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domingo, 26 de junio de 2016

Consecuencias del Brexit (Inglaterra )


Los resultados del Brexit

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Esta semana tuvo lugar en el Reino Unido el referendo conocido como Brexit (una contracción de la palabras british y exit), en el cual la mayoría del pueblo británico decidió separarse de la Unión Europea.
Esta decisión, que podría percibirse en un primer momento como cosa estrictamente de los ingleses, reviste en realidad un impacto económico global muy costoso, a cuyos cálculos hizo caso omiso el pueblo británico. Al cierre de esta semana, ya los mercados de capital acusaron el castigo del referendo; y se ha abierto una etapa de incertidumbre que abona a los difíciles equilibrios y aún precarios o modestos avances económicos alcanzados desde la grave recesión global del 2008.
George Soros, sin duda uno de los más agudos conocedores y exitosos inversionistas del mercado cambiario global, explicaba el lunes para el prestigioso medio The Guardian, en la antesala de Brexit, que si el voto mayoritario favorecía la separación, el ingreso promedio de las familias inglesas bajaría entre 3 y 5 mil libras esterlinas anuales, y que esa pérdida de poder adquisitivo por la devaluación de la moneda podría sostenerse por los próximos cinco años, a partir de la separación de la Unión Europea. Según Soros, esta devaluación de la libra esterlina puede superar el 15% en el corto plazo. Una pérdida de valor tan grande como la de 1992 (el de entonces terminó siendo un ajuste catalizador), pero con consecuencias socioeconómicas tan graves o negativas como la devaluación 1967.
En 1992, a pesar de su costoso ajuste, la devaluación de la libra esterlina era necesaria para liberar al Banco de Inglaterra de su política de defensa del valor de la libra con altos intereses, que mantenía a la economía frenada. Ahora no hay manera de que los intereses bancarios bajen en Inglaterra, porque ya se encuentran a un nivel muy bajo como para compatibilizar una reducción con la saludable operación del sistema bancario. Estiman muchos expertos, Soros incluido, que, en consecuencia, la libra perderá fuerza frente al euro hasta emparejarse con la moneda europea, un resultado inesperado para quienes piensan que el abandono de la Unión fortalecerá la economía británica. De hecho, el FMI prevé que una separación del mercado unitario europeo desaceleraría el crecimiento económico inglés –ya de hecho muy frágil y modesto– en los próximos años. En pocas palabras, como retruque de Brexit, la economía británica perderá fuerza, lo mismo que su moneda. Y cabe prever un decrecimiento económico en un escenario donde ese país depende más que nunca del influjo de capital extranjero, que en estas condiciones encontrará, a diferencia de lo ocurrido con los ajustes monetarios de 1992 y 2008, incentivos para invertir en otros mercados alternativos al británico. Por ello Soros concluye en su artículo que con la salida de la Unión Europea el pueblo británico se empobrecerá y los operadores de la especulación financiera tendrán una ventana de oportunidad para cocinar grandes ganancias.
Los economistas que hicieron campaña por la salida del mercado europeo anticipan ganancias para la economía británica a partir del 2020, porque Londres recuperará flexibilidad para aliarse, en función de sus propios intereses comerciales, con economías de mayor crecimiento que Europa; y que puede incluso elaborar mecanismos a la carta para interactuar con el mercado que hoy abandona. Este argumento de “soberanía económica británica”, que no goza del apoyo mayoritario de los observadores, ni encuentra asidero en las proyecciones del FMI, Banco Mundial y otras organizaciones internacionales, viene reforzado por el mayor relato de movilización expresado en esta contienda a favor de la separación: detener o controlar los flujos migratorios hacia Inglaterra desde el mercado europeo.
