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domingo, 12 de junio de 2016

Rumores sobre Maduro y militares


Maduro Ordena Arrestar Al General Cliver Alcalá Y Ex Gobernador Porras


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En una decisión que acentúa las pugnas internas del chavismo, el gobernante venezolano Nicolás Maduro ordenó el arresto del mayor general Cliver Alcalá y del ex gobernador del estado Mérida Florencio Porras, dos hombres clave del ala militar que acusaron públicamente al régimen de abandonar el legado del fallecido Hugo Chávez, dijeron fuentes cercanas a la situación.
La orden, que acentúa el enfrentamiento entre el segmento militar y el sector marxista, se produce en momentos en que el gobernador del estado Aragua, Tarek El Aissami, lucha por arrebatarle el control de la Guardia Nacional al ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien ya no parece contar con la total confianza de Maduro.
El Aissami, uno de los principales jefes del ala marxista, que es investigado en Estados Unidos por su presunta participación en el narcotráfico y por sus vínculos con organizaciones terroristas de Oriente Medio, actualmente ejerce control sobre los mismos grupos paramilitares que el jueves agredieron a diputados de la oposición, dijeron las fuentes a el Nuevo Herald.
Agregaron que El Aissami también controla actualmente las operaciones de represión de la Guardia Nacional a través de la influencia que ejerce sobre el Comandante General de ese estamento militar, el general Néstor Reverol, quien a su vez enfrenta una acusación formal en Estados Unidos por presunto narcotráfico.

“El narcomilitarismo es el que ahora está a cargo de la brutal represión de Venezuela”, dijo una de las fuentes que habló bajo condición de anonimato.
“Esta es la gente que está dispuesta a hacerlo todo para preservar a Maduro en el poder porque no pueden darse el lujo de que el gobierno se caiga, porque son los que no tendrían mañana si eso sucede”, agregó la fuente, que mantiene fluido contacto con las Fuerzas Armadas.
Según las fuentes consultadas, El Aissami junto con Maduro fueron los que decidieron ordenar los arrestos de Alcalá y Porras, pero el cumplimiento de la orden estaba siendo resistido dentro del ejército.
“La gente del ejército que recibió la orden no quiso aplicar la medida. Dijeron que la única manera era que el ministro [de Defensa] se responsabilizara, pero el ministro tampoco quiere dar la orden. Hay un problema interno muy fuerte dentro del Ejército”, explicó otra de las fuentes consultadas.
Alcalá y Porras habían sacudido recientemente los cimientos del régimen bolivarianoal declarar por separado que Maduro había traicionado al movimiento político creado por Chávez.

En sus declaraciones Alcalá dijo que estaba tan descontento con la situación del país que votaría contra Maduro en un referendo revocatorio.
“Por supuesto que estoy descontento con la situación de hoy y tiene que haber un referendo revocatorio, porque a veces los líderes se equivocan, pero los que no se equivocan son los ciudadanos. Yo votaría por el revocatorio contra Maduro y realmente da tristeza ver tantos atropellos contra la gente […] dejen que la gente se exprese”, afirmó en una entrevista de televisión.
Porras, por su parte, fue mucho más duro, acusando a Maduro y al ex presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, de traicionar al movimiento que nació en Venezuela con la insurrección militar emprendida por Chávez el 4 de febrero de 1992.
“Traidor es usted presidente Maduro, traidor es usted Diosdado Cabello, ustedes son los traidores a la Constitución, ustedes son los traidores a las banderas del 4 de febrero, nosotros estamos aquí en defensa de nuestra Constitución que, con todos los errores que pueda tener, es lo más cercano a la promesa que le hicimos al país hace ya 24 años”, manifestó Porras en otra entrevista de televisión.
La mayor participación de El Aissami en las operaciones de represión del régimen prometen elevar el grado de violencia, en momentos en que un mayor número de venezolanos se muestra dispuesto a salir a las calles a protestar por la escasez de alimentos y por la peor crisis económica en la historia moderna del país.

