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miércoles, 8 de octubre de 2014

EXPLICANDO UNA MARAVILLA DE LOS SERES VIVOS



Cómo regresar a casa sin perderse: clave del premio Nobel
JuntosBien quiere explicar de qué trata la maravilla que ganó el Nobel de Medicina 2014. Los investigadores John O’Keefe y el matrimonio May-Britt y Edward Moser han recibido el premio Nobel de Medicina por descubrir las células que componen el sistema de posicionamiento en el cerebro humano. ¿Qué quiere decir eso? ¿En que afecta nuestra vida cotidiana? El trabajo de los 3 investigadores desvela las neuronas que nos ayudan a “saber dónde estamos y a dónde queremos ir”.
El descubrimiento del posicionamiento en el cerebro supone "un cambio de paradigma" para entender cómo un grupo de células especializadas se encargan de tareas cognitivas complejas y "abre una vía" para entender la memoria, el pensamiento y nuestra capacidad de planear, ha añadido el Comité.
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¿Qué sabe Ud. del GPS? Repasemos: es un sistema global de navegación por satélite cuyas siglas en inglés son GNSS, y permite determinar en todo el mundo la posición de un objeto, una persona o un vehículo con una precisión hasta de centímetros (si se utiliza GPS diferencial). El sistema fue desarrollado, instalado y empleado por el Departamento de Defensa de USA y es consecuencia de 24 satélites en órbita sobre el planeta Tierra, a 20.200 km, con trayectorias sincronizadas para cubrir toda la superficie. 
Cuando se desea determinar la posición, el receptor que se utiliza para ello localiza automáticamente como mínimo 3 satélites de la red, de los que recibe unas señales indicando la identificación y la hora del reloj de cada uno de ellos. Entonces, el equipo sincroniza el reloj del GPS y calcula el tiempo que tardan en llegar las señales al equipo, y de tal modo mide la distancia al satélite mediante "triangulación" (método de trilateración inversa), la cual se basa en determinar la distancia de cada satélite respecto al punto de medición.
El concepto de GPS aparece, en muchas ocasiones, vinculado al cerebro. Por ejemplo, cuando se habla de "neuronavegador". La empresa alemana Brain Labs desarrolló un equipo que permite navegar dentro del cerebro con imágenes tridimensionales, reconstruir imágenes en diferentes planos -sagital, coronal y axial- y conocer la distancia exacta de todas las estructuras del cerebro. 
Los medicos cirujanos pueden utilizarlo para operar, por ejemplo, un aneurisma cerebral, lesión muy pequeña y que ubicar con precisión resulta un desafío.
Otro que recurrió al concepto de GPS, en el contexto del cerebro, fue el Allen Institute for Brain Science, de USA, que construyó su “Allen Human Brain Atlas”, el 1er. mapa del cerebro humano que integra tanto la anatomía como la genómica del cerebro, y es capaz de identificar 1.000 localizaciones anatómicas del cerebro humano, y complementarlas con más de 100 millones de datos sobre la expresión genética particular de cada localización, así como sobre su bioquímica subyacente. 
Para el desarrollo del Allen Human Brain Atlas, los investigadores del Allen Institute caracterizaron y cartografiaron la bioquímica de los cerebros de 2 humanos adultos normales. Los datos obtenidos revelaron, por ejemplo, que la similitud entre los cerebros humanos es del 94%, pudiendo así establecerse estándares firmes para la investigación clínica del cerebro. 
En ese contexto se constató que al menos el 82% de todos los genes humanos está expresado en el cerebro (lo que constituye una muestra de su enorme complejidad). 
Pero el cerebro tiene su propio GPS interno.
Un cerebro acumula 85.000 millones de neuronas, la mayoría de ellas localizadas en la parte más superficial que es lo que denominamos corteza cerebral. Cada zona de la corteza está íntimamente relacionada con una función.
Eso significa que, por ejemplo, cuando vemos algo se activan las neuronas de la parte posterior del cerebro, las de la corteza visual, y que cuando movemos los músculos de la boca para hablar, las órdenes provienen de una pequeña zona situada en la parte delantera izquierda que se conoce como Área de Broca en honor del investigador que descubrió su función (el francés Paul Pierre Broca).
En la parte interna de los hemisferios cerebrales tenemos una zona llamada hipocampo, que está muy relacionada con los procesos de memoria y aprendizaje, y también con la localización y orientación en el espacio.
En esa zona de nuestro cerebro se localizan unas neuronas que sólo se activan cuando estamos en un lugar concreto, reciben el nombre de neuronas de lugar. Si Ud. va andando desde su casa a su trabajo todos los días, cuando sale a la calle se activa un grupo de neuronas, siempre las mismas que reconocen los elementos que hay en la puerta de su casa. 
A medida que Ud. va caminando y pasando por otras calles conocidas son otros grupos de neuronas las que se activan, reconocen las calles y saben el camino a seguir. Si un día Ud. sigue un camino nuevo… no hay un grupo de neuronas que reconozca ese lugar, por eso le resultará desconocido. Pero un grupo de neuronas se organizará sobre la marcha para responder a ese nuevo sitio y serán las que se activarán la próxima vez que Ud. elija ese camino. 
Maravilloso. Increíble. Y lo que siempre ocurre ante descubrimientos semejantes: ¿Ud. realmente cree que es producto de la casualidad o de la creación realizada por un Dios poderoso? Se necesita más fe para cree que fue resultado de la casualidad, sin duda...
Hace unos años se demostró que incluso cuando se sueña con una determinada localización se activan las neuronas que reconocen ese sitio cuando estamos despiertos. 
Estas células han llamado la atención de los neurocientíficos desde su descubrimiento allá por 1971, por John O’Keefe, y su estudiante Jonathan Dostrovsky, quienes las vieron por primera vez en ratas. Se convirtieron rápidamente en uno de los campos más activos en la neurociencia y esta actividad se mantiene en nuestros días. 
Como ejemplo 2 trabajos muy recientes sobre nuevas funciones de estas células:
> Antes de empezar a caminar, estas células comparan las posibles vías para llegar a nuestro destino y eligen la mejor en cada momento en función de la información que tenemos. 
> Estas células en animales voladores tales como los murciélagos, procesan información en las 3 dimensiones del espacio: adelante-atrás, derecha-izquierda y arriba-abajo.
El premio
Los investigadores John O’Keefe y el matrimonio May-Britt y Edvard Moser han recibido el premio Nobel de Medicina 2014 por descubrir las células que componen ese sistema de posicionamiento que tiene el cerebro humano, las neuronas que nos ayudan a “saber dónde estamos y a dónde queremos ir”, según ha resumido uno de los miembros del Comité que otorga cada año el premio. 
El neurocientífico británico-estadounidense O'Keefe, profesor de neurociencia en el University College de Londres, recibe la mitad del premio; y los noruegos May-Britt y Edvard Moser, marido y mujer, investigadores en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, comparten la otra mitad del galardón. 
Es la 5ta. vez que un matrimonio gana un premio Nobel.
O'Keefe
John O'Keefe descubrió en 1971 un tipo de células nerviosas que se activaban alternativamente cuando una rata estaba en uno u otro punto de un habitáculo. Se trataba de las primeras neuronas de posicionamiento que se observaban y se encargaban de hacer un "mapa de la habitación". 
Esas "células de lugar" se encontraban en el hipocampo, la región del cerebro que recibe su nombre por tener forma de caballito de mar. 
El hipocampo es una de las partes más internas, mejor conservadas y primitivas del cerebro, y tiene todo el sentido pues la orientación y el posicionamiento son esenciales para conocer el entorno y evitar acabar siendo devorado por un depredador.
"Conocí a O'Keefe en los '70, cuando yo aún era un estudiante, y su teoría del hipocampo como mapa cognitivo no se la creía nadie", recordó Juan Lerma, hoy día director del Instituto de Neurociencias de Alicante (España). 
"Es un auténtico pionero", porque actualmente muchos neurocientíficos estudian esas neuronas de lugar, en parte porque las técnicas para estudiarlas son "mucho más fáciles que hace 30 años", explicó Lerma. 
Gracias  a microelectrodos, "unas finísimas agujas que llevan circuitos impresos", se puede medir la actividad de cientos de neuronas en el hipocampo y desentrañar ese mapa cognitivo del que hablaba en los '70.
Los Moser
En 2005 el trabajo de O'Keefe fue reivindicado cuando el matrimonio Moser descubrió un nuevo componente del GPS cerebral: las "células de red", un sistema interconectado de neuronas que determinan la posición y nos ayudan a encontrar un camino determinado.
Los expertos en redes complejas naturales, una disciplina que aúna a neurocientíficos, físicos y matemáticos, creen que si nuestras redes artificiales imitasen a las redes naturales no sucederían estos fallos catastróficos. Pero ¿cómo hace el cerebro para ser tan estable y resistente a apagones?
Edvard y May-Britt Moser, quienes actualmente trabajan en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, también mostraron cómo las células de lugar descritas por O'Keefe y las de red se compenetran para determinar la posición y ayudar al individuo a orientarse.
Usando ratas de laboratorio, el plan de seguir cierto trayecto -por ejemplo del baño a la cocina, o de casa al trabajo) consiste en la activación secuencial de las células de lugar que representan el trayecto en ese mapa interior. 
El hipocampo es una estructura situada en el centro del cerebro, y debe el nombre a su vago parecido con un caballito de mar (hipocampo en latín). Tiene un papel esencial en la formación de memorias, y también en su recolección de la base de datos, aunque por mecanismos que todavía no se comprenden en profundidad. 
Brad Pfeiffer y David Foster publicaron recientemente un trabajo al respecto en la revista Nature, pudiendo registrar la actividad de 250 células de lugar simultáneamente y de forma continua –con una resolución temporal cercana a los 20 milisegundos— mientras la rata está resolviendo problemas equiparables a los de un taxista, como decidir la mejor forma de volver a casa tras haber estado explorando su laberíntico entorno en busca de comida.
Pfeiffer y Foster, de la facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore (USA), aplicando las investigaciones de O'Keefe y los Moser, han podido averiguar que, justo cuando la rata está decidiendo qué camino tomar para volver a casa, las neuronas de lugar del hipocampo se disparan en una secuencia que representa los puntos sucesivos de la trayectoria que después –en efecto— seguirá.
No se trata de una trayectoria recordada, porque lo anterior es verdad incluso cuando el animal no ha tomado nunca ese camino. Se trata de una verdadera hoja de ruta, análoga a la que el GPS del vehículo ofrece al conductor atribulado: vaya hasta aquella calle, luego tome hacia la izquierda y demás. Una verdadera simulación mental de lo que ocurrirá después.
Investigadores españoles acaban de aportar importantes datos sobre el tema. Dada la inmensidad del cerebro, ellos redujeron las redes neuronales a esquemas de “bolitas y rayitas”, explicó el neurocientífico Santiago Canals, del Instituto de Neurociencias de Alicante. Normalmente nos lleva fracciones de segundo ver un enorme coche negro que pasa a toda velocidad ante nuestros ojos. Lo hacemos gracias a redes neuronales interconectadas que captan movimiento, color y forma. 
“Lo que hemos visto es que una red de redes es estable cuando los nodos tienen muchos enlaces dentro de su propia red y, además, los nodos que conectan una red con otra son similares entre sí”, explica Canals acerca del estudio que publicó en Nature Physics y en del que también han participado físicos de USA, Argentina y Brasil.
¿Para qué sirve todo esto?
“Las redes que construimos los humanos están conectadas al azar o en función de los accidentes geográficos”, explicó Canals. “La estructura que hemos observado podría inspirar reformas de las redes eléctricas, por ejemplo, haciendo que esta e Internet se comuniquen entre sí solo desde grandes nodos de tipo similar [en número de conexiones]”, agregó.
Otro campo de aplicación de esta incipiente disciplina es entender mejor enfermedades psiquiátricas y neurológicas. El equipo de Canals ha comenzado ya a hacer estudios con animales para comprobar que hay enfermedades neurológicas y psiquiátricas achacables a malas conexiones que reorganizan el cableado del cerebro.
Pero nada de todo hubiese sido posible sin John O’Keefe y el matrimonio May-Britt Moser y Edward Mose.
Los hallazgos de los 3 se hicieron en animales, pero más recientemente se ha descubierto de que hay un sistema similar en el cerebro humano. 
Gracias a las nuevas técnicas de imagen cerebral y también al estudiar pacientes que necesitaban cirugía en el encéfalo se ha demostrado que nuestro cerebro también tiene esas células de lugar y de red que componen el GPS interno. 
Las células de red descubiertas por los Moser se encuentran en otra zona del cerebro conocida como la corteza entorrinal y que se comunica con el hipocampo para que el sistema funcione correctamente. En los enfermos de Alzhéimer esas 2 áreas del encéfalo sufren daños y por eso los pacientes tienen problemas para orientarse y llegan a perderse. 
El estudio de estas redes cerebrales, dice el Comité de la Asamblea Nobel del Instituto Karokinska (Estocolmo, Suecia), puede ayudar ahora a explicar cómo esta enfermedad causa una "devastadora pérdida de memoria".
El descubrimiento del posicionamiento en el cerebro supone "un cambio de paradigma" para entender cómo un grupo de células especializadas se encargan de tareas cognitivas complejas y "abre una vía" para entender la memoria, el pensamiento y nuestra capacidad de planear, ha añadido el Comité.

