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viernes, 25 de marzo de 2016

Consideraciones místicas para una espiritualidad basada en la experiencia y no en el dogma

POR ALEJANDRO MARTÍNEZ GALLARDO


¿A qué nos referimos cuándo hablamos del misticismo? Creo que aunque todos tenemos una idea general que seguramente no estará demasiado lejos del significado de esta palabra e incluso de la forma en la que se ha vivido el misticismo, nos podemos beneficiar al mirar más de cerca lo que es el misticismo y lo que hace que alguien sea un místico. 
La palabra "místico" tiene la misma raíz que "misterio" y está relacionada con la iniciación, como ocurría con los misterios en Grecia. La etimología parece originarse en una palabra griega para significar algo cerrado o incluso los labios o la boca cerrada. Es decir, lo místico es lo secreto, lo que no se dice o, quizás, podemos decir que es justamente lo que no puede decirse, porque al comunicarse verbalmente pierde su esencia. "Lo inexpresable, ciertamente, existe. Se muestra, es lo místico", dijo famosamente Wittgenstein. 
En un sentido más cercano a la forma en la que se vive o se ha vivido históricamente el misticismo, el filósofo Manly P. Hall define el misticismo así: "una creencia o convicción de que la experiencia de la esencia divina es posible sin la intervención de la teología organizada", la cual "lleva a la religión de la autoridad hacia la sustancia de la experiencia" (Practical Mysticism in Modern Living). En su libro Mystical Christ, Hall agrega: "El misticismo enseña la disponibilidad inmanente del poder divino". De aquí podemos empezar a consolidar una definición más redonda, encontrando algunas constantes: el misticismo está ligado a una experiencia de lo divino y no a un conocimiento teológico, dogmático o meramente "teórico". También, es característica del místico eliminar toda pompa religiosa, toda aparatosidad y psicotécnica que no sea esencial en su camino para acercarse a lo divino sin intermediación o que se desvíe del principio de su fe (puesto que sólo la vida en concordancia con los principios puede producir experiencias místicas reales). Hall señala que lo propio de los místicos no es buscar una esfera de influencia o convertirse en militantes y que de hecho los místicos históricamente han florecido a la sombra de las instituciones, especialmente en épocas de crisis religiosa o de persecución. "El místico busca en sí mismo lo que no ha logrado encontrar en su credo... En el momento en el que la búsqueda de la realidad se torna hacia el interior, alejándose de las formas hacia la vida misma, los hechos más profundos y bellos de la religión se vuelven tangibles". 
Lawrence Kushner, académico judío experto en cábala, ensaya la siguiente definición: "Un místico es toda persona que tiene la incipiente sospecha de que detrás de la aparente discordia, discontinuidad, fragmentación y contradicción  que nos asalta todos los días subyace una unidad oculta". Aquí podemos añadir a nuestro "bordado místico" la noción de la aspiración, deseo o ardor místico, que mueve al místico a hurgar más allá de lo aparente y hacer una búsqueda espiritual, una peregrinación o un viaje --generalmente interno, el cual podrá emprender solamente a través de la devoción y el ascetismo. Esta idea es expresada bellamente con la "noche oscura" de San Juan de la Cruz, en la que el alma emprende su viaje hacia la divinidad, una vez que se ha sosegado la casa, la condición para que el vuelo espiritual pueda ocurrir. 
Podemos subrayar otra característica del misticismo, también con Kushner: "El principio fue ver por un escaso momento que había algo más en la realidad de lo que puede observarse con el ojo desnudo. El final es ver acaso por un solo momento que la multiplicidad aparente es en realidad una unidad". Una de las experiencias comunes al misticismo es la de observar la unidad dentro de la diversidad, la unidad como realidad más allá de las apariencias. Esta es la visión relatada por innumerables místicos, cuando el todo de alguna manera se vuelve visible en la parte y de aquí, en este asombro de la divina ingeniería que ha podido difundirse íntegramente en cada parte del cosmos, se renueva la fe y se intensifican los bríos de conocer esa unidad, y de hacerse uno con ella. El místico, en todas las tradiciones, es aquel que conoce, que experimenta la gnosis, un conocer que es necesariamente una transformación: una transustanciación. "La Realidad es unión de la Conciencia con el objeto: hay identidad", escribe René Schwaller de Lubicz. En su epigramaQuien es Dios ve a Dios, el místico alemán Angelus Silesius dice:
Porque en su verdadera naturaleza, la luz yo deberé de ver,
En Él me he de convertir, o de otra forma esto no podrá ser.
Y en otro de sus epigramas:
En Dios nada es conocido: Él es indiviso, Uno,
eso que uno conoce en Él, uno mismo debe hacerse.
Esto nos lleva a la importante noción de que el místico, para tener una experiencia mística verdadera, debe vivir en conformidad con los principios universales sobre los cuales está basada la religión. Esto es no sólo en un sentido dogmático, sino en experiencia viva: la vida como presencia divina. No hay atajo a Dios. El templo debe construirse. La doctrina debe caminarse en su totalidad. Manly P. Hall hace mucho énfasis en esto. "El misticismo debe ser un efecto cuya causa debe ser igual al efecto producido", esto es, lo místico nunca es el resultado del milagro, sino que es consecuencia de una labor espiritual que responde a la ley de la causa y el efecto o el karma. Lo místico tampoco debe ser buscado como una súbita fuerza redentora, una visión santa a toda costa: el fin no puede ser separado de sus medios, ya que se caería en un acto de incongruencia y deshonestidad y según Hall, "la honestidad es el principio del misticismo". "El individuo moderno piensa que puede obtener ciertos poderes, no obstante su condición actual, utilizando trucos, drogas o fórmulas científicas... lograr una extensión de sus facultades aparte de un sistema de mérito". Hall recalca que el místico se conoce por sus obras, por cómo vive y se relaciona con los demás, no por la complejidad o supuesta elevación de una visión mística única o de un supuesto poder sobrenatural. Existe una tenue línea entre el misticismo y la alucinación, pero una experiencia mística podrá juzgarse por sus frutos, por como el individuo consigue integrar lo que ha conocido a su vida diaria, la cual deberá ser también mística.
Otro aspecto a considerar aquí que es parte esencial del místico es su renuncia a su importancia personal para disolver las fronteras que lo separan de su deseo. El místico no quiere convertirse en un dios y reinar, quiere olvidarse a sí mismo para hacerse uno con la divinidad que es Todo; no quiere poseer, quiere ser poseído. "El misticismo afirma que la verdad no puede ser poseída siquiera por la mente. Por una virtud en sí misma peculiar, sin embargo, el corazón puede ser poseído por la verdad. Crecemos no pidiendo más, sino aceptando. Esta gradual transformación es revelada de forma hermosa por el Cantar de los Cantares, donde Salomón primero canta 'mi amada es mía', luego 'mi amada es mía y yo soy de mi amada' y finalmente el rey dice 'Yo soy de mi amada'... esto marca una moción de la conciencia mística 'hacia la perfección de la renuncia', hacia la entrega total". Este proceso de erradicación de la individualidad en función de nulificarse para dejarse poseer por aquello que es de manera incondicionada e ilimitada y que por lo tanto obstaculizamos al limitar lo que somos a un yo individual, es testimonio de "una victoria de lo impersonal sobre lo personal... de la realidad sobre el apetito" y marca una "reducción del ego para la elevación de los principios por sobre la personalidad".
Estamos aquí ante una doctrina del corazón y de la intuición por sobre la mente racional, puesto que la naturaleza de la mente es el análisis, la separación, la comparación y la autoafirmación. El corazón, sin embargo, puede ser una forma distinta de conocer que nos lleve a la identidad con lo que conocemos: el corazón como un ojo más sensible, que se abre a lo invisible por una simpatía. "Hay en el hombre una inteligencia cerebral y una inteligencia innata, llamada 'del corazón', que resulta de la fusión por identidad de la naturaleza de la causa cósmica, contenida en su materialización, con esta misma causa en nosotros", escribe Schwaller de Lubicz. En el budismo el corazón es donde Buda establece su trono, simbolizado por la flor de loto. De alguna manera el corazón puede conocer la luz, porque es él mismo un sol pequeño, nos diría la ley de la analogía. El corazón, también, tiene esta cercanía con la divinidad, porque comparte una misma actividad: es el gran centro energético que se da a sí mismo, fuente de la vida. "El corazón nos dice que ganamos todo dando todo. Así podremos conocer que a través del amor a Dios, experimentamos al Dios del amor. El corazón, de hecho, se convierte en lo que la mente siempre busca", dice Hall. El corazón se convierte en el amado, en la fuente inagotable del amor: un fuego es todos los fuegos. "La fe se convierte en una disciplina del corazón como la filosofía es una disciplina de la mente... El hombre creó el Dios vengativo, el cual es una sombra sin sustancia. A través de la fe, el hombre llega a conocer al Dios del amor que habita en la eternidad".
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Vivimos en un mundo en el que la religión para gran parte de la opinión pública y para las supuestamente más altas cúpulas del saber ha perdido legitimidad, habiendo sido descalificada como método de conocimiento, acaso por la transferencia (¿mágica?) de los actos impíos cometidos por personas e instituciones religiosas. Esto, sin embargo, es como censurar a la ciencia porque se utilizó para hacer una bomba atómica. Hace casi 70 años Manly P. Hall escribió:
Las corrupciones de la Iglesia no afectan la integridad del contenido espiritual de la religión... Rechazar la sustancia [de las enseñanzas] debido a que una organización humana fue inadecuada es estúpido... Todos los cuerpos finalmente se vuelven infirmes y perecen. Pero la verdad en sí misma no puede desaparecer en el polvo, sino que eternamente está esculpiendo formas más nobles a través de las cuales operar. Puede que la creencia moderna materialista de que la vida no tiene existencia aparte del cuerpo, y que el hombre no tiene un alma inmortal, haya contribuido a la noción de que la religión es idéntica a las estructuras teológicas y no puede existir por separado. El idealista no aceptará lo anterior.
Así, quienes buscan e incluso consideran necesario tener experiencias de integración, de asombro ante la belleza y el orden del universo, de profundo compromiso ético y de amor hacia todos los seres, reconocerán que el misticismo no puede ser nunca erradicado y que la misma religión --en tanto su esencia más noble de re-ligarnos con los principios y los valores universales-- nunca podrá ser mancillada: permanece siempre inmaculada como el espíritu que entra al mundo pero no es del mundo.

Twitter del autor: @alepholo

jueves, 29 de octubre de 2015

La Iglesia católica publica la “Declaración Nostra Aetate” y exime a los judíos de la muerte de Jesús

Hoy en la historia judía


Itongadol/AJN.- El 28 de octubre de 1965 la Iglesia católica publicó la "Declaración Nostra Aetate" y eximió por primera vez a los judíos de "Deicidio" (muerte de Jesús), en el marco del Concilio Vaticano II. Esta serie de documentos fue aprobada por 2.221 votos contra 88. Se considera que estableció bases nuevas en las relaciones de los católicos con los judíos, los musulmanes, los budistas, los hindúes y demás creyentes de otras religiones no cristianas.
 
