Venezuela. Plano levantado por orden del Ilustre Americano Gral Antº
Guzmán Blanco. 1875. Atlas de Venezuela. Editado por el Ministerio de Ambiente
y de los Recursos Naturales Renovables. Dirección de Cartografía Nacional.
Segunda Edición. 1979. p 14.
7.- Graciela Schael Martínez. Estampas Caraqueñas. Ediciones del Concejo
Municipal del Distrito Federal. 1975. P 169.
8.- Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de
la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de
Caracas.1986. El Plano de Caracas de 1890 elaborado por Pablo Díaz. p 225.
9.- José Nucete Sardi. La Ciudad y sus tiempos. Edición del Cuatricentenario de Caracas. p 35.
10.- Enrique Bernardo Núñez. La Ciudad de los Techos Rojos. Monte Avila Editores. 1998 .p 168.
11.- Carmen Clemente Travieso. Las esquinas de Caracas. Los libros del Nacional.2001.p 88
12.-Lucas Manzano. Crónicas de Caracas. Avila Gráfica, S.A-Impresores. Caracas 1951. P79.
13.- Ibidem.p 109.
9.- José Nucete Sardi. La Ciudad y sus tiempos. Edición del Cuatricentenario de Caracas. p 35.
10.- Enrique Bernardo Núñez. La Ciudad de los Techos Rojos. Monte Avila Editores. 1998 .p 168.
11.- Carmen Clemente Travieso. Las esquinas de Caracas. Los libros del Nacional.2001.p 88
12.-Lucas Manzano. Crónicas de Caracas. Avila Gráfica, S.A-Impresores. Caracas 1951. P79.
13.- Ibidem.p 109.
yerena.geronimo@gmail.com
Etiquetas:
"Geronimo Alberto Yerena Cabrera",
Caracas de Antaño
viernes, 23 de agosto de 2013
Antiguo Club Isleño en la esquina de Padre Sierra. Caracas Siglo XIX
Gerónimo Alberto Yerena Cabrera
Zaparapanda canaria en el centro de Caracas
¡Los isleños son «piores» que los venezolanos «pá»
armar «guachafitas»!
Confitería «La Colonial”
Esquina de Padre Sierra
“bochinche, bochinche, bochinche….”
Isaac Viera
Baltasar del Alcázar
"En Jaén donde resido"
Durante el primer gobierno del general Antonio Guzmán Blanco, en la
céntrica esquina de Padre Sierra, existió un centro de recreación denominado
Club Isleño, ubicado en la edificación situada en el ángulo noreste
frente al Convento de las monjas de la Concepción, en donde, luego de
salir las monjas en el año de 1874, se inició la construcción del actual
Palacio Federal. Este club era el principal sitio de reunión de los
isleños (canarios) en la capital, tal como hoy es el Hogar Canario.
En ese período tuvimos la grata estadía del lanzaroteño Isaac Viera
(1858-1941), que para entonces era un joven de avanzada y, a la vez, de
espíritu aventurero; el cual al terminar el bachillerato en el Seminario
Conciliar de Las Palmas emigro a nuestra patria, "acariciando
risueñas / ilusiones de oro y miel", según se lee en su
folleto autobiográfico Palotes y Perfiles (1895).
Su estadía en Venezuela transcurrió entre mediado de los setenta del
siglo XIX hasta 1882; durante ese tiempo, además de ejercer, entre otras cosas,
actividades docentes, fue testigo de varias peripecias sucedidas en
nuestra capital, algunas de ellas muy “llamativas” y dignas de reproducir,
cónsonas con la idiosincrasia del venezolano, y con los
numerosos descendiente de esa segunda patria chica llamada “Islas
Canarias”.
Quien luego fuera, al regresar a su patria, escritor, poeta, periodista
y costumbrista, en su libro “Costumbres canarias”, editado en el
año 1916, B E N A C I M I E N T O. San Marcos, 42
MADRID, relata en las páginas 145-146, lo sucedido en el antiguo Club
Canario.
El relato del propio escritor y poeta, testigo de lo acontecido en la
esquina de Padre Sierra es el siguiente:
A raíz de ser nombrado ministro de Ultramar el señor León y Castillo, la
policía de Caracas, por orden de Guzmán Blanco, clausuró el Club isleño
establecido en la esquina de Padre Sierra, al lado de la confitería «La
Colonial”, por escándalo público.
El motivo fue el siguiente:
Una noche, los socios del expresado centro, divididos en dos bandos,
discutían acerca de cuál población era más importante, si Santa Cruz de
Tenerife o Las Palmas, oyéndose decir desde la calle que las fichas con que se
jugaba al tresillo (cierto juego de naipes, jugado por tres personas) en el
«Gabinete literario» de la última de las mencionadas ciudades, eran más finas
que las del Casino de la capital de estas islas.
Se escucho decir:
«Esto, Inés, ello se alaba,
No es menester alaballo»
(Este es un dicho canario que bien sabían ellos lo que quería decir en
doble sentido)*ver anexo.