Según las fuentes, Padrino López está siendo colocado a un margen y sus órdenes están siendo ignoradas abiertamente por Reverol, dijeron las fuentes.
“Hace dos semanas Padrino le mandó un radiograma a Reverol, y éste no le contestó. El ministro se molestó mucho y envió al viceministro de la Defensa para que le llamara, pero Reverol no quiso atenderle y se limitó a decir: ‘Dile a Padrino que él me llame a mí ’ ”, relató otra de las fuentes que habló bajo condición de anonimato.
“Al final, Padrino le llamó y le preguntó qué era lo que estaba pasando, y Reverol le contestó: ‘Tu sabes como es la vaina, de ahora en adelante yo no te reporto a ti. El Presidente me dio instrucciones para que todo el tema del orden público lo manejara yo junto al puesto de Comando Presidencial”, que maneja El Aissami, agregó la fuente.

Padrino, quien ha jurado en público ser un fiel seguidor de los principios del chavismo, entró en problemas durante las elecciones del 6 de diciembre al ordenar a la Guardia Nacional a retornar a sus cuarteles, en esencia poniendo fin al proceso de votación y torpedeando los preparativos del chavismo para perpetrar lo que hubiese sido un mega fraude electoral.
“El que mandó a recoger a la Guardia Nacional fue Padrino. Los mandó a recoger, y ahora por eso no confían en él”, señaló la fuente.
Agregó que El Aissami lleva meses tratando sin éxito reemplazar a Padrino con Reverol, pero la propuesta enfrenta gran resistencia dentro del ejército.
Fuente: www.elnuevoherald.com

domingo, 24 de abril de 2016

Padrino López: Somos bolivarianos y estamos con la Constitución

Padrino López: Nos declaramos bolivarianos y no dejaremos nunca de presumirlo

ESCRITO POR REDACCIÓN · ABRIL 24, 2016 · @NOTITOTALCOM

Ministro de la Defensa Vladimir Padrino López| Foto Archivo
Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa, anunció este sábado que las Fuerzas Armadas Nacional Bolivariana (Fanb), están evaluando el paramilitarismo con fines políticos en Venezuela, reseña Globovisión.
“La Fanb se va convertir en una muralla para defender a todo el pueblo venezolano”
El ministro informó que existen dos oficiales que el propio Presidente expulsó porque se vieron involucrados en el narcotráfico y fue descubierto por la propia Fanb.
También, aseguró que las Fuerzas Armadas Nacional Bolivariana (Fanb), es una institución de valores y principios, con el objetivo de acompañar de las políticas del Estado.
La oposición tiene una estrategia del desgaste, para ir socavando la fortaleza que representa la institución. Hay quienes se desvían como todos los gremios (…). Nosotros tenemos nuestros propios glóbulos blancos para limpiar nuestro organismo”.
Sobre el nombre de Fuerzas Armadas Bolivarianas, aseguró que el artículo 1 de la Constitución, todo el patrimonio moral y su valores, es bolivariano, lo que quiere decir que todos los poderes deben estar bajo este concepto.
“Nos declaramos bolivarianos y no dejaremos nunca de presumirlo”
“Hay quienes todavía no digieren la Constitución, ahí está todo, los límites de cada quien. Aquellos que quieran salirse de ello, deben atenerse a las consecuencia”, dijo al tiempo que recordó la frase de Chávez “dentro de la Constitución todo, fuera de ella nada”.
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El ministro de Defensa aseguró que la Fuerzas Armas no son apolíticas y tiene permitido “deliberar” sobre la situación del país
El ministro de Defensa Vladimir Padrino López señaló que las denuncias de narcotráficos y otros delitos son bienvenidas pero deben sustentarse con pruebas.
“Cuando dicen que es corrupción bienvenidas las denuncias. Nosotros tenemos que limpiar la institución. Aunque cuando se señala que alguien del alto mando está implicado en narcotráfico sin pruebas, es una irresponsabilidad”, expresó el Mayor General en entrevista a Televén.
El funcionario aseguró que la Fuerza Armada no es apolítica y que tiene derecho a opinar en la dirección política que tome el país.
“Queda claro que la Fuerza Armada es una institución sin militancia, pero no dice que es apolítica y que no tiene potestad de deliberar. No hay que temerle a eso, porque hay una Constitución que establece los límites al respecto”, acotó.
El dirigente de la cartera de Defensa habló sobre los recientes asesinatos a efectivos castrenses: “Estamos evaluando otra dimensión, frentar al paramilitarismo que se está infiltrando en Venezuela con fines políticos”.
Indicó que el llamado plan de adoctrinamiento que se aplica en las escuelas a nivel nacional no es un proyecto de esa naturaleza.
“Su objetivo es la formación patriótica, histórica y de arraigo constitucional”, expresó.
Padrino López advirtió que se fragua un golpe de estado. Explicó que éste se lleva a cabo con el apoyo de medios de comunicación, políticos venezolanos y personalidades internacionales, como las que integran el Club de Madrid. 
Aseguró que las Fuerzas Armadas no responden de manera violenta contra los detractores del presidente Nicolás Maduro, mas bien se han encargado de preservar la estabilidad de la nación. "No somos los mismos del año 2002", resaltó.
“Las armas de la República no son para reprimir al pueblo, ni para dar golpes de Estado, ni para agredir a otras instituciones del país”, concluyó. 

jueves, 21 de abril de 2016

Algunos militares quieren renuncia de Maduro



NACIONALEs El secretario de los consejos de Defensa y de Estado apoya forzar la renuncia de Maduro


El general López Ramírez ha pedido al alto mando de Venezuela que invite al presidente a marcharse

El movimiento en el seno del chavismo para forzar la renuncia de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela está captando alguno de los principales cargos institucionales del país. El general Alexis López Ramírez, que compatibiliza los puestos de secretario del Consejo de Defensa Nacional (Codena) y secretario del Consejo de Estado, ha participado en conversaciones tendentes a convencer al alto mando para que este pida a Maduro su renuncia, según ha podido saber ABC de fuentes militares. De forma que quien Maduro había nombrado para asesorarle en materia de Defensa e intereses de Estado, en realidad estaría conspirando contra él.
López Ramírez, que llegó a comandante general del Ejército y fue nombrado por Maduro para sus actuales puestos en julio de 2014, está actuando en coordinación con el grupo del 4-F (militares retirados que participaron en el intento de golpe de estado del 4 de febrero de 1992 liderado por Hugo Chávez) que quiere forzar la marcha del presidente venezolano ante la situación crítica que vive el país. Ese grupo está siendo liderado por el generalMiguel Rodríguez Torres, que fue jefe de los servicios secretos durante la era Chávez y luego ministro del Interior durante la represión de las masivas manifestaciones de 2014. Rodríguez Torres y López Ramírez son de la misma promoción y participaron en el pronunciamiento de 1992.
Al parecer no han logrado sumar para su causa al ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López.
En el grupo que apoya a Rodríguez Torres para pilotar la nueva etapa política –constitucionalmente deberían convocarse elecciones presidenciales en el plazo de un mes si Maduro abandona, pero no están claras las intenciones de los confabulados– también estaría participando Manuel Pérez Urdaneta, viceministro de Prevención y Seguridad Ciudadana. Pérez Urdaneta fue jefe de la Policía Nacional durante las manifestaciones de 2014, en las que se registraron 43 muertos. Es uno de los siete funcionarios venezolanos sancionados por la Administración Obama por su presunta responsabilidad en los sucesos. El decreto de la Casa Blanca, que niega visados de entrada en Estados Unidos a los afectados y les congela posibles bienes en ese país, fue anunciado en 2015 y ha sido renovado este año. Esa renovación provocó nuevas protestas del Gobierno venezolano contra Washington.
Nueva guardia
Frente a la «vieja guardia» chavista, Maduro se está apoyando en una nueva generación de dirigentes, entre quienes destaca Néstor Rodríguez, jefe del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la Asamblea Nacional, a quien el presidente venezolano podría estar preparando como sucesor.
Los presentes movimientos constituyen un pulso no solo en el seno del chavismo, sino en el de las fuerzas armadas. El grupo del 4-F podría empujar la situación para propiciar cambios en la cúpula del Ministerio de Defensa: por cuestiones de rango y antigüedad, quienes podrían verse promocionados son mandos en mayor comunión con Rodríguez Torres y con Diosdado Cabello, vicelíder del PSUV, quien también participa en la operación, de acuerdo con las fuentes citadas.
(Como todo lo relativo al tema militar lo publico con reservas porque hay muchas especulaciones)

viernes, 15 de abril de 2016

¿Problemas con Padrino?


