Libertad!

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miércoles, 2 de enero de 2013

ÉTICA MÉDICA. LA INCREIBLE OLA QUE SE NOS VIENE ENCIMA



DR. VICENTE E. GUERRERO B.*
 Los nuevos dilemas que enfrentan las sociedades médicas conducen a una necesaria discusión de los valores básicos con decisión y coraje para enfrentar los problemas.  Los médicos somos herederos de valores milenarios, pertenecemos a una cofradía  que ha dejado huella en las sociedades, y sus miembros provocaron profundos cambios en el pensamiento intelectual, en la filosofía, la técnica y la ciencia, además de propiciar cambios en las estructuras sociales. Somos y pertenecemos a  una organización hermética  y como tal somos blanco predilectos de otras organizaciones sociales, políticas, religiosas que ven en nosotros una especie imposible de manipular, transformar o quitarnos la libertad que nos permite actuar con independencia y manejar valores celosamente defendidos como la ética y la moral, que son nuestro poder y nuestra gloria.

                        Nuestras organizaciones médicas,  Academias, Colegios Profesionales, Asociaciones Científicas, nos han permitido siempre la oportunidad de en “LIBERTAD”  discutir y confrontar ideas, analizar actitudes o actos de nuestro diario accionar, informarnos, revisar técnicas y procedimientos de la ciencia y el arte médico y sobre todo confraternizar bajo el manto de nuestra profesión con total independencia de aspectos raciales, religiosos o políticos.

                            Hoy debemos como en otros tiempos, debemos confrontar nuevas concepciones  y  con la carga histórica que transportamos  aclarar dudas, explicar alguna de nuestras conductas y asumir las nuevas proposiciones que indudablemente generaran nuevos imperativos, nuevas esperanzas, nuevas utopías. En definitiva enfrentarnos a dilemas ya que en la sociedad hay conflictos porque hay posiciones diversas, es decir varias opciones frente a un mismo problema. Necesitamos con urgencia que una EDUCACION LUCIDAMENTE UNIVERSITARIA  recupere su protagonismo ya que se deberá defender la unidad fecunda contra la estéril uniformidad, la ausencia de esta unidad fecunda universitaria es la causa de la agonía de la sensibilidad democrática.


                      Surge indudablemente la pregunta: ¿PARA QUE SIRVE LA CIENCIA O LA EDUCACION UNIVERSITