Libertad!

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jueves, 11 de septiembre de 2014

"El Bolívar que no leen".

Daniel Romero Pernalete

Hoy, como nunca, se habla de Bolívar. Es elemento clave en la retórica gubernamental... No hay discurso, de calle o de salón, que no esté aderezado con alguna descontextualizada frase del Libertador. El Presidente, ya por ignorancia, ya por conveniencia, omite a otro Bolívar: el Bolívar civilista, el estadista, el simple ciudadano que Maduro siempre se sintió. Y cuando uno se acerca a ese Bolívar se da cuenta de cuán lejos está de las motivaciones y ejecutorias de un proceso que pretende arroparse con su nombre.
Cuando uno contempla asombrado los esfuerzos del Presidente por someter a su arbitrio a todos los poderes, no puede menos que recordar aquella parte de su Discurso en el Convento de Franciscanos, el 2 de Enero de 1814, en la cual afirmaba: "Huid del país donde uno solo ejerza todos los poderes: es un país de esclavos"... Ese mismo pensamiento lo expresa catorce años más tarde, el 27 de Agosto de 1828, cuando se dirige a los ciudadanos de la Gran Colombia en los siguientes términos: "¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!". Ese es el Bolívar que no leen.
Cuando uno revisa la invasión de militares, activos y retirados, en todos los niveles de gobierno, o escucha el discurso militarista y guerrerista del Presidente, se le viene a la memoria una lapidaria frase que Bolívar le escribió a Madariaga el 26 de noviembre de 1816: "El sistema militar es el de la fuerza, y la fuerza no es gobierno". Esta idea permanece constante en el Libertador, quien trece años más tarde, el 13 de septiembre de 1829, le escribe a O' Leary: "Es insoportable el espíritu militar en el mando civil". 
Cuando uno escucha las amenaza del régimen, de permanecer en el poder hasta más allá de lo legal y legítimamente admisible, le retumban en los oídos las palabras de Bolívar en el Discurso al Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819: "Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano en el poder"... Y cuatro años más tarde, el 15 de Abril de 1823, califica ya no la situación sino la actitud de quien se aferra al poder por todos los medios, cuando le escribe a Santander:  "Es una manía miserable el querer mandar a todo trance". 
Cuando uno advierte los esfuerzos presidenciales por torpedear cualquier consulta ciudadana que ponga en riesgo su permanencia en Miraflores, piensa en el Bolívar que en carta al Dr. Castillo Lara, el 13 de septiembre de 1829, sentencia: "En los gobiernos no hay otro partido que someterse a lo que quieran los más". 
Cuando uno tiene la paciencia y el valor de escuchar las alocuciones del llamado presidente, cargadas de odio, de insultos, de descalificaciones y de inquina, piensa en el  Bolívar que le escribe a Santander, el 15 de abril de 1823: "Los intrigantes corrompen los pueblos, desprestigiando la autoridad", opinión que ratifica al mismo Santander, el 23 de febrero de 1825, cuando le escribe: "En política nada vale tanto y cuesta menos como las demostraciones de respeto y consideración". 
Cuando uno observa el uso que el Presidente hace de la Fuerza Armada para amedrentar y reprimir a todo el que se niegue a tragarse el proceso, recuerda lo que Bolívar escribió en el proyecto de Constitución para Bolivia, el 25 de mayo de 1826: "El destino del ejército es guarnecer la frontera. ¡Dios nos preserve de que vuelva sus armas contra los ciudadanos!". 
Cuando uno, en suma, recorre la historia del último quinquenio, y suma las payasadas, los desatinos, las sandeces y las malcriadeces del Presidente, uno se convence (y cada día más) de que, como Bolívar le escribía a Santander el 12 de Noviembre de 1823, "Un necio no puede ser autoridad". Ese es el Bolívar que no leyeron.