De las palabras pasaron a las manos, y fue tal la gresca, que los
muebles, caían a la vía pública, lanzados desde las ventanas altas del edificio
social; recordarlos que una silla quedó encasquetada en la cabeza de una negra
que a la sazón pasaba por aquel sitio. Al día siguiente al de aquella
monumental pelotera los periódicos caraqueños satirizaron con donosura y
crueldad a nuestros compatriotas que, olvidándose de que la ropa sucia debe
lavarse primero en casa, se complacen en hacer la colada en mitad.
Del arroyo de ciudades extranjeras. El patizambo Gregorio Solórzano,
que estuvo en la batalla de Ayacucho, en el Perú, cada vez que nos
encontraba nos decía, recordando aquel batifondo, y valga el
argentinismo:
-Sepa usted, «catire», que los isleños son «piores»
que los venezolanos «pa» armar «guachafitas»
Esta historia nos hace recordar al “Ilustre Precursor” de
la Independencia Don Francisco de Miranda, hijo de canarios, el cual vivió, más
de un siglo antes, en la casa diagonal en donde luego se estableciera este
club, cuando dijo sus lapidarias palabras, vigente en el actual siglo XXI:
¡Bochinche, bochinche!. ¡Esta gente no sabe hacer sino bochinche! Estas palabras
fueron pronunciadas por el Generalísimo Francisco de Miranda en la madrugada
del 31 de junio de 1812 luego de recibir a un grupo de oficiales patriotas en
el domicilio donde dormía situado en el puerto de la Guaira, de donde partiría
en la mañana con destino a Curazao. De ahí, que “el
Inmortal Canario” en esa oportunidad nos
diagnostico a todos, y los bochincheros, a quien se refería “El Precursor”,
precisamente, no eran los canarios, más bien los criollos y sobre todo los
“Mantuanos”……
*ANEXO: Les agrego el origen del dicho que cita el poeta Isaac Viera, y
que los paisanos canarios en su club, según el autor, le dieron el doble
sentido que con gran picardía los caracterizaban. Fue del poema "En Jaén donde
resido" de Baltasar del Alcázar (Sevilla, 1530-Ronda, 1606), fue un poeta
español del Siglo de Oro.
Queda a criterio e interpretación del lector dónde está el doble
sentido- sí es que en verdad lo hay- que los canarios le dieron a este verso
(dentro del contexto de la poesía), y por lo cual se formó tremendo
“follón”.
En Jaén, donde resido,
vive don Lope de Sosa,
y diréte, Inés, la cosa
más brava d'él que has oído.
Tenía este caballero
un criado portugués...
Pero cenemos, Inés,
si te parece, primero.
La mesa tenemos puesta;
lo que se ha de cenar, junto;
las tazas y el vino, a punto;
falta comenzar la fiesta.
Rebana pan. Bueno está.
La ensaladilla es del cielo;
y el salpicón, con su ajuelo,
¿no miras qué tufo da?
Comienza el vinillo nuevo
y échale la bendición:
yo tengo por devoción
de santiguar lo que bebo.
Franco fue, Inés, ese toque;
pero arrójame la bota;
vale un florín cada gota
d'este vinillo aloque.
¿De qué taberna se trajo?
Mas ya: de la del cantillo;
diez y seis vale el cuartillo;
no tiene vino más bajo.
Por Nuestro Señor, que es mina
la taberna de Alcocer:
grande consuelo es tener
la taberna por vecina.
Si es o no invención moderna,
vive Dios que no lo sé,
pero delicada fue
la invención de la taberna.
Porque allí llego sediento,
pido vino de lo nuevo,
mídenlo, dánmelo, bebo,
págolo y voyme contento.
Esto, Inés, ello se alaba;
no es menester alaballo;
sola una falta le hallo:
que con la priesa se acaba.
La ensalada y salpicón
hizo fin; ¿qué viene ahora?
La morcilla. ¡Oh, gran señora,
digna de veneración!
¡Qué oronda viene y qué bella!
¡Qué través y enjundias tiene!
Paréceme, Inés, que viene
para que demos en ella.
Pues, ¡sus!, encójase y entre,
que es algo estrecho el camino.
No eches agua, Inés, al vino,
no se escandalice el vientre.
Echa de lo trasaniejo,
porque con más gusto comas;
Dios te salve, que así tomas,
como sabia, mi consejo.
Mas di: ¿no adoras y precias
la morcilla ilustre y rica?
¡Cómo la traidora pica!
Tal debe tener especias.
¡Qué llena está de piñones!
Morcilla de cortesanos,
y asada por esas manos
hechas a cebar lechones.
¡Vive Dios, que se podía
poner al lado del Rey
puerco, Inés, a toda ley,
que hinche tripa vacía!
El corazón me revienta
de placer. No sé de ti
cómo te va. Yo, por mí,
sospecho que estás contenta.
Alegre estoy, vive Dios.
Mas oye un punto sutil:
¿No pusiste allí un candil?
¿Cómo remanecen dos?
Pero son preguntas viles;
ya sé lo que puede ser:
con este negro beber
se acrecientan los candiles.
Probemos lo del pichel.
