martes, 20 de noviembre de 2012

Manos de Seda



Freddy Carquez.*   
Rigoberto (Rigoberto Lanz), he leído tu articulo “Mano de hierro”, publicado hoy en El Nacional, en el cual le sugieres al Presidente Chávez poner orden en la dirección del país “endureciendo” su relación con sus secretarios, recomendación que considero no solo errónea, sino negativa porque   una y otra vez la pretensión hegemónica burocrática en la dirección administrativa  de cualquier estado han fracasado, desde los halagos hasta el terror no han servido para nada, sobran los ejemplos  acumulados en  el universo euroasiático durante el siglo XX, conductas presentes aún en la dirección del estado cubano, en el cual lo único que se mantiene es la estructura de la seguridad nacional , construida con el apoyo soviético en la época en la cual aún su eficiencia era importante.
Tanto la implosión soviética como el desorden Chino maoísta identificaron con claridad, que no hay proyecto progresista posible al margen de la incorporación de los sectores más avanzados de la sociedad, cuyo desarrollo no es producto de un laboratorio ideológico o político, mucho menos de la seducción clientelar y electorera que tanto ha cultivado la dirección Chavista durante estos 13 años de desgobierno. Surgen del proceso histórico y con ellos se debe trabajar, porque no hay otros, no se consiguen en la bodega de la esquina y tampoco se importan aunque te sobren los dólares, debes recordar que el Presidente Carlos Andrés Pérez no pudo comprarlos y le sobró el dínero.
La utilización mecánica e ideologizada (autoritaria y policial) de los recursos humanos en todos y cada uno de los países conocidos como “socialismo real” y que no fueron otra cosa que capitalismo de estado salvaje, no solo no condujeron a desarrollos exitosos de la economía, de la ciencia o de la tecnología, sino que  la atrasaron e incluso destruyeron espacios progresistas construidos  con anterioridad por la comunidad. Naciones que nunca superaron la condición de tercermundistas, incluso los rusos cuya economía nunca alcanzó el eje franco-alemán, mucho menos el norteamericano.
Cuando revisamos nuestra experiencia, bastante educativa en el tema de la conducción administrativa del estado, encontramos que la conducción exitosa ha descansado en los más capaces, mucho más allá de los discursos y del engaño orquestado desde el poder, utilizando a profesionales y técnicos educados en los centros más avanzados del conocimiento del universo conocido. Los gabinetes de Guzmán  Blanco, Juan Vicente Gómez, López y Medina o Pérez  Jiménez,  incluso los de Betancourt y Caldera, todos ellos se caracterizaron por su calidad profesional y su efectividad, ahí aún están los resultados de su desempeño.
Y que es lo que caracterizó la selección o composición de dichos equipos, los conocimientos, con las excepciones esperables, esos venezolanos se formaron en los centros universitarios más avanzados, durante el siglo XIX fue La Sorbona en  Paris y durante el siglo XX las Universidades de los EEUU, de Inglaterra o de Alemania, no los trajeron de los cuarteles, pero además el Poder cultivo la selección, más allá del amiguismo,  los favores políticos o los negocios. Centros de información por los cuales ha desfilado el numeroso contingente de cuadros científico-técnicos que hacen posible el formidable crecimiento capitalista Chino
Por encima incluso del ejercicio político autoritario e incluso dictatorial, represivo y policial como ocurrió durante el  Gomecismo o el Perezjimenismo, la dirección ejecutiva de la nación mantuvo la racionalidad en la utilización de las capacidades nacionales, en los hechos aún en momentos  tormentosos y oscuros como los citados, la dirección racional y efectiva del Estado se impuso, nunca se le ocurrió a los conductores ignorar los conocimientos, sustituyéndolos por la elite militar y sus bayonetas o por la partidaria y clientelar, mucho menos permitió la presencia de asesores extranjeros ignorantes, sustituyendo al numeroso y capacitado talento nacional.
Esa es la auténtica discusión estimado Rigoberto Lanz, el Ejecutivo pretende desconocer la necesidad de convocar sin fronteras, con la mayor amplitud posible al universo venezolano de profesionales y técnicos, suficientemente capacitado para desarrollar los planes de desarrollo que demanda cada día con mayor exigencia nuestra nación, proyectos en los cuales deben participar sin prejuicios ni sectarismo las Universidades Nacionales y los Productores, sectores indispensables para superar el proceso de deterioro económico y social en el cual nos encontramos.
Hasta el presente el “chorro de petrodólares” ha permitido subsidiar el desorden que Miraflores ha organizado para el continuismo presidencial, cuanto durará, no lo sabemos, pero lo que si conocemos es que el hierro de las bayonetas o de los barrotes nunca ha servido para  construir una sociedad democrática y productiva, con libertad y equidad, no lo olvides.

* Maracay, 18 de noviembre del 2012

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