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"La rodilla del hombre libre sólo se dobla ante Dios". Adagio Latino

martes, 17 de diciembre de 2013

BOLÍVAR Y VENEZUELA, 183 AÑOS DESPUÉS




PAULINO ROMERO C.*


(Publicado en el diario Panamá América, lunes 16 de diciembre de 2013)



        En día de mañana (17 de diciembre de 2013), la Sociedad Bolivariana de Panamá, conmemora el 183 aniversario del fallecimiento de Simón Bolívar.  Hace 4 años al hacer remembranzas de la muerte del “Capitán de la dignidad de América”, en nuestra nota sobre el particular, señalábamos entonces:

        Creemos que es afortunada y feliz la ocasión que nos reúne para recordar a nuestro Libertador, justo en estos momentos difíciles que vive América Latina y el mundo, porque no se trata solo de rendir homenaje a una figura gloriosa ligada a la historia de los países hermanos y amigos, sino también de la oportunidad para hacer una toma de conciencia, ante lo que Bolívar como figura universal significa; ante  lo que fue y representa para la humanidad; una oportunidad de recoger y aceptar su mensaje.

       Bolívar nació en Caracas, Venezuela, el 24 de julio de 1783, y murió en Santa Marta, Colombia, el 17 de diciembre de 1830.   La obra de Bolívar no fue la negación de España sino la afirmación de América. España sembró Cabildos y cosechó Repúblicas.  ¡De la vida de  Bolívar mucho se ha dicho, mas no todo está ya dicho!  Conociendo lo grandioso de su obra, cada vez que volvemos sobre ella nos sobrecoge un sentimiento de admiración y perplejidad.   Resistimos en esta ocasión, la tentación de entrar en diversas consideraciones sobre esos aspectos.  Nos permitimos solo destacar una idea, para ofrecerla como punto central de reflexión: Bolívar, como prueba de lo que es la voluntad de un hombre, cuando ella es tomada por las fuerzas universales de la evolución, que determinan la historia.

       La permanencia y universalidad del aporte de Bolívar al progreso social, radica justamente en que su concepción del Estado está en función del hombre, de la intrínseca dignidad del ser humano.  La libertad en la concepción de Bolívar es el ejercicio de la virtud, la opción por el bien.   En nuestro mundo actual, donde la concepción totalitaria del Estado lleva con abundantes espejismos a repetidas y trágicas vulneraciones de la dignidad humana, en el orden político, el pensamiento del Libertador sigue siendo un  aporte extraordinario al progreso social. 

       Pensando en la permanencia y universalidad de su pensamiento, en su aporte al progreso social, en su obsesión libertaria, se encuentra en el Libertador lo que más de siglo y medio después tipifica una de las facetas más hermosas del pensamiento de un gran hombre: Libertad para que el hombre sea hombre, como vino a ser establecido en la Carta de las Naciones Unidas,  el documento de mayor jerarquía en la diplomacia mundial.  Bolívar señaló caminos adelantados a su época para la convivencia de los hombres integrados en sociedades de naciones.

        Hoy día, 183 años después de su muerte, Venezuela está gobernada por la ignorancia supina que autentica un hombre llamado Nicolás Maduro.  Es el hazmerreir del continente; un pésimo comediante, fingido, que quiere aparecer como el “Hugo Chávez resucitado” (?)  En realidad, es penoso y vergonzante saber que la patria del Libertador Simón Bolívar, de Francisco Miranda, de Andrés Bello, de Rómulo Gallegos, de Rómulo Betancourt y otros meritorios demócratas venezolanos, haya terminado en las manos de un oscuro conductor de autobús (Maduro).

        Es digno de mención el gobierno de Rómulo Betancourt (1958-1963), el cual se preocupó por el mejoramiento de la educación y de la seguridad social, el progreso de la agricultura, la redistribución de los latifundios y el aprovechamiento hidroeléctrico. Pero hubo de hacer frente a guerrillas castristas (FALN) y a sublevaciones extremistas de derecha, en general promovidas por elementos del ejército apoyados por el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

        Y volviendo a Simón Bolívar, se me aparece como una de las principales figuras del siglo XIX y como una de las personalidades más grandes de todos los tiempos. Tenemos conciencia de su grandeza, aunque no fue un individuo infalible.

        Quiso que América estuviese presente como unidad, en la cual serviría de garante de que de allí en adelante serían los medios conforme al derecho, en paz y entendimiento, como las naciones y los pueblos habrían de resolver sus controversias.
        