¡Alto licor celestial!
No es el aloquillo tal,
ni tiene que ver con él.
¡Qué suavidad! ¡Qué clareza!
¡Qué rancio gusto y olor!
¡Qué paladar! ¡Qué color,
todo con tanta fineza!
Mas el queso sale a plaza,
la moradilla va entrando,
y ambos vienen preguntando
por el pichel y la taza.
Prueba el queso, que es extremo:
el de Pinto no le iguala;
pues la aceituna no es mala;
bien puede bogar su remo.
Pues haz, Inés, lo que sueles:
daca de la bota llena
seis tragos. Hecha es la cena;
levántense los manteles.
Ya que, Inés, hemos cenado
tan bien y con tanto gusto,
parece que será justo
volver al cuento pasado.
Pues sabrás, Inés hermana,
que el portugués cayó enfermo...
Las once dan; yo me duermo;
quédese para mañana.
vive don Lope de Sosa,
y diréte, Inés, la cosa
más brava d'él que has oído.
Tenía este caballero
un criado portugués...
Pero cenemos, Inés,
si te parece, primero.
La mesa tenemos puesta;
lo que se ha de cenar, junto;
las tazas y el vino, a punto;
falta comenzar la fiesta.
Rebana pan. Bueno está.
La ensaladilla es del cielo;
y el salpicón, con su ajuelo,
¿no miras qué tufo da?
Comienza el vinillo nuevo
y échale la bendición:
yo tengo por devoción
de santiguar lo que bebo.
Franco fue, Inés, ese toque;
pero arrójame la bota;
vale un florín cada gota
d'este vinillo aloque.
¿De qué taberna se trajo?
Mas ya: de la del cantillo;
diez y seis vale el cuartillo;
no tiene vino más bajo.
Por Nuestro Señor, que es mina
la taberna de Alcocer:
grande consuelo es tener
la taberna por vecina.
Si es o no invención moderna,
vive Dios que no lo sé,
pero delicada fue
la invención de la taberna.
Porque allí llego sediento,
pido vino de lo nuevo,
mídenlo, dánmelo, bebo,
págolo y voyme contento.
Esto, Inés, ello se alaba;
no es menester alaballo;
sola una falta le hallo:
que con la priesa se acaba.
La ensalada y salpicón
hizo fin; ¿qué viene ahora?
La morcilla. ¡Oh, gran señora,
digna de veneración!
¡Qué oronda viene y qué bella!
¡Qué través y enjundias tiene!
Paréceme, Inés, que viene
para que demos en ella.
Pues, ¡sus!, encójase y entre,
que es algo estrecho el camino.
No eches agua, Inés, al vino,
no se escandalice el vientre.
Echa de lo trasaniejo,
porque con más gusto comas;
Dios te salve, que así tomas,
como sabia, mi consejo.
Mas di: ¿no adoras y precias
la morcilla ilustre y rica?
¡Cómo la traidora pica!
Tal debe tener especias.
¡Qué llena está de piñones!
Morcilla de cortesanos,
y asada por esas manos
hechas a cebar lechones.
¡Vive Dios, que se podía
poner al lado del Rey
puerco, Inés, a toda ley,
que hinche tripa vacía!
El corazón me revienta
de placer. No sé de ti
cómo te va. Yo, por mí,
sospecho que estás contenta.
Alegre estoy, vive Dios.
Mas oye un punto sutil:
¿No pusiste allí un candil?
¿Cómo remanecen dos?
Pero son preguntas viles;
ya sé lo que puede ser:
con este negro beber
se acrecientan los candiles.
Probemos lo del pichel.
¡Alto licor celestial!
No es el aloquillo tal,
ni tiene que ver con él.
¡Qué suavidad! ¡Qué clareza!
¡Qué rancio gusto y olor!
¡Qué paladar! ¡Qué color,
todo con tanta fineza!
Mas el queso sale a plaza,
la moradilla va entrando,
y ambos vienen preguntando
por el pichel y la taza.
Prueba el queso, que es extremo:
el de Pinto no le iguala;
pues la aceituna no es mala;
bien puede bogar su remo.
Pues haz, Inés, lo que sueles:
daca de la bota llena
seis tragos. Hecha es la cena;
levántense los manteles.
Ya que, Inés, hemos cenado
tan bien y con tanto gusto,
parece que será justo
volver al cuento pasado.
Pues sabrás, Inés hermana,
que el portugués cayó enfermo...
Las once dan; yo me duermo;
quédese para mañana.
domingo, 14 de abril de 2013
Como quiciera transmitirles a TOD@S y a cada
uno:¡voten! voten por CAPRILES, hasta cuando no le guste como candidato...,si eres pobre o musulman, si crees que es muy joven o muy flaco'¡vota por EL! Creenme que cualquira es mejor que ese "hijo de
Chavez"...., todavia si fuera " hijo de Putin ":))
En Kiev en la calle apareció uno de los candidatos a la presidencia de Venezuela - Nicolás Maduro. ¡Que bochorno!
Increible hasta donde puede llegar "Toripollo"...
