Libertad!

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domingo, 19 de junio de 2016

Opiniones sobre Ramos Allup, Presidente de la Asamblea Nacional

De “dinosaurio” a “líder”: Ramos Allup, el outsider que no esperaban Capriles ni Leopoldo.
Por Pedro Eduardo Leal. –
Con Hugo Chávez fuera de juego y su “heredero político” gravemente debilitado, por las más terribles crisis económicas que ha vivido Venezuela en los últimos años, Henry Ramos Allup, el hombre que el “Galáctico” amenazó con freir su cabeza, vive su momento de gloria desde una de las más importantes vitrinas del quehacer político venezolano, la presidencia de la Asamblea Nacional (AN).
“Nunca nos hemos ido, aquí estamos. Que no estemos en el gobierno es otra cosa, pero nadie está eternamente en el gobierno, y nadie está eternamente en la oposición“, decía el jeque adeco días antes de celebrarse el aniversario número 73 del “partido del pueblo” en septiembre de 2012.
Para entonces el grueso de la oposición no daba medio por él, luchaba con tirios y troyanos. Mientras que desde el Ejecutivo intentaban endosarle responsabilidades del “fracaso” que significó para este país la IV República, y hacerlo ver incluso como uno de los culpables de los hechos de abril de 2012; detractores dentro de los propios grupos que adversan al Gobierno lo señalaban, sin prueba alguna, de colaboracionista con quienes ejercían roles de Estado.
Hoy esta realidad ha dado un giro de 180 grados, y es que no hay aparición pública en la que parezca menos que un rockstar el hombre que se atrevió a sacar los cuadros del “Comandante Supremo” y del “Bolívar amulatado” del Palacio Federal Legislativo. Muestra de esta mutación es que Nicolás Maduro, durante la presentación su Memoria y Cuenta en la sede del Parlamento lo despojó del adjetivo de “dinosaurio” para citarlo como “líder de la oposición”.
Analistas consultados por El Cooperante no dudan en que su verbo mucho le ayuda. Rafael Poleo, editor de El Nuevo País, es tajante en que “para observadores internacionales y también para locales de gran autoridad, HRA es el más preparado, experimentado y a juzgar por los resultados, el más capaz de los políticos que hay en la panoplia oposicionista”.
José Vicente Carrasquero, politólogo, asegura que se ha convertido en un outsider con el que no contaban ni Henrique Capriles ni Leopoldo López, posicionando a ambos como los prospectos de líderes de las fuerzas políticas que se agrupan en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). “Jamás se imaginaron que realmente volvería”, apunta.
Ricardo Sucre, también experto en la materia, si bien no da total protagonismo a Ramos Allup, lo pone en un mismo plano con el gobernador de Miranda y excandidato presidencial, y con Lilian Tintori, esposa del máximo representante de Voluntad Popular preso en la cárcel de Ramo Verde. “Leopoldo López es un símbolo que está allí para un sector importante de la oposición, pero no para todos (…) El problema de López es que es un preso político, mientras que Henry Ramos y Capriles tienen libertad para poder actuar”, resalta.
“Si quizás hace un año me haces esta pregunta, lo hubiera citado como un actor importante dentro de la MUD, pero jamás como un rostro clave que hoy es”, replica Sucre a la interrogante de si es el máximo representante del Capitolío efectivamente el principal portavoz de la alternativa democrática.
Por su parte el analista Orlando Viera Blanco, resaltando irreverencia y capacidad de articulador nato, subraya que cuenta con el nivel político y la elasticidad que la coyuntura política requiere para enfrentar a un Gobierno que se niega a reconocer que se derrumba.
“Este fenómeno que es el manejo filoso y frontal del verbo, combinado con una irreverencia y una dialéctica hábil y culta, está generando, en tiempos de redes sociales, que un hombre con el talante, carácter, percepción y experiencia, resurja cuando más lo necesita el país”, suma Viera Blanco sobre quien ejerce la voz de los habitantes del Circuito 3 de la ciudad capital dentro del Hemiciclo de Sesiones.
“Cerebro debutante”: Como el “por ahora” de Chávez
A pesar de que Henry Ramos Allup, en la entrevista citada en líneas anteriores, reconocía que “ni aspira ni deja de aspirar” terciarse la banda presidencial en su pecho; no todas las voces consultadas coinciden en que su actuación en las sesiones de la cámara de diputados representen un boleto directo a Miraflores.
“Venezuela es un país mesiánico y con mucha virulencia descansa en este tipo de personalidades para llevar adelante estos procesos de cambio”, sostiene Viera Blanco sobre si es posible que en un proceso de transición, con Maduro abandonando la primera magistratura, pueda corresponder el turno al bate para el sucesor de Diosdado Cabello.
El articulista no descarta incluso que los discursos que hoy con facilidad se convierten en tendencias en la redes sociales y ocupan amplio centimetraje en medios nacionales y de otras latitudes del planeta, terminen convirtiéndose en algo similar a los que significó el “Por Ahora” de Hugo Chávez o la célebre frase “la democracia no puede existir si los pueblos no comen” de Rafael Caldera.
“Así como Chávez en su momento cerebro debutó, y generó expectativas con un nuevo orden; ahora cerebro debutante ha venido siendo Henry Ramos, en términos de desmitificar lo que ha sido el chavismo”, recalca.
En el mismo orden de ideas, Viera Blanco explica que el hecho de anunciar frontalmente que en los próximos meses la única salida que tiene Venezuela de la crisis y de pretender un resurgimiento es un cambio de Gobierno, convierte a Ramos Allup en “un factor catalítico, un factor que está agilizando los descelances”.
Ricardo SucreEn contraposición a esto, Ricardo Sucre, quien no ve una salida abrupta de Maduro del poder, dice no cree el ascenso a la presidencia de Henry Ramos como el paso más inmediato de su carrera política. “Ahorita está en la cresta de la ola porque de cierto modo reivindica a AD y Copei, que también la gente hace unos años decía que no servían para nada, pero en una futura elección no sé si ese mensaje será muy útil para todo el país. Sin dudas, su posible elección presidencial va a depender de unas primarias y el mensaje que pueda darle al país”, enfatiza.
Carrasquero, sobre este punto, recalca su tesis del outsaider que podría terminar siendo el gran beneficiario de un proceso de cambio precipitado de gestión. “Es muy temprano para pensar en presidenciales cuando aún falta el desgaste de una Asamblea Nacional, pero hay una actuación en torno a Ramos Allup que indica que eso está en la agenda”, asevera.
El también profesor universitario considera que la persona que asuma no debe tener aspiraciones políticas más allá del 2019, y es porque quien suceda a Maduro deberá tomar una serie de medidas con costos políticos muy altos.
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