                                                                                      *Pedagogo, escritor, diplomático.


viernes, 24 de junio de 2011

CIUDAD PERDIDA: HERENCIA TAYRONA

La Fundación Periodistas Bolivarianos de América, acaba de editar el más interesante y lujoso libro sobre el Parque Arqueológico Ciudad Perdida, de autoría de sus asociados, Alberto Hinestroza Llanos y John Carlos Rangel Jalaff, quienes logran rescatar en cada una de sus páginas, la hermosa historia que la cultura milenaria Tayrona, que por medio de su arquitectura e ingeniería lítica, dejaron como huella de su identidad y manejo del entorno ambiental a un altura entre los 900 a 1200 metros sobre el nivel del mar, la cual es quizás el mayor tesoro arqueológico existente en nuestra amada Colombia.
Hermosas como impresionantes fotografías que abarca la Sierra Nevada de Santa Marta, sus picos nevados, fauna y flora, las terrazas, escaleras, basamentos, anillos, piedras de pagamentos y los entornos ambientales, que acompañadas de ilustraciones muy bien manejadas, abren al lector un universo nuevo sobre su importancia histórica, leyendas y mitos que nuestros hermanos mayores los Tayronas nos dejaron como mudos testigos de su sabiduría y respeto por el medio ambiente.
El libro lujosamente impreso a todo color en papel propalcote, se convierte en una cátedra sobre la historia de esta cultura y a la vez en una interesante vitrina publicitaria de Santa Marta para el mundo.
La edición será presentada en ceremonia especial el 1 de diciembre en honor a Cajamag, entidad que por más de cinco décadas promueve el respeto a la conservación de la cultura Tayrona.
El libro tiene un objetivo real y es el de aprovechar la presencia de miles de periodistas que asistirán al Campeonato Mundial de Fútbol sub20, que se inaugura el 29 de julio en Colombia, día en que la ciudad de Santa Marta cumple sus 486 años de fundada, para que ellos, puedan llevarse el más bello recuerdo de esta hermosa ciudad, a donde arribo el futbol en Colombia a inicios del siglo XX, convirtiéndola en la Cuna de este deporte, además de los dos más grandes futbolistas colombianos que han escrito sus nombres en todos los idiomas del mundo por su calidad de juego: Carlos Alberto “El Pibe “ Valderrama y Radamel Falcao García.
Los interesados pueden contactarse con la fundación al email funperbol@yahoo.com o al móvil 312- 6567682.
Leonor Manrique Castro
Jefe de Prensa- Fundación Periodistas Bolivarianos de América

viernes, 30 de julio de 2010

La Academia Nacional de la Historia ante la exhumación de los restos del Libertador

La Academia Nacional de la Historia ante el hecho consumado de la sorpresiva
apertura de la urna que contiene los restos del Libertador Simón Bolívar, realizada en la
media noche del 14 al 15 de los corrientes, con el presunto objetivo de determinar la
causa de su muerte y la identidad de sus restos, expone ante el pueblo venezolano el
siguiente
COMUNICADO
1. El día 17 de Diciembre de 1962 la Academia Nacional de la Historia
conjuntamente con la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina en una sesión
solemne conjunta de ambas instituciones, acordaron realizar una Mesa Redonda para
estudiar la Enfermedad y causa de la muerte del Libertador Simón Bolívar, para la cual
convocaron a historiadores y científicos venezolanos estudiosos del tema y expertos en la
materia. Dicha Mesa Redonda se realizó en los días 25 y 26 de Junio de 1963 y en ella
participaron, además de connotados historiadores venezolanos, numerosos médicos en su
totalidad Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela,
todos especialistas en diversas áreas tales como tisiólogos, farmacólogos, epidemiólogos,
internistas, patólogos, psiquiatras y psicólogos; igualmente intervinieron odontólogos,
filósofos y críticos de arte. Se leyeron y discutieron exhaustivamente 22 ponencias y se
llegó por unanimidad a la conclusión de que en vista de los antecedentes familiares,
epidemiológicos y personales, así como del resultado de la autopsia, la enfermedad
principal que produjo la muerte del Libertador fue una “tuberculosis de reinfección del
adulto de tipo fibroulcerocavernoso, con diseminación broncógena” y como consecuencia
de ello “posibles lesiones tuberculosas secundarias finales laringotraqueales e
intestinales”. Igualmente se concluyó en que “la terapéutica empleada por el médico
tratante estuvo adaptada a los conceptos científicos admitidos en su tiempo” y también se
determinó que “el estudio y análisis de los Boletines Médicos y del Protocolo de la
autopsia demuestran que el Dr. Alejandro Próspero Reverend poseía conocimientos
científicos acordes con las doctrinas de la época, lo que acredita su carácter de médico
de alto nivel académico”. Las Ponencias y Conclusiones de esta Mesa Redonda fueron
publicadas en 1964 y en una segunda edición en 1976. Sus determinantes conclusiones
se consideraron definitivas y desde entonces el tema nunca más fue tratado, al menos
desde un punto de vista científico.

