Rafael Muci-Mendoza
En un sucucho, un espacio más para damnificados dignificados, deben operar los cirujanos…
121
años después... Y allí sigue medio en pie mi hospital, soportando la
dura tormenta de olvido y vesania de manos de sus cuidadores, o tal vez
llamémosles asesinos, que en esta nueva Venezuela del socialismo ignoran
angustias, obligaciones y reclamos, y destruyen todo cuanto debía ser
preservado, dejando yermo terreno como Othar, el caballo del inflexible
Atila, sinónimo de crueldad y barbarie, Flagelum Dei... ¡Qué
falta de humanidad! Los directores de hospitales son los Othar del
dictador; todos poseídos de indiferencia rampante, todos olvidando que
su deber ser es hacia el paciente y no hacia el destructor mayor.
El reciente grito de ayuda del anestesiólogo doctor Daniel Sánchez, que también decidió quedarse en el noble recinto, más parece un desgarrador lamento en el desierto: "Hace aproximadamente 5 años nos derrumbaron los quirófanos con la promesa de que en 8 meses volveríamos con unos quirófanos modernos e inteligentes". Como respuesta hoy les entregan una residencia médica sin agua y sin quirófanos. En un sucucho, un espacio más para "damnificados dignificados", deben operar los cirujanos. Tres de sus colegas han renunciado. Una tragedia como tantas. El Gobierno habla siempre en futuro nebuloso, habla de una dignidad que no posee; nada noble tiene qué mostrar en el presente.
Algunos médicos decidieron irse del hospital y del país; otros nos quedamos, pues seguro estamos que vendrán auspiciosos tiempos donde realmente se respete la vilipendiada dignidad del ciudadano, ahora disminuido y trocado en pordiosero por el poderoso con pies de barro.
El imperio de los hunos murió con Atila; "Atila, rey de los hunos y saqueador de las provincias de Europa, fue atravesado por la mano y la daga de su mujer", y los votos de esa mujer se llamarán Venezuela.
rafael@muci.com; rafaelmuci@gmail.com
El reciente grito de ayuda del anestesiólogo doctor Daniel Sánchez, que también decidió quedarse en el noble recinto, más parece un desgarrador lamento en el desierto: "Hace aproximadamente 5 años nos derrumbaron los quirófanos con la promesa de que en 8 meses volveríamos con unos quirófanos modernos e inteligentes". Como respuesta hoy les entregan una residencia médica sin agua y sin quirófanos. En un sucucho, un espacio más para "damnificados dignificados", deben operar los cirujanos. Tres de sus colegas han renunciado. Una tragedia como tantas. El Gobierno habla siempre en futuro nebuloso, habla de una dignidad que no posee; nada noble tiene qué mostrar en el presente.
Algunos médicos decidieron irse del hospital y del país; otros nos quedamos, pues seguro estamos que vendrán auspiciosos tiempos donde realmente se respete la vilipendiada dignidad del ciudadano, ahora disminuido y trocado en pordiosero por el poderoso con pies de barro.
El imperio de los hunos murió con Atila; "Atila, rey de los hunos y saqueador de las provincias de Europa, fue atravesado por la mano y la daga de su mujer", y los votos de esa mujer se llamarán Venezuela.
rafael@muci.com; rafaelmuci@gmail.com
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