El documento comienza afirmando la raíz común del cristianismo y el judaísmo ("el pueblo del Nuevo Testamento está espiritualmente unido con la raza de Abraham") y a continuación pone fin al antijudaísmo cristiano cuando afirma que la elección de Israel por Dios no ha caducado ("los judíos son todavía muy amados por Dios a causa de sus padres, porque Dios no se arrepiente de sus dones y de su vocación"), por lo que rechaza que los judíos sean señalados "como réprobos y malditos". 
 
A su vez refuta la acusación de deicidio contra los judíos, base fundamental del antijudaísmo cristiano, al afirmar que la muerte de Jesús "no puede ser imputada ni indistintamente a todos los judíos que entonces vivían, ni a los judíos de hoy [... dado que] Cristo, como siempre lo ha profesado y profesa la Iglesia, abrazó voluntariamente y movido por inmensa caridad, su pasión y muerte".6
 
Consecuentemente, la Declaración Nostra Aetate involucra ya a partir de 1965 una actitud completamente innovadora por parte de la Iglesia: “Como es tan grande el patrimonio espiritual común a cristianos y judíos, este Sagrado Concilio quiere fomentar y recomendar el mutuo conocimiento y aprecio entre ellos, que se consigue sobre todo por medio de los estudios bíblicos y teológicos y con el diálogo fraterno.”
 
Desde su promulgación por Pablo VI, Nostra Aetate ha servido de guía a las relaciones de la Iglesia católica con las religiones no cristianas, y sobre todo para el acercamiento entre el cristianismo y el judaísmo. El papa Juan Pablo II profundizó aún más en la relación de la Iglesia para con el judaísmo a través de su visita al campo de exterminio de Auschwitz en 1979, al que calificó de "nuevo Gólgota del mundo contemporáneo"; asistió además a la sinagoga de Roma en 1986; se establecieron relaciones diplomáticas con Israel y se emitió una petición pública de perdón por la intolerancia sostenida en nombre de Cristo.
 
 

miércoles, 14 de mayo de 2014

LOS JESUITAS






1. Fue fundada por un noble vasco, ex soldado y caballero: Iñigo de Loyola, conocido más tarde como San Ignacio de Loyola (1491-1556); por eso tienen una estructura militar y llaman al superior de la orden "General" y a la orden "Compañía" pero en sentido castrense, no empresarial, aunque años después este nombre les caería a pelo desde la perspectiva corporativa. San Ignacio, conocido por Iñigo de Loyola,  prefirió cambiar su nombre de pila y “españolizarlo” a Ignacio. Iñigo o Iñaki es un nombre vasco. Aunque durante su vida militar destacó como excelente jinete y eso lo haría merecedor de pertenecer a la caballería, prefería más el asunto organizacional dentro del ejército, de ahí que cultivó una extraña afición al orden y a la disciplina, pero terminó siendo artillero con muy mala suerte porque una bala de cañón casi le vuela la pierna durante la guerra entre Navarra, Francia y España (1521). Fue llevado a su castillo y por las heridas tuvo que estar en cama meses. San Ignacio se leyó todos los libros sobre vida religiosa que encontró y descubrió su vocación. Dejó las armas y comenzó un largo camino al éxito.


2. Es una Orden que no está bajo el mando directo ni tutela de una Diócesis. Su jefe es el Padre Superior a quien se le llama Padre General. La Iglesia Católica divide su jurisdicción pastoral en Diócesis que están bajo la administración de sacerdotes “diocesanos” y estos deben reportarle al Obispo de la jurisdicción, o sea, de la  Diócesis y estos, a su vez, al Arzobispo que maneja toda la operación.
Si eres un cura diocesano en Lima por ejemplo, tu jefe será Cipriani. Las órdenes religiosas, como dominicos, franciscanos, agustinos, trapenses, jesuitas, etc., están exentas de reportarle al Obispo de la Diócesis.   Los jesuitas van más allá de esto. Consideran a cada país o región como una “provincia” de la Compañía de Jesús; por eso, tienen Padres Provinciales, una especie de “ojos y oídos” del superior o Padre General.


3. Aunque no hay nada en sus normas que diga lo contrario, los jesuitas estaban "prohibidos" de ser obispos y menos Papas. Quizás la palabra no sea “prohibición”, pero fue algo consuetudinario en ellos: por costumbre adoptaron más un perfil bajo dentro de la Iglesia Católica. Prefirieron otro enfoque o carisma, el de la educación y en eso se especializaron. Además, nacieron en una época donde el protestantismo europeo era un furor y los esfuerzos de la Compañía de Jesús se enfocaron en eso, la lucha contra las corrientes protestantes, antes que entrar en el complicado mundo político de la Iglesia del siglo XVI con sus Papas Borgias, asesinatos, inquisiciones y otras mañas.


4. Pero, llegaron a tener tanto poder político  y económico que a su superior lo llaman "El Papa Negro", por el color tradicional de las sotanas que usaban. Eran unas grandes togas, con botones que iban desde el cuello hasta los pies. Y un gorro de tres puntas que debió ser muy incómodo. Lo del Papa Negro no es cuento. Realmente llegaron a ser una suerte de Iglesia o universo paralelo dentro de la estructura católica romana.


5. Para ser ordenado jesuita, además de pasar 4 años, estudiando teología y filosofía en un seminario, es indispensable que tengan “estudios civiles”, por eso se pueden encontrar jesuitas abogados, economistas, ingenieros, sociólogos, médicos, matemáticos, físicos, químicos, psiquiatras, sociólogos, antropólogos, lingüistas, etc. De hecho, son los únicos curas con título universitario civil por requerimiento específico. ¿Por qué crees que el Observatorio del Vaticano lo regentan jesuitas astrofísicos? ¿Por qué crees que el Papa Francisco es técnico químico-industrial?


6. El poder oceánico que llegaron a tener motivó que en 1768 fueran expulsados de España, Portugal y las colonias. Este poder se debió a sus vanguardistas ideas: creían en la igualdad, la libertad económica, el cooperativismo, la redistribución del capital, el libre acceso al mercado, la educación de las minorías, etc. lo que preocupó a las monarquías absolutas de la época. Eso incluyó el cierre de los colegios mayores, seminarios y universidades de todo el mundo conocido. Lo que fue un duro golpe para la educación occidental, porque las instituciones educativas jesuitas eran impecables.  Astutos como ellos solos, aplicaron a la perfección aquello de “el enemigo de mi enemigo, es mi amigo” y se refugiaron en reinos e imperios protestantes y hostiles a la Iglesia de Roma. Entre ellos, el Imperio Ruso con Catalina La Grande a la cabeza. Y realmente Catalina era “grande”, sus biógrafos estimaban que la emperatriz “de todas las Rusias” pesaba más de 100 kilos. Sin embargo, era una noble rara porque trabajaba y estudiaba. Los jesuitas, expertos en educación, pronto se ganaron su respeto y admiración y ella no sólo les dio cobijo, sino el tesoro más  importante para un jesuita: TIEMPO. Tiempo para regresar y de hecho 40 años después de su expulsión lo hicieron a lo grande, refundando colegios y universidades en todo el mundo.


7. Antes de su expulsión, fueron los precursores del cooperativismo o una forma arcaica de economía socialista. En Sudamérica, sus Misiones a lo largo del continente fueron un ejemplo de gerencia. Un referente interesante se puede encontrar en la forma cómo administraban sus misiones y haciendas en esta parte del mundo. Por ejemplo, en las misiones de Paraguay, Bolivia y norte de Argentina, repartían entre los indios y esclavos, parcelas de tierra, animales mayores y menores, insumos y semillas. La producción era estandarizada en procesos específicos según el cultivo y la actividad industrial, es decir, fueron los precursores de la producción en función a la diversificación de canales de negocio.
Con esto se ingresó a una “mini era pre industrial” pues sus obrajes, maestranzas, trapiches y factorías llegaron a tener unos índices de eficiencia y productividad enormes, además de darle valor agregado a las materias primas. El uso de los recursos que hicieron fue impecable. En la hacienda San Juan Bautista en Lima, llegaron a tener más de 5 riegos semanales y en un hábitat como es la costa de Perú donde uno encuentra un desierto más que un oasis. Después de su expulsión y tomada la operación de la hacienda por un civil, ésta alcanzaba a duras penas 1 riego por mes.

Los jesuitas en sus Misiones y haciendas, crearon la figura del “Padre Administrador”, una suerte de controller moderno que llevaba rigurosamente los presupuestos y estadísticas de los emprendimientos jesuitas. Fueron más allá. En agricultura, sus haciendas no eran meros fundos o chacritas de “pan llevar”, diseñaron un complejo sistema de obrajes que les permitió desarrollar una agroindustria y sistema de agro exportación que sería la envidia de cualquier grupo agroindustrial moderno. Desde Perú, Alto Perú (Bolivia), Argentina y Paraguay, exportaban vinos y piscos, chocolate procesado, melaza, granos, telas, vidrio, cal, argamasa y otros.
En el siglo XVIII, el chocolate producido y procesado en una misión o estancia jesuita paraguaya, era tomado en la Corte de los Borbones en Versalles y en la Corte de los Habsburgo en Austria. Todo, a través de un sofisticado (para la época) sistema de almacenamiento y redes. Crearon lo que a la postre sería el concepto de distribución y canales de negocio, logística incluida. Su manejo de los costos era impresionante: las utilidades en una hacienda por ejemplo, después de un ejercicio fiscal, eran redistribuidas entre los indios y esclavos primero y en último término el quinto real (para la Corona Española ) y la Compañía. Esto les permitía hacer caja constante pues la producción de sus haciendas, al ser redistribuida entre indios y esclavos - quienes a su vez, la reinvertían en sus chacras, vendiendo lo que iban sacando de ellas-, les aseguraba un ingreso recurrente, por tanto, evitaban el endeudamiento para cubrir huecos en el flujo de caja, luego tomaban una parte de la ganancia por cada línea de producto y en función a los costos unitarios calculaban el presupuesto para el siguiente año fiscal. Con esto, fueron los primeros en aplicar la teoría de las tasas de transferencia en negocios. Sus inversiones en tierras, conventos, seminarios, colegios mayores e universidades también les generaban caja pues casi todas sus instituciones eran privadas y cobraban una pensión por la  colegiatura, que les permitía además brindar subsidios a alumnos o seminaristas con bajos recursos: la versión moderna de becas de estudio. Además, reducían el riesgo sistémico de sus finanzas con la diversidad de inversiones y líneas de producción que ellos tenían.
Es curioso además notar que en un tiempo donde los esclavos negros eran considerados menos que animales, los jesuitas no sólo los hicieron “propietarios” sino que les daban una parte de la ganancia del negocio. Cosa prohibida por la Corona. Lo triste de esta historia: durante la administración jesuita de sus propiedades, los índices de escapismo entre los esclavos era nulo, después de la expulsión de la Orden, no solo muchos de los esclavos negros dejaron las haciendas y misiones, sino que el número de abortos autoinflingidos por las madres esclavas se disparó logarítmicamente: preferían matar a sus hijos neo natos, antes que nacieran esclavos (“Peregrinaciones de una paria”, Flora Tristán). Esto nunca pasó bajo la gestión de la Compañía. Finalmente, en 2008 la revista Forbes nombró a la Compañía de Jesús como " La Corporación Multinacional más antigua y exitosa de la historia económica moderna". Más que Coca Cola Co., JP Morgan y otras corporaciones.