"pajarito" parece ser un "pajarraco"
¡¡ mosca con PAJARO PAJÚO!!
NUEVAS palabras que enseño a mis queridos estudiantes:
pajarraco,ca
1. m. y f. Persona astuta o malintencionada.
2. m. desp. Pájaro grande,o cuyo nombre se desconoce.
TORIPOLLO (Cuerpo de toro y mente de pollo): Persona grande, robusta pero su comportamiento no se considera adecuado (inmaduro).
PAJÚO: Persona mentirosa o chismosa.
En Kiev en la calle apareció uno de los candidatos a la presidencia de Venezuela - Nicolás Maduro. ¡Que bochorno!
Increible hasta donde puede llegar "Toripollo"...
"pajarito" parece ser un "pajarraco"
¡¡ mosca con PAJARO PAJÚO!!
NUEVAS palabras que enseño a mis queridos estudiantes:
pajarraco,ca
1. m. y f. Persona astuta o malintencionada.
2. m. desp. Pájaro grande,o cuyo nombre se desconoce.
TORIPOLLO (Cuerpo de toro y mente de pollo): Persona grande, robusta pero su comportamiento no se considera adecuado (inmaduro).
PAJÚO: Persona mentirosa o chismosa.
sábado, 30 de marzo de 2013
Semana Santa,procesiones en Caracas.
Gerónimo
Alberto Yerena Cabrera
Viacrusis de
los padres dominicos.
Esquina de
San Jacinto
Convento e
Iglesia de San Jacinto
Calle de la
Amargura
¡Me llevas
por la calle de la Amargura!
El Calvario:
estaciones e iglesias
El primer
Calvario
Procesión de
San Mauricio
Las
procesiones en la ciudad de Caracas, se iniciaron desde la época de su
fundación; fue el evento más importante de la Caracas colonial. La procesión de
los padres dominicos por su devoción al
viacrucis, junto con la del Nazareno de San Pablo, los días Miércoles Santos, fueron las más importantes de la
ciudad.
La de los
dominicos de la Iglesia de San Jacinto fue, quizás, la más emblemática por
varias causas: primero, por ser la que recorría el trayecto más largo de todas;
segundo, porque era la que caracterizaba mejor el viacrucis; tercero, era la
única que atravesaba al Calvario y su
recorrido era en circunvalación.
Los
dominicos, cada año, el viernes de Concilio cumplían con la costumbre de sacar
la procesión de Jesús de Nazareno. Bajaba desde la iglesia de San Jacinto, la
cual dio el nombre a la esquina; desde allí se dirigían hacia el sur por la
Avenida N1-S1 “Calle de la Huida a
Egipto” , según nomenclatura impuesta por el Obispo Díez Madroñero
(1714-1769), por decreto del 3 de enero de 1766, a todas las calles de Caracas;
le puso nombres relacionados con
episodios de la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo; esa época
coincidió con la construcción en la
colina del Calvario de la Ermita (1765),
bajo la advocación de Jesús de Nazareno y Nuestra Señora de
Valbarena. La ermita corría a cargo de
los religiosos del Convento de San Jacinto de donde partía la procesión a la
devoción del viacrucis.
Llegaba hasta la esquina de Cruz Verde, luego
cruzaban a la derecha y continuaban por la Calle
del Descendimiento (E8-O8), pasaba por el frente del Oratorio de San Felipe
de Neri, donde actualmente se encuentra el Templo de Santa Teresa; continuaba
por la misma calle y pasaba luego frente al Templo de San Pablo, actualmente el
sitio donde está edificado el Teatro
Municipal; seguían por la (E8-O8) hasta la calle de Nuestra Señora de la Amargura. Antes de la construcción del
Silencio y luego de la Avenida San Martín, a
la calle de la Amargura se llegaba en línea recta desde la esquina de
Cruz Verde, luego de esto la entrada a
la calle se desplazó hacia el sur, y el acceso se hace por al callejón
Peníchez, donde está ubicado el Centro del IVSS.
Hasta el
inicio de la subida por la Calle de la
Amargura, llevábamos nueve cuadras caminando, a pleno Sol y a paso de
procesión; a partir de este punto nos
esperaba un trayecto que era el más largo y más empinado dentro del Calvario,
sumado a lo estéril del camino, tal como lo describieron los cronistas de la
época, se imaginarán el esfuerzo y sacrificio de los feligreses, cuando aún
estaban a mitad de camino. De ahí la famosa expresión caraqueña.
¡Me llevas
por la calle de la Amargura!
Seguro que
más de un caraqueño ha oído decir en su
casa a sus padres, abuelos u otros familiares, cuando alguien hacía una
travesura o le hacía pasar un rato desagradable o angustioso, este dicho.
Al subir a
la colina se llegaba a la ermita y allí realizaban una corta parada y se visitaban las primeras estaciones. La
ermita estaba situada donde Guzmán Blanco colocó su estatua del “Manganzón” y el estanque, cuando construyó el Paseo Independencia
en 1873 y derribó la ermita. La actual
Capilla de Lourdes en el Calvario situada cerca del sitio de la anterior
ermita, más hacia el norte, la inauguró Joaquín Crespo el 27 de abril de 1885.