*Tomado de:juntosbien.org

miércoles, 30 de enero de 2013

EL HOMBRE Y LA CIENCIA



Gonzalo Villamizar A
Largo y accidentado es el camino  recorrido por la Humanidad en su viaje planetario, al comienzo despejando  sombras del entorno y de su mente primitiva con apoyo de escasas neuronas,  incrementadas  a través de los milenios que a lo largo de los tiempos se convirtieron  en cinco millones de años. Nació el Homo por disposición del Creador, tomando de entre los mamíferos más avanzados una criatura que llevaba su vida columpiándose en los árboles, con la intención de convertirla en “alguien”, una gente. Le pesaba apenas 400 gramos su cerebro, es el primer Homo,  Australopitecus, que pronto se apartó de su grupo homínido al sentirse diferente y junto con los nuevos individuos distintos sentaron domicilio conviviendo para consagrar la nueva especie merced a la evolución genética. De aquí en adelante se sucedieron cerca de cuatro millones de años y al final ya su cerebro pesaba 800 gramos, el descenso a tierra dejó de ser ocasional para hacerse permanente, el equilibro al avanzar pasó de las manos a los pies: había nacido el Pitecantropus  erectus, por primera vez caminando erguido, mirando de frente los horizontes para otear  caminos, en continuo desplazamiento por las tierras de su Continente Africano. A mitad de este caminar  el Homo presenta un milagro cuando dejó de dar gritos buscando comunicarse, igual que todos los animales, y emite sonidos que muestran el enlace entre las cuerdas vocales y la corteza cerebral pronunciando palabras que adquieren inteligencia, comunicación entre los semejantes, entonces comienza la civilización.  Cuando se acerca el final de este período, de ochocientos milenios, el cerebro del Homo pesa 1.200 gramos conteniendo cien mil millones de neuronas: es el nacimiento del Homo sapiens. Ya está en capacidad de emprender las marchas al abatir los miedos que le impedían ir allende el mar y océanos que lo rodeaban, ahora su cuerpo y su mente lo lanzan hacia todos los confines de la Tierra fundando razas de la especie humana. El agitado caminar, incansable, tuvo sus momentos de moderación cuando distintos pueblos se instalaron en las islas jónicas y áreas continentales de Grecia, donde los recién llegados se volvieron lugareños fundando pueblos, pudieron sentarse a conversar, compartir y discutir ideas, aparecieron los pensadores, algunos elaboraron doctrinas acordes a su mente superior de donde surgieron los filósofos, son los inicios de la civilización occidental. Esta presencia del Homo sapiens acaece hace alrededor de cien mil años, y desde ahí hasta nuestros días los pueblos asentados fueron creando culturas, de las cuales la más sobresaliente es la civilización Occidental, creación grecolatina, llevada por Roma a España y luego la Madre Patria nos la trajo a América. Ahora es global la civilización, ejemplo, Japón adoptando el legado de occidente conservando su fisonomía cultural clásica, adhesión y equilibrio acordes con la era tecnológica actual, la Tierra acoge a sus habitantes para  la Civilización Global.
    




jueves, 13 de octubre de 2011

La permanencia de lo humano

Teódulo López Meléndez
Los futurólogos, cuyas descripciones exceden a la ciencia ficción, nos hablan de una industria y de una agricultura completamente robotizadas, lo que sucedería incluso con las guerras si es que ellas persisten en la agenda humana. Las cárceles desaparecerían sustituidas por microchips implantados, tal como hoy las pulseras electrónicas se asoman para controlar a quienes han delinquido. Terminará la discapacidad debido a prótesis inteligentes e inclusive las quemaduras con efectos desastrosos serían cosa del pasado ante la implantación de de una piel artificial sensible a la temperatura y al tacto. La nanotecnología habrá perfeccionado implantes sustitutivos de órganos o ellos podrán regenerarse a partir del propio cuerpo del afectado. Aquellas imágines de teletransportación se convertirán en realidad y podremos instalarnos un disco duro adicional para aumentar nuestra capacidad de memoria.
Podríamos detenernos en mil y un pronóstico de lo que las nuevas generaciones tendrán o vivirán, pero en algo podemos estar de acuerdo sin necesidad de disparar la imaginación hacia la fantasía y es en lo que plantea en sus ensayos sobre neuropolítica el Dr. Timothy Leary cuando nos asegura, además de que la meta suprema de la ciencia es la extensión indefinida de la vida humana,  que para que ello suceda se requieren dos cosas, la migración espacial y la elevación de la conciencia-inteligencia del hombre para que sea capaz de acceder a estos escenarios.
Así lo hemos dicho muchas veces: el futuro del hombre está en el espacio exterior, en convertirse en habitante de otros mundos, pero para ello, para su supervivencia, deberá romper los límites de su actual conciencia. Es posible que para lograrlo debamos marchar hacia un comunitarismo extenso que exceda a las agrupaciones de hoy, fundamentalmente basadas en la tecnología, como ya lo asoman las redes sociales y la degradación de viejas instituciones desde la familia hasta el Estado-nación. Esto es, podríamos estar marchando hacia una evolución artificial, lo que también podría establecer las nuevas diferencias entre los que los analistas del futuro llaman los “mejorados” y entre quienes se han negado a ello. La relación del hombre con las máquinas ha sido tema especulativo permanente entre los autores de ciencia ficción, como sucede en Matrix donde se funciona a base de chips en el cerebro.
No nos detengamos en detalles sobre nuestra apariencia, en si las computadoras nos harán más pequeños debido a la inmovilidad y nos pareceremos a los dibujos que se han hecho de supuestos extraterrestres que han estado por aquí en platillos voladores. La realidad es que para enfrentar el futuro en cualquiera de sus manifestaciones debemos aprender y aprender más rápido. Los países del futuro, si es que existen países como los conocemos, que tengan mayor probabilidad de éxito serán aquellos serán aquellos capaces de acumular más conocimiento y aprendizaje. En alguno de mis textos anteriores he estado insistiendo en lo que es ya una expresión común en las ciencias sociales de hoy: una sociedad del conocimiento. Para ello no nos podemos distraer en discusiones banales o en prácticas políticas añejas, olvidando que debemos crear aprendizaje organizacional y transformar todos los procesos escolares. Transformarlos para inculcar valores de lo humano, esto es, de lo que ha impedido la destrucción de nuestra especie y que hoy todavía llamamos así, valores, tales como ética, verdad, moral y sentimientos. Posiblemente lo que los antiguos griegos llamaron la Sophia, la sabiduría. El conocimiento no es la recepción de información, lo es de saberse a uno mismo y en consecuencia quedar educado para la vida. Cuando esto se logra entonces se busca el conocimiento y se adquiere para un sentido común de pertenencia. Más allá de los avances tecnológicos o de nuestro logro de conquista de nuevos mundos, será ello lo que haga posible la permanencia de lo humano.
teodulolopezm@yahoo.com