8. En la Segunda Guerra Mundial, fue la única Orden que abiertamente se opuso al nazismo y al holocausto judío, muchos jesuitas fueron perseguidos por eso; algunos torturados y asesinados en campos de concentración como el Padre y Beato Rupert Mayer SJ. En Francia, un colegio internado jesuita, exclusivo para chicos, escondió y salvó a más de 50 niños judíos de las garras de la Gestapo. “Amén”, película dirigida por Costa-Gavras (2002), basada en hechos reales descritos en el libro “El vicario” de Rolf Hochhuth, muestra el rol clave que tuvo la Compañía de Jesús para la defensa de judíos ante el Vaticano. De hecho, para los judíos, la Compañía de Jesús es un referente de diálogo y es “Justa entre las Naciones” para Israel, por su labor en contra del holocausto. Cosa que pocas o casi ninguna orden católica hizo.


9.  En los 70's su posición progresista y de izquierda se hizo un poco evidente: unas décadas antes decidieron dejar de dar Misa en latín y la daban en el idioma del lugar. Por eso tenían jesuitas dando Misa en bantú africano, quechua (acá lo hacían desde el s. XVI), vasco, árabe, guaraní, chino cantonés, hindi, etc. Decidieron no usar sotana y menos camisa con cuello de clerma. Esa actitud progre se capitalizó con el recelo de dictaduras de derecha (6 jesuitas fueron asesinados en El Salvador por eso). Ser progresista y estar más cerca de los pobres y lejos de los grupos de poder les ganó también un recelo por parte del Opus Dei.


10. Aunque muy progresistas, los jesuitas no estuvieron exentos de vincularse con grupos de poder. Aunque, sus relaciones se basaron más en la enseñanza. Fueron famosos y conocidos por ser tradicionalmente los “educadores de las élites”, mayormente hombres y no mujeres. Sobre todo en Europa y Latino América. Es evidente que por sus aulas pasaron
 destacados intelectuales, políticos, científicos, artistas, militares y religiosos. Eso les daba llegada a familias y grupos relacionados con el dinero y el poder. Pero formaron hombres que, lejos de continuar con los vicios y resabios de estos grupos, fueron más allá.

Quizás por esta razón, es que los jesuitas son conocidos como “lava cerebros” o como una mafia donde quienes han sido educados por ellos, se reconocen por ciertos rasgos, lenguaje corporal y forma de hablar. Una especie de “secta” con decires y haceres propios. Existen “muchachos” de 70 años que en el Club Regatas, no dudan e insisten en ponerse una añosa camiseta color azul con el escudo bordado del jesuita Colegio de La Inmaculada. Es una orden muy global y de constante diálogo no sólo inter religioso sino cultural. Incluso desde su fundación, les quedó claro ese asunto que ahora se llama “globalización”. Ese dinamismo es quizás lo que explica que, aunque llegaron “tarde” a la América Española , incluso 60 ó 70 años después que los dominicos o franciscanos, en una década de operación en las colonias llegaron a triplicar el patrimonio de los primeros. En pleno siglo XVI, no dudaron los Padres fundadores de la Orden en enviar a sus primeros discípulos a lugares tan lejanos como China, India o Japón porque Sudamérica y el mundo entero les quedaban chicos. Según  Chris Lowney ex seminarista jesuita y banquero de inversión del JP Morgan, autor del libro “El Liderazgo al estilo de los jesuitas”, uno de los factores de éxito de la Orden fue su movilidad permanente y apertura de mente frente a otras culturas. La historia del Padre Matteo Ricci SJ que viajó a China grafica este liderazgo y dinámica inter cultural. Llegado a China, el Padre Ricci SJ de inmediato tomó contacto con el emperador. No era cosa fácil porque ya antes en Asia, la experiencia jesuita había resultado tenebrosa y de total fracaso: decapitaron en Japón a 22 jesuitas y martirizaron y torturaron a otro tanto en la India. Pero el Padre Ricci SJ se ganó el respeto y admiración del emperador al dibujarle un mapamundi donde colocó a China, por primera vez, en la cartografía mundial. Huelga decir que Ricci era matemático, geógrafo y cartógrafo. La mente abierta de este jesuita le permitió también, colgar el confusionismo a la praxis cristiana. Debió haber sido todo un éxito porque el emperador de China lo nombró consejero, siendo el primer y último caso, donde un occidental fuese “privado” de un regente chino.

Para Lowley, son 4 los pilares fundamentales del éxito y del enfoque empresarial de los jesuitas:

(1) Conocimiento de sí mismo: Saber reconocer muy bien cuáles son las fortalezas, debilidades y valores de uno mismo. Tener un claro conocimiento del mundo y hacia dónde se quiere ir;

(2) Ingenio: Siempre innovar y al mismo tiempo adaptarse a las circunstancias de un mundo cambiante. Explorar nuevas posibilidades e ideas. Aprender de las otras culturas y darles su valor;


(3) Amor: Querer a los demás y tratarlos a partir de esa realidad. Siempre mantener una actitud positiva. Ganar a la gente por el amor y no el temor. Los líderes tienen confianza en sí mismos y la proyectan a los demás;

(4) Heroísmo: Despertar en uno mismo, y en los demás, grandes deseos. Fortalecer en sí mismo, y en los demás, aspiraciones heroicas.
Los líderes imaginan grandes futuros e impulsan a alcanzarlos. No esperan el futuro sino que lo construyen.
George Lucas, en una entrevista, reveló que –en su juventud-, conoció a un grupo de jesuitas en la Universidad de Fortham; quedó maravillado por su forma de ser, por cómo se movían, cómo te convencían usando palabras cariñosas antes que imperativas.

Se espera que el Papa Francisco , siendo jesuita recoja este modelo, no sólo desde lo religioso, sino desde lo empresarial.
Sería un éxito del Papa Francisco.

viernes, 22 de marzo de 2013

La Iglesia ante el 14 de abril

Ovidio Pérez Morales

Obispo Emérito de Los Teques

*"Se anexa al final el link de: Monseñor Rafael Arias Blanco, cuando el 1 de mayo de 1957"

 
La Iglesia ante el 14 de abril
RCL les invita a leer a Monseñor Ovidio Pérez Morales.—
Estamos a menos de un mes de las elecciones presidenciales. Éstas no serán una elección más, sino un momento de gravísima definición para el país, por cuanto la alternativa a resolver es: democracia o totalitarismo.
Como miembro de la Iglesia, sin pretender asumir aquí su vocería oficial –función que toca a la Conferencia Episcopal Venezolana-, quiero sí, con toda seriedad y responsabilidad, hacer pública mi interpretación creyente sobre lo que entiendo es y ha de ser la posición de la Iglesia con respecto al 14-A. Me circunscribo aquí, como es de suponer, a la Iglesia católica, aunque la validez de los argumentos  se extienda más allá.
Ante la alternativa puesta para el 14-A a la Iglesia no le pueden caber dudas. No se justifica un ni-ni.
El 14-A no plantea simplemente una opción ante modelos políticos diferentes por las soluciones que proponen para determinados problemas importantes y muy importantes del país, como la seguridad y la producción, el empleo y la educación, el petróleo y los servicios. No se trata de escoger, en definitiva, tampoco, entre diferentes posiciones en cuanto a descentralización y  política exterior, a controles en materia de medios de comunicación social y de manejos financieros.
Éstos y otros elementos han de tenerse en cuenta. Ciertamente y dan motivos suficientes para buscar otra dirección política del país. Pero no los más de fondo.
¡Lo que se decidirá el 14-A es algo mucho más que problemas parciales o sectoriales! Es algo clave, trascendental, referente a la orientación global del país, desde sus raíces y cimientos. Algo que toca la identidad nacional misma. El alma de Venezuela, pudiera decirse, y, por tanto, su definición, no sólo económico-política fundamental, sino primaria y principalmente, cultural. Y al decir esto se implica también, por supuesto, lo ético-religioso.  Por consiguiente, para la Iglesia el 14-A, no cabe indefinición, indecisión, in-diferencia, ni-ni. La opción coherente de los católicos el 14-A tiene que ser en favor de la democracia pluralista y, por lo tanto, en contra del socialismo totalitario de índole marxista y castro-cubano, que propugna el oficialismo.
Tradicionalmente la Iglesia, en cuanto comunidad de creyentes, ha expresado, a través de su representación institucional, su neutralidad (la cual no es lo mismo que indiferencia) en los procesos electorales; no ha querido asumir lo que entiende por alineamiento político-partidista.  Esta vez, sin embargo, no puede haber neutralidad, pues ahora, el necesario alineamiento no es propiamente político-partidista, sino nacional, humano-cristiano. Lo que está de por medio, en efecto, son bienes no negociables pertenecientes a los Derechos Humanos, a un genuino humanismo cristiano. Porque el Estado (Gobierno-Partido-Líder) no es el dueño de la libertad humana, de las propiedades y las convicciones morales y religiosas de los ciudadanos; no puede erigirse en Poder Absoluto. Sólo Dios es adorable.
Para la Iglesia no es moralmente decidible el que un sistema ideológico-político arrebate  o no la libertad religiosa y todas las libertades y derechos de los ciudadanos. Lo que sucede en Cuba y busca imponerlo en Venezuela el Socialismo del Siglo XXI, no es algo éticamente abierto a libre escogencia.
Al votar por la democracia, la Iglesia no se cuadra con un candidato, con un partido, con una Mesa o con la oposición. Se cuadra con la Nación.
*Monseñor Rafael Arias Blanco, cuando el 1 de mayo de 1957"

martes, 19 de marzo de 2013

9 siglos después, el Gran Cisma católico puede superarse*




Su Toda Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomé I estará en el Vaticano: hacía 9 siglos que no ocurría ese encuentro entre el catolicismo apostólico romano y el catolicismo apostólico ortodoxo.



Su Toda Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomé I con Barack Obama.


La Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa es la 2da. Iglesia Cristiana más numerosa del mundo después de la Iglesia Católica Apostólica Romana, con más de 225 millones de fieles en todo el mundo.

La Iglesia Católica Ortodoxa se considera la heredera de todas las comunidades cristianas de la mitad oriental del Mediterráneo, con una doctrina teológica definida en los 7 Concilios, llamados "ecuménicos", que tuvieron lugar entre los siglos IV y VIII.

Tras varios desencuentros y conflictos, la Iglesia católica ortodoxa y la Iglesia católica romana se separaron en el llamado "Cisma de Oriente y Occidente", el 16/07/1054.