Hay, pues, sin duda, un componente xenofóbico, o al menos de rechazo a la inmigración e integración en el sentimiento de importantes contingentes de electores, que votaron a favor del retiro de Europa en Brexit. Una perspectiva que flota en el debate electoral de los EEUU en la narrativa prejuiciosa, racista y xenófoba de Trump, así como en el discurso de algunos sectores de la izquierda norteamericana, que se oponen a los acuerdos de libre comercio. Pero también puede rastrearse en las propuestas de Le Pen, en Francia, y subyace en muchas otras expresiones de liderazgo de extrema derecha que cabalgan por varias naciones europeas.
En suma, como explicaba hace poco el prestigioso periodista y analista Fareed Zakaria, Trump no está solo; hay unos cuantos “trumpcitos” gravitando en la política europea. En ese sentido, hace pocos días el ex presidente Bill Clinton nos exponía, en una reunión de estrategia electoral en la que tuvimos el privilegio de participar, que se confrontaban en EEUU dos visiones: la que busca construir puentes para integrar fuerzas sociales y mercados sin complejos –porque la experiencia demuestra que allí están las oportunidades de crecimiento en la nueva economía–, y la de quienes pretenden levantar muros para separarnos, porque prevalece en ellos una postura defensiva o reaccionaria frente a cambios inevitables. Resultados como el de Brexit van en la dirección de erigir muros, en lugar de cimentar puentes, y por eso es tan importante la encrucijada electoral que viene en los EEUU, donde se confrontan estas expresiones progresistas frente a las reaccionarias que dividen incluso a los sectores conservadores. De hecho, Gran Bretaña llegó al Brexit porque el primer ministro David Cameron (quien dignamente renuncia ante el resultado del referendo en el cual salió derrotado) debió conceder en la plataforma de su partido el compromiso de hacer este referendo, liderado por sus compañeros –al extremo de la derecha nacionalista– del partido conservador: el ministro de Justicia, Michael Gove, y el ex alcalde de Londres, Boris Johnson.
La otra interrogante que emana de este estrecho, pero definitivo, resultado del Brexit es cuáles otros países europeos pueden, en medio de sus batallas económicas a raíz de la crisis del 2008, tener las barbas en remojo. Si el impacto inmediato se consolida como se proyecta, el descenso en el desenvolvimiento de la economía británica afectará el crecimiento de otras, vinculadas o interdependientes con aquella. Habría que ver cómo termina impactando al mercado de materias primas y energético. Como dato concreto, el referendo de Brexit ya ha inducido una baja importante en los precios del oro y el petróleo. De esto surgirán ganadores y perdedores en la economía global, naturalmente.
Hace unas décadas, el mundo aplaudía y celebraba el gran paso dado por Europa con el Tratado de Maastrich y los referendos que en Europa daban aprobación popular para consolidar la Unión Europea.
Hoy las dificultades para perfeccionar esa unidad continental nos emplazan ante un resultado que arroja a la economía global al terreno de la incertidumbre. Sus mayores motivaciones han sido el miedo, la frustración y el predicamento xenófobo de algunos líderes que estimulan los viejos sentimientos nacionalistas.
Casualmente el excéntrico de Trump se encontraba en su resort y club de golf en Escocia (negocio con pérdidas cuantiosas), en una situación donde sus negocios personales comienzan a entremezclarse de manera grotesca con su agenda política. Desde allí se declaró entusiasta por el resultado de Brexit, y comentó que ahora Escocia debía reclamar su independencia en referendo, siempre en su narrativa segregacionista. Y de pronto soltó otro argumento expresivo de su alegría: “Con la devaluación monetaria más turistas podrían venir a mi resort en Escocia”. La ignorancia, el narcisismo y egoísmo pueden ser irresponsablemente audaces, porque, además, en el mapa electoral británco del Brexit Escocia votó mayoritariamente por no separarse de Europa, pero Inglaterra dominó el resultado pronunciandose por la separación.
Afortunadamente, y para cerrar con un giro positivo, las más recientes encuestas en EEUU colocan a Trump en creciente desventaja frente a Hillary Clinton. Apostamos a que esa sea, después de Brexit, la primera gran derrota de quienes oscurecen con muros en lugar de iluminar con puentes.