martes, 8 de febrero de 2011

UNIVERSO, CELULAS, ATOMOS Y MOLECULAS / PARTE # 1

DOCTOR GONZALO VILLAMIZAR A *,**

Asombra la similitud de las estructuras de universo y átomos, con las leyes de la creación nada sucede ocasional o imprevisto, así funcionan los seres vivos y también los otros, los inanimados, vocablo impropio porque todo se mueve. La célula como unidad fundamental de la vida se basa en el movimiento de los átomos y moléculas que la integran.
Estas consideraciones son a propósito de mi libro Aldea Global con el transitar del Homo que relatamos a lo largo de sus civilizaciones; de donde surgió la idea de volver a recorrer al hombre, esta vez al interior de su cuerpo para agregar datos a la abundante documentación existente, producto de los avances tecnológicos que recrean la visualización dentro del organismo humano, con impresionantes imágenes merced a la radiología, la ecosonografía, la visión endoscópica, el cine. Lo haremos a manera de divulgación científica para el lector común, a fin de suscitar el ansia de conocimientos a lo más profundo, apoyados en nuevos recursos ultramicroscópicos y así llegar a la molécula y el átomo, acceder a lo más elemental en la explicación de la vida del Homo, lo que realizamos con optimismo debido a los avances de la electrónica y la nanotecnología, especialmente con las recientes aportaciones del laboratorio IBM, en Suiza, que por primera vez precisó imágenes de las estructuras de moléculas y átomos, tomando una molécula de Pentaceno, de l.4 nanómetros de longitud, con 26 átomos: doce de carbono y catorce de hidrógeno, utilizando un microscopio de fuerzas atómicas, un notable avance de la nanoelectrónica que augura grandes descubrimientos. Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro. Vivimos una etapa de reduccionismo, las ciencias biológicas están estudiando los mecanismos de la vida en la intimidad microscópica y ultramicroscópica obteniendo relevantes conocimientos por los aportes de la Química Biológica y la Biología Molecular para observar la impresionante interacción entre células y dentro de ellas seguir las estructuras moleculares, todo lo cual ha permitido conocer a fondo las expresiones clínicas y los efectos farmacológicos, además del concepto general del fenómeno llamado Vida.

ENCUENTRO DE OVULO Y ESPERMATOZOIDE
Obviamente debemos comenzar por las células más pequeña y más grande del organismo, espermatozoide y óvulo: la carrera más apasionante a realizar en el organismo humano corre a cargo del primero. Con tamaño de cinco micras, diez mil veces más pequeño que el óvulo, entrenado para moverse incansablemente desde su nacimiento allá en el tejido germinal de los testículos merced a su cuerpo de larga cola ondulante que al contactar la membrana del óvulo adoptará rotación para penetrar, con una cabeza portadora de la herencia en 23 cromosomas que se juntarán a los 23 del óvulo, llevando también esos minúsculos seres la misión de determinar el sexo del futuro engendro portando casi por mitad grupos XY y grupos X X, que unidos óvulo y espermatozoide serán masculino o femenino si se juntan XY o XX respectivamente; dotado de sorprendente movilidad por efecto de la cola que lo impulsa hacia adelante; no va solo, este maratón microscópico está compuesto de millones de acompañantes empeñados en tenaz carrera, tres centímetros por diez minutos, en la cavidad vaginal encuentran inconvenientes debido a la acidez reinante, enseguida los auxilia la succión que realiza el músculo uterino a través del cuello que por su menor acidez más colabora en el avance; ya en la cavidad del útero se dividen en dos grupos para acceder a cada uno de los dos conductos que traen al óvulo desde los ovarios, un conducto para cada ovario, un ovulo cada mes, son las llamadas Trompas de Falopio en honor a su descubridor, en ver quien llega primero a bordear la membrana ovular y penetrarla mediante la acción de dos enzimas (proteínas) : hialuronidaza y acrosima. De los cerca de 400 millones de espermatozoides que iniciaron la marcha, la mitad pereció al equivocarse de trompa, solo cuentan con 48 horas de existencia, el resto ha perecido en el trayecto hasta sobrevivir unos tres mil, se acercan al óvulo unos cuarenta y uno solo de ellos logra la penetración, evidenciando con su triunfo ser portador de la mayor energía, necesaria para el trabajo a realizar. Ovulo y espermatozoide se reconocen, se juntan para fusionarse en un acto de amor a nivel celular, ya la membrana del óvulo se cerró para evitar más ingresos, facilitado por la formación de sólida pared producto del intercambio molecular de ambas membranas. Bastante se ha recreado esta etapa que lleva al encuentro de la anhelada doncella de forma ovalada, de un milímetro, es posible ubicarla a simple vista, es el ovulo, que desde el ovario realiza una travesía a lo largo del mencionado conducto, la espera del espermatozoide es de 48 horas, fallece el óvulo si no le llega el visitante en ese tiempo, el mismo lapso de vida para ambos, en el tránsito acaece el encuentro con su anhelado espermatozoide y terminan instalándose en un nido preparado en la pared del útero; se funden en una sola célula, el embrión, dando comienzo a la mitosis, una proliferación de nueve meses que logrará fabricar cien mil millones de células dispuestas a cumplir las diversas funciones para mantener la vida. Merced al intercambio molecular entre las membranas de óvulo y espermatozoide se realiza una fusión de ambas y de ahí emerge un canal que conduce la cabeza genital al interior del ovulo: cabeza del espermatozoide que contiene la carga genética cuyo tamaño tiene gigantesca desproporción con el tamaño del óvulo; la energía utilizada por el espermatozoide para llegar hasta allí es dada por las mitocondrias contenidas en su cuerpo, ubicado entre cabeza y cola, a base de moléculas llamadas enzimas en forma de adenosina trifosfato, identificado como ATP, molécula que consta de adenina, uno de los veinte aminoácidos esenciales- el aminoácido es el componente más elemental de la molécula proteica- además de un azúcar (ribosa) y tres grupos fosfatos. De momento prescindamos de terminologías y digamos que al ATP se le considera la moneda de intercambio en el vasto movimiento de átomos y moléculas en zonas que nos hacen recordar la etapa primigenia de la Tierra, convulsa por cargas eléctricas, tensiones, atracciones, resonancias, estabilización, renovación.
Veamos más de cerca el encuentro de las dos células de la reproducción humana: la cabeza del espermatozoide con su gran vesícula secretora, el acrosoma, el cual abre sus poros para verter diversas enzimas encargadas de disolver las glicoproteínas de la zona pelúcida-“cáscara”- que rodea y protege al òvulo, donde también interviene el calcio, y ya disueltas ambas membranas celulares se opera la entrada y fusión de óvulo y espermatozoide.
La fusión de espermatozoide y óvulo generará el ser humano, Homo que vimos transitando la historia en Aldea Global; aquí sucesivamente como embrión, feto, neonato, infante, adolescente, joven, de edad madura y la vejez, inevitable declinación de todos los seres, también de los no vivientes, tal como terminará por sucederle al planeta que habitamos.