La Iglesia ortodoxa está constituida por 15 iglesias que reconocen sólo el poder de su propia autoridad jerárquica (por ejemplo, del Patriarca de Alejandría, de Antioquía, de Constantinopla, etc.), pero mantienen entre sí comunión doctrinal y sacramental.

En la actualidad, es la religión predominante en Bielorrusia, Bulgaria, Chipre, Georgia, Grecia, Moldavia, Montenegro, la República de Macedonia, Rusia, Rumania, Serbia y Ucrania.

En la Argentina hay una comunidad importante de católicos ortodoxos.

Por 1ra. vez en más de 9 siglos desde el Gran Cisma, el Patriarca ecuménico de Constantinopla, Su Toda Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomé I, asistirá a la misa de inauguración de un Papa católico apostólico romano, el martes 19/03.

El Patriarca Bartolomé I irá acompañado por otros líderes ortodoxos: el obispo metropolitano ortodoxo de Pérgamo, Ioannis Zizioulas; el metropolita ortodoxo de Argentina, Tarassios, y el metropolita ortodoxo de Italia, Gennadios.

El Patriarca de Constantinopla es el Patriarca ecuménico de la Iglesia ortodoxa. A diferencia de lo que ocurre con los Papas en la Iglesia copta y en la Iglesia católica, su cargo es únicamente honorífico ya que, aunque le compete presidir los concilios en los que toma parte, tiene la autoridad exclusiva de reconocer nuevos Patriarcados y es el principal portavoz de la Iglesia ortodoxa, no tiene jurisdicción en los asuntos internos de los otros Patriarcados de la Iglesia ortodoxa.

El Patriarca es considerado sucesor de Andrés el Apóstol tal como el Papa católico es considerado sucesor de su hermano, Simón Pedro; y el Papa copto es considerado sucesor de Marcos el Evangelista.

Tras la elección del nuevo Papa, Bartolomé I escribió un breve mensaje a Francisco: "Espero que usted, Santo Padre, promueva la paz entre los hombres inquietos, pobres y los que sufren", agregando que “estaba seguro de que el Papa recién elegido acelerará el proceso de la unificación de las 2 Iglesias".

La historia

Cuando en 324 el emperador romano Constantino I fijó su nueva capital en Bizancio, dándole el nombre de Constantinopla, convocó en el año 325 el 1er. Concilio Ecuménico (consolidación de una mala señal: la relación entre el Estado y el Cristianismo, mezcla en la que siempre perdió la Fe) a celebrarse en Nicea.

Entre otras decisiones doctrinales, se procedió a organizar la Iglesia en Patriarcados y diócesis, otorgándose el mismo rango a las sedes Patriarcales de Roma, Alejandría, Antioquia y Jerusalén, cuyos titulares recibieron el nombre de arzobispos.

Posteriormente, en el 2do. Concilio Ecuménico celebrado en Constantinopla, en el año 381, se estableció que el obispo de Constantinopla, quien recibiría el título de Patriarca, debía tener la preferencia de honor tras el obispo de Roma, pero prohibiendo a todos los obispos, incluidos el romano y el constantinopolitano, que interviniesen en asuntos de otras diócesis.

Debido a que esta decisión fue tomada por presiones imperiales, el Patriarcado de Alejandría presentó su protesta, ya que en el 1er. concilio se había decidido que el Patriarca de Alejandría tendría la preferencia de honor tras el Patriarca de Roma.

En el 4to. Concilio Ecuménico celebrado en Calcedonia, en el año 451, se reconoció a Constantinopla el mismo primado que a Roma, aunque al obispo romano se le reconocía una autoridad moral sobre el resto de los Patriarcados.

En ese concilio, el obispo de Constantinopla pasó a recibir el título de “Patriarca ecuménico”.

La confirmación del despojo a la sede Patriarcal de Alejandría por presiones del poder imperial sobre la Iglesia, provocaron que el Patriarca de Alejandría, Timoteo Eluro, en el año 457 excomulgara al Patriarca de Constantinopla y el resto de los Patriarcas, separando su Patriarcado del resto de la Iglesia, dando origen a la Iglesia Copta.

El Papa León I el Magno, a su vez, decidió resaltar su primacía única sobre el resto de los Patriarcados adoptando el título de Pontifex Máximo que el emperador romano Flavio Graciano había dejado de usar.

Ese deseo de primacía absoluta por parte del Patriarca de Roma conduciría, entre otros motivos a que en 1054 ocurriese el Cisma de Oriente y Occidente, tras la mutua excomunión de los Patriarcas de Roma y de Constantinopla.

Ecuménico

Su Toda Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomé I, nació en la isla de Imbros, Turquía, el 29/02/1940 (el Papa Francisco nació el 17/12/1936) es el actual Patriarca de Constantinopla desde el 02/11/1991. Su título oficial es Arzobispo de Constantinopla, Nueva Roma y Patriarca Ecuménico.

Si bien es ciudadano turco pertenece a la comunidad griega residente en Turquía.

En 1961 obtuvo su Licenciatura de Teología en la Escuela de Teología de Halkis, fue ordenado diácono y recibió el nombre de Bartolomé.

En 1969 fue ordenado sacerdote y después el Patriarca Atenágoras lo elevó al rango de Archimandrita.

En 1972 asumió la dirección de la oficina privada Patriarcal fundada por el Patriarca Demetrio.

En 1973 fue consagrado Obispo y fue designado Metropolita de Filadelfia.

En enero de 1990 fue elegido Metropolita de Calcedonia hasta su ascensión al trono Ecuménico, en 1991.

Su Toda Santidad, Patriarca Ecuménico de Constantinopla, habla griego, turco, latín, italiano, inglés, francés y alemán.

Como Patriarca Ecuménico participó activamente en reconstruir las iglesias católicas ortodoxas después de la caída del comunismo, en 1990.

También él continuó también el diálogo con la Iglesia Católica Apostólica Romana, que había sido iniciado por sus predecesores.

Bartolomé I firmó, junto con Juan Pablo II, un documento que apunta la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo entre la Iglesia Católica (iglesias católicas en comunión con Roma) y la Ortodoxa (Iglesia Ortodoxa de Constantinopla, Iglesia Ortodoxa de Alejandría, Iglesia Ortodoxa de Antioquía, Iglesia Ortodoxa de Jerusalén, Iglesia Ortodoxa rusa, Iglesia Ortodoxa y Apostólica Georgiana, Iglesia Ortodoxa serbia, Iglesia Ortodoxa rumana, Iglesia Ortodoxa búlgara, Iglesia Ortodoxa chipriota, Iglesia Ortodoxa Griega, Iglesia Ortodoxa polaca, Iglesia Ortodoxa albanesa, Iglesia Ortodoxa checa y eslovaca).

Durante la visita pastoral de Benedicto XVI a Turquía, en noviembre de 2006, se reunieron los 2 Patriarcas y realizaron una comunicación conjunta, además de celebrar una liturgia especial en la Catedral Patriarcal de San Jorge.

Él también inició el diálogo con otras religiones: Husitas, Valdenses, Luteranismo, Iglesias Reformadas, Iglesias Presbiterianas, Unidos / Iglesias Unidas, Anabautistas -salvo los Amish-, Anglicanismo, Iglesias de los Hermanos, Bautistas, Metodismo, Sociedad Religiosa de los Amigos (Cuáqueros), Movimiento de Restauración (Stone-Campbell), Federación Internacional de Iglesias Evangélicas Libres, Pentecostalismo, Pietistas e Iglesias de Santidad, Iglesias Neocarismáticas), Islam y Judaísmo. 

*Tomado de:
 http://www.urgente24.com/node/211945 

viernes, 15 de febrero de 2013

De cuando las imágenes no disimulan el vacío

Teódulo López Meléndez
El Miércoles de Ceniza el renunciante Benedicto XVI dio algunas claves sobre la verdadera situación al señalar que “el rostro de la Iglesia aparece muchas veces desfigurado”, precisando se refería a las divisiones en el cuerpo eclesial.
Las especulaciones, y hasta contradicciones, entre voceros vaticanos y L’Osservatore Romano, el establecimiento de listados de papábiles y hasta la apertura de las casas de apuestas sobre el presunto sucesor, pasaron a segundo plano ante la admisión un tanto camuflada de las profundas fisuras que atraviesan a una estructura de poder mantenida por siglos.
No son secretos los escándalos vaticanos, desde los bancarios hasta los de espionaje, como en el caso del mayordomo infiel filtrando documentos. La insidia y las luchas por el poder se compaginan con la supuesta beatitud del pequeño Estado de grandes intereses económicos y de soterradas batallas.
Ratzinger, en este memorable Miércoles de Ceniza, puso de manifiesto la hipocresía –esa fue la palabra utilizada- en cuanto a actuar sobre las conciencias e intenciones propias. Quién padeció el Vatileaks sabía perfectamente de la soledad y de la impotencia. Subrayando el individualismo y las rivalidades en el seno de la Iglesia, creemos Ratzinger no dio muestras de impotencia o debilidad al renunciar, más bien demostró un coraje personal más allá de lo que se le suponía, al tiempo que daba una demostración de poder, porque dominio del poder también se da cuando se renuncia a él.
Es inevitable ir hasta quizás el más respetado teólogo vivo, el Hans Kung de ¿Tiene salvación la Iglesia? donde señala como causa fundamental del mal lo que denomina el sistema romano de dominación, definido en su texto como monopolio de poder, juridicismo, clericalismo, aversión a la sexualidad y misoginia y el empleo espiritual-antiespiritual de la violencia, todos siempre en la base de los grandes cismas del cristianismo.
En otros de sus libros Hans Kung señala como el papado se fue transformando desde el siglo XI en un ejemplo monárquico-absolutista. Es el teólogo el que lo señala: la Iglesia está enferma y cabe preguntarse, con todos los límites y diferencias del caso, si la enfermedad de Europa no se le asemeja. Es aquí donde al que se señala como débil Ratzinger es posible se nos haya manifestado como el fuerte Ratzinger, pues su renuncia rompe con lo definido como “sistema romano de dominación”. Sobre la cabeza de todos los sucesores de Benedicto XVI  pesará este gesto.
Quizás deberíamos dejar de lado ese cúmulo de expresiones de lugar común sobre la humildad, admisión de limitaciones y demás hierbas que han abundado estos días, para decir que con su gesto Ratzinger ha desacralizado el cargo de Papa y ha realizado una acción de gobierno cuyas implicaciones veremos a la larga. Después de una renuncia papal cualquier otra cosa es posible. Lo menos a esperar es la Iglesia comience a deslastrarse de los vicios de poder, aunque asistamos ahora, en lo inmediato, a los conciliábulos para hacerse con el gobierno.
Hay un mensaje a Europa toda. No puede seguir siendo como fue. No dejan de llamar la atención las reacciones de los líderes europeos centrados en consideraciones secundarias y sin darse cuenta que desde el Vaticano un aparente Papa derrotado les ha mostrado con hechos que existe una mutación profunda, que un viejo mundo muestra los síntomas inequívocos de su erosión y que lo primero a admitir es que ya no se puede seguir siendo como se fue.
Quizás la referencia que hago ahora, entre decisiones trascendentales y mensajes de una fuerza no percibida en toda su magnitud, suene un tanto inoportuna, pero la intervención de la Secretaria General de las Juventudes Socialistas en la reunión de su Internacional en Cascais, Portugal, tiene una relación, porque esa chica le señaló a los líderes políticos su hipocresía, su arraigo a un mundo que se cae, sus espaldas como respuesta a las exigencias de la juventud europea. Beatríz Talegón, con su lenguaje propio y su indignación no disimulada, dejó claro ante unos líderes agotados, lo que es obvio: no es sólo la gran institución de occidente llamada Iglesia Católica la que se muestra en agotamiento, lo es Europa toda, cuyas crisis económicas y políticas lucen insignificantes ante lo que es su verdadero drama: una profunda crisis existencial.
Benedicto se va en helicóptero desde el Vaticano a Castel Gandolfo en una imagen que recuerda como salen los presidentes argentinos caídos desde la Casa Rosada hacia la residencia de Olivos. Ya las imágenes no disimulan el vacío.
@teodulolopezm 

sábado, 5 de enero de 2013

El paraíso es real: La experiencia de un doctor en el más allá

DR. EBEN ALEXANDER


 