Seguimos con
la caminata: luego de la parada en la ermita y visitadas las estaciones, se
bajaba por una trocha hacia los lados del Carota, donde se encontraban algunas
estaciones más, hasta llegar adonde hoy está la esquina de Caño Amarillo;
buscando la Calle del Perdón, la cual
corresponde actualmente a la Avenida (E2-O2), que es la que pasa por el sur de
la actual Plaza Bolívar, y terminaban en
la misma calle en la iglesia de San Jacinto. Este último trayecto de Caño
Amarillo a la Esquina de San Jacinto, son seis cuadras más; por lo tanto para
los caraqueños era una demostración de Fe y de Penitencia realizar este largo recorrido.
El primer
Calvario. Procesión de San Mauricio
El primer
Calvario fue fundado por Juan Cataneo Bohórquez obispo de Caracas
(1612-1618). En ese mismo sitio en lo alto
de la colina se colocaron tres cruces en el centro, y las estaciones señaladas
con cruces para la celebración del viacrucis. Después de haber desaparecido las
cruces (una de ellas- de las tres- se conserva en el museo bolivariano), el
viacrucis quedó abandonado por mucho tiempo. Luego hacia el año de 1765 se
construyó la ermita ya mencionada.
Las primeras
procesiones al Calvario fueron hacia el año 1625, salían de la iglesia de San
Mauricio (hoy Santa Capilla), desde allí seguían por la Calle de la Sangre de Cristos
(O1-E1), actual Avenida Urdaneta, hasta la esquina de Llaguno, allí
doblaban a la izquierda hacia
la Calle del Dulce Nombre de Jesús (N6-S6), dirigiéndose hacia el sur (esta
calle se llamó desde principio de la Colonia: Camino de la Mar, actualmente
Avenida Baralt. Llegaban a los alrededores de Caño Amarillo y subían al Calvario por el mismo camino que posteriormente
bajaban los dominicos. Allí visitaban las estaciones (las cruces colocadas
desde el principio de la subida hasta lo más alto de la colina) y luego se
devolvían por el mismo sitio hacia San
Mauricio. Esta procesión fue la que tuvo el segundo trayecto más largo en la
Colonia, y la primera en realizarse al Calvario.
La procesión
más corta fue la de San Francisco los Viernes Santos, salía de la iglesia
llegaba a la esquina de la Bolsa y se devolvía.
Etiquetas:
Caracas de Antaño,
Semana Santa
viernes, 29 de marzo de 2013
Jung analiza a Hitler. ¿Con quién lo asocia...?
The Symbolic Life, el tomo 18 y último de las Obras reunidas en
inglés del pensador suizo Carl Gustav Jung (Universidad de Princeton),
recoge artículos, conferencias y papeles misceláneos. Ahí se recoge una
entrevista que otorgó en 1945 a Mishmar, periódico de Tel Aviv (pp. 604-605).
Interrogado sobre cómo juzgaría a Hitler como “paciente”, Jung responde:
Desde mi punto de vista Hitler fue sobre todo un histérico.
(Así se le había diagnosticado oficialmente desde la primera guerra
mundial.) Estaba aquejado, más en particular, por una subforma de la
histeria que se llama pseudologia phantastica.
En otras palabras, era un “mentiroso patológico”. Si bien una persona
así no comienza directamente como un
engañador, es el tipo de idealista que está siempre enamorado de sus
propias ideas y anticipa sus fines presentando a sus deseos-fantasiosos
en parte como fáciles de lograr y en parte como ya logrados, y que cree
él mismo en sus propias, obvias mentiras. Para conseguir la realización
de sus deseos-fantasías considera que ningún medio es demasiado malo si
le ayuda a lograr su amado objetivo. De hecho “cree” que actúa en
beneficio de la humanidad, o por lo menos en beneficio de su nación o su
partido, y es incapaz, bajo ninguna circunstancia, de advertir que su
objetivo es de una naturaleza invariablemente egoísta. Como se trata de
un defecto muy común, al lego le resulta difícil
la psicopatía de estos casos. Dado que sólo una persona convencida es
de suyo convincente, por contagio psíquico, la regla es que ejercite una influencia devastadora sobre sus contemporáneos.
--¿Cómo pudo un “psicópata” influir a ese grado sobre toda una nación?
Si
su maniaco sistema deseante es también un sistema sociopolítico, y si
coincide con las ideas caras a la mayoría, se produce una epidemia
psíquica que crece como una avalancha. La mayor parte del pueblo alemán
estaba descontento, acariciaba sentimientos de venganza y resentimiento
nacidos de su complejo de inferioridad nacional y se identificaba con
“los de abajo” (underdogs). De ahí su odio especial y su envidia de los judíos, que se les anticiparon con la idea del pueblo elegido.
--¿Considera usted a los contemporáneos de Hitler, a quienes ejecutaron sus planes, igualmente “psicopáticos”?