LAS MOLECULAS Y LOS ELEMENTOS ATOMICOS
Siempre el trabajo celular es a base del movimiento molecular, ninguna función del organismo, ya sea adulto o de este momento en que hemos tratado la gestación, logra prescindir de las moléculas, incansables, acudiendo aquí y allá, para en millones de combinaciones, recombinaciones, análisis y síntesis, conformar y mantener una estructura con capacidad de asegurar el aparato de la vida a base de moléculas de alta complejidad, proteínas, glúcidos y lípidos contenidos en los alimentos, que sufren una primera degradación en el aparato digestivo antes de la absorción y mediante la circulación sanguínea van al Hígado, luego a nivel celular desprovistos de la complejidad molecular que trajeron con los alimentos y la química del Hígado, en el interior de la célula se descomponen a base de reacciones químicas, que no son otra cosa que enfrentamientos entre complejos moleculares diversos, de donde se derivan grupos moleculares más simples y se libera energía, que permiten a cada célula sintetizar sus propias moléculas: son macro y micro moléculas, universo atómico y molecular suficiente para mantener los fenómenos vitales. A riesgo de incomodar con excesos de terminología, es imposible omitir algunos detalles, como que las bases nitrogenadas que componen la Adenina, Timina, Citocina, Guanina, constituyen los ácidos nucleicos que forman parte del ADN y ARN del Código Genético.
El Genoma Humano se logró hace apenas una década, la ciencia y el mundo esperan pronta solución a enfermedades como el cáncer, cuyo conocimiento y resolución es ahora más accesible para la ciencia y el arte médico.
Los ácidos nucleicos mencionados son unidades elementales de las moléculas proteicas, lo más simple de las proteínas, a partir de ellas se inicia la conformación de proteínas de complejidad cada vez mayor; se les llama aminoácidos, se sintetizan a centenares en la naturaleza, el cuerpo humano solo sintetiza 20, son la base para que nuestro organismo logre las proteínas que diariamente necesita, los llaman “ladrillos”, imprescindibles para elaborar las proteínas que mantienen el edificio de la vida. Estas minúsculas proteínas al obtener mayor complejidad intervienen en cuanta actividad emprende el organismo: reserva alimentaria y energética, transporte de sustancias, de oxígeno y CO2, hormonas y hemoglobina hacia los tejidos, a integrar membranas celulares, contribuir a las defensas y conformar toda la estructura celular.
Respiramos átomos, también los ingerimos vía alimentaria, en los medicamentos, concepto que no solo interesa a los físicos. Desde el Big Bang hasta nuestros días, no cesa el proceso de juntamiento de átomos y moléculas tanto en el Cosmos como aquí en la Tierra, donde hasta generó esta vida que la ciencia trata de hallar en otros lugares.

Esos átomos se organizan en grupos para cumplir diferentes funciones, entre ellos hay comunicación constante, unos gobiernan sobre otros, los trillones de átomos del cerebro mantienen equilibradamente su interrelación, algunos de ellos dirigen las operaciones, quièn eligió ese director, donde se hallan esos átomos y moléculas dentro del cerebro, en qué se diferencian de los demás, por qué esa obediencia incondicional. En el aparente caos del Universo existe armonioso movimiento operacional en el mundo atómico. Es Dios.

Cuando referimos los ladrillos acude a la imaginación lo que sucede en las construcciones de obras que el hombre a cada rato realiza para su bienestar. Los aminoácidos, ladrillos de las células, inevitablemente nos conducen a otras estructuras aún más simples, los componentes atómicos, y entonces topamos con los que pululan en el cosmos, integrados a la materia en todas partes incluyendo naturalmente a nuestro planeta, a las sustancias con y sin vida, de donde aparece que no todos ellos ingresan a los seres vivientes, en nuestro organismo están presentes nueve: C, O, H, N, Ca, K, Mg, Na, Fe; quedan fuera de los seres vivientes: Silicio, Aluminio y Titanio. Todos son elementos químicos cada uno con su peso atómico. Insistimos, el organismo utiliza en gran cantidad los minerales necesarios y agregamos Fl, Y, Zn, Cr, Co, manganeso y molibdeno. Enzimas, vitaminas, hormonas y muchos más de componentes dentro de las células están conformados a base de carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno, componentes indispensables de las moléculas complejas.

Repetimos, el aminoácido es la unidad fundamental de la molécula proteica, son veinte en el organismo humano, con él es posible elaborar las complejas proteínas capaces de atender las funciones vitales de la célula, como son: servir de fuente de energía, equilibrar la presencia de nitrógeno y dióxido de carbono, intervenir en los procesos metabólicos del cerebro, en la desintoxicación y eliminación de amoníaco, ahí está la Cisteína desintoxicando por ser antagonista de los radicales libres, la Glutamina que ayuda a la utilización de la glucosa por el cerebro, el ácido glutámico presta ayuda al sistema nervioso central y al sistema inmunológico, la Histidina, que influye en los procesos de reparación y crecimiento del aparato cardiovascular, la Serina que tiene que ver con el crecimiento muscular y el metabolismo de los lípidos, Taurina, estimula la hormona del crecimiento, regulariza la presión sanguínea, fortalece corazón y nervios; Tirosina, neurotransmisor directo, la Ornitina que interviene moderando el exceso de grasas, Prolina, interviene en la producción de colágeno, reparación de huesos y músculos. En definitiva, son ocho los aminoácidos esenciales: Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Fenilalanina, Triptófano, Treonina y Valina. Todos imprescindibles por su labor en reparar tejidos, formación de anticuerpos, síntesis de hormonas, de neurohormonas en el trabajo de glándulas endocrinas, ayuda persistente en la desintoxicación del hígado, facilitan el reconocimiento celular.

Proteina viene del griego Proteus que significa primero, descubierta en 1838, ocupa 50% del peso del organismo humano. Sanger Frederic recibe el premio Nobel de Química en 1958 por sus trabajos que llevaron al nacimiento de la Ingeniería Genética, estableciendo las estructuras tridimensionales de las moléculas proteicas y el método para determinar la secuencia nucleótida de los ácidos nucleicos, recibiendo de nuevo el Nobel de Química en 1980 al precisar la estructura de la mioglobina, proteína muscular que almacena oxígeno para cederlo a las células musculares, logrado por el análisis de la difracción de los rayos X que permitió la representación especial tridimensional de la mioglobina.

Las moléculas de los lípidos en un 70% son fosfolìpidos que contienen fósforo y el resto se presenta en colesterol y glicolípidos. La grasa es la principal reserva energética del cuerpo humano, un gramo de cualquier grasa produce nueve kilocalorías de energía, a la glicerina se unen uno, dos o tres ácidos grasos para formar monoglicéridos, diglicéridos y triglicéridos. El lípido llamado colesterol forma parte de diferentes tejidos, el organismo lo utiliza para proteger los nervios, especialmente en el cerebro, también se encuentra en el hígado, su principal reservorio, circula abundantemente en el torrente sanguíneo. El hígado genera el 80% del colesterol, el 20% restante lo aportan los alimentos; desde el hígado sale como lipoproteína para ir a cumplir su misión en los tejidos, los excedentes regresan al hígado en forma de LDL, empujados por su pariente HDL, el colesterol bueno; es un trabajo constante para mantener el equilibrio de ese lípido, pero cuando falla en su misión el HDL, su pariente, el malo, invade por doquier y se deposita preferentemente en las paredes de los vasos arteriales originando la arterioesclerosis que lleva a la ateromatosis, dando las patologías más preocupantes de la cardiología.


Los glúcidos son biomoléculas formadas con C, H y O, eventualmente pueden agregarse nitrógeno y azufre, se les llama también hidratos de carbono porque responden a la fórmula general Cn(H20)m con sabor dulce. Entre ellos la glucosa es de baja masa molecular mientras el almidón posee grandes moléculas, y entre los dos, junto con la sacarosa, constituyen sustancias energéticas de protagonismo en los encuentros moleculares a base de enlaces atómicos, tanto en el interior como alrededor de las células. Los glúcidos se reúnen en distintas clasificaciones atendiendo a su complejidad molecular y según el número de átomos de carbono se clasifican en Triosas n3, Tetrosas n4, Pentosas n5, Hexosas n6 y Heptosas n7.

Como estamos en terrenos de la química, precisamente hoy la Academia Sueca anunció el otorgamiento del Premio Nobel de Química año 2010 a tres científicos, dos japoneses y un estadounidense, por sus investigaciones sobre la síntesis orgánica. Trabajaron en forma independiente y coincidieron en desarrollar métodos para unir átomos de carbono a fin de construír moléculas complejas que tendrán aplicación en diferentes disciplinas, para nuevos compuestos químicos orgánicos que forman la base de la vida, son complejos moleculares, llegando a obtener reacciones de acoplamiento para el marcador fluorescente, base de la secuenciación del ADN.

Partimos del conocimiento del átomo como el elemento esencial del universo, con su carga de protones, neutrones y electrones, impulsado siempre a integrarse a las masas de mayor concentración, las moléculas; de donde a medida que avanza en procesos de integración cada vez más complejos, llega a integrar moléculas orgánicas que resultan en los elementos químicos que son la base de la vida. Y ésta permanece por ahora como exclusividad de este planeta, a pesar de que los astrónomos han podido ver sistemas planetarios que probablemente alberguen los factores climatológicos que hacen posible la vida. Seguimos en espera porque en las características del Cosmos, en su constante desaparición y reaparición de estrellas y galaxias, hay la posibilidad de hallar ejemplares parecidos al humano con diferentes grados de civilización. Si es que allá existe la vida, temprano o tarde el Homo habrá de encontrarse con seres similares o de configuración anatómica y mental distinta.

CARBONO, C, elemento químico de número atómico 6, pilar de la química orgánica, hay 16 millones de compuestos de carbono, forma parte de todos los seres vivos, 0,2% de la corteza terrestre, presente en el petróleo y gas natural, poderosa fuente de energía, materia prima de los plásticos, como carbono 14 es indispensable en la datación radiométrica, componente del diamante, del acero, reactores nucleares, medicamentos.

HIDROGENO, H, número atómico 1, el átomo de hidrógeno con su núcleo de carga positiva posee un solo electrón. Es el elemento más abundante del universo: 92% de la materia conocida, fuente de energía renovable, la sustancia química más ligera que se integra a la mayoría de las moléculas de los compuestos orgánicos, omnipresente en el agua, su papel es vital en la química intracelular.