martes, 14 de junio de 2016

Unasur le dice a Arístobulo que tienen que asumir la crisis ecónimica

¡LES SALIÓ EL TIRO POR LA CULATA! UNASUR le dijo a Maduro que la crisis económica es su culpa, no de una “ficticia guerra”

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¡LES SALIÓ EL TIRO POR LA CULATA! UNASUR le dijo a Maduro que la crisis económica es su culpa, no de una “ficticia guerra”

DolarToday / Jun 13, 2016 @ 10:00 am
El ex-Presidente Leonel Fernandez le propuso al Presidente Maduro que unifique el tipo de cambio y adopte un subsidio directo a las personas para enfrentar la crisis, según informan los medios de comunicación:
Por Ricardo Hausmann / Prodavinci
“El ex mandatario nacional afirmó que la idea es que haya una sincerización cambiaria, que la distorsión se sustituya con un sistema único fluctuante. “No se está hablando de devaluación porque unos productos pueden bajar de precios y otros subir”, acotó, al tiempo que señaló que en este cambio debe hacer una compensación social que sustituya la tasa de cambio preferencial subsidiando al pueblo con una tarjeta especial. Esta sería por el doble de salario mínimo que actualmente existe.”
Es bueno que Leonel Fernandez y UNASUR le hayan dicho a Nicolás Maduro, así sea implícitamente, que la crisis económica se debe a sus políticas y no a la ficticia guerra económica. Y que la crisis se resuelve con mejores políticas que generen confianza y no con miedo. Pero lo anunciado dista mucho de ser un programa coherente y creíble.
La unificación cambiaria y una transferencia directa son claramente necesarias pero obviamente insuficientes. Hay temas que no se abordan y que son centrales para enfrentar la crisis:
1. Los controles de precios: el sistema actual no permite que las actividades socialmente necesarias sean rentables y por tanto no pueden ser acometidas.
2. Déficit fiscal gigantesco y sin financiamiento real: un déficit fiscal que ya ronda entre el 15 y el 20% en proporción al Producto Interno Bruto. Su financiamiento mediante la emisión inorgánica de dinero está en el origen de la inflación y la devaluación. La unificación cambiaria y el subsidio directo combinadas no harán mucho por reducirlo. Al devaluar, aumentan los ingresos petroleros en bolívares pero a esto hay que restarle el aumento en el costo en bolívares de los gastos en divisas de PDVSA y del resto del sector público. El impacto cambiario sobre las cuentas fiscales se limita solamente al aumento en el valor en bolívares de las ventas netas de divisas al sector privado. Éstas no llegan a 4000 millones de dólares. Por otra parte, 2 salarios mínimos (hoy serían 36.000 Bs/mes) a 1.000 Bs por $ (para hacer un cálculo conservador), y para solo 10 millones de personas costaría 4.320 millones de dólares al año. Esto no toma en cuenta el gran aumento de salario mínimo que hay que hacer pues a Bs/$ 1.000, el salario mínimo está en 18 $ al mes. Entre empleados públicos y jubilados hay 6 millones de personas. En America Latina el salario mínimo está entre 200 y 500 dólares. Calculado solo a 100$ al mes, esto cuesta $7.200 millones. Y además hay que considerar la caída de la producción en las empresas expropiadas y las gigantescas pérdidas que ocasionan.
En otras palabras, lo anunciado no resuelve el déficit fiscal.
3. Como el país no tiene acceso al financiamiento voluntario porque los mercados lo tratan como insolvente, esto llevará a una altísima emisión inorgánica de dinero, la cual está detrás, como ya dijimos, de la inflación.
4. Leonel Fernandez menciona unificar flotando. Todo régimen monetario/cambiario necesita un ancla nominal, algo que permita controlar las expectativas inflacionarias. Pero en la actualidad, la política monetaria basada en controles de tasas de interés fijas con tasas reales super-negativas son inconsistentes con un régimen de flotación cambiaria. Pero la declaración no habla de una política monetaria alternativa ni de su impacto en las tasas de interés.
5. Hay una crisis de divisas en el país que es una parte sustancial del problema de desabastecimiento y colapso de la producción. ¿Cómo vamos a hacer los pagos de los bonos que se vencen en Octubre-Noviembre? En su declaración UNASUR no menciona la necesidad de reestructurar la deuda. Tampoco menciona la necesidad de acudir a la asistencia financiera internacional. Francisco Rodríguez, quien se presentó en Nueva York y en Washington DC como asesor de UNASUR, dice que no quiere ir al FMI porque al chavismo no le gusta. ¿Es esta una razón suficiente para que UNASUR no considere un tema de tanta relevancia?
En síntesis, me parece bien que UNASUR le proponga al gobierno que enfrente la crisis en vez de culpar a los empresarios por ella. Pero lo que dijo en esta declaración no es un programa viable ni creíble por ser obviamente insuficiente.

domingo, 12 de junio de 2016

5 observaciones a la propuesta economica de UNASUR

5 reacciones a la propuesta económica de UNASUR para Venezuela; por Ricardo Hausmann

Por Ricardo Hausmann | 11 de junio, 2016
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El ex-Presidente Leonel Fernandez le propuso al Presidente Maduro que unifique el tipo de cambio y adopte un subsidio directo a las personas para enfrentar la crisis, según informan los medios de comunicación:
“El ex mandatario nacional afirmó que la idea es que haya una sincerización cambiaria, que la distorsión se sustituya con un sistema único fluctuante. “No se está hablando de devaluación porque unos productos pueden bajar de precios y otros subir”, acotó, al tiempo que señaló que en este cambio debe hacer una compensación social que sustituya la tasa de cambio preferencial subsidiando al pueblo con una tarjeta especial. Esta sería por el doble de salario mínimo que actualmente existe.”
Es bueno que Leonel Fernandez y UNASUR le hayan dicho a Nicolás Maduro, así sea implícitamente, que la crisis económica se debe a sus políticas y no a la ficticia guerra económica. Y que la crisis se resuelve con mejores políticas que generen confianza y no con miedo. Pero lo anunciado dista mucho de ser un programa coherente y creíble.
La unificación cambiaria y una transferencia directa son claramente necesarias pero obviamente insuficientes. Hay temas que no se abordan y que son centrales para enfrentar la crisis:
1. Los controles de precios: el sistema actual no permite que las actividades socialmente necesarias sean rentables y por tanto no pueden ser acometidas.
2. Déficit fiscal gigantesco y sin financiamiento real: un déficit fiscal que ya ronda entre el 15 y el 20% en proporción al Producto Interno Bruto. Su financiamiento mediante la emisión inorgánica de dinero está en el origen de la inflación y la devaluación. La unificación cambiaria y el subsidio directo combinadas no harán mucho por reducirlo.   Al devaluar, aumentan los ingresos petroleros en bolívares pero a esto hay que restarle el aumento en el costo en bolívares de los gastos en divisas de PDVSA y del resto del sector público. El impacto cambiario sobre las cuentas fiscales se limita solamente al aumento en el valor en bolívares de las ventas netas de divisas al sector privado. Éstas no llegan a 4000 millones de dólares. Por otra parte, 2 salarios mínimos (hoy serían 36.000 Bs/mes) a 1.000 Bs por $ (para hacer un cálculo conservador), y para solo 10 millones de personas costaría 4.320 millones de dólares al año. Esto no toma en cuenta el gran aumento de salario mínimo que hay que hacer pues a Bs/$ 1.000, el salario mínimo está en 18 $ al mes.  Entre empleados públicos y jubilados hay 6 millones de personas. En America Latina el salario mínimo está entre 200 y 500 dólares. Calculado solo a 100$ al mes, esto cuesta $7.200 millones. Y además hay que considerar la caída de la producción en las empresas expropiadas y las  gigantescas pérdidas que ocasionan.
En otras palabras, lo anunciado no resuelve el déficit fiscal.
3. Como el país no tiene acceso al financiamiento voluntario porque los mercados lo tratan como insolvente, esto llevará a una altísima emisión inorgánica de dinero, la cual está detrás, como ya dijimos, de la inflación.
4. Leonel Fernandez menciona unificar flotando. Todo régimen monetario/cambiario necesita un ancla nominal, algo que permita controlar las expectativas inflacionarias. Pero en la actualidad, la política monetaria basada en controles de tasas de interés fijas con tasas reales super-negativas son inconsistentes con un régimen de flotación cambiaria. Pero la declaración no habla de una política monetaria alternativa ni de su impacto en las tasas de interés.
5. Hay una crisis de divisas en el país que es una parte sustancial del problema de desabastecimiento y colapso de la producción. ¿Cómo vamos a hacer los pagos de los bonos que se vencen en Octubre-Noviembre? En su declaración UNASUR no menciona la necesidad de reestructurar la deuda. Tampoco menciona la necesidad de acudir a la asistencia financiera internacional. Francisco Rodríguez, quien se presentó en Nueva York y en Washington DC como asesor de UNASUR, dice que no quiere ir al FMI porque al chavismo no le gusta. ¿Es esta una razón suficiente para que UNASUR no considere un tema de tanta relevancia?
En síntesis, me parece bien que UNASUR le proponga al gobierno que enfrente la crisis en vez de culpar  a los empresarios por ella. Pero lo que dijo en esta declaración no es un programa viable ni creíble por ser obviamente insuficiente.