Cabello llamó «rata» al ministro de Defensa de Venezuela  El número dos del régimen reprochó al general Vladimir Padrino que quisiera huir del barco chavista cuando parece que este se hundeDe izquierda a derecha, Luisa Ortega Díaz, Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Gladys Gutiérrez y Vladimir Padrino, en una sesión de la Asamblea Nacional - EFEMILI J. BLASCO- Fue una conversación tensa y desagradable. «Eres una rata», espetóDiosdado Cabello, número dos del chavismo, al ministro de Defensa. Su actitud en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, en las que ganó la oposición, no agradó a la dirección política chavista. Su pronta disposición a hacer respetar el resultado electoral le generó enemigos internos. «Las ratas son las primeras que abandonan el barco», le dijo días después Cabello, insultante, en medio de la crispación interna por la aplastante derrota del chavismo. Así lo aseguran fuentes del entorno del ministro y jefe de las fuerzas armadas, general Vladimir Padrino López.

En el mes que siguió hasta la constitución de la nueva Asamblea Nacional, en la que la Mesa de la Unidad (MUD) pasaba a tener 112 puestos y el bloque del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) bajaba a 55, el general tuvo más de un aviso. El más contundente fue el que el envió el vicepresidente Jorge Arreaza, quien le anunció que iba a ser cesado, y así fue comunicado a varios integrantes del alto mando militar. La presión, sin embargo, no tuvo efecto, y el 5 de enero la Asamblea Nacional pudo constituirse gracias a que las Fuerzas Armadas impidieron que grupos violentos boicotearan el acceso de la oposición al edificio.
Para entonces la estrategia chavista ante la nueva etapa de cohabitación política no estaba definida. El propio Cabello, forzado a dejar su poderosa posición de presidente de la Asamblea Nacional, cargo en el que seríasustituido por el opositor Henry Ramos Allup, impulsó inicialmente un Parlamento Comunal que anulara la institución ahora controlada por la MUD. Pero esa iniciativa no tuvo continuidad.
Al final, Nicolás Maduro tuvo que optar por una estrategia de confrontación diaria con la Asamblea Nacional, algo que supone un progresivo desgaste político. Aunque los sectores más radicalizados del chavismo podían echar parte de la culpa a la negativa del ministro de Defensa de aceptar una huida hacia adelante, Nicolás Maduro no cambió a Padrino López en la remodelación del Gobierno que hizo el 7 de enero.
Al general le habría salvado la dificultad de encontrar un recambio: quienes por rango y tiempo de servicio podían reemplazarle, como el jefe de la Guardia Nacional, general Néstor Reverol, y el de la Armada, almirante Franklin Montplaisier, no gozaban del prestigio necesario para aglutinar a las Fuerzas Armadas en un momento tan delicado. Varias informaciones apuntaban a que Reverol podía ser imputado en Estados Unidos por narcotráfico.
Más del 80% de los miembros de las FF.AA., de teniente coronel para abajo, cree que un cambio político mejoraría la situación
Padrino López, de trayectoria igualmente chavista, podía garantizar mejor la unidad castrense, ante la evidencia de un fuerte voto de castigo contra el Gobierno en el mundo militar. En los centros electorales específicos para los militares y sus familias, la oposición se había impuesto con claridad. Más recientemente, las prospecciones hechas por el Ministerio de Defensa indicarían que más del 80 por ciento de los miembros de las Fuerzas Armadas de teniente coronel para abajo cree que un cambio político mejoraría la situación económica, la cual ellos padecen igual que el resto de ciudadanos.
El general en jefe fue presentado como héroe en algunos medios de comunicación por su actitud de respeto de los resultados de las parlamentarias, pero pronto hubo voces opositoras que destacaron su profundo alineamiento con el chavismo.
«El general Padrino López no es un demócrata; él era consciente de lo que se votó en los cuarteles y se vio obligado a no forzar la situación, pero ya se ha visto cómo defiende el carácter chavista de las Fuerzas Armadas impuesto en contra de la Constitución», afirma Diego Arria, que ocupó puestos diplomáticos antes de la era Chávez. Arria ha pedido que el ministro sea destituido por «irrespetar» la Asamblea Nacional por haberse pronunciado abiertamente en contra de la Ley de Amnistía aprobada por el Parlamento, que busca la liberación de decenas de presos políticos. Lo hizo antes de que el Tribunal Supremo, siguiendo la petición del Gobierno, cuestionara el lunes la ley y la devolviera a los legisladores.