OXIGENO, O, número atómico 8.
Si la Tierra no tuviera atmósfera no sería posible la vida, es una masa de aire que cubre mil kilómetros a su alrededor, compuesta de 78% de Nitrógeno, 21% de Oxígeno, pequeñas partículas de helio, argón, neón, hidrógeno.
En la respiración celular el oxígeno hace posible la degradación de nutrientes a compuestos químicos cada vez más simples, proceso que mantiene las funciones vitales del organismo. Por cada parte de oxígeno que se respira se libera una molécula de CO2, a la glucosa oxida y reduce en el interior de la mitocondria generando la mayor fuente de energía, recordemos que la glucosa contiene seis carbonos, doce hidrógenos, seis de oxígeno, de donde se generan compuestos más simples, hasta de tres carbonos; de allí se desprende la energía en forma de ATP que ya mencionamos. A nivel celular se opera la respiración mediante la oxidación donde el oxígeno se combina con diferentes moléculas cambiando la composición química de esas moléculas, son carbohidratos, grasas y nitrogenados. Por ejemplo, un carbohidrato, la glucosa, C6H2O6, se reduce a CO2 y agua, todo deriva en producción de energía. Esa oxidación, además de funciones nutricias, cumple objetivos de defensa contra virus y bacterias atacando las moléculas oxidantes de esos microbios patógenos.

NITROGENO, N, elemento químico con número atómico 7, en condiciones normales forma un gas diatónico o molecular. En el aire ocupa 78% del volumen atmosférico, cuyas descargas eléctricas liberan al nitrógeno para que se adhiera al oxígeno del aire, los átomos de nitrógeno son fundamentales para las síntesis de las moléculas orgánicas, especialmente las proteínas. En el eterno ir y venir del nitrógeno entre la atmósfera- el gran intermediario- la tierra, el mar y los seres vivientes, se asegura la vida en el planeta, porque su presencia a nivel celular es tan importante como formar parte de la atmósfera, proteger a las especies en el mar, en la atmósfera protagoniza el manto que nos cubre para protegernos de las asechanzas del Cosmos. El N está presente en el 3% de las moléculas del cuerpo humano en forma de aminoácidos y ácidos nucleicos para finalmente integrarse a moléculas complejas. Las plantas lo captan directamente del aire y a nivel de las raíces se opera una sorprendente simbiosis entre el vegetal y ciertas bacterias para elaborar amoníaco que pasa a nitratos que son materia prima para la formación de los aminoácidos rumbo a la confección de proteínas, convirtiéndose el nitrógeno en matera prima en su ciclo esencial para la vida.

HIERRO, Fe, peso atómico 26, cuarto elemento más abundante de la Tierra, cuatro gramos de hierro hay en el organismo humano, se una a la molécula de la hemoglobina para transportar el oxígeno a los tejidos, también se una a la molécula de mioglobina dándole el color rojo a los músculos y almacena allí oxígeno. La carencia de hierro compromete el desarrollo psicomotor y perjudica los procesos oxidantes que se llevan a cabo a nivel celular en todos los tejidos orgánicos.

SODIO, número atómico 11, POTASIO, número atómico 19, CLORO, número atómico 17, son tres electrolitos que contribuyen al mantenimiento del equilibrio ácido básico del organismo, la bomba sodio potasio aporta energía para el transporte de moléculas de glucosa y aminoácidos al interior de la célula, generando y transmitiendo el impulso nervioso a los músculos; el sodio regula la presión arterial y el potasio mantiene el ritmo cardíaco, el cloro ayuda al hígado a desintoxicar. El Cl influye en forma permanente en el equilibrio del Na y el K, interviene en la regulación de los fluídos dentro de las células. Estos tres elementos son los electrolitos más comunes en el organismo.

El número atómico indica el número de protones en el núcleo del átomo, significa también igual número de electrones que mantiene el equilibrio, definiendo la con figuración electrónica del átomo. La lista de elementos químicos que comienza con el número uno, el nitrógeno, cubre una cifra de 121, terminando con el Unbiunio. Ahí figuran todos los elementos que intervienen en la vida celular.

CALCIO, Ca, número atómico 20, en el organismo actúa como ion calcio- Ca2+ integrado a moléculas mayores, desempeñando diversas labores enzimáticas junto al sodio y el potasio, en la materia viva está presente un 2,45%. Descubierto en 1808 en un proceso de electrolisis, se ha determinado su presencia en el 98% de los huesos, interviene en la adhesividad plaquetaria, contracción muscular, transmisión nerviosa, fisiología cardíaca,

LOS RADICALES LIBRES, los malos de la película, son agrupaciones atómicas o átomos libres, producto de la oxigenación celular, un dos a cuatro por ciento del oxígeno consumido, muy inestables, hiper reactivos por poseer un electrón desapareado, provocan disminución del sistema inmune y cambios en la conformación genética, propulsores del cáncer, cardiopatías, envejecimiento, debilitan el sistema inmunológico. Mucho radical libre proviene del exterior: una bocanada de humo de cigarrillo produce un trillón de radicales libres. Viajan a millones por el torrente circulatorio buscando moléculas estables para robarles el electrón que necesitan y al lograrlo se recuperan pero generan otro radical libre originando una reacción en cadena; curiosamente, el organismo utiliza a los radicales libres en su combate contra virus y bacterias, ahí son el chico bueno. El médico utiliza para combatir a los radicales libres las dietas ricas en vitaminas A, C, E, minerales, flavonoides y enzimas.

EL AGUA.Molécula de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, esencial su presencia, hasta decirse que la vida está disuelta en agua. Ocupa los estados líquido, sòlido y gaseoso, cubre el 71% de la corteza terrestre, molécula común del sistema solar. El 70% del agua se consume en agricultura, la industria con 20%. EL 60% del peso corporal es agua, en el niño es de 60%. Los océanos concentran el 96% del agua.

Como preocupante factor en el cambio climático, producto de la expoliación del hombre a la naturaleza, dicen los estudiosos que para el año 2030 ya podría haber escasez de agua a nivel mundial, originando hasta guerras.

Fue Lavoisiser quien por primera vez, contradiciendo opiniones desde la Antigüedad, estableció que el agua es una molécula, no un elemento. El agua permite las interrelaciones moleculares como disolvente universal –excepto los lipoides- al interior de las células, con su tensión superficial y valor adhesivo hacen posible la capilaridad que permite contrarrestar la gravedad haciendo posible que la savia ascienda por los vasos conductores en plantas y árboles.

Tan complejas y extensas son las propiedades del agua- producto de esa combinación de hidrógeno y oxígeno- que se continúa investigando su naturaleza a pesar de siglos de ciencia, lo que obliga ir más allá de la ciencia convencional hasta el punto que John Emsley, en su condición de divulgador científico ha dicho “el agua es una de las sustancias químicas más investigadas pero sigue siendo la menos entendida”.

Dicen que el agua derivó de estrellas que al explotar lanzaron vapor de agua al espacio junto con polvo cósmico; los astrónomos han detectado nubes estelares de agua en la Vía Láctea y piensan que el agua puede estar en cualquier parte del Universo porque sus dos componentes están dondequiera, añadiendo que hay posibilidad de la existencia de civilizaciones allende la Tierra, porque donde hay agua debe haber vida.

CO2, ANHIDRIDO CARBONICO. En la respiración se consume oxígeno y se expulsa CO2, cada persona emite a diario 1.140 gramos si la dieta es de 2.800 calorías, un automóvil al recorrer cinco kilómetros expele tanto C02 como una persona en veinticuatro horas, la población actual, cerca de siete mil millones de habitantes al respirar genera dos mil quinientas toneladas de C02 anualmente que van a la atmósfera, y a manera de milagro, la luz solar se encarga de solucionar esta grave carga atmosférica mediante la fotosíntesis: el rayo luminoso incide sobre la clorofila en la hoja vegetal descomponiendo la molécula de CO2, devolviendo el oxígeno a la atmósfera y tomando el carbono para fabricar con agua los azúcares, es decir, una energía luminosa convertida en energía química. Pero el hombre, en busca de mayores comodidades, ha hecho trizas esta manera de purificación de la naturaleza, porque hemos inundado la atmósfera con este gas, siendo actualmente el factor mayor del efecto invernadero, producto de la industria incontrolada en su millar de aplicaciones, destruyendo masivamente el vegetal y su fotosíntesis.

Llama la atención la confrontación existente entre científicos y políticos actualmente, entre los primeros, unos 700, alegando que el CO2 no es tóxico, mientras éstos alegan lo contrario, dentro de la crisis argumental que se agrega a la preocupante del cambio climático.

A propósito del CO2, vamos a ocuparnos del intercambio gaseoso que sucede a nivel del aparato pulmonar, donde se realiza el paso de oxígeno y anhídrido carbónico, los dos en sentido contrario. Es un hermoso ejemplo que nos permite considerar cómo átomos y moléculas viajan en todos sentidos tanto dentro como fuera de los diferentes sistemas del organismo humano, comparables a los movimientos de intercambio gaseoso que se realizan desde la superficie de la tierra, la atmósfera y los mares.

