Libertad!

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martes, 7 de junio de 2016

Hacer nuestra parte

El lugar común

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Hacer nuestra parte
Simón García
La reunión del Consejo Permanente de la OEA ratificó al mundo la crisis de Venezuela, llamó al diálogo, pidió el respeto a los mecanismos constitucionales y respaldó a la comisión de expresidentes, coordinada por el socialista español Rodríguez Zapatero. Fue un fracaso diplomático para Maduro y un pronunciamiento imposible de imaginar hace un año. Más de 18 países expresaron su solidaridad con el pueblo de Venezuela y demandaron un comportamiento constitucional del gobernante. Por primera vez, lo que explica que finjan una victoria, Maduro sintió el vacío en la OEA. Una sensación de aislamiento que aumenta ante la inevitabilidad de una próxima reunión para conocer el informe del también socialista uruguayo Almagro. Un demócrata coherente. La defensa internacional de la vigencia de la democracia como régimen y de la preminencia de la Constitución Nacional tiene enorme importancia para lograr que en Venezuela se haga efectivo el derecho constitucional a revocar a un gobernante que lleva adelante una ruptura del Estado de Derecho, anula un poder público y genera una crisis humanitaria a punto de estallar. Ahora toca a los ciudadanos, a la nueva mayoría del país, hacer su parte. Esto implica elevar las acciones unitarias de la MUD para convertirla en un punto de encuentro eficaz no solo de los partidos que la integran, sino de otras instituciones, organizaciones, sectores y personalidades que pueden dar un aporte para realizar el referendo como vía constitucional, democrática y pacífica para comenzar a solucionar la crisis. La misión de Unasur es importante, pero no es suficiente. Es necesario complementarla con la presencia de la OEA y la participación de actores nacionales como la Iglesia venezolana para fortalecer la vías de formación de un nuevo entendimiento plural y las bases de un Gobierno de Unificación Nacional. El primer deber de todos los demócratas es enfrentar el boicot de Maduro al diálogo y a las posibilidades de un acuerdo sobre la base de los puntos establecidos por la MUD. Ya está ocurriendo el encuentro, a nivel de pueblo, entre gente que participó en los dos grandes agrupamientos políticos que estuvieron diametralmente puestos. Esa unidad hay que llevarla a otros niveles. Y el primer entendimiento debe ser volver a la regla “dentro de la Constitución todo, fuera de ella nada”. Aplicar esta regla significa que el CNE cumpla el sentido constitucional del referendo revocatorio. Un mecanismo que existe para que el pueblo pueda ejercer el derecho a evaluar con su voto al gobernante para ratificarlo o cambiarlo. El segundo entendimiento es lograr que el gobierno acepte la ayuda internacional en medicamentos y suministro para los hospitales. Si no gusta al oficialismo el término “crisis humanitaria” puede sustituirse por cualquier otra que ayude a que no se propague la crisis humanitaria real que ha cobrado ya la vida de niños y pacientes. Luego vienen otros puntos, no menos importantes y urgentes para comenzar a resolver la reconstrucción de un país que está en el suelo y que exige a todos, defiendan el proyecto de sociedad que sea, a luchar por volver a tener país. @garciasim
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