lunes, 6 de junio de 2016

Comparacion entre costo de cesta de compra en España y Venezuela


Compare lo que cuesta la cesta de la compra en España y Venezuela


  • El sueldo mínimo mensual de un español es 60 veces superior al de un venezolano. Pero los habitantes del país caribeño deben pagar mucho más (incluso en euros) para acceder a productos esenciales de alimentación.
  • Un kilo de tomates aquí cuesta 1,41 euros de media. Allí, 3,50 euros. Un kilo de manzanas en España cuesta 1,55 euros. En el país sudamericano, 4,59 euros.


Lo que cuesta la cesta de la compra en España y Venezuela
Lo que cuesta la cesta de la compra en España y VenezuelaEtiquetas
El salario mínimo en España es de 756,70 euros. Los españoles destinan 198 euros al mes a la cesta de la compra. Esto equivale a un 23% de sus ingresos para solventar la alimentación, según el estudio de Fintonic, denominado 'Gran Distribución y consumo en 2015', que analizó la actividad de las grandes superficies de la distribución en España durante el pasado año.
Cada habitante gasta de media poco menos de 50 euros a la semana para acceder a la cesta básica de la compra.
El informe ha mostrado que cántabros, navarros y riojanos son los que más dinero dedican a la cesta de la compra, con un gasto mensual medio de 231 euros, 224 euros y 213 euros, respectivamente, mientras que gallegos, asturianos y canarios son los que menos invierten en este apartado, con un gasto de 184 euros en el caso de los dos primeros y de 185 euros en los insulares.

Si tomamos como referencia algunos de los productos básicos de la cesta de la compra, podemos comprobar las enormes diferencias de precios y lo que realmente afecta al bolsillo de los habitantes adquirir determinado producto, dependiendo del país donde se resida.
Lo más importante que hay que tener en cuenta es que el sueldo mínimo mensual de un español es 60 veces superior al de un venezolano (ganan 12,70 euros al mes). Así y todo, los habitantes del país caribeño deben pagar bastante más (incluso en euros) que quienes residen en este país.
En España, el precio de un litro de leche ronda los 56 céntimos. En Venezuela, 86 céntimos de euro. Una docena de huevos en nuestro país cuesta aproximadamente, de media, 1,63 euros. En Venezuela, 2,70 euros.
Un kilo de patatas cuesta en España 83 céntimos de euros. En Venezuela, 1,43 euros. Un kilo de tomates aquí cuesta 1,41 euros. En el país sudamericano, más del doble: 3,50 euros. Un kilo de manzanas en España cuesta 1,55 euros. En Venezuela, 4,59 euros. Un kilo de cebollas cuesta en los supermercados españoles 98 céntimos de euro. En Venezuela, 2,66 euros. Una botella de vino (de calidad media) cuesta en España 4,50 euros . En Venezuela, 6,92 euros.
Una botella de agua mineral de 1,5 litros cuesta en España 56 céntimos de euro. En Venezuela, 0,71 euros. Un litro de aceite de oliva virgen en España cuesta 3,75 euros. En venezuela, 6 euros. Un kilo de plátanos, 1,47 euros es lo que cuesta en España. En Venezuela, 1,67 euros. Aquí puede ver lo que cuestan algunos productos de la cesta de la compra en España. Y aquí, lo que cuestan en Venezuela.
De todas formas, la crisis económica ha afectado al consumo en España. Los hogares españoles gastan hoy en comida 4.400 millones de euros menos que en 2008. Bienes de primera necesidad son ahora casi un bien de lujo, como demuestra que en España se consumen 480 millones de euros menos de fruta. Son datos que evidencian que uno de los ejes del progreso económico ha sucumbido en buena medida con la crisis.

domingo, 5 de junio de 2016

¿De donde sale la escasez?