 Revista Newsweek
Introducción:
La famosa revista Newsweek sorprendió a muchos en su edición de Octubre 2012 con una portada y un titular impactante: "El cielo es real - La experiencia de un Doctor en el más allá". La revista publica un artículo escrito por un prestigioso neurocirujano estadounidense que luego de haber vivido una Experiencia Cercana a la Muerte (ECM), asegura haber visto y viajado al más allá. Presentamos a continuación la traducción completa de la nota de Newsweek.

Cuando un neurocirujano se encontró a si mismo en estado de coma, experimentó cosas que nunca creyó posibles: un viaje al más allá.
, The Daily Beast, 08 de Octubre 2012

Fuente original: http://www.thedailybeast.com/newsweek/2012/10/07/proof-of-heaven-a-doctor-s-experience-with-the-afterlife.html
Traducción: Sebastián Alberoni - www.caminosalser.com

Como neurocirujano, yo no creía en el fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte. Hijo de un neurocirujano, crecí en un mundo científico. He seguido el camino de mi padre y me convertí en un neurocirujano académico, enseñando en Harvard Medical School y otras universidades. Entiendo lo que ocurre en el cerebro cuando las personas están a punto de morir, y siempre había creído que había una buena explicación científica para los viajes celestiales fuera del cuerpo, descritos por aquellos que escapaban a la muerte por poco.
El cerebro es un mecanismo sorprendentemente sofisticado pero extremadamente delicado. Si se reduce la cantidad de oxígeno que recibe, así sea la cantidad más pequeña, este reaccionará. No era una gran sorpresa que las personas que habían sufrido un traumatismo grave regresaran de sus experiencias con historias extrañas. Pero eso no significaba que habían viajado a algún lugar real.

Aunque me consideraba un creyente cristiano, era más de título que de creencia real. No me molestaban los que querían creer que Jesús era más que simplemente un buen hombre que había sufrido a manos del mundo. Simpatizaba profundamente con aquellos que querían creer que había un Dios en alguna parte ahí fuera que nos amaba incondicionalmente. De hecho, envidiaba a esas personas la seguridad que esas creencias sin duda les proporcionaban. Pero como científico, simplemente creía que era incorrecto creer en eso.
En el otoño de 2008, sin embargo, después de siete días en un estado de coma en el que se inactivó la parte humana de mi cerebro, el neocórtex, experimenté algo tan profundo que me dio una razón científica para creer en la conciencia después de la muerte.

Se cómo pronunciamientos como el mío les suenan a los escépticos, así que voy a contar mi historia con la lógica y el lenguaje del científico que soy.

Muy temprano por la mañana, hace cuatro años, me desperté con un dolor de cabeza muy intenso. En cuestión de horas, mi corteza entera - toda la parte del cerebro que controla el pensamiento y la emoción, y que en esencia que nos hace humanos- se había apagado. Los médicos del Hospital General de Lynchburg en Virginia, un hospital donde yo mismo trabajaba como neurocirujano, determinaron que de alguna manera había contraído una meningitis bacteriana muy poco frecuente que ataca sobre todo a los recién nacidos. Bacterias de e. coli habían penetrado en mi líquido cefalorraquídeo y estaban comiendo mi cerebro.

Cuando entré en la sala de emergencias aquella mañana, mis posibilidades de supervivencia en algo más que un estado vegetativo ya eran bajas. Pronto estas posibilidades cayeron a casi nulas. Durante siete días estuve en un coma profundo, mi cuerpo sin respuestas, mis funciones cerebrales superiores totalmente fuera de línea.

Luego, en la mañana de mi séptimo día en el hospital, mientras mis médicos consideraban si se suspendía el tratamiento, mis ojos se abrieron de golpe.

No hay una explicación científica para el hecho de que mientras mi cuerpo estaba en estado de coma, mi mente - mi conciencia, mi yo interior - estaba viva y bien. Mientras las neuronas de mi corteza cerebral fueron aturdidas hasta su total inactividad por las bacterias que las habían atacado, mi conciencia liberada del cerebro había viajado a una diferente y mayor dimensión del universo: una dimensión que nunca había soñado que podía existir, y que mi viejo yo previo al coma hubiera estado más que feliz explicando que se trataba de  una simple imposibilidad.
Pero esa dimensión, a grandes rasgos, la misma que describen incontables personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte u otros estados místicos, está allí. Existe, y lo que vi y aprendí allí me ha puesto literalmente en un mundo nuevo: un mundo en el que somos mucho más que nuestros cerebros y cuerpos, y donde la muerte no es el final de la conciencia, sino más bien un capítulo de un vasto e incalculablemente positivo viaje.
No soy la primera persona en tener evidencia de que la conciencia existe más allá del cuerpo. Breves y  maravillosos destellos de este reino son tan antiguos como la historia humana. Pero hasta donde yo sé, nadie antes que yo haya viajado alguna vez a esta dimensión (a), mientras su corteza estaba completamente apagada, y (b), mientras que su cuerpo estaba bajo observación médica al minuto, como lo estuvo mi cuerpo durante los siete días completos de mi estado de coma.
Todos los argumentos principales en contra de las experiencias cercanas a la muerte sugieren que estas experiencias son el resultado de un mínimo, transitorio, o parcial mal funcionamiento de la corteza cerebral. Sin embargo, mi experiencia cercana a la muerte no tuvo lugar mientras mi corteza estaba funcionando mal, sino mientras estaba simplemente apagada. Esto se desprende claramente de la gravedad y la duración de mi meningitis, y de la complicación cortical global documentada por los escaneos TC y exámenes neurológicos. Según el conocimiento médico actual sobre el cerebro y la mente, no hay absolutamente ninguna manera de que yo pudiera haber experimentado ni siquiera una conciencia débil y limitada durante mi tiempo en el estado de coma, y mucho menos la odisea híper vívida y completamente coherente que experimenté.

Me tomó meses aceptar lo que me pasó. No sólo la imposibilidad médica de que había estado consciente durante mi coma, pero más importante aún, las cosas que sucedieron durante ese tiempo. Hacia el comienzo de mi aventura, yo estaba en un lugar de nubes. Grandes, esponjosas, de color rosa-blanco, que se presentaron nítidamente en contraste con el  profundo cielo negro-azul.

Más alto que las nubes, inconmensurablemente más alto, una multitud de seres transparentes y brillantes se movían trazando arcos por el cielo, dejando largos trazos como serpentinas detrás de ellos.

¿Pájaros? ¿Ángeles? Estas palabras las registré más tarde, cuando estaba escribiendo mis recuerdos. Pero ninguna de estas palabras hace justicia a estos seres, que eran, sencillamente, diferentes a todo lo que he conocido en este planeta. Eran más avanzados. Formas superiores.

Un sonido, enorme y retumbante como un canto glorioso, descendió desde lo alto, y me pregunté si los seres alados lo estaban produciendo. Nuevamente, pensando en ello más tarde, se me ocurrió que la alegría de estas criaturas mientras volaban alto era tal, que tenían que emitir este sonido,  y que si la alegría no salía de ellos de esta manera entonces simplemente no serían capaces de contenerla. El sonido era palpable y casi material, como una lluvia que se puede sentir en tu piel, pero que no te moja.

Ver y escuchar no estaban separados en este lugar donde ahora estaba. Podía escuchar la belleza visual de los cuerpos plateados de esos seres brillantes que estaban arriba, y pude ver la perfección creciente, alegre de lo que cantaban. Parecía que no se podía ver o escuchar ninguna cosa en este mundo sin volverse parte de ella, sin unirse con ello de alguna forma misteriosa. Una vez más, desde mi perspectiva presente, me permito sugerir que no se podría mirar “hacia” nada en ese mundo en absoluto, porque la palabra "hacia" en sí misma implica una separación que allí no existía. Cada cosa era distinta, pero cada cosa era también una parte de todo lo demás, al igual que los diseños ricos y entremezclados en una alfombra persa ... o en el ala de una mariposa.

Se vuelve más extraño aún. Durante la mayor parte de mi viaje, alguien más estaba conmigo. Una mujer. Ella era joven, y me acuerdo de cómo era en detalle. Tenía los pómulos altos y ojos profundamente azules. Trenzas doradas enmarcaban su hermoso rostro. La primera vez que la vi, estábamos juntos cabalgando sobre una superficie con un intrincado patrón, que después de un momento me di cuenta que era el ala de una mariposa. De hecho, millones de mariposas estaban alrededor de nosotros, enormes y agitadas olas de ellas, que se zambullían en un bosque y volvían de nuevo a nuestro alrededor. Era un río de vida y color, moviéndose a través del aire. La vestimenta de la mujer era simple, como la de un campesino, pero sus colores en polvo azul, índigo y pastel de naranja-durazno tenían la misma abrumadora y súper vívida vitalidad que todo lo demás. Ella me miró con una mirada que, si la vieras durante cinco segundos, haría que tu vida entera hasta ese punto valiera la pena, sin importar lo que haya ocurrido en ella hasta ahora. No era una mirada romántica. No era una mirada de amistad. Era una mirada que de alguna manera estaba más allá de todo esto, más allá de todos los diferentes tipos de amor que tenemos aquí en la tierra. Era algo superior, que contenía todos estos tipos de amor en si mismo, mientras al mismo tiempo era mucho mayor que todos ellos.

Sin pronunciar una sola palabra, ella me habló. El mensaje me atravesó como un viento, y al instante comprendí que era cierto. Lo supe de la misma manera en que supe que el mundo que nos rodeaba era real, no era una fantasía pasajera e insustancial.

El mensaje tenía tres partes, y si tuviera que traducirlas al lenguaje terrenal, sería algo como esto:

"Ustedes son amados y apreciados, muchísimo y para siempre."

"No tienes nada que temer."

"No hay nada que puedas hacer el mal."