El 30 de Abril 1842, el Presidente de la República Gral. José Antonio Páez
dictó un Decreto por el cual se ordenaba el traslado de los restos del Libertador, desde
Santa Marta a Caracas; nombró una Comisión constituida por el Doctor José Vargas y
los Generales José María Carreño y Mariano Ustáriz, encargada de realizar dicho
traslado y designó para presidirla al primero mencionado. La Comisión, luego de todos
los preparativos, zarpó de La Guaira el 13 de noviembre siguiente y llegó a Santa
Marta el 16 del mismo mes. Después de numerosos actos protocolares y del amistoso
recibimiento por parte de las autoridades colombianas, el acto de la exhumación de los
restos del Libertador tuvo lugar el domingo 20 de noviembre por la tarde, en una
ceremonia pública y solemne, procedimiento del cual se levantó una detallada Acta
que corre como el Anexo No. 9 del Informe final del Doctor Vargas ante el Ejecutivo
venezolano. En esta Acta consta que:

"los señores doctor Alejandro Próspero Reverend y Manuel Ujueta que asistieron
... a la preparación del cadáver después de la muerte ... el primero como médico que
preparó el cadáver, el segundo como una de las personas que asistieron a esta preparación
y a su sepultura, preguntados por el Señor Gobernador (Joaquín Posada Gutiérrez) acerca
de la identidad de los restos del cadáver que tenían presente, con el del General Bolívar,
contestaron que era el mismo idéntico”. Ante esta afirmación de testigos de excepción,
quedaba así demostrado que los incidentes ocurridos en la Catedral de Santa Marta en el
curso de los 12 años en que permaneció sepultado allí (una inundación y un terremoto)
para nada afectaron la integridad física del cadáver del Libertador.

En un extenso informe del Doctor José Vargas dirigido al Ministro de Estado en
el Despacho de lo Interior, de fecha 18 de diciembre de 1842 (publicado en la Gaceta de
Venezuela No. 624 de 21 de diciembre de 1842 y reproducido en Documentos para los
Anales de Venezuela, Tercer Período, tomo I, págs. 93 y sgts e igualmente reproducido en
la Biografía de José Vargas de Laureano Villanueva y en las dos ediciones de las Obras
Completas del Dr. José Vargas), el cual contiene 22 documentos anexos, se da cuenta
detallada al ejecutivo venezolano de todos los pasos dados por la Comisión desde el
mismo momento de la exhumación en la Catedral de Santa Marta hasta su desembarco en
La Guaira en la mañana del 15 de diciembre de 1842, cuando se realiza una solemne
ceremonia que el Doctor Vargas describe con mucha emoción, especialmente cuando
menciona el incontenible llanto de los Generales Juan Uslar y José María Carreño, y las
expresiones de la numerosa concurrencia que asistió a este desembarco. Igualmente
Fermín Toro dejó una descripción muy detallada de este recibimiento, que significaba el
regreso definitivo de Simón Bolívar a su tierra natal.