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El principal problema económico para la familia venezolana hoy es encontrar alimentos y otros productos básicos, especialmente a precios regulados, que puedan ser comprados con los magros salarios de quienes tienen trabajo. Los que juntan un poco más de ingreso, acuden al mercado negro, ese próspero negocio que florece cuando las economías colapsan en medio de controles imposibles y represión a la iniciativa privada.
Las largas colas que fuerzan la barra y la paciencia cada día de la gente se han vuelto como una enfermedad crónica, un tumor a flor de piel con el cual cuesta vivir.
Uno de los principales asuntos en torno a la escasez es la falta de expectativas positivas. En efecto, hay pocas razones para creer que en los próximos meses mejorará el abastecimiento de los bienes esenciales, muchas menos para creer que se detendrá esa espiral inflacionaria en la que los precios no paran de crecer.
Hay razones de fondo por las cuales se sabe que no sólo se mantendrá la escasez, sino que aumentará: las dos fuentes de oferta para el mercado interno están por el suelo, tanto las importaciones como la producción interna.
Cifras de gremios industriales como Conindustria y Fedecámaras indican que el sector manufacturero trabaja al 42% de su capacidad instalada y por estos días ocho de cada 10 líneas de producción en las fábricas están paralizadas por falta de dólares para comprar materias primas, insumos o componer maquinarias dañadas.
Falto de ingresos, el gobierno no tiene dólares que vender al sector privado, ni siquiera para pagar directamente a través del Banco Central las deudas acumuladas con proveedores internacionales. Y a esa gente, si no se le paga no envía más cargamentos.
El propio ministro de Industria y Comercio, Miguel Pérez Abad, reconoció en una reciente entrevista con la agencia Reuters que las importaciones han caído este año en 60% con respecto al año pasado. Sólo se destinarán $16.000 millones para estas compras internacionales, una cifra bastante pequeña para este país que produce muy pocas cosas además del petróleo.
Estos datos del ministro superan de lejos los de analistas de Bank of America, que en marzo pasado señalaron que en el último trimestre de 2015 las importaciones ya habían caído 58% con respecto a lo que se compraba hace tres años, y de mantenerse esa tendencia la caída sería de 31%, hasta $35.300 millones en todo 2016.
Para tener una idea, en 2012, en medio de la fiebre de las elecciones con el candidato presidente Hugo Chávez, las compras internacionales sumaron $52.000 millones. O sea, este año tendremos que arreglarnos con un tercio del dinero que teníamos hace cuatro años para hacer mercado en otros países.
Lo más dramático es que ese recorte de importaciones de productos básicos, desde alimentos hasta medicinas y tratamientos contra el cáncer, ayuda a conseguir plata para pagar, como un clavel, la deuda externa. Es decir, se beneficia al capital financiero internacional por encima de las necesidades de los propios venezolanos.
La Cámara del Transporte del Centro (Catracentro) calcula que el servicio de transporte en los puertos del país está a 10% de su capacidad, gracias a esa caída de las importaciones y a la parálisis del sector industrial.
Estadísticas oficiales de Brasil muestran fuertes derrumbes en todas las importaciones desde Venezuela en los primeros cuatro meses de este año, con una caída promedio de 61% en dólares.
Las mayores bajas están en alimentos: -73,66% para las carnes de res sin hueso; -54% en carne de pollo, -63% en leche entera en polvo y -66% en reses vivas.
El chavismo había privilegiado la compra de esos bienes a productores internacionales, en medio de acuerdos políticos y comerciales que dejan jugosas comisiones. Ahora, sin suficientes petrodólares y enormes deudas acumuladas con empresas brasileñas, no se puede mantener ese flujo.
Por su parte, las compras a nuestro principal proveedor, Estados Unidos, se desplomaron 37,2% en el primer trimestre de este año, según cifras de Venamcham, la Cámara de Comercio e Industria binacional. Ya en 2015 esos negocios habían bajado 17%.
Otras señales que no necesitan venir del cielo confirman que la escasez y el desabastecimiento van a complicarse.
El economista Luis Vicente León, de la prestigiosa firma Datanálisis, explicó la semana pasada en rueda de prensa reseñada por El Estímulo que la escasez de productos básicos promedia 82,8% en los comercios de la ciudad de Caracas, mientras se agotan los inventarios de la familias.
Como todos saben, Caracas ha sido privilegiada por las autoridades cuando se trata de racionamiento, ya sea de luz o de productos de Mercal… ya ustedes saben como están las cosas fuera de la capital.
El 67% de los encuestados por Datanálisis señala que compran total o parcialmente su cesta básica en el mercado negro, es decir, con los mal llamados bachaqueros, donde los precios se multiplican en al menos 10 veces respecto a lo que marcan los empaques regulados que nunca aparecen ni en las redes del gobierno.
“El precio es el marcador de abastecimiento”, dijo León resumiendo un principio básico de la economía, el de la oferta y la demanda en la determinación de cuánto vale algo.
Para finales de año el experto prevé que el ingreso de los venezolanos haya perdido 40% de su poder de compra, cifra que parece quedarse corta ante la realidad del día a día.
82% de los consultados dice que siempre encuentra colas a la hora de comprar y 96% consigue pocos o ninguno de los productos que busca. Leche, azúcar, café, aceite y salsa de tomate son los artículos más escasos.
La menor variedad de productos y de marcas “significa una reducción severa en la calidad de vida y en la capacidad de selección”, dijo León.
Lo curioso es que el mismo estudio arroja que solo 22 de cada 100 personas cree en las palabras del presidente Nicolás Maduro al momento de explicar la escasez, mientras 88,9% le cree más al archirrival del chavismo, Empresas Polar.
Para la gente, las razones de la escasez son falta de producción (25,8%); la falta de soluciones por parte del gobierno (20,1%); y los problemas de divisas (17,8%).
“Dos tercios de los venezolanos (65,9%) indican que el control de precios genera escasez en Venezuela”, este es un dato revelador, pues va contracorriente del discurso oficial que atribuye la tragedia del venezolano común a una supuesta guerra económica. Para 71,8% ese argumento bélico es “poco o nada creíble”.
71% culpa al gobierno del desabastecimiento, 88,9% cree que el gobierno debe poner a producir sus plantas y 87,6% dice que se debe apoyar al sector privado. 91,8% cree que las empresas expropiadas producen menos.
Fuente: EL ESTÍMULO