El mensaje me inundó con una inmensa y loca sensación de alivio. Era como si me hubieran entregado las reglas de un juego al que había estado jugando toda mi vida sin nunca haberlo comprendido plenamente.

"Te vamos a mostrar muchas cosas aquí", dijo la mujer, una vez más, sin llegar a utilizar estas palabras, sino transmitiéndome directamente su esencia conceptual. "Pero eventualmente vas a regresar".

Para ello, sólo tenía una pregunta.

¿Regresar a dónde?
Un viento cálido soplaba, como los que surgen en los días más perfectos de verano, sacudiendo las hojas de los árboles y fluyendo como agua celestial. Una brisa divina. Esto cambió todo, transformando el mundo a mi alrededor en una octava incluso más alta, una vibración más alta.

A pesar de que aun tenía una pequeña función del lenguaje, al menos la idea que tenemos de él en la Tierra, sin decir palabras comencé a formular preguntas a este viento, y al ser divino que sentía que trabajaba detrás de él o dentro de él.
¿Dónde está este lugar?
¿Quién soy yo?
¿Por qué estoy aquí?
Cada vez que expresé silenciosamente una de estas preguntas, la respuestas llegaron inmediatamente, en una explosión de luz, color, amor y belleza que soplaba a través de mí como una ola rompiendo. Lo más importante de estas explosiones es que no callaban mis preguntas abrumándolas. Respondían a las preguntas, pero de una forma que pasaba el lenguaje por alto. Los pensamientos me entraban directamente. Pero no era pensamiento como lo experimentamos en la Tierra. No era vago, inmaterial o abstracto. Estos pensamientos eran sólidos e inmediatos, más calientes que el fuego y más húmedos que el agua, y mientras los recibía era capaz de comprender al instante y sin esfuerzo conceptos que me habría llevado años comprender plenamente en mi vida terrenal.
Seguí avanzando y me encontré ingresando en un inmenso vacío, completamente oscuro, infinito en tamaño, pero también infinitamente reconfortante. Era profundamente negro pero a la vez rebosante de luz: una luz que parecía venir de un orbe brillante que ahora sentía más cerca de mí. El orbe era una especie de “intérprete” entre mí y esta vasta presencia que me rodeaba. Era como si yo estuviera naciendo a un mundo más grande, y el propio universo era como un útero cósmico gigante y el orbe (que sentí estaba conectado de alguna manera con, o incluso era idéntico a la mujer sobre el ala de la mariposa) fue guiándome a través de él.

Más tarde, cuando volví, me encontré con una cita del Siglo XVII, del poeta cristiano Henry Vaughan, que estuvo muy cerca de describir este lugar mágico, este núcleo vasto y negro como tinta, que era el hogar de la misma Divinidad.

“Hay, dicen algunos, en Dios, una oscuridad profunda pero deslumbrante”.

Eso era exactamente: una negra oscuridad que también estaba rebosante de luz.
Sé muy bien cuan extraordinario, cuan francamente increíble, todo esto suena. Si alguien, incluso un médico, me hubiera contado una historia como ésta en los viejos tiempos, hubiera estado bastante seguro de que estaba bajo el hechizo de algún delirio. Pero lo que me pasó fue, lejos de ser delirante, tan real o más real que cualquier otro acontecimiento en mi vida. Eso incluye el día de mi boda y el nacimiento de mis dos hijos.

Lo que me pasó exige una explicación.

La física moderna nos dice que el universo es una unidad que es indivisible. Aunque parece que vivimos en un mundo de separación y diferencia, la física nos dice que debajo de la superficie, cada objeto y acontecimiento en el universo está completamente entretejido con todos los demás objetos y eventos. No hay verdadera separación.

Antes de mi experiencia de estas ideas eran abstracciones. Hoy son realidades. El universo no sólo está definido por la unidad, sino también, ahora lo sé, definido por el amor. El universo como lo experimenté en mi estado de coma es - he descubierto con sorpresa y alegría- el mismo sobre el cual tanto Einstein y Jesús habían hablado en sus (muy) diferentes maneras.

He pasado décadas como neurocirujano en algunas de las instituciones médicas más prestigiosas de nuestro país. Sé que muchos de mis compañeros se aferran, como yo en el pasado, a la teoría de que el cerebro, y en particular la corteza, genera la conciencia y de que vivimos en un universo desprovisto de cualquier tipo de emoción, y mucho menos del amor incondicional que ahora se que Dios y el universo tienen hacia nosotros. Pero esa creencia, esa teoría, ahora yace rota a nuestros pies. Lo que me pasó la destruyó, y tengo la intención de pasar el resto de mi vida investigando la verdadera naturaleza de la conciencia y difundiendo el hecho de que somos más, mucho más, que nuestro cerebro físico, lo más claro que pueda, tanto hacia mis colegas científicos como hacia la gente en general.

No espero que esto sea una tarea fácil, por las razones que he descrito anteriormente. Cuando el castillo de una vieja teoría científica comienza a mostrar líneas de falla, al principio nadie quiere prestar atención. En primer lugar, el antiguo castillo simplemente ha tomado mucho trabajo para ser construido, y si se cae, uno completamente nuevo tendrá que ser construido en su lugar.

Esto lo aprendí de primera mano después de que estuve lo suficientemente bien como para volver a salir al mundo y hablar con otras personas -personas, es decir, que no sean mi sufrida esposa, Holley, y nuestros dos hijos-, acerca de lo que me había pasado. Las miradas de incredulidad cortés, especialmente entre mis amigos médicos, pronto me hicieron ver la gran tarea que tendría para que la gente comprendiera la enormidad de lo que había visto y experimentado esa semana mientras mi cerebro estaba apagado.

Uno de los pocos lugares en los que no tuve problemas para transmitir mi historia era un lugar que antes de mi experiencia había visto bastante poco: la iglesia. La primera vez que entré en una iglesia después de mi coma, veía todo con ojos nuevos. Los colores de los vitrales me recordaron la luminosa belleza de los paisajes que había visto en el mundo de arriba. Las notas bajas profundas del órgano me recordaron cómo los pensamientos y emociones en ese mundo son como olas que se mueven a través de ti. Y, lo más importante, una pintura de Jesús partiendo el pan con sus discípulos evocó el mensaje que permanece en el corazón mismo de mi viaje: que somos amados y aceptados incondicionalmente por un Dios aun más grande e insondablemente glorioso que el que me habían enseñado de niño en la escuela dominical.

Hoy en día muchos creen que las verdades espirituales vivas de la religión han perdido su poder, y que la ciencia, no la fe, es el camino a la verdad. Antes de mi experiencia tenía una fuerte sospecha de que ese era el caso para mí.

Pero ahora entiendo que esta opinión es demasiado simple. El hecho cierto es que la imagen materialista del cuerpo y el cerebro como los productores, en lugar de los vehículos, de la conciencia humana, está condenada. En su lugar, una nueva visión de la mente y el cuerpo va a surgir, y de hecho ya está emergiendo. Este punto de vista es científico y espiritual en igual medida y valorará lo que los más grandes científicos de la historia siempre se han valorado por sobre todo: la verdad.

Esta nueva imagen de la realidad tomará mucho tiempo en armarse. No va a estar terminada en mi tiempo, o incluso, sospecho, tampoco en el tiempo de mis hijos. De hecho, la realidad es demasiado vasta, demasiado compleja y demasiado irreductiblemente misteriosa para que una imagen de ella alguna vez llegue a estar absolutamente completa. Pero, en esencia, esta imagen mostrará al universo en evolución, multidimensional, y conocido en detalle hasta cada uno de sus últimos átomos por un Dios que nos cuida mucho más profunda y apasionadamente que cualquier padre que alguna vez haya amado a su hijo.

Aun sigo siendo un doctor, y aun sigo siendo un hombre de ciencia, casi exactamente igual a como era antes de que tuviera mi experiencia. Pero en un nivel más profundo soy muy diferente a la persona que era antes, porque he podido vislumbrar esta imagen de la realidad que está surgiendo. Y puedes creerme cuando te digo que va a valer la pena cada pequeño paso de la labor que nos llevará, y a los que vienen después de nosotros, para llegar a comprenderla bien.
Proof of Heaven
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A partir de esta experiencia, el Dr. Eben Alexander ha escrito un libro titulado "Proof of Heaven: A Neurosurgeon's Journey into the Afterlife"http://www.assoc-amazon.com/e/ir?t=camalser-20&l=as2&o=1&a=1451695195 ("Prueba del Paraíso: El Viaje de un Neurocirujano al Más Allá". Este libro se puede adquirir en Amazon.com haciendo click aquí (por ahora solo disponible en idioma Inglés).



http://elgrancielo.blogspot.com/2012/10/la-visita-al-cielo-del-dr-eben-alexander.html

jueves, 16 de junio de 2011

Declaration of Beliefs of Muslim Moderates / Declaración de creencias de los musulmanes moderados. .

Somos musulmanes que quieren entendimiento contemporáneo del Islam para reemplazar actualmente predominante dura y radical (salafistas/wahabita) interpretación de nuestra religión. Por lo tanto, declaramos que:
1. Redda, la ley de la Sharia que permite la matanza de musulmanes que se convierten a otras religiones, deben prohibirse en las enseñanzas islámicas y en la doctrina jurídica de la Sharia. Los países islámicos que practican la Sharia deben detener la práctica de esta ley y hay que admitir que la libertad de creencia y el derecho a convertir a otra fe o creen es un derecho básico que debe darse a todos los musulmanes.

2. El actual las doctrinas de la Sharia justifican el uso de la violencia contra la mujer. Alentar a los hombres a golpear a sus esposas a les disciplina. Permiten a las mujeres acusadas de adulterio a ser lapidado. Estas doctrinas son bárbaramente inhumanas, no igualitaria y enseñan a los niños musulmanes a ser violento. Estas enseñanzas se deben acabar por reinterpretar el texto islámico que justifique este tipo de violencia.

3. Tradicionales doctrinas Sharia enseñan a los musulmanes que deben participar en la guerra para que el Islam domina el mundo. Cuando el Islam se convierte en dominante, los no musulmanes se ofrecen tres opciones: a convertirse al Islam, a pagar Jizzia (un impuesto humillante), o para ser asesinados. Estas doctrinas ir en contra del moderno respeto por la diversidad y libertad personal de discurso y creencia. Este entendimiento de la Jihad que busca dominación del Islam sobre otros pueblos ya no debe considerarse como un valor islámico y su enseñanza como un deber para los musulmanes debe terminar. Las primeras guerras islámicas conocidas como "futohaat islameia" se luchaban para aplicar esta doctrina de Jihad. Por lo tanto, estas guerras ahora deben considerarse como no islámicas e injustificables.

4. Los judíos son personas que merecen el mismo respeto a todas las personas. No pueden ser llamados "cerdos y monos. La enseñanza Islámica que los musulmanes deben luchar y matar a todos los judíos antes del final de los días es totalmente incorrecta e inaceptable, ya que no existe en el Corán. Todas las enseñanzas que fomentar actitudes antisemitas, la violencia o la falta de respeto hacia los judíos deben declararse no islámicas.