En Caracas, en ceremonias nunca vistas hasta entonces, que describe
magistralmente Fermín Toro, la urna fue finalmente colocada en la Iglesia Catedral de
Caracas en el Panteón de la Familia Bolívar el 23 de diciembre de 1842. Allí siguió
actuando la Comisión presidida por el Doctor Vargas y en un informe suscrito por el
mismo Doctor Vargas y el resto de la Comisión y dirigido al Secretario de Estado en el
Despacho de lo Interior de fecha 15 de marzo de 1843 dicen lo siguiente:

“La Comisión encargada por el Gobierno de preservar de la completa destrucción
la parte de los restos venerandos del Libertador, General Simón Bolívar, que todavía
puede ser preservada, ha cumplido su encargo y de él da cuenta de la manera siguiente.

“En medio del montón de polvo y horruras que la urna de plomo contenía,
resultado de la descomposición de todos los tejidos blandos del cuerpo y de los vestidos,
se ha preservado el esqueleto casi completo, aunque algunos huesos pequeños han ya
desaparecido, otros están casi pulverizados y todos los demás ennegrecidos y en progreso
a la descomposición a causa de la humedad que en dicha urna se conserva.

“Se procedió, pues, a nombrar dos jóvenes bien instruidos en Anatomía, a saber:
el Doctor Cosme Jiménez y el Bachiller Manuel Alvarado, que con el mayor cuidado y
proligidad, entresacasen del montón de horruras todos los huesos, los limpiaran y lavaran
con cloruro de ca1; los secaran bien, y después los cubriesen de barniz preservativo.
Separados los huesos del polvo, y preparados como queda dicho, han sido ensamblados,
formando el esqueleto, con alambres de plomo y de plata según las partes; y así
conexionados, han sido cubiertos de varias capas del dicho barniz preservativo.

“El esqueleto tiene las faltas siguientes:
1º. La de los dedos anulares, y las segundas falanges de todos los otros dedos de
las manos; excepto las de los pulgares.
2º. La de algunos huesos del metatarso y todos los dedos de ambos pies.
3º. La de la última muela o la cordal izquierda de la mandíbula superior, que en la
primera vez que la urna fué abierta en esta ciudad estaba movida pero no faltaba; pero
que después no ha sido hallada.

“Todas las articulaciones o adaptaciones de los huesos del carpo y metacarpo,
tarso y metatarso, y de los dedos, así de las manos como de los pies, han sido hechas por
medio de cera de modelar: no siendo posible por su blandura y casi desintegración unirlos
por taladros y alambres. Con la misma cera de modelar han sido llenados los espacios
vacantes de las manos y los pies por la falta ya dicha de algunos huesecillos, por no
introducir allí parte alguna extraña de los restos.

Se ha construído una urna de hoja de plomo, mucho más delgada que el pedazo
que quedaba de la que tenía y que fue recortada en una parte considerable en la ciudad de
Santa Marta, para acomodarla en la bella urna de madera donada por el Gobierno de la
Nueva Granada. En el centro de la nueva urna de plomo está acomodado el esqueleto; y
en dos cajoncillos, también de plomo que como apéndice están soldados al interior de
aquella pieza, van todo el polvo y demás restos que contenía la caja con entera separación
del cuerpo o esqueleto.

“Este ha sido envuelto en un manto negro de damasco, y de este modo y con una
cuña grande de cedro bien barnizada para colocar la cabeza, ha sido acomodado en la
urna de plomo que a presencia de todos los miembros de la Comisión ha sido
soldada y puesto dentro de la madera, la cual cerraron con sus dos llaves.
Todo este proceso ha sido ejecutado dentro de la misma Iglesia Catedral, en un
aposento de la capilla de San Nicolás, que el M. R. Arzobispo tuvo la bondad de
franquear para el efecto, y desde allí ha vuelto la urna al panteón en que se hallaba.
Dios Guarde a Udes. José Vargas, J. M. Carreño, Mariano Uztáriz.
Del panteón familiar de la Iglesia Catedral la urna fue trasladada al Panteón
Nacional en otra solemne ceremonia presidida por el Gral. Antonio Guzmán Blanco, el
día 28 de octubre de 1876.

Por todo lo anteriormente expuesto la Academia Nacional de la Historia
considera que:

1º. La causa de la muerte del Libertador no fue otra que la señalada en las
Conclusiones de la Mesa Redonda de 1964.