Orden constitucional

Desde el entorno del ministro se insiste en que Padrino López no renuncia a su trayectoria chavista, pero se precisa que está en un proceso de mayor «institucionalidad» de las Fuerzas Armadas.
En la oposición, de todos modos, hay también quien prefiere interpretar algunas de sus manifestaciones como mensajes pensados para parapetarse frente al chavismo más dogmático, confiando en que su liderazgo contribuya en la práctica a un mayor respeto del ordenamiento constitucional por parte de la institución castrense. Los defensores no chavistas de Padrino piden que se le juzgue no por sus palabras sino por sus hechos.
ABC España
Comentario:Lo publico porque me parece interesante , pero pienso que se dicen sobre los militares muchas especulaciones y puede no ser total o parcialmente verdad JRCh.

lunes, 21 de marzo de 2016

Padrino López rechaza las nuevas declaraciones de Obama



Padrino López rechaza nuevas declaraciones de Obama
 El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López reiteró su compromiso ante el Ejecutivo y rechazó las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos Barack Obama, donde califica “ilegítimo el Gobierno de Venezuela”.
 En este contexto, la Fuerza Armada Militar emitió un comunicado este jueves donde expresa que las “palabras del estadounidense podrían afectar la paz del país, latinoamericanos y el Caribe”. Desde la Aviación Militar, Padrino exhortó a los venezolanos a tener conciencia sobre el caso, publicó Globovisión. “Tengamos conciencia de la alta peligrosidad, no sólo del decreto sino de futuras reacciones”, dijo, al tiempo que afirmó no guardar silencio en esta, y futuras oportunidades. “La FANB no puede guardar silencio ante declaraciones tan peligrosas como las que ha emitido el presidente Obama, cuando ha dicho que el Gobierno de Venezuela es ilegítimo (…) 
El Gobierno del presidente Maduro fue electo con más de 50 por ciento de los votos y eso le da legitimidad para gobernar por el período que la Constitución establece”, aseveró.

jueves, 27 de diciembre de 2012

ALLENDE Y EL CASTROCOMUNISMO EN CHILE

Antonio Sánchez García

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                El 10 de noviembre de 1971, a un año y seis días de cumplirse el primer aniversario de la asunción de mando por parte del viejo parlamentario y tribuno chileno, doctor Salvador Allende, al frente de la Unidad Popular, histórica alianza conformada por todos los partidos de izquierda y centro izquierda, llegaba a Chile a cumplir una breve visita de Estado el jefe de la revolución cubana Fidel Castro Ruz.

                Su visita, que se extendió por 25 días que parecieron una eternidad, pues agudizó al extremo las contradicciones no sólo entre el gobierno y la oposición, profundamente anticastrista, sino entre los factores moderados y los sectores radicalizados de la alianza, provocó las mayores tensiones y un no disimulado desencanto en quienes no veían con buenos ojos la injerencia del castro comunismo en los asuntos internos de Chile. Desplegado durante esa tormentosa estadía con violencia y desparpajo, al extremo de que personal de seguridad cubana que acompañaba al Jefe de Estado caribeño protagonizó incluso enfrentamientos armados con sectores de la oposición democrática.

