Libertad!

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martes, 28 de agosto de 2012

Un 16 de agosto…



Rafael Muci-Mendoza

Despertemos, recuperemos nuestra hermosa querencia, el Hospital Vargas de Caracas…

Hace exactamente 124 años, un luminoso día caraqueño de cielo azul y agradable temperatura, el 16 de agosto de 1888, el Presidente de la República, a la sazón Juan Pablo Rojas Paúl, doctor en leyes, con visión política y humanitaria adelantada a su tiempo, decretaba la fundación de un hospital para Caracas que se llamaría ¨Vargas¨ -no José María Vargas como se empeñan en nombrarlo- cuyo Artículo 1º rezaba, ¨Se dispone la fundación de un Hospital Nacional para hombres y mujeres que contenga por lo menos mil camas, debiendo tener una construcción análoga y régimen semejante al Hospital Lariboissiere establecido en París¨. Un nosocomio, según el supuesto negado de González Guinand, ¨de imposible mantenimiento por sus deformes proporciones¨; como no existía entonces el infamante despotismo chavista, existía control y no se robaron el dinero, apenas tomó dos años y nueve días su construcción, dotación y puesta en funcionamiento…
No sienten rubor o vergüenza estos 5 venezolanos, ministros de salud favorecidos por el dedo de Chávez, o la Fiscalía ni la Defensoría del Pueblo y a quienes se confiaron estos dineros, ante el estado de los hospitales –particularmente el mío- cinco años después. El Vargas se ha fruncido, caso único en la historia que al igual que el Universitario, El Algodonal y la Maternidad, ahora en vez de mil, tiene sólo tiene 494 camas,  de las cuales están operativas 190…, no tiene quirófanos, servicio de emergencia ni ambulancias. No tiene suficientes residentes, pero sí muchos médicos a quienes nos duele su suerte… son otros de los fruncidos revolucionarios.
Despertemos, recuperemos nuestra hermosa querencia, el Hospital Vargas de Caracas… y con él otros 76 más en el territorio nacional, y Dios nos libre de ese terremoto largamente anunciado.

El α y el Ω 124 años despúes…




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