La
sugestión opera sólo cuando hay un deseo secreto de cumplirla. De ese
modo Hitler fue capaz de trabajar a todos los que compensaban su
complejo de inferioridad con aspiraciones sociales y sueños secretos de
poder. El resultado fue que logró rodearse de un ejército de inadaptados
sociales, psicópatas y criminales como él. Pero al mismo tiempo cautivó al inconsciente de las personas normales,
que suelen ser ingenuas y se consideran del todo inocentes y justos. La
mayor parte de la gente “normal” es ridículamente inconsciente, ingenua
y dispuesta a colgarse de cualquier sugestión. En la medida en que una
incapacidad de adaptación es una
enfermedad, se puede considerar que una nación completa puede estar
enferma. Pero esta es psicología de masas normal, un fenómeno de rebaño,
como el pánico. Mientras más gente vive amontonada, más estúpido y
sugestionable el individuo.
Y de ser esto así, ¿cómo se cura?
Con
educación para lograr una conciencia plena. Previniendo la organización
social en forma de rebaño, la proletarización y la mentalidad de masas.
Impidiendo los sistemas monopartidarios. Impidiendo las dictaduras.
Etiquetas:
Análisis Internacional,
MEDICINA
jueves, 28 de marzo de 2013
Un año estudiando con el presidente Nicolás Maduro *
Tomado del Diario del Huila, del día martes, 19 de Marzo de 2013
http://www.diariodelhuila.com/ site/index.php/especiales/ 33424-un-ano-estudiando-con- el-presidente-nicolas-maduro
El actual presidente (e) de Venezuela estuvo en Cuba, entre los años
1986-1987, haciendo parte de la Escuela de Formación Política. En La
Habana compartió grupo con el huilense Israel Silva Guarnizo, dirigente
del sector solidario regional.http://www.diariodelhuila.com/
Nicolás Maduro Moros, actual Presidente (e) de Venezuela y candidato a la reelección.
FAUSTO MANRIQUEDiario del Huila, Neiva
Desde 1992, cuando se convirtió en un activista a favor de la liberación del entonces militar golpista Hugo Rafael Chávez Frías, el revolucionario Nicolás Maduro Moros forjó una estrecha amistad con el fallecido mandatario venezolano que, al parecer, se ha mantenido más allá de la tumba.
En esa época también conoció a su actual esposa, la abogada y política Cilia Flores, que en ese tiempo ejercía la defensa de Chávez y que recientemente renunció a su cargo como Procuradora General de la Nación.
Sin embargo, seis años antes de esos sucesos que lo acercaron al poder y a formar su familia, tuvo la oportunidad de hacer parte de la Escuela de Formación Política cubana y en su capital estudió durante un año con otros jóvenes dirigentes de América del Sur, Centroamérica, el Caribe y África.
En ese espacio tuvo la oportunidad de relacionarse con Israel Silva Guarnizo, que por esos tiempos militaba en la Juventud Comunista (Juco) y fue escogido para hacer parte de ese selecto grupo que recibió formación en filosofía marxista, economía política, historia de América Latina, historia de la Revolución Mexicana, entre otras cátedras.
“Era una selección que se hacía a los distintos miembros de la organización con el fin de ir a estudiar de manera dedicada entre los años 1986 y 1987, cuando pudimos compartir con distintos jóvenes de las organizaciones políticas de izquierda en América Latina”, recuerda Silva Guarnizo, director ejecutivo de la Asociación de Cooperativas y Empresas Solidarias del Huila (Asocoph).
En el grupo donde estaba este huilense y el ahora Presidente encargado de Venezuela, que era el de América del Sur, también habían representantes de Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay.
Para el dirigente del sector solidario fue una experiencia muy importante desde el punto de vista de tener allí a distintas personas de variadas ideologías que “confluíamos a estudiar de manera académica y de enriquecimiento intelectual porque éramos distintas tendencias de pensamiento las que estábamos representadas en esa oportunidad, en una época en donde la discusión, el debate y la lucha ideológica en el mundo estaba relacionada con dos grandes bloques, el socialista, liderado por la Unión Soviética y Cuba, y el capitalismo en cabeza de Estados Unidos”.
La Liga Socialista
Nicolás Maduro, de Venezuela e integrante del grupo de América del Sur, pertenecía a la Liga Socialista, una organización juvenil del Movimiento al Socialismo. Más adelante, entre 1991 y 1998 se desempeñaría como conductor en el Metro de Caracas, donde llegó a dirigir su sindicato y como tal, fue miembro de la junta directiva de esa empresa pública.
Su pensamiento se refleja en una de las fotos que conserva Israel Silva en su álbum de recuerdos de esa amplia jornada de estudio latinoamericano. El 23 de octubre de 1986, escribió en el anverso de la imagen: “Una foto para el recuerdo de un espacio de la vida, en que los caminos se cruzaron, en el primer territorio donde la libertad le cagó la cara al imperialismo”. Se refería a su amada Cuba y a la Escuela de Formación Política.