5. La esclavitud es un crimen contra la humanidad. Todas las leyes de la Sharia que justifican la esclavitud en nuestros tiempos modernos no deben ser enseñadas más. Los eruditos musulmanes deben tener una voz clara y fuerte contra la esclavitud.

6. Las leyes Islámicas Sharia actualmente permiten el asesinato de homosexuales Estas leyes también abogan por un delito contra otros seres humanos.

We are Muslims who want contemporary understandings of Islam to replace currently predominant harsh and radical (Salafi/ Wahabbi) interpretations of our religion. We therefore declare that:
1. Redda Law, the Sharia Law that allows the killing of Muslims who convert to other faiths, must be banned in Islamic teachings and in Sharia legal doctrine. Islamic countries that practice Sharia must stop the practice of this law and must admit that Freedom of belief and the right to convert to other faith or believe is a basic right that must be given to all Muslims.

2. Current mainstream Sharia doctrines justify the use of violence against women. They encourage men to beat their wives to discipline them. They allow women accused of adultery to be stoned to death. These doctrines are barbarically inhumane, non-egalitarian, and teach Muslim children to be violent. These teachings must be ended by reinterpreting the Islamic text that justifies such violence.

3. Traditional Sharia doctrines teach Muslims that they must engage in war so that Islam will dominate the world. When Islam becomes dominant, Non-Muslims are offered three options: to convert to Islam, to pay Jizzia (a humiliating tax), or to be killed. These doctrines run contrary to modern respect for diversity and for personal freedom of speech and belief. This understanding of Jihad that seeks domination of Islam over other peoples must no longer be regarded as an Islamic value and its teaching as a duty for Muslims must end.
The early Islamic wars known as "Futohaat Islameia" were fought to implement this doctrine of Jihad. These wars therefore should now be regarded as un-Islamic and un-justifiable.

4. Jews are individuals who deserve the same respect accorded to all individuals. They should not be called "pigs and monkeys." The Islamic teaching that Muslims must fight and kill all Jews before the end of days is totally incorrect and unacceptable as it does not exist in the Quran. All teachings that encourage anti-Semitic attitudes, violence or disrespect toward Jews must be declared un-Islamic.

5. Slavery is a crime against humanity. All Sharia laws that justify slavery in our modern times must not be taught any more. Muslim scholars must have a clear and loud voice against slavery.

6. Islamic Sharia laws currently permit the killing homosexuals. These laws also are advocating a crime against our fellow human beings. They must be declared un-Islamic and their implementation must be considered criminal.
Declaración de creencias de los musulmanes moderados.

miércoles, 20 de abril de 2011

La tragedia del Miércoles Santo en Caracas en los años 1902 y 1952.

Gerónimo Yerena Cabrera

En el culto del Nazareno de San Pablo, en la Basílica de Santa Teresa de nuestra ciudad capital, se recuerda, principalmente, la tragedia ocurrida el miércoles santo, de fecha 9 de abril de 1952. En muchas oportunidades se ha comentado que el único incidente conocido desde que el Nazareno de San Pablo es venerado fue ese miércoles santo; el miércoles santo del año 1902, cincuenta años atrás, ocurrió una tragedia similar, pero de menor proporciones que la del año 1952.

El pueblo caraqueño a principio del siglo XX, recordaba con temor el terremoto ocurrido a las 4.42 am del día 29 de octubre de 1900, llamado de San Simón, más aún, por el hecho de haberse producido un nuevo terremoto en la mañana de ese día. En esa oportunidad se derrumbaron alrededor de 20 casas, y hubo 21 muerto y más de 50 heridos. Esto mantenía a la población con ánimo exaltado, por tal motivo llegada la Semana Santa de 1902, el miércoles santo, los caraqueños se volcaron a hacerle rogativas al Nazareno de San Pablo.
La Basílica de Santa Teresa estaba llena; cuando se celebraba la Misa Mayor, a las 9 am, de repente se escuchó un grito: “¡misericordia, temblor!”. Al parecer fue un cuadro que rodó y calló de la pared, una persona nerviosa lo confundió con un temblor; de inmediato cundió el pánico, que provocó súbitamente un tumulto, todos quisieron salir al mismo tiempo, y un minuto más tarde no quedo nadie en el templo, salvo unos cuantos heridos; no se ha precisado con exactitud el número de muertos, sí es que en verdad los hubo.

Comenta José García de La Concha en su ameno libro Reminiscencias Vida y costumbres de la vieja Caracas, lo siguiente: “En la iglesia sólo quedo el altozano alfombrado de paraguas y sombrillas, faldas y zapatos, carrieles y andaluzas e infinidad de cosas. Muchos años más tarde encontraba a una señora con la oreja partida y nos decía: Mijito, eso fue cuando el zaperoco de Santa Teresa”

Tragedia el 9 de abril de 1952, día Miércoles Santo, en Santa Teresa.


Desde la madrugada de ese día la Basílica de Santa Teresa estaba atiborrada de fieles, algunas puertas estaban clausuradas por reparaciones; Monseñor Hortensio Carrillo inició los sagrados oficios, y de repente, cerca del amanecer, se oyó una voz: “¡Fuego!”; acto seguido se desbordaron en pánico los asistentes, todos trataron, en forma brusca y desordenada, de salir por donde pudieran; con el agravante de la confusión creada por los obstáculos en algunas de las salidas. Inesperadamente la multitud milagrosamente se detuvo y comenzó a salir en forma ordena. En la tragedia hubo 49 muertos, entre ellos, 24 menores de edad, y cientos de heridos.
Este recuerdo perdura aún tristemente en todos los caraqueños de esa época, y con sus diferentes versiones se lo siguen transmitendo a sus descendiente.

miércoles, 28 de julio de 2010

EXPOSICIÓN DEL CARDENAL JORGE UROSA SAVINO ANTE LA COMISION COORDINADORA DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

Ciudadana Presidenta y demás diputadas y diputados de la Comisión Coordinadora de la Asamblea Nacional:

Con la mejor buena voluntad y en espíritu de diálogo abierto, sereno y respetuoso,
acudo ante ustedes atendiendo la cordial invitación de la Ciudadana Diputada Cilia
Flores, Presidenta de este Cuerpo Legislativo. Agradezco también la garantía
ofrecida por la Ciudadana Presidenta con relación a mi seguridad y respeto a mi dignidad
y condición humana.

Con el respeto y reconocimiento debidos a este cuerpo que representa el Poder Legislativo del Estado Venezolano, vengo como Arzobispo de Caracas, es decir, líder religioso y Pastor de los 5 millones de católicos de Caracas sin distinción de simpatías políticas; Cardenal de la iglesia en Venezuela y Presidente de honor de la Conferencia Episcopal Venezolana.
En mi tarea pastoral en Caracas me acompañan los Obispos Auxiliares y más de 500 sacerdotes y diáconos, y 1.100 religiosas y religiosos que sirven permanentemente las necesidades pastorales de los
caraqueños. También miles de laicos comprometidos que trabajan en las actividades pastorales de la Iglesia. Como sacerdote caraqueño, además de mis labores como formador de sacerdotes en los
Seminarios eclesiásticos de Caracas, trabajé durante 11 años en un barrio popular, el barrio Casa de Tabla, conocido ahora como "Cecilio Acosta en Maca, Petare.

Soy un Obispo, Pastor de la Iglesia, servidor de Jesucristo y del pueblo venezolano todo. En esa condición he actuado y hablado sobre las cuestiones sociales. No me considero ni me he considerado nunca, y no he actuado en ningún momento como actor u operador político.

Soy vocero de Jesucristo y de las inquietudes y del interés del pueblo venezolano por la paz, el encuentro, la inclusión, y por el respeto a los derechos humanos civiles, sociales, y políticos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. No soy vocero de ninguna parcialidad política.

MISIÓN DE LA IGLESIA Y DERECHOS DE LOS OBISPOS

En los debates de estos días se ha hablado mucho sobre la misión de la Iglesia, más específicamente sobre la competencia y participación los Obispos en la vida nacional. Antes de hacer algunas consideraciones de carácter religioso o teológico sobre el tema, quisiera destacar que el art. 62 de la Constitución claramente afirma el derecho de todos los ciudadanos venezolanos a participar activamente en la vida pública. Cito: "Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en tos asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas". Y el art. 132 va más allá: "Toda persona tiene el deber de cumplir sus responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, social y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social".
En cumplimiento de esta disposición constitucional, la participación en la vida pública de los Obispos. Pastores de la Iglesia en Venezuela, va en la línea del relación y convivencia de los ciudadanos en la Polis con el libre ejercicio de sus derechos; no como búsqueda o ejercicio del poder político, ni mucho menos como expresión de la legítima participación de los ciudadanos en partidos políticos. Repito, no somos operadores políticos.

De manera que, cuando los Obispos, desde nuestra misión pastoral, religiosa y espiritual, expresamos nuestras opiniones sobre aspectos de la vida social o política del país, lo hacemos con pleno derecho como ciudadanos venezolanos, y cumpliendo el deber que nos impone la Constitución Nacional de promover y defender los derechos humanos para el logro de la convivencia democrática y de la paz social.
Pero es que, además, nuestra condición cristiana y nuestra misma misión pastoral de constructores de la paz, nos impone el deber de velar por la vigencia de los derechos humanos. Cristo nos dice que seremos juzgados por el amor, él nos dice "porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, preso y enfermo, y me visitaste", etc. (Mt, 25)

La Misión Pastoral de la Iglesia no es solamente celebrar actos de culto, sino anunciar a Jesucristo y su Evangelio del amor a Dios y del amor fraterno, del respeto a la vida y los derechos de los seres humanos; es promover la convivencia social en el marco de la libertad y la justicia. Los Mandamientos de la Ley de Dios son un llamado a una convivencia social libre, justa, fraterna. Y eso es lo que nos mueve a los Obispos venezolanos a pronunciarnos sobre la vida social y pública del país.

Al respecto quiero destacar que no es ahora, en los últimos años, cuando los Obispos venezolanos hemos hecho llamados a la conversión moral en lo social y a la renovación del corazón en la vida política, económica y social de Venezuela. Quiero recordar aquí, entre muchos, algunos documentos de aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia publicados a lo largo de estos años, durante diversos gobiernos: el documento "iglesia y política, de 1973"; "La Situación social del País, de enero de 1974" en el cual se habla de la necesidad de que se promueva un progreso más efectivo, dirigido al beneficio de todos, pero especialmente a los sectores menos favorecidos, y particularmente a los marginados. El documento sobre Las Misiones y los Indígenas, de julio de 1977, en el cual se rechazan abiertamente las violaciones a los derechos humanos de los indígenas: la carta pastoral de Cuaresma de 1980, profética en su diagnóstico y en sus propuestas, en la cual, al hacer un apremiante llamado a la conversión moral, se afirma que la situación social de Venezuela configuraba una situación personal, colectiva y estructural de pecado; el documento sobre la vivienda, de enero de 1986, y el documento sobre el desempleo, de julio de 1987; el documento publicado en enero de 1988 con motivo de los 25 años del 23 de enero de 1958. Especial relieve merece la Exhortación "La recuperación del país" publicada luego del Caracazo, el 8 de abril de 1989, en la cual se hace un diagnóstico severo y muy claro sobre la situación política, económica y social de Venezuela, y se condena la masacre de El Amparo.