                Luis Corbalán, Secretario General del poderoso Partido Comunista chileno, hizo saber su desagrado e instó a que la visita se mantuviera dentro de los estrictos límites protocolares. El mismo planteamiento fue efectuado por los sectores socialdemócratas del Partido Socialista chileno y sus aliados del Partido Radical. En apoyo irrestricto a la presencia del comandante cubano se expresaron exclusivamente los sectores más radicalizados de la izquierda chilena: el sector del PS presidido por el senador Carlos Altamirano y la Izquierda Cristiana, y, fuera de la Unidad Popular, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR, aliado privilegiado del castrismo en Chile. Todos ellos mucho más próximos a la lucha armada y a la rebelión popular que al intento por imponer el socialismo mediante la vía electoral y pacífica. Como lo predicara en cambio el Partido Comunista, fiel a Moscú y claramente alineado en la estrategia de la coexistencia pacífica predicada por la Unión Soviética.

                Lo cierto es que las relaciones entre el Partido Comunista cubano y el chileno jamás habían sido afectuosas. Contrario a la estrategia de la guerra de guerrillas, uno de sus máximos dirigentes, el escritor Volodia Teitelboim, se había visto censurado y rechazado públicamente por la dirigencia cubana cuando se efectuara en La Habana el primer congreso de la OSPAAL (Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina) con el que Fidel Castro aspiraba a coordinar y dirigir las luchas revolucionarias del Tercer Mundo.

                Proclives a una estrategia escalonada y progresiva, estrictamente pacífica y parlamentarista, privilegiando incluso una alianza antes con la Democracia Cristiana chilena que con los sectores radicales de su tradicional y feroz competidor, el Partido Socialista – anti moscovista por tradición y profundamente nacionalista y latinoamericanista, en la onda del APRA peruano.

                De modo que aún contando con el respaldo de los sectores radicales, tan cercanos a la familia presidencial que una de sus hijas, la doctora Tati Allende, se había casado con el encargado de negocios de Cuba en Chile, una barrera aparentemente insalvable impediría que el gobierno de la Unidad Popular terminara en brazos de la tiranía cubana.

2

                Si en el seno del propio gobierno el castrismo encontraba poderosos e insalvables antagonismos, en el seno de la oposición de derecha y centro derecha el antagonismo era absoluto. Ni los partidos que cubrían el amplio espectro de conservadores, liberales y democristianos, ni las organizaciones empresariales, ni los profesionales y técnicos que alimentaban la fuerza principal de la poderosa clase media chilena estuvieron dispuestos a transar en la aceptación de la influencia cubana en Chile. Vale decir: en la tolerancia frente al intento por imponer el comunismo y desfigurar la fisonomía de la identidad nacional mediante una política de sistemática entrega al predominio castro comunista. Y lo que terminó siendo definitorio a la hora crucial de las decisiones históricas: ni el Parlamento ni la Corte Suprema de Justicia aceptaron la sistemática violación a los preceptos constitucionales que la imposición del castro comunismo  terminó condicionando en el comportamiento del gobierno de la Unidad Popular.

                El otro factor que hizo imposible que ese condicionamiento estratégico, político e ideológico, tomara el obsceno rumbo que ha asumido la penetración castrocomunista en Venezuela, hoy prácticamente en manos del gobierno cubano, fueron las Fuerzas Armadas chilenas. Desde el comienzo mismo del gobierno de Salvador Allende y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, hasta entonces interrumpidas, Fidel Castro desplegó toda su parafernalia seductora con el propósito de atraerse a la alta oficialidad chilena. Invitaciones oficiales, intercambio, regalos y un trato privilegiado no consiguieron distraer a la oficialidad chilena de su acendrado nacionalismo y su respeto irrestricto a la institucionalidad de su país.