Más adelante nos detendremos en el aparato circulatorio, pero no dejamos escapar este momento para consignar el intercambio gaseoso a nivel del alvéolo pulmonar. La aparatosa respiración, la ventilación pulmonar donde intervienen numerosos músculos y huesos, como un fuelle asegura que el aire atmosférico llegue a las últimas ramificaciones del árbol respiratorio, así llegamos a la intimidad del tejido pulmonar con su último tramo, el alvéolo y sus pequeñísimas vesículas pulmonares, una especie de bolsitas microscópicas, a donde se le acercan también las últimas y más pequeñas ramificaciones del aparato circulatorio, los capilares pulmonares, también microscópicos pero con una misión vital: asegurar el intercambio de oxígeno y CO2 a ese nivel; otra sorpresa de la naturaleza, comprobamos cómo ese capilar que trae la sangre venosa desde los más apartados lugares del organismo portando los detritus provenientes del metabolismo celular, con ellos el CO2 en cantidad sobrante y el oxígeno en escasa cantidad- puesto que ha sido consumido por las células a lo largo y ancho del organismo- nos permite presenciar en ese tramo alvéolo-capilar, el fenómeno de la concentración molecular, donde el oxígeno que alberga el alvéolo tiene una presión de 104 mm Hg y dentro del capilar solo es de 40, produciendo el paso del oxígeno del alvéolo al capilar, mientras el paso del CO2 se realiza desde el capilar al alvéolo porque en el primero la presión es de 40 y en segundo es de 46. De manera que ese mismo capilar que llegó al alvéolo como venoso, sale de ahí como un capilar arterial, plenos de oxígeno sus glóbulos rojos, rumbo a la aurícula izquierda conducido en vasos venosos, que no son tales porque llevan sangre arterial: a nivel pulmonar las cosas suceden así, porque aquellos capilares venosos que acabamos de mencionar, provenían de la arteria pulmonar que emergió del ventrículo derecho, cargada con la sangre venosa proveniente de todo el organismo. Los diez mil millones de capilares que tiene el cuerpo humano realizan intercambios a todo nivel, siempre bajo el mandato de la diferencia de presión producto de la concentración molecular.

Cada persona con una dieta de 2.800 calorías emite a diario 1.140 gr de CO2, la población actual, cerca de siete mil millones de personas, genera 2.500 millones de toneladas de CO2 anualmente.

Al CO2 se le conoce también como anhídrido carbónico, gas carbónico
, identificado siempre por un átomo de carbono y dos de oxígeno. Nunca un gas había invadido la temática de una civilización como esta molécula que ocupa nuestra atención: tanto científicos, como escritores y todo tipo de políticos lo ubican para bien o para mal, en ello intervienen hasta los militares. Ejemplo, un grupo empresarial aplaude el incremento de la producción agrícola merced a la inyección en invernaderos de suficiente aporte de CO2; los expertos climáticos de la ONU señalan al CO2 como el mayor responsable del recalentamiento atmosférico por su efecto contaminante, efecto invernadero; por su carácter de poco reactivo, al contrario del CO, facilita su manipulación por los expertos químicos para elaborar diversas fórmulas que se aplican en la industria y en farmacología.

El ciclo del CO2 recorre océanos, atmósfera y la Tierra, destacándose en la fotosíntesis, en la construcción de los materiales moleculares necesarios para la biología, es decir, la vida de animales y vegetales, donde lo encontramos en el fenómeno respiratorio, en su papel integrador de grandes moléculas que trabajan denodadamente dentro de las células para asegurar el equilibrado intercambio que asegura los fenómenos vitales. En aquel ciclo que jamás tiene término, buena parte del CO2 se escapa a regiones interiores de la tierra, fuera de la acción del oxígeno libre, y ahí, en diversos procesos de fermentación termina por convertirse en productos fósiles, tales son el carbón, el petróleo y gases naturales.

En la era preindustrial la concentración de CO2 en la atmósfera era de 280 ppm- partes por millón, actualmente es de 390 ppm; de ahí los expertos en cambio climático sacan conclusiones y toman medidas.

Continúan los enfrentamientos por visiones diferentes respecto al Carbono, el CO2 en el caso que contemplamos: capturar el CO2 y confinarlo en las profundidades oceánicas o terrestres, una forma de interceptar su acumulación masiva en la atmósfera, se estima el carbón como componente básico de la economía. La Comunidad Europa acaba de aprobar seis mil millones de euros para proyectos de captura y almacenamiento de C. En la industria farmacéutica han encontrado utilizar el CO2 como aplicación local para mejorar la micro circulación cutánea en las lesiones de psoriasis, con desaparición de la keratosis cutánea y acción analgésica del acompañante osteoarticular de esta patología; un efecto meramente de mejoría.

Divertida es la senda de estos dos componentes atòmicos del CO2: son lanzados unidos a la atmósfera, la fotosíntesis los separa, el C entra al torrente de la savia, listo para conformar moléculas que ingresarán al organismo con los alimentos, mientras el oxígeno liberado en la fotosíntesis regresa a la atmósfera y enseguida entra por la respiración a presidir todos los actos moleculares en el interior de la célula y fuera de ella; cuando la célula ya los aprovechó, son detritus para ser expulsados, la química intracelular los junta de nuevo para ser CO2, el cual lo encontramos saliendo por los alvéolos pulmonares y en este entrecruce de gases vemos al mismo tiempo al oxígeno entrando al capilar del alvéolo. Allá en el infinito los dos probablemente sean conscientes de ese encuentro fugaz y habrá un saludo de reconocimiento de hermanos artesanos en el ensamblaje de la vida.

BATALLAS MOLECULARES
Así podríamos considerar los encuentros de las distintas moléculas con diferentes cargas atómicas, un escenario de eterno movimiento donde las moléculas se desintegran para volverse a integrar como compuestos distintos, una batalla permanente de la física y la química para transformar todo lo que llega al interior de la célula a fin de obtener moléculas propias de los procesos vitales que se suceden constantemente; son grupos moleculares complejos empeñados en una tarea constante, inaplazable, pertinaz, puesto que los fenómenos vitales se suceden ininterrumpidamente desde el nacimiento hasta la muerte.

Estas batallas adquieren significado cuando el organismo hace frente a todo tipo de anomalías, desde fallas funcionales por alteraciones orgánicas, traumatismos, y el enfrentamiento con agentes externos o internos, tal el caso de un ataque de bacterias, la diseminación de células cancerosas o las reacciones autoinmunes.
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Al considerar el ataque bacteriano o la aparición de la enfermedad cancerosa, debemos conocer una molécula gigante, el Proteosoma, con su alta capacidad para degradar moléculas, interviniendo eficazmente en el control de la división celular, en la degradación de moléculas para adaptarlas a los requerimientos celulares, útil en las claves del metabolismo celular. Son grupos moleculares proteicos que se relacionan con la regulación genética, cuyos hallazgos hicieron merecedores del Premio Nobel de Química 2.004 a tres investigadores científicos. Su presencia también es clave en la reproducción de las células cancerosas y las reacciones autoinmune. La importancia de esta molécula en la vida celular humana, actualmente es objeto de entusiasta investigación por sus efectos sobre el bacilo de Koch, aprovechando los modos de vida de esa bacteria. El Proteosoma, por su capacidad de degradación e inhibición de moléculas proteicas en el interior de la célula –proteolisis- cubre un aspecto clave del metabolismo celular. Tan importante es su presencia, que al fallar se produce la proliferación celular descontrolada constituyendo uno de los factores del cáncer.

En el ataque del BK la acción inhibitoria del Proteosoma es mil veces superior que a nivel de la célula humana, lo que ha despertado entusiasmo en los medios científicos de la Universidad de Cornell, Nueva York, sabedores del modo de vida del BK, que emprende una etapa de letargo en su lecho pulmonar, o de cualquier otro sitio, para no despertar alertas y ataques de nuestro sistema inmunológico. El objetivo es inhibir el Proteosoma del BK, con penetración a la bacteria en una verdadera batalla de seres unicelulares disponiendo de sus complejos moleculares.

En esta hora difícil de la antibioterapia es de urgencia que la investigación científica le haga frente a la inteligencia microbiana –bacterias, hongos, virus-, a fin de contrarrestar los mecanismos defensivos que estos seres microscópicos han desarrollado, poniendo en peligro la lucha contra las enfermedades infecciosas, hasta la posibilidad de llegar a la indefensión en que estuvimos hasta mediados del siglo XX.

La Biología Molecular constata la resistencia de cepas microbianas, numerosos antibióticos han sido omitidos por inoperantes frente a los mecanismos defensivos de los gérmenes patógenos. Se ha descubierto que una molécula que lleva por nombre MdfA es responsable de esa resistencia, descubierta por el Instituto Weisman, determina el patrimonio genético de las bacterias, transmitiendo las modificaciones a la descendencia. Ya para el año 1997 se reconoce el impacto mortal de las cepas microbianas fármaco resistentes en la lucha contra la tuberculosis, paludismo, diarreas, neumonías. La OMS asienta que una de las causas de esa anormalidad es el uso inapropiado e incontrolado de los antibióticos, bastantes son las cepas resistentes, en Francia un 57%, Austria 12%, el número de casos de tuberculosis resistentes a la tuberculosis aumenta en forma alarmante, al punto que algunos círculos médicos presagian una pandemia mundial con su escena apocalíptica. El intestino alberga 100.000 millones de bacterias en diez especies diferentes, ahí funciona la transferencia de información genética de los gérmenes visitantes pero el efecto barrera del organismo impide que estos microbios traspasen la barrera intestinal y tomen el torrente circulatorio; lo que puede suceder si se abaten las defensas o en los tratamientos inmunosupresores.