Otro documento de especial significación es el titulado "Constructores de la Paz", publicado el 10 de enero de 1992, donde se alude, entre otras cosas, a los asesinatos cometidos por funcionarios de los cuerpos de seguridad del estado. Allí advertíamos: "Sin una respuesta pronta y efectiva a esas urgencias, no habrá paz social con los consiguientes peligros de anarquía o de tentaciones a soluciones de fuerza" Tres semanas después sucedieron los hechos del 4 de febrero.

De manera que no ha sido solamente en estos últimos 11 años cuando los Obispos venezolanos, en ejercicio de nuestra misión religiosa y pastoral, y de nuestros derechos constitucionales hemos hecho apremiantes llamados al diálogo, a la atención de las necesidades del pueblo, a la defensa de los derechos humanos, a la inclusión y a la convivencia social, a la justicia como base de la paz. No nos encerramos en las sacristías, ni nos escondemos tras el incienso de las ceremonias. Somos Obispos de una iglesia viva y activa,
comprometida con el pueblo venezolano.

Y esto lo hacemos como respuesta al llamado del Concilio Vaticano. II que nos dice:
"la Iglesia, que por razón de su misión y de su competencia no se confunde en modo alguno con la comunidad política ni está ligada a sistema político alguno, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana... Es de justicia que pueda la Iglesia en todo momento y en todas partes predicar la fe con auténtica libertad, enseñar su doctrina social, ejercer su misión entre los hombres sin traba alguna y dar su juicio moral, incluso sobre materias referentes al orden político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, utilizando todos y solos aquellos medios que sean conformes al evangelio al bien de lodos según la diversidad de tiempos y de situaciones" (OS. 76)

Y al Documento de la V Conferencia General de los Obispos latinoamericanos y del Caribe, Aparecida, que afirma:

504 "Consciente de la distinción entre comunidad política y comunidad religiosa, base de sana laicidad, la Iglesia no dejará de preocuparse por el bien común de los pueblos y, en especial, por la defensa de principios éticos no negociables porque están arraigados en la naturaleza humana"

Pero sobre lodo, los Obispos hablamos en respuesta al evangelio de Nuestro Señor Jesucristo que nos llama a ser misericordiosos y a atender las necesidades de nuestros hermanos: Recordemos la parábola del buen samaritano. El modelo es quien ayuda a su hermano en la tribulación. (Le, 10,33 ss).Y el apóstol Santiago, recalcando la necesidad de la caridad concreta hacia los demás nos dice: "La religión pura e intachable ante Dios Padre es esta: visitar a los huérfanos y viudas en su tribulación"... (St. I. 27)

En el cumplimiento de nuestra Misión pastoral con respecto a la vida concreta de los venezolanos, los Obispos actuamos siempre como ministros de Jesucristo y como pastores del Pueblo de Dios, no buscando el poder, sino como servidores y constructores de la paz. Por eso siempre apelamos a la conversión moral, a la necesidad de modificar las conductas, a la rectificación de políticas que consideremos equivocadas, a la necesidad de que todos nos consideremos hermanos en una casa común, una familia, miembros de un solo pueblo, el pueblo venezolano, sin exclusiones de ningún tipo. Permanentemente invitamos al diálogo entre los diversos sectores, a la convivencia, a la búsqueda de soluciones para los diversos problemas del país. Valores como justicia, paz, diálogo y reconciliación son los que guían nuestro ánimo y nuestros documentos en materia social.

MIS DECLARACIONES

Ustedes me han invitado para que, explique las razones que sustentan las denuncias que presuntamente habría realizado contra del Comandante Hugo Chávez Presidente Constitucional de Venezuela y de las Instituciones del listado Venezolano" en recientes declaraciones.

Un punto previo: suelo declarar muy poco. Y en mis actuaciones litúrgicas evito el tema político partidista, y así lo exijo a todos los sacerdotes de la Iglesia en Caracas. Mi predicación es religiosa, y de moral tanto individual como social: no es una predicación partidista.

Ahora bien: quiero decir respetuosamente que en mis declaraciones si he emitido opiniones, pero no he formulado "acusaciones ni denuncias". No es mi ánimo o intención, he emitido mis opiniones amparado por los valores consagrados en nuestra Constitución, tales como la democracia, la preeminencia de los derechos humanos y el pluralismo político, consagrados en el art. 2 de nuestra Carta Magna. y, el deber del Estado de garantizar el cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución.

He emitido mis apreciaciones como ciudadano venezolano en pleno goce de los derechos que me otorga la Constitución, a la cual me acojo, teniendo en cuenta que, - como dice el Art. 19 - "El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable,., de los derechos humanos...Su respeto y garantía son obligatorios para los órganos del Poder Público, de conformidad con esta Constitución, con los tratados sobre derechos humanos suscritos y ratificados por la República y con las leyes que los desarrollen". Como ciudadano venezolano también reivindico, a tenor del art. 39, mi titularidad de derechos políticos de acuerdo con la Constitución, y en particular mi derecho a mi integridad física, psíquica o y moral, consagrado en el art. 46. También reivindico el derecho consagrado en el art. 60 que reza: *Toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad, propia imagen confidencialidad y reputación"

Me emitido opiniones con seriedad, expuesto a equivocarme, pero no he dicho mentiras. Mentir es decir algo que uno sabe falso como si fuera verdad. Opinar es emitir una apreciación con algún margen de error. Con humildad pero con dignidad afirmo que no soy mentiroso.

He emitido opiniones acogiéndome al art. 57 de la Constitución que reza: "Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecerse censura. Quien haga uso de este derecho asume plena responsabilidad por lo expresado".

Y es bueno recordar que, a tenor del art. 141 de la Constitución, la Administración Pública, se fundamenta "en los principios de honestidad, participación, eficacia,rendición de cuentas y responsabilidad en el ejercicio de la función pública ¿No implica esto que en su gestión los funcionarios están sujetos al escrutinio, opinión y crítica de los ciudadanos? Yo he expresado mis opiniones en ejercicio del legítimo derecho a la crítica sobre la actuación de funcionarios en asuntos de naturaleza pública e interés colectivo.

En este marco, y en concreto, quiero decir dos cosas:

En primer lugar he opinado que el Presidente Chávez quiere llevar al país por el camino del socialismo marxista. Pues bien: no he dicho nada nuevo, pues el
Presidente en varias ocasiones ha afirmado ser marxista como lo hizo, por ejemplo en esta Asamblea el 15 de enero de 2010, y está decidido a convertir a Venezuela en un estado socialista. Opino que llevarnos por este camino implicaría dejar a un lado importantes principios consagrados en la actual Constitución.

El Estado socialista marxista es totalitario, pues copa todos los espacios, tal como sucedió en los países sometidos al régimen socialista o comunista, como los de Europa Central, la Unión Soviética en el pasado, y Cuba todavía en el presente.

En segundo lugar quiero aclarar que en ningún momento he opinado negativamente en contra -y menos he atacado- a la Asamblea Nacional, al Tribunal Supremo de Justicia o a la Fiscalía General de (a Nación, Respeto todas las Instituciones del listado y nunca me he referido a ellas de manera: negativa en los medios de comunicación. Respeto igualmente y nunca he ofendido al Ciudadano Presidente de la República.

Mis opiniones no van en contra de las instituciones. Simplemente expreso mis apreciaciones sobre algunas actuaciones. Al opinar que algunas leyes me parecen inconstitucionales no ataco, ni desconozco, ni actúo en contra de la Asamblea, sino que me parece que esas leyes van al margen o contrarían el espíritu y en algunos casos la letra de la Constitución, ejerzo así mi derecho a participar en la vida pública del país. en el marco del pluralismo consagrado por la Constitución, y en uso de la libertad de expresión, tan querida por todos los venezolanos. De hecho se han dado muchos casos, antes y ahora, de que personas o instituciones acudan legítimamente al Tribunal Supremo a cuestionar la constitucionalidad de algunas leyes.

Mi opinión de que algunas leyes contrarían el espíritu o el texto constitucional es sostenida también por algunas instituciones de gran prestigio, tales como la Asociación Venezolana de Derecho Constitucional (15 de dic. de 2009), la declaración de Decanos de Facultades de Ciencias Jurídicas y Políticas de algunas Universidades; Consejo Superior de la Federación de Colegios de Abogados, entre otros. Esa opinión también ha sido manifestada públicamente en la Asamblea por algunos diputados.

ALGUNAS LEYES PREOCUPANTES

En concreto, algunas leyes que me. en mi opinión, parecen estar en contradicción
con la Constitución en algunos aspectos, son:
la Ley del Consejo Federal de Gobierno,
la Ley de reforma de la Ley Orgánica de descentralización, delimitación y
transferencia de competencias del Poder Público:
La Ley Orgánica de Educación:
la Ley de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana;
la Ley sobre la Organización y régimen del Distrito Capital;
La Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Ley
del Indepabis).
La Ley Orgánica de Procesos Electorales.
Y el Proyecto de Ley de Comunas.

En general, esas leyes afectan el pluralismo político, fundamental para la vida democrática, pues incorporan la concepción socialista, para implantar una Patria socialista lo cual consagra como obligatoria para todos los venezolanos una ideología, un sistema y una participación. lo cual es ajeno al espíritu y a la letra de la Constitución, que habla de Estado social de Derecho y de Justicia, y propugna como uno de los valores fundamentales el pluralismo político Van en una línea de centralización del poder, en contra del federalismo y la descentralización, lo cual vulnera las capacidades de acción de los venezolanos de la provincia. Todas estas leyes van en la línea de darle más poder al Gobierno central y a la Presidencia de la República, en detrimento de las capacidades y el poder del pueblo, de la gente, de de las regiones, de la familia, del ciudadano, y consagran un Estado y un Gobierno cada vez más poderoso por encima de la acción e iniciativa de la gente, de los ciudadanos comunes.

CONCLUSIÓN

Ciudadana Presidenta;
Ciudadanas diputadas, ciudadanos diputados:

Al concluir esta exposición quiero reafirmar, junto con todos los Obispos de la Iglesia Católica en Venezuela, nuestra actitud de disposición al diálogo, de servicio al pueblo venezolano, de participación en el marco de los derechos que nos otorga la Constitución, y en cumplimiento de nuestro deber como pastores del Pueblo de Dios, que vive en concreto en condiciones históricas sociales, económicas y políticas que todos hemos de procurar mejorar.

Reafirmo mi condición de Pastor de la Iglesia, a la cual sirvo en nombre de Jesucristo, con el propósito de que su "Reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz", se haga realidad en el corazón de los venezolanos, a través de la fe en Dios, y a través de la convivencia fraterna y solidaria.

Muchas gracias
Caracas, 27 de julio de 2010