                Durante los mil días de la Unidad Popular no hubo un solo momento en que algún oficial de las Fuerzas Armadas chilenas cayera seducido por los lazos de la intriga y la corrupción alimentadas desde La Habana. Es más: aquellos oficiales que como el general Carlos Prats estuvieron tan cerca de Salvador Allende en ningún momento mostraron la menor inclinación o simpatía por el castro comunismo. Su cercanía y lealtad al presidente de la República no tenía nada que ver con afinidades políticas o ideológicas: era la expresión de un institucionalismo a toda prueba. El cumplimiento irrestricto de la obligación hondamente profesional e institucionalista del elemento clave del estado chileno en sus 160 años de historia. La sola idea de dejarse corromper por un gobernante extranjero hubiera repugnado a hombres de la integridad y entereza moral de un Carlos Prats. Y se debe dejar constancia de que aún, enfrentado a la felonía de quienes eran sus subordinados, Salvador Allende impidió que se cometiera el menor acto de violencia contra sus cuatro edecanes, todos ellos obviamente leales a sus respectivas instituciones.

3

                Un último elemento que cabe destacar en la sólida e infranqueable impermeabilidad de la sociedad chilena ante la injerencia del castro comunismo durante el gobierno de Salvador Allende – así se tratara de un gobierno que agotó los esfuerzos por construir una sociedad socialista según el modelo soviético, lo que terminó por lanzarlo a la catástrofe - tiene que ver con el profundo nacionalismo patriótico de la sociedad chilena.

                Contrasta la ausencia de un santoral heroico del tipo impuesto en Venezuela con la figura de Simón Bolívar y otros próceres de la Independencia venezolana,  con el sentimiento profundamente nacionalista y patriótico que constituye la identidad chilena. Poco importan las diferencias de clase: el respeto a la institucionalidad y a todos sus símbolos, desde el escudo y la bandera al himno nacional y las glorias patrias, se observa y cumple de manera sacrosanta en cada familia y en cada individuo, fortalecidos por el sistema educativo chileno. Puedo dar fe del amor entrañable que un chileno siente por su bandera y la emoción inevitable que lo embarga al entonar el himno nacional. Nada ama más un chileno, que su Patria, así ese amor duerma en la inconsciencia. Por ello resulta absolutamente inimaginable una situación como la que hoy vivimos en Venezuela.

                Hay constancia de la oferta hecha a Salvador Allende por sus cuatro edecanes de parte de los miembros de la Junta de Gobierno para que aceptara viajar al exterior en un avión puesto a su disposición en el entonces cercano aeropuerto de Cerrillos, al sur de la capital. Bien pudo haber reunido a su familia y a los miembros más cercanos de su entorno y viajar a la Argentina y de allí a México, a Cuba, o adonde hubiera deseado. Hubiera sido recibido como un héroe, no como un traidor. Sabiendo que escogía la muerte, prefirió rechazar de plano tal ofrecimiento como prueba de la carencia de hombría y honorabilidad de quienes no se atrevían a ofrecerle esa vía personalmente. Tenía 65 años, amaba la vida, de la que disfrutaba en todos sus aspectos, y nada indicaba que estuviese enfermo o sufriera de algún impedimento. Prefirió quedarse en el que consideró su puesto de combate, luchar por su honor hasta el último momento y suicidarse cuando ya la toma del palacio de gobierno era inminente.

                Toda comparación es odiosa. Pero en ciertos casos, inevitable. Resulta extremadamente complejo y difícil imaginarse a un Salvador Allende convertido en dócil y obsecuente funcionario de una satrapía, entregando las escasas riquezas de su Patria para mantener un miserable gobierno extranjero, así se hubiera tratado de un régimen socialista, como el que él soñaba establecer en su país. Pero aún más difícil es imaginarse a una sociedad como la chilena, tolerando tal despropósito. Una sociedad profundamente orgullosa de sus ancestros, de sus tradiciones, de su cultura. Una sociedad que ha guerreado para defender y conquistar territorios, orgullosa de ver flamear su bandera desde el tórrido desierto de Atacama hasta en los inhóspitos confines de la Antártica. Una sociedad que sigue vibrando con los valores de su historia. Una historia, para ella, inolvidable, que conformó la Patria que la cobija.

                Cuba jamás, ni la castrocomunista ni ninguna otra, hubiera osado hollar suelo chileno. Tanto como ha hollado, humillado y despreciado nuestro suelo venezolano. Es la peor, la más dolorosa y trágica realidad de nuestro tiempo.