2º. La identidad de los restos mortuorios del Libertador está absolutamente
trazada y documentada fehacientemente, desde el instante mismo de su fallecimiento, el
17 de diciembre de 1830 en Santa Marta hasta su entrada al Panteón Nacional el día 28
de Octubre de 1876.

3º. Estando todo lo anteriormente dicho respaldado en documentos publicados en
órganos oficiales y suscritos por personalidades de la más alta confiabilidad en la Historia
republicana, no había ninguna razón para dudar, ni de la causa de la muerte del
Libertador ni de la identidad de los restos que reposan en el Panteón Nacional.

4º. Por tanto la Academia estima que el acto de exhumación realizado
sorpresivamente, en la medianoche del día 15 al 16 del presente mes, con el pretexto de
averiguar tanto la causa de la muerte del Libertador así como la identidad de sus restos,
fue absolutamente innecesario e injustificado.

5º. Dado que la osamenta mostrada por la televisión se corresponde exactamente
con lo descrito por el Dr. José Vargas y la comisión en pleno, en 1843, cuando sellaron
en la Catedral de Caracas la urna de plomo, como lo dice el documento transcrito antes,
es evidente que en los últimos 167 años los restos mortales se han conservado
satisfactoriamente, lo cual es otra razón para afirmar la falta de justificación de la
exhumación realizada.

6º. La Academia Nacional de la Historia considera que de haberse estudiado la
materia a la luz de una consulta amplia, científica, desprejuiciada de todo carácter
partidista o político, involucrando en tal consulta a las autoridades científicas nacionales
expertas en la materia, el país se hubiera ahorrado de presenciar un espectáculo y retórica
inédito en la historia venezolana y que quedará para siempre inscrito en los Anales de
Venezuela como el irrespeto más grave que se le haya hecho al Libertador Simón Bolívar
y con él al símbolo más genuino de la Patria.

7º. Por último, la Academia Nacional de la Historia ante tan insólito hecho,
desgraciadamente ya consumado, invita y exhorta al país entero, a la Venezuela profunda
y republicana, en todos los estratos de su población, a una reflexión íntima y a una
plegaria que signifiquen y ofrezcan un desagravio al Padre de la Patria, inútilmente
profanado en la tranquilidad de su sepulcro.

Aprobado por unanimidad en Caracas a los veintinueve días del mes de julio de
dos mil diez.

Los asistentes:

Elías Pino Iturrieta, Ildefonso Leal, Manuel Rodríguez Campos, Simón Alberto
Consalvi, Marianela Ponce, Blas Bruni Celli, Ermila de Veracoechea, Tomás Enrique
Carrillo Batalla, José Rafael Lovera, Santos Rodulfo Cortés, Pedro Cunill Grau, Héctor
Bencomo Barrios, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas, María Elena González de
Lucca. Correspondientes: Eduardo Hernández Carstens, Ramón Urdaneta.