“Obviamente se destacaba mucho, tenía una posición bastante crítica, muy analítico, pero además, también era muy eufórico, como son en buena medida los venezolanos y caribeños. Tengo una buena imagen y una muy buena referencia de sus posiciones ideológicas. Su forma de pensar, a mi manera de ver, era muy radical desde el punto de vista de defender sus ideas”, anota.
Durante ese año no solo compartieron amplias jornadas de estudio, también se encontraron en muchos espacios fuera del aula: las playas en Varadero, conciertos en La Habana y visitas a villas como Sancti Spíritus.
“Esas son anécdotas importantes en la vida de las personas. Yo tuve la fortuna de haber estudiado con él, de haber compartido. Hoy en día él es el Presidente de Venezuela, seguramente aspira a ser reelegido y es satisfactorio haber conocido personas como Nicolás Maduro y hoy encontrarlo en la Presidencia de su país”, dice Silva Guarnizo.
El dirigente huilense se siente orgulloso de haber estudiado con Maduro y de que esté defendiendo sus ideas en un país como Venezuela, que busca cambios sociales y políticos en América Latina.
“Toda esa formación y esa ideología que tuvimos la oportunidad de compartir entre los años 1986 y 1987 creo que todavía no se ha perdido y los que no estamos en esas posiciones tan altas como él, pero que estamos haciendo grandes esfuerzos, también somos motivados a seguir planteando nuevas realidades, formas de pensar que cambien la sociedad”, reflexiona.
Grupo de estudiantes en una tabacalera en La Habana (Cuba), en el año 1987. Israel Silva (segundo izq.) y Nicolás Maduro (derecha).
Recuerdos de Varadero, es el punto más cercano de Cuba hacia Estados Unidos.
Nicolás Maduro Moros, subido en uno de los mecanismos de tracción animal más comunes para hacer las labores de arado en Cuba.
El presidente (e) de Venezuela, Nicolás Maduro, con algunos de los estudiantes que estuvieron en Cuba entre 1986 y 1987.
Maduro Moros es recordado por sus compañeros de estudio en Cuba y en el mundo, no solo por su espeso bigote y su aparente calma, sino porque es una persona muy alegre, pero además, muy solidaria. “Yo debo decir que su alegría era permanente, del típico costeño que se reía, que jugaba y charlábamos. Con nosotros estuvo un venezolano que llegó mucho después que habíamos empezado las clases. Arribó tarde y en unas condiciones económicas difíciles que traía de Venezuela”, asevera.
El dirigente del sector solidario huilense recuerda que tan pronto conocieron las complicadas condiciones económicas del estudiante venezolano, hicieron el ejercicio de apoyarlo y Nicolás Maduro fue muy solidario con él.
“Aunque era joven, notábamos que Maduro tenía ciertas condiciones económicas mejores y le prestó mucha ayuda y colaboración a su compatriota venezolano”, expresa.
Conformaron un grupo con Maduro Moros, Silva Guarnizo, otro venezolano, con ecuatorianos y brasileños, con los que compartían de manera frecuente. Con el paso del tiempo llegaron a conocer y aprender las palabras autóctonas de cada país.
Una de las remembranzas de Silva Guarnizo es un concierto en La Habana en donde escucharon a Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa y Fito Páez. En esos años había un auge de la música latinoamericana y de la trova cubana.
Desde el término de estudios en Cuba, en 1987, han pasado casi 26 años y nunca tuvieron la oportunidad de hablar nuevamente con ninguno de los integrantes del grupo de América del Sur, de la Escuela de Formación Política. La verdad, considera que por su condición actual será más complicado reunirse.
“Lo que puedo decirle a Nicolás Maduro es que ojalá le vaya muy bien. Que logre seguir encausando toda esa lucha de defensa, de trabajar en función de los sectores más excluidos. Lo que puedo desearle es muchos éxitos, que continúe mejorando las condiciones de los venezolanos”, dice Israel Silva.
Y por último, critica que algunos medios y políticos solo han salido a decir que fue un conductor de bus y que seguramente no será capaz de dirigir el país. “Pero siento que él, política e ideológicamente, tiene muy claro su propósito en el Gobierno de Venezuela. Creo que el haber estado como canciller, luego como vicepresidente y ahora como Presidente encargado, le da todo el bagaje para que pueda gobernar el vecino país”.
martes, 26 de marzo de 2013
C O N S I D E R A C I O N E S A C T U A L E S
Dr. Luis Guillermo Pilonieta Linares
El
momento que vivimos en Venezuela amerita desde su comienzo un estudio
que pueda demostrar que Hugo Chávez Frías, dista mucho de ser el genio
que algunos han pensado capaz de conducir al país a conductas
inadecuadas pero válidas para lo único que les interesa que es el
mantenimiento del poder.
En política las situaciones se reciclan
periódicamente y en este caso podemos comprobarlo porque el verdadero
genio es GOEBBELS quien señaló que las masas en forma individual y
colectiva pueden ser conducidas mediante el control de sus instintos
gregarios: Miedo, Temor, lo Místico, lo Erótico, Fanatismo, Fetichismo,
Idolatría, que fueron en su momento utilizados para sembrar la doctrina
de la Raza Superior para hacer de HITLER un hombre rústico y elemental
su ídolo, capaz de identificarse con estos principios de los cuales se
adueñó ejerciendo su representación que condujo a la Segunda Guerra
Mundial y al exterminio de 43 millones de personas, de las cuales cinco
fueron Judíos.
