Libertad!

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sábado, 9 de febrero de 2013

LAS ACADEMIAS NACIONALES DE VENEZUELA ANTE EL PAÍS.

Preocupadas por el respeto a las instituciones democráticas y republicanas, y en atención a los acontecimientos desarrollados durante las últimas semanas relativas a la continuidad del ejercicio del cargo del Presidente de la República,  de los ministros y otros altos funcionarios del Poder Público Nacional, las Academias Nacionales se sienten obligadas a expresar las siguientes consideraciones.
El Acuerdo de la Asamblea Nacional del 8 de enero de 2013 y la posterior sentencia de la Sala Constitucional del día 9 del mismo mes y año, relativos a la juramentación del Presidente de la República, ya ampliamente divulgados, han afectado la credibilidad de los poderes públicos y la institucionalidad del Estado de Derecho, y ello ha agravado la incertidumbre sobre su seguridad jurídica y sobre la conservación del orden democrático y republicano.
Actualmente, la sociedad venezolana se mantiene bajo una gran indefinición  respecto del funcionamiento del Poder Ejecutivo, por cuanto es un hecho notorio que el Presidente reelecto no se encuentra en ejercicio de sus funciones y no se sabe, según informaciones de voceros oficiales, cuándo podría asumirlas. No hay que repetir lo poco revelado. A esta inseguridad relativa al estado de salud del Presidente electo, por falta de pruebas idóneas, se agrega que, según la misma Asamblea Nacional,  éste  tiene derecho a  recuperarse plenamente,  por lo que sigue vigente la autorización que se le otorgó en el pasado como Presidente en ejercicio para permanecer fuera del territorio con esta finalidad. Aunque es incuestionable y totalmente respetable el derecho a la salud de todos, de no corregirse de inmediato la situación antes mencionada  ella dejará profundas heridas en las instituciones democráticas y republicanas del país. 
Respecto a la aplicación del régimen de faltas temporales y absolutas de quien ejerce la Presidencia,  o de quien ha sido elegido para este cargo, en atención a lo escuetamente revelado hasta ahora hay un tema clínico que requiere una explicación   clara y directa por médicos venezolanos designados según la normativa aplicable y de manera inmediata e impostergable. El orden democrático y republicano se caracteriza, además del respeto por las reglas de selección, asunción y funcionamiento de los órganos de los poderes públicos, por la garantía del derecho ciudadano de acceso a una información veraz, seria y objetiva. Toda versión que la deforme debe ser irrestrictamente inaceptada.
La elección, proclamación y  juramentación de los individuos electos para cargos públicos, así como la fijación del inicio y terminación de períodos para su ejercicio,  son todas  garantías indispensables para asegurar la legitimidad de origen del poder público, que en los casos de reelección impiden que se desvirtúe el principio  del  gobierno republicano, democrático, electivo,  periódico  y alternativo.  De su respeto depende que  los procesos de reelección signifiquen lo que son: una renovación de los poderes públicos, y no se conviertan en una simple ratificación que prorrogue el período anterior. La elección de autoridades mediante voto popular, directo y secreto no ha de tratarse como si fuese un mero plebiscito.
Estos elementos son principios universales de la moralidad política, que dan relieve a la concurrencia del respeto a la voluntad popular, al derecho a la información, al respeto a la intimidad y a la salud de las figuras públicas, junto con las reglas que esa misma voluntad ha impuesto para legitimar el ejercicio del poder público a fin de  garantizar la seguridad jurídica e institucional de la Patria republicana, democrática, libre y soberana, de todos los venezolanos.
La actual situación de inseguridad jurídica e incertidumbre debe ser superada de manera tal que permita la toma de las medidas políticas, sociales y económicas indispensables para la continuidad del gobierno de la República, que ya se hacen impostergables. Es un legítimo reclamo de la soberanía nacional exigir que las supremas decisiones de la República sean tomadas e informadas a la Nación directamente por quien detenta el mandato popular, sin intermediarios y dentro del territorio nacional. Cada funcionario electo es responsable personalmente ante el electorado.
Rafael Muci Mendoza
Presidente
Academia Nacional de Medicina

Luis Cova
Primer Vicepresidente 
Academia Nacional de Ciencias Políticas y Sociales

Eugenio Hernández-Breton
Segundo Vicepresidente 
Academia de Ciencias Políticas y Sociales

Claudio Bifano
Presidente 
Academia de Ciencias Físicas Matemáticas y Naturales

Luis Mata Mollejas
Presidente
Academia Nacional de Ciencias Económicas

Manuel Torres Parra
Presidente
Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat


Caracas, 6 de febrero  de 2013
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