lunes, 19 de abril de 2010

Cap. Gral. Emparan y el 19 de abril de 1810

Eumenes Fuguet Borregales (*)
Venezuela era una de las ocho capitanías generales de España en el Nuevo Mundo, durante los memorables sucesos del 19 de abril de 1810, Vicente de Emparan y Orbe se desempeñaba como el noveno capitán general de la provincia; nacido en 1747 en la población española de Azpeitia- Guipúzcoa. Una vez concluidos sus estudios de formación naval en la Marina Real, fue enviado a prestar servicios en Puerto Cabello, designado en 1792 gobernador de la provincia de Cumaná, cargo que desempeña hasta 1804. Se dirige a España, donde sucede en mayo de 1808 la invasión por parte de las fuerzas francesas de Napoleón Bonaparte, y colocación de su hermano José (Pepe botella), en el poder con la denominación de José I. La noticia llega a Venezuela el 19 de julio de ese año. Ese nuevo gobierno designa a Emparan Gobernador y Capitán General en Venezuela. Grupos afectos al rey Fernando VII desterrado en Valencey, formaron Juntas Supremas en su apoyo; Emparan al no solidarizarse con el gobierno de José I, es ratificado en el cargo por la Junta Central de Sevilla para reemplazar a Manuel Guevara Vasconcelos, recién fallecido en Venezuela; ocupa el importante nombramiento en mayo de 1809. En España la situación político- militar se complicaba; el avance francés promueve la eliminación de la Juntas y creación de Consejos de Regencia. Los blancos criollos caraqueños (hijos de los blancos peninsulares), no estaban de acuerdo con Emparan por considerarlo afrancesado; aprovechando el vacio de poder en la península, proponen el miércoles Santo al vice presidente del cabildo caraqueño, el español José de la Llamozas, convocar a una reunión extraordinaria para el Jueves Santo a fin de analizar la situación ibérica, Emparan no tuvo objeciones, y en la mañana de la memorable efeméride, se reúne el Cabildo a las siete de la mañana. Cumpliendo con el protocolo son comisionados Francisco Ribas y Rafael González para buscar al capitán general en su residencia ubicada de Madrices a Principal. Emparan con su traje negro de rigor, sombrero y bastón de mando, símbolo de su autoridad, ingresa a las ocho de la mañana al recinto a una cita con el cabildo y con la historia. Llamozas explica el motivo urgente de la reunión, recomendando formar un gobierno que represente al rey Fernando VII; Emparan responde que existe un Consejo de Regencia en Cádiz y que sería recomendable esperar nuevas noticias; por ser Jueves Santo decide levantarse y trasladarse a la Catedral. Los jóvenes comprometidos en el movimiento revolucionario ven perdida la oportunidad y desde la Plaza Mayor gritaban ¡a Cabildo! Francisco Salias se encontraba a las puertas del templo, le repite ¡a Cabildo! , Emparan hace caso omiso; y al encontrarse cerca de la pila bautismal, Salias lo toma por el brazo, repitiéndole en forma enérgica ¡a Cabildo!. . Al regresar al Ayuntamiento nota que la unidad militar no le rinde los honores que antes realizó. Juan Germán Roscio y José Félix Sosa se autonombraron "Diputados del Pueblo". Al reiniciar la sesión Emparan propone crear una Junta de Gobierno quedando él como Presidente del mismo; Roscio que fungía como secretario de actas, envía con la premura del caso al joven sacerdote José Félix Blanco en busca del sacerdote José Cortés de Madariaga; quien le diría en ese momento a la penitente:"Hija mía tus pecados pueden esperar, la Patria no"; al ingresar al Ayuntamiento se autoproclama "Diputado por el Clero", exigiendo la nulidad del acta y la designación de un gobierno de americanos. Emparan desconcertado se asoma al balcón del Ayuntamiento-hoy Casa Amarilla y le grita a la multitud ¡señores!, ¿están vuestras mercedes contentas conmigo¿ ¿Quieren que los gobierne¿ El doctor yaracuyano Rafael Villarreal enviado desde el salón de sesiones por Madariaga hacia la parte baja de la Plaza Mayor, inició el histórico "NO LO QUEREMOS", seguido por los asistentes. Emparan vencido, se sienta y le entrega el Bastón de Mando a Llamozas y contesta "Yo tampoco quiero mando". Se convierte en la primera y única autoridad española que democráticamente consultó con el pueblo; a los demás once capitanes generales hubo que quitarlos a sangre y fuego hasta lograr la independencia. Emparan fue apresado y enviado desterrado a Filadelfia con su equipo gubernamental el 27 de mayo de ese año. De esta forma surge la figura de Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, gobierno de los blancos criollos; vendría después dl 5 de julio de 1811, semilla y fruto, y que buena fue la cosecha. Fallece Emparan en el puerto de Santa María en octubre de 1820 a los 73 años. España sembró cabildos y recogió repúblicas.

Gral.deBgda
eumenes7@gmail.com

Diario El Carabobeño

Historia y Tradición

miércoles, 5 de agosto de 2009

La Pola Salavarrieta

Eumenes Fuguet Borregales (*)
Joven heroína de la emancipación colombiana, patriota, amante de la libertad, entusiasta, valiente, al igual que Rosa Zárate de Peña en Tumaco, Mercedes Abego de Reyes, decapitada en Cúcuta ambas el año 1813 y unas doscientas mujeres anónimas, participaron desinteresadamente en beneficio del más noble de los ideales, la libertad. Policarpa Salavarrieta, mejor conocida como La Pola, es la heroína más popular y conocida de Colombia; su gloriosa fama ha traspasado sus fronteras con su mensaje de patriotismo y abnegación.