* Cardiólogo, miembro de la Asociación de Médicos Escritores, Federación Médica Venezolana.
gonvillan1924@gmail.com
**Nota del publicista: Este artículo constituye un complemento sobre la Biología Molecular, del excelente libro del mismo autor: ALDEA GLOBAL. Impreso por Miguel Angel García e Hijos, sr.r.l. Caracas 2010.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Observación de Eclipses Lunares

JESÚS H. OTERO A.*

Observación de Eclipses Lunares
Algo de Mitos y Mitologías relacionadas a los Eclipses Lunares
ANTECEDENTES HISTORICOS
LA NATURALEZA DE LOS ECLIPSES

La Observación de los Eclipses Lunares puede ser realizada a simple vista, con binoculares, catalejos o telescopios. La observación de este fenómeno nos ayuda a entender:
- La Dinámica de los Movimientos de La Tierra.
- La Dinámica de los Aerosoles en la Alta Atmósfera
- La Cantidad de Aerosoles en la Atmósfera Terrestre
- Comportamiento Climático relacionado con los Aerosoles
- Estudios y Correlaciones entre el Albedo, la Dinámica Atmosférica, y el Calentamiento Global
Es muy importante anotar los tiempos de los Contactos para estudios de los Movimientos Terrestres y Astrometría.

Los Contactos

Estos ocurren cuando la sombra toca el borde de la Luna; cuando comienza la Totalidad del Eclipse; cuando finaliza la Totalidad; y cuando la Luna abandona definitivamente la sombra. Estos datos deben ser tomados con la hora exacta, y esto puede ser hecho sincronizando los relojes con la Hora Legal de Venezuela, (H. L. V.) a través del número telefónico 119.
Si se conoce La Luna, o se tiene un mapa de ella pueden realizarse observaciones de los Contactos de la Umbra con los Cráteres y Mares. Debe anotarse la hora en que la Umbra toca el Cráter o Mar; el momento en que lo Biseca,; el momento en que lo cubre totalmente; el Momento en que la Umbra empieza a salir del Cráter; la segunda Bisección, y finalmente, el instante en que la Umbra sale totalmente del Cráter o Mar

Número de Danjon

El Número de Danjon nos da la Oscuridad del Eclipse basado en una tabla de colores. El Número de Danjon nos ayuda a calcular la cantidad de Aerosoles en la Atmósfera, y es un dato muy importante de obtener.
Este número se obtiene en el medio del Eclipse, y sus escalas son:

0.0 Eclipse muy oscuro, la Luna casi es invisible hacia el medio del eclipse.
1.0 Eclipse oscuro de coloración Gris o marrón, los detalles superficiales de la Luna son apenas discernibles.
2.0 Eclipse rojo oscuro, el centro de la Umbra oscuro, pero el anillo umbral relativamente claro.
3.0 Eclipse rojo con una Umbra amarilla.
4.0 Eclipse claro de color naranja, y una Umbra azulosa.
Magnitud del Eclipse
Un dato útil en la observación de Eclipses Lunares es el cálculo de la Magnitud Visual del Eclipse. Esta magnitud esta íntimamente relacionada con la cantidad de Aerosoles en la Atmósfera de La Tierra. Su determinación ayuda al estudio de la alta atmósfera terrestre y a estudios del Calentamiento Global. Esto puede hacerse de varias maneras, pero las más útiles son:

1.- Concentrando la luz de la Luna en un punto de luz, usando una bolita plateada de árbol navideño, y comparando el punto de luz en la bolita con el brillo de una estrella
2.- Observando la Luna a través de un binocular invertido. En este caso se debe realizar un calculo de corrección de Luz de acuerdo a la siguiente tabla:

Magnificación del binocular Factor de corrección
7X 4.2
10X 5.3
12X 5.7
20X 6.8
30X 7.7
Valores intermedios pueden ser interpolados.

ECUACION
M = m - F
Donde m es la magnitud estimada a través del binocular, y F es el factor de corrección.
Ejemplo: Si estimo la magnitud de la Luna en 2.5 mag. , y uso un binocular de 10 X 50mm, entonces: M = 2.5 - 5.3 = -2.8 mag.

Donde Observar

Los Eclipses Lunares son fenómenos generalmente luminosos, y la luz de las ciudades no impide su observación, pero por tratarse de un fenómeno colorido es mucho más impactante y bello verlo con un cielo oscuro. Debe escogerse un lugar abierto donde no haya estructuras que molesten la observación.

A Quien Reportar

Reporte sus Observaciones a Jesús Otero a través de los e-mails:

jesusotero@hotmail.com
jesus.otero@sovafa.com
julio.veloso@sovafa.com


Contacto con el Universo

Hoja de Observación de Eclipses Totales de Luna

Contactos de la Umbra
U -1 U - 2 U - 3 U - 4 U - 5

Contacto con los Mares
Mar U -1 U - 2 U - 3 U - 4 U - 5 U - 6


Contacto con los Cráteres
Cráter U -1 U - 2 U - 3 U - 4 U - 5 U - 6



Magnitud del Eclipse: Estrella de Comparación

Número de Danjon:


Lugar de
Observación:________________________________________________________________________________

Latitud:__________________________Longitud:___________________________Altura:_________________m.s.n.m.

Observadores:_______________________________________________________________________________________

e-mail:______________________________________________________________________________________________

Algo de Mitos y Mitologías relacionadas a los Eclipses Lunares

Aunque la mecánica de un Eclipse se comprende desde hace milenios, este fenómeno no escapó a la imaginación popular, por lo que existen Mitos y Leyendas que pretendían explicar por qué la Luna desaparecía del Firmamento.
Muchos pueblos creyeron que el arco de la Luna creciente representaba al arco de los cazadores. Así, la Luna es conocida también como Diana la Cazadora. Su luz brillante era una bendición no sólo para cazadores, sino para recolectores y viajeros. Actualmente no dependemos de la Luna para extender nuestras actividades después del anochecer, pero antiguamente su luz era esencial. Entonces, se comprende con qué sorpresa miraban a la Luna ser engullida por un oscuro invasor.
Los antiguos egipcios veían en la Luna creciente y horizontal la figura de una barca que surcaba el cielo. En la noche de Luna Llena esa nave cruzaba el firmamento deslumbrando con su peculiar fulgor, y según la leyenda, sus rivales (¿las estrellas?) la atacaban por envidia blandiendo una hoz negra contra ella. Por eso, en las noches que seguían a la Luna Llena, ésta era cortada poco a poco por una sombra negra y arqueada hasta desaparecer y convertirse en Luna Nueva. A veces –cuentan– la hoz de sus enemigos era mecida tan violentamente que la Luna era cortada de golpe, y se veía un eclipse total con una luna sangrante, es decir, Roja.
Los chinos creían que un gigantesco sapo de 3 patas devoraba a la Luna, para después devolverla.
Pitágoras (550 a.C.) creyó –atinadamente– que los eclipses eran producto de una sombra, sin embargo se equivocó al imaginar que, además de la Tierra, un planeta invisible llamado Antictón (“Contra tierra”) era responsable de algunos Eclipses.

