Libertad!

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domingo, 12 de febrero de 2012

A mí también me expr... robaron


FREDDY ALVAREZ YANES
Poseo una pequeña granja en Tinaquillo, estado Cojedes, de sólo tres hectáreas, la cual compre en 1978, con múltiples esfuerzos. En su interior una casa de 90 mts2 y muchos frutales. Para la época pague Bs. 600.000, con el producto de mi trabajo, quedándome una hipoteca que me costó liberar tiempo después. La propiedad estuvo a cargo de unos amigos nicaragüenses que vivían en ella y de alguna forma se beneficiabas de la siembra y los frutos que producía. Con el tiempo, estos señores me manifestaron que se tenían que mudar para atender sus propios negocios, y fue así, que hace unos ocho años, me recomendaron a una familia que no tenia donde vivir y que pudieran habitar la granja, cancelando una pequeña suma mensual, ya que no tenían recursos. Acepte complacido la oferta de los amigos nicaragüenses y la familia de marras se mudó al terreno con el ofrecimiento de hacerlo productivo, para lo cual me ofrecían de palabra, la mitad de lo que produjera la cosecha. Con el tiempo, comenzaron a surgir inconvenientes, tales como que "la siembra no resultó" y que por el contrario, se hacía necesaria una ayuda de mi parte para ponerla a producir. Acepte de buena manera la excusa e hice un aporte para ayudar en la siembra que debería concluir con una buena cosecha, advirtiéndoles que hasta el momento en que ellos llegaron, el terreno producía abundantes frutales y verduras entre otros, que habían sido cultivados por los ocupantes anteriores, y que por el contrario, mientras ellos estaban en la granja, se había notado una desmejora notable en la producción y que continuaban proliferando las solicitudes de ayuda, manifestando: "es que no tuvimos suerte con la siembra". Esta situación me hizo sospechar algo que comprobé después: la familia se dedicaba a otras actividades como la mecánica y la pintura y no desarrollaban actividades agrícolas porque no tenían conocimientos al respecto, e igualmente, que no habían cancelado las mensualidades verbalmente acordadas. Sobre el particular, les hice saber que había decidido poner en venta la granja ya que estaba produciendo perdidas y ellos no tenían disposición para aprender sobre cómo cultivar el terreno.


Así las cosas, llegó a mis oídos, hace unos 4 años, que estaban tramando algo extraño para quedarse con el inmueble, razón por la cual procedí a llevar un tribunal al sitio para desocupar a los que allí se encontraban. Para mi sorpresa, el juez de la causa no pudo ejecutar la medida porque los ocupantes le mostraron una carta agraria, advirtiéndoles que por ese motivo no podían sacarlos de la propiedad, y que ella les pertenecía porque no habían vuelto a saber más nunca de su dueño. Desde ese momento a esta parte, he intentado infinidad de recursos en todas las instancias y no ha sido posible rescatar lo que me pertenece. Por si fuera poco, me enteré que habían solicitado un préstamo de un banco del Estado el cual les fue otorgado a la cooperativa que constituyeron. Yo, incrédulo, me pregunté; y que garantía habrían ofrecido para recibir el préstamo: y la respuesta fue: la carta agraria. Actualmente, los flamantes "propietarios", ni siquiera dejan entrar a la granja a quien es su legitimo dueño. Esto es, como para no creerlo, o como dice Oscar Yanes, "así son las cosas". Y yo agregaría, en esta Venezuela actual, revolucionaria y ladrona, y más aún, cuando se ha avalado una conducta delictual, ampliamente favorecida por el actual gobierno que envalentona a los invasores.

Para concluir, no sería mala idea, como recomendación, que aquellos que han sufrido o están pasando por situaciones similares, hagan algo parecido o mejor a lo que señala este artículo y que lo pongan a circular para que todos sepan las trapacearías que ocurren en este expaís, antes respetado y reconocido y ahora considerado, por el régimen que nos desgobierna, entre los más corruptos del mundo, con el visto bueno de sus incompetentes autoridades. Ojalá y logremos entre todos los afectados, constituir una red de expropiados-robados. Estoy a la orden para colaborar. En la fuerza está la unión.

freddyalvarezy@hotmail.com
EL UNIVERSAL

sábado 11 de febrero de 2012 09:11 AM

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