La Pola nació en la población de Guaduas, Cundinamarca, posiblemente el 16 de enero de 1795; fueron sus padres, don Joaquín Salavarrieta, quien ayudaba a las milicias; y Mariana Ríos, ambos murieron en Bogotá de una epidemia de viruela; la niña Pola y sus hermanos quedaron al cuidado de sus tíos. El grito del 19 de Abril de 1810 de Caracas, llegó a Santa Fe de Bogotá el 20 de julio de ese memorable año, y desde ese momento se inició el movimiento independentista que derrocó al virrey Antonio Amar y Borbón, quien gobernaba desde 1803; La Pola y su hermano Bibiano, se incorporaron a la lucha, sus otros hermanos, aunque sacerdotes, también apoyaron las actividades emancipadoras. La Pola se movilizaba con facilidad en Bogotá y poblaciones cercanas, sirviendo de mensajera y enlace con los grupos involucrados. En ocasiones trabajaba en la casa de los jefes realistas como costurera de donde obtenía valiosa información de movimiento de tropas, cantidad de los efectivos, sus rutas y aspectos de su logística; sus datos eran de capital importancia para que las milicias ejecutaran emboscadas y golpes de mano a las fuerzas realistas. La Pola sin conocer a Bolívar, formaba destacamentos en su apoyo.

Esta incansable y valerosa joven jugó un gran papel en la compra de material bélico y en la función de reclutar a jóvenes e incorporarlos a los grupos guerrilleros. El rey español Fernando VII, había enviado en calidad de pacificador al general Pablo Morillo con once mil expedicionarios, quien llegó a Margarita el 7 de abril de 1815, luego siguió a Caracas, Cartagena de Indias y a Bogotá, adonde llegó el 26 de mayo de 1816, Morillo creó un Consejo de Guerra para aplacar a los revolucionarios insurrectos a quienes catalogó como "rebeldes y traidores". La Pola tal como hizo Manuelita Sáenz, ayudó a soldados y oficiales a desertar del famoso batallón realista Numancia; también realizaba los contactos necesarios para facilitar la fuga de las cárceles a los presos involucrados en actividades independentistas.

El arresto de su novio Alejo Sabaraín con una lista de personal comprometido, facilitó la detención de La Pola y su hermano Bibiano; la digna heroína fue trasladada al Colegio Mayor del Rosario; el Consejo de Guerra la juzgó a ella y a otros nueve jóvenes el 10 de noviembre de 1817; fue sentenciada a morir fusilada el 14 de noviembre a las nueve de la mañana en la Plaza Mayor de Bogotá -hoy Plaza Bolívar-. Cuando era trasladada para su ejecución, con la serenidad y paso resuelto, esta joven heroína, decía: "Muero por defender los derechos de mi patria". "Aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir mil muertes más, viva la libertad. Antes de morir, pueblo indolente, distinta fuera vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad". Ante la orden de ponerse de espalda, posición destinada para los traidores, ella pidió la de rodillas, posición más honrosa para una mujer; fue enterrada en el Convento de San Agustín en Bogotá, Su muerte produjo un hondo sentimiento de lucha. La muerte de La Pola, inspiró a poetas y escritores para inmortalizarla en versos y poemas. El 14 de noviembre, se conmemora en su honor el "Día de la mujer colombiana"; la casa de sus padres en Guaduas fue convertida en un museo.

El Libertador en la población de El Socorro, dijo el 24 de febrero de 1820 a las ilustres matronas: "Vosotras sois dignas de la admiración del universo y de la adoración de los libertadores de Colombia". El 1ro de enero de 1820 en el Correo del Orinoco, periódico fundado por Bolívar en Angostura el año 1818, fue publicado un anagrama, (transformación de una palabra en otra, transponiendo sus letras) a la memoria de Pola, considerado el mejor de hispano América, autoría del bogotano Joaquín Monsalve.

Polycarpa Salavarrieta yace por salvar a la Patria.

(*) General de Brigada.
eumenes@cantv.net


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