La tendencia Goebbeliana se mantiene vigente hoy
porque la revolución se identifica con el corazón de mi patria, Tú eres
Yo. Yo soy Tú, he reencarnado, el Libertador vuelve cada 200 años, vamos
a la segunda independencia contra el imperialismo y la Burguesía porque
las masas tienen la razón y se identifican con su Líder que está
enfermo, debemos rezar por su salud porque se sacrifica por Ti, y el que
no está con la revolución es apátrida, hay que respetar al ausente que
es nuestro Ídolo y nos conducirá a la libertad revolucionaria con el
poder para el pueblo.
Goebbels pensó que la mejor forma para influir sobre
los sentimientos en forma masiva era la Música que transmite
sensaciones y mensajes subliminales y ordenó que los instrumentos
musicales que eran afinados en LA 344 MHZ, pasaran a ser afinados
obligatoriamente en LA 432 MHZ porque es la frecuencia que permite
llevar la consciencia a límites de adormecimiento y contemplación y
retardan la capacidad de respuesta inmediata permitiendo el desarrollo
de la idolatría, haciendo de HITLER y CHAVEZ hombres rústicos y
elementales sus ídolos capaces de influir individual y colectivamente.
Políticamente los eventos se acompañaban de grandes
manifestaciones en lugares abiertos en los cuales se empleaban pendones
de gran altura para que el hombre se sintiera empequeñecido, con
movilización de armamentos que atemorizan, pregón del amor libre,
convivencia con los cadáveres para restarle valor a la vida de los
demás seres y sobre todo la adoración permanente del líder porque
representa lo que yo quiero.
Los países fueron creciendo en población haciendo
necesario aumentar y actualizar la influencia en forma colectiva y
surgió el procedimiento del LAVADO DE CEREBRO que funciona a base de
corrientes de alto y bajo voltaje de manera permanente;
En el estado de vigilia funciona en situación BETA
con una frecuencia e intensidad de 14 a 21 Ciclos por Segundo que es la
comunicación ordinaria de conversación, lectura, observación y memoria
sin mayor esfuerzo o concentración.
Si cambiamos la Intensidad de 7 a 14 Ciclos por
segundo pasaremos a una fase de meditación en ALFA o de sueño liviano en
la cual el cerebro entra en adormecimiento pero no deja de funcionar ,
podemos dar órdenes subhipnóticas que se recordarán determinando las
actuaciones conductuales del individuo.
Estos procedimientos probados en campo de
concentración, especialmente en Nueremberg, en grandes masas para
controlar sus respuestas ante estímulos seleccionados fueron
actualizados hoy con la utilización de Santería, Brujería, Magia
Negra, Macumba, Voodú, Poseciones Diabólicas, Sacrificios Humanos,
Brebajes, Exhumaciones, Desdoblamientos, rociamientos con sustancias
adormecedoras en los cielos por aviones militares, sustitución de
personas, Chavez por Maduro y procedimientos desconocidos que podemos
comprobar ante el cambio de comportamiento de las colectividades .
Todo cuanto hemos señalado conduce a un estado de
apatía colectiva, a una aceptación involuntaria de situaciones
repudiables, de resignación y desconfianza de nuestros líderes que no
reaccionan frente al engaño del que estamos obligados a salir.
Para ello es necesario recordar que todos los
fanatismos responden a situaciones de psicopatía que son espasmódicas
pero no reiterativas y después del cansancio viene el hastío, se
evidencia la falta de creatividad y el gobiernito de Benitin y Eneas no
tiene entidad propia para enfrentar la unidad, la presencia de un solo
Candidato, la incorporación masiva de todos sin exclusiones indebidas
como las del proceso anterior de nadie mayor de 40, ni comprometido con
el pasado, estamos ante un evento político y los votos son
cuantificables, hay que buscarlos con fe con entusiasmo con coraje, con
vocación de triunfo sin esconder la historia, no enfrentamos
extraterrestres, nuestro enemigo no está enfrente sino en la abstención
y el pesimismo.
El abuso de poder, la actitud de ventajismo, el
dispendio de los dineros nuestros, la amenaza permanente, la
descalificación de valores fundamentales, el armamentismo amenazante,
el corto tiempo de la campaña no son sino vectores que cuando se aplican
en un sentido generan respuestas de igual magnitud en sentido
contrario, hagamos que nuestra presencia sea para que los
abstencionistas sientan la necesidad no del candidato sino del Derecho
de pertenencia, del rescate de la soberanía, la defensa de la familia,
la preservación del patrimonio nacional, la seguridad, el respeto al
pensamiento diverso y la posibilidad de un camino nuevo no fácil pero sí
posible para un futuro mejor para la Patria.
Etiquetas:
Analisis politico Venezuela
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