miércoles, 25 de mayo de 2016

Entrevista al diputado Jose Guerra.sobre la economia venezolana


José Guerra: El Socialismo del Siglo XXl arruinó al pueblo Venezolano (entrevista)


Publicado en: Actualidad, Economía, Entrevistas
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Diputado José Guerra en entevista en Televen
Diputado José Guerra en entevista en Televen

El diputado a la Asamblea Nacional por la Unidad, José Guerra, manifestó que Venezuela atraviesa por una crisis alimenticia y nutricional.
La crisis está condenando a la juventud y a los niños a pasar hambre… El cerebro de los niños no se está desarrollando adecuadamente”, afirmó.
Con respecto al tema inflacionario, el parlamentario indicó que la economía venezolana está distorsionada.
Un tomate cuesta más de 100 bolívares, mientras un paquete de harina de maíz cuesta 20 bolívares… Es un plan para destruir a quien produce la harina de maíz… Ellos creen que acabando con la Polar destruyen el capitalismo”, indicó.
Durante una entrevista realizada en El Noticiero Televen, Guerra señaló que más de 3 millones de adultos mayores están esperando la asignación, por parte del Gobierno Nacional, del bono de alimentación aprobado en la AN.
Decreto presidencial
El diputado opositor informó que el Decreto de Emergencia Económica, solicitado por el Presidente de la República, no fue aprobado por el Parlamento Nacional, por lo que cualquier ministro o funcionario de la administración pública que ejecute gastos amparados en esa normativa, estaría cometiendo un delito.