ANTECEDENTES HISTORICOS


¿En verdad estaban los antiguos astrónomos sumidos en la ignorancia? Definitivamente no. A pesar de que las leyendas sugieren un desconocimiento del fenómeno, resulta sorprendente si consideramos algunos relatos antiguos que arrojan luz sobre las causas y efectos del eclipse:
1.- Los tiempos y frecuencia en que ocurre un eclipse:
El 3 de mayo de 1375 a. C. en Ugarit, Mesopotamia, se declaró “En el día de Luna Nueva, en el mes de Hiyar, el Sol fue puesto en vergüenza y se ocultó en pleno día, con Marte por compañero” y efectivamente, los eclipses de Sol ocurren únicamente en Luna Nueva.
En China, el año 735 a.C.: “El Sol fue eclipsado, signo de una maldición. Luego la Luna se hizo pequeña, y el Sol también...Que la Luna sea eclipsada es común, pero que el Sol sea eclipsado, ¡Cuán terrible es!” esta observación señala correctamente que la observación de eclipses lunares es mucho más común que la de eclipses solares. La sombra pequeña de la Luna toca a la Tierra en una trayectoria muy esbelta mientras que cuando la Luna es eclipsada, se ve desde varios continentes.
El consejero Real Rasil el Viejo al Rey de Babilonia, en mayo 27, 669 A.C. : “Si el Sol se levanta como una creciente y porta una corona como la Luna, el Rey conquistará la tierra de sus enemigos, el mal será ahuyentado y la tierras será bendecidas” Los astrólogos reales tenían la capacidad de predecir eclipses y darles un significado conveniente...¿Cómo los predecían? –Fácilmente, los eclipses son cíclicos y se repiten cada 18 años y 11 días.
En Caldea, una tablilla de barro lleva esta inscripción, fechada en octubre del 425 a.C.: “El día primero, Mercurio se levanta. En el tercero, llega el equinoccio. La noche del 15 (Luna Llena)...un eclipse de Luna empieza al atardecer y el día 28 (Luna Nueva) ocurre un eclipse de Sol.” Los caldeos ya habían observado que los eclipse de Sol y de Luna se acompañaban, con una diferencia de 2 semanas.
2.- El aspecto y clasificación de los eclipses:
En la Historia de la Dinastía Chin encontramos, en referencia a un eclipse visto el 28 de agosto del año 360 d.C.: “Era casi total...Cuando un eclipse cubre una porción pequeña..., la calamidad que le sigue es pequeña, pero cuando se oculta una gran parte... las consecuencias serán más serias...” es decir, se observan eclipses de magnitud diversa: pueden ser eclipses parciales o totales.
En la “Historia de Alejandro” Curtius escribió acerca de un eclipse de Luna visible sobre Sicilia el 20 de septiembre de 331 a.C.: “La Luna perdió el brillo de su cuerpo celeste en el eclipse, luego su luz fue sofocada por el color de la sangre”, y así es, la difusa luz rojiza de los atardeceres y amaneceres de la Tierra tiñe de rojo a la Luna durante los eclipses totales.
El griego Empédocles escribió en el año 450 a.C. “La Luna impide el paso de los rayos del Sol a medida que se cruza frente a él, y oscurece... a la Tierra...” esta conclusión aclara que la Luna no emite su propia luz.
En la Grecia del año 431 a.C. Eurípides escribió “La Luna es eclipsada por la interposición de la Tierra... El Sol es eclipsado en Luna Nueva, cuando la que se interpone es la Luna... Anaxágoras fue el primero en establecer los hechos que conciernen a los eclipses y las iluminaciones” ¡Es una explicación perfecta!.
3.- La prueba de Fuego de la ciencia: El pronóstico acertado.
En su obra “La Naturaleza del Universo” Lucrecio escribió en el siglo I a.C.: “Y bien, si la Tierra puede robarle a la Luna su luz sombreando al Sol que brilla bajo el suelo, cuando en su movimiento mensual la Luna cruza su cono de sombra, ¿porqué no podría otro cuerpo pasar bajo la sombra de la Luna? Ó ¿Por qué no habría de cruzarse otro cuerpo frente al disco solar, interrumpiendo el flujo de su luz?” ¡Wow! ¡Lucrecio se adelantó a su época! Efectivamente, aunque no podamos ver la sombras de los planetas, de la Luna y de la Tierra; éstas se proyectan hacia el espacio. La sombra de 2 planetas puede ocasionalmente dirigirse hacia la Tierra, me refiero a Mercurio y Venus. El 7 de mayo de 2003, fuimos testigos de ello, cuando el planeta Mercurio cruzó frente al Sol dibujando una diminuta sombra circular. Este fenómeno –llamado Tránsito– fue predicho objetivamente por Lucrecio, si bien Mercurio y Venus están tan lejos de la Tierra como para cubrir una porción considerable del Sol.
Otro filósofo que hizo una predicción simple pero certera fue Aristóteles (350 a.C.). Tras observar que en cada eclipse se proyectaba una sombra curva sobre la Luna y creyendo que esa sombra era de la Tierra, afirmó –sin temor a equivocarse– que la Tierra era redonda y que –consecuentemente– la sombra proyectada por ella en eclipses futuros continuaría describiendo siempre una curva. Aún más, Aristóteles midió rudimentariamente la curvatura observada en los eclipses y determinó que la Tierra debía ser entre 3 y 4 veces más grande que la Luna. Sorprendentemente el resultado es muy aproximado: ¡¡¡La Tierra es 3.66 veces más grande que la Luna!!!
Aristóteles, que vivió del 384 al 322 a.C. escribió además: “Cuando el centro del Sol, el centro de la Luna y nuestros ojos se encuentran a lo largo de una línea recta...el cono de la Luna y su vértice en el ojo comprende al Sol al mismo tiempo”...es decir, el Sol y la Luna presentan el mismo tamaño angular, y por eso la Luna puede ocultar al Sol, pero, continúa... “aunque en otras veces un borde externo de cierta anchura rodea al centro (de la Luna). Por tanto, debemos concluir que la diferencia de tamaños de ambos cuerpos... se debe a la inequidad de distancias” y Aristóteles tenía razón: el tamaño de la Luna varía porque su distancia a la Tierra no es constante. A veces está más lejos, otras, más cerca. Cuando la Luna se encuentra lejos y cruza frente al Sol, no es capaz de cubrir más que la porción central del Sol. El eclipse que describe Aristóteles es conocido como eclipse anular de Sol (el Sol se ve como un anillo).
Los mayas fueron también excelentes astrónomos y matemáticos, lo que les permitió registrar con gran precisión los movimientos de Venus, las Pléyades, el Sol y la Luna. Su pronóstico de los Eclipses era muy acertado. Sin embargo, no todos los pueblos indígenas estaban a la misma altura. El 29 de febrero de 1504, Cristóbal Colón estaba varado en la isla de Jamaica y los lugareños estaban hartos de las peticiones del español y sus hombres. Colón sabía que pronto habría una rebelión y –sabiendo que esa noche sería visible un eclipse total de Luna– decidió engañar a los indígenas. Se dirigió a la autoridad del pueblo para expresarle que Dios, el Señor de los Cielos, se había disgustado con ellos a causa de su hostilidad y como castigo, habría de arrebatarles la Luna. La burla se convirtió en temor cuando –en la hora indicada– una gran sombra cubrió a la Luna. Tras los ruegos y súplicas de los asustados jamaiquinos, Colón “llegó a un acuerdo” con Dios y la Luna fue restaurada. Los indígenas dieron a Colón y sus hombres todo lo que pidieron. Me pregunto ¿qué hubiera pasado si los isleños hubieran negado la ayuda a los españoles? De todos modos, la Luna regresó. Este es uno de los mejores ejemplos de que el conocimiento da poder. Y el conocimiento previo de un Eclipse Total de Luna aseguró a Colón un feliz retorno a su tierra.

LA NATURALEZA DE LOS ECLIPSES


Los eclipses serían más frecuentes (2 por mes: uno de sol y uno de Luna) si la órbita de la Luna fuera paralela a la órbita de la Tierra. Pero resulta que se desplaza en una trayectoria inclinada (5°). Entonces, casi siempre la Luna se encuentra al Norte del Sol y de la Tierra (arriba) o al Sur del Sol y de la Tierra (abajo). Sólo cuando la Luna Nueva o Llena atraviesan el plano de la órbita terrestre, (Nodo), acontece un Eclipse de Sol o un Eclipse de Luna. El plano de la órbita terrestre se llama Eclíptica y es la raíz de la palabra “Eclipse”.
Cuando la Luna Llena cruza la sombra terrestre se observa un Eclipse de Luna. Los Eclipses de Luna pueden ser totales, parciales o Penumbrales, dependiendo de la porción de sombra terrestre involucrada.
1.- Eclipse Penumbral.
Acontece cuando la Luna cruza la sombra más difusa de la Tierra. Esta sombra se llama “penumbra” y es una región donde la Tierra oculta algunos rayos de Sol. La penumbra puede recibir desde el 1% hasta el 99% de los rayos solares, de modo que –a pesar de la sombra– la Luna sigue siendo tan brillante que tal evento pasa desapercibido. Un astronauta situado en la Luna durante un eclipse penumbral observaría que el Sol tiene una muesca producida por el disco de la Tierra. Aún la mitad del Sol emite tanta luz que la Luna no parece oscurecerse.
2.- Eclipse Parcial.
Acontece cuando la Luna se interna aún más en la sombra terrestre y una parte de la Luna ingresa a la sombra más oscura llamada Umbra. En la Umbra no llega ningún rayo solar directo. Mientras que desde la zona iluminada se reciben algunos rayos solares, un astronauta parado en la Umbra no podría ver el Sol (sería un eclipse total de Sol para nuestro amigo).
3.- Eclipse Total.
En el Eclipse Total la Luna se sumerge completamente tras la Umbra, alcanzando su máxima oscuridad. Ningún rayo de Sol llega directamente a ella. En términos de magnitud (brillantez), la Luna pasa de Mag. –12.7 a –2.5, tan oscura que aún Venus –el Lucero de la Mañana– se ve más brillante (mag –4.26). Para que suceda un Eclipse Total de Luna, la Luna tiene que pasar por todas las etapas anteriores: Eclipse Penumbral, Eclipse Parcial y luego Eclipse Total. Después, el orden se invierte: termina el Eclipse Total, seguido por una parcialidad y concluye en penumbra. Como la Tierra es más grande que la Luna, su enorme sombra puede producir eclipses lunares muy largos, llegando a durar la totalidad hasta 1 hora y 45 minutos aproximadamente.

LA LUNA NO SE OCULTA EN REALIDAD

A pesar de que la Luna queda “oculta” tras la sombra de nuestro planeta, no desaparece del todo. Aunque pierde su brillo por un factor de casi 10,000 la Luna eclipsada será visible. Un bello color rojo brilla pálidamente, como un carbón entre las brasas. ¿De dónde proviene esta iluminación, si la Luna carece de luz propia? De la misma fuente que ilumina los atardeceres y amaneceres. Cuando los rayos solares cruzan la atmósfera terrestre, las partículas de aire actúan como un filtro absorbiendo selectivamente algunos colores (por eso el cielo es azul durante el día) y cuando estos rayos de Sol dibujan líneas paralelas al horizonte sólo quedan los colores amarillos, anaranjados y rojos. Un cielo contaminado por polvo, cenizas y otras partículas suspendidas tiende a ofrecer un atardecer más rojizo.
La luz de los atardeceres y amaneceres se dispersa hacia la Luna transfiriendo su característico color.
A veces el borde interior de la Umbra se ve verde ¿verde? Sí, verde. ¿De dónde puede obtener la Luna eclipsada un royo de color verde? Del mismo Sol. En muy contadas ocasiones, cuando el cielo está libre de partículas y las condiciones son de cielo extraordinariamente despejado, la atmósfera actúa como un prisma separando los colores del Sol y lanzando un último destello verde que puede ser detectado a simple vista sobre la Luna.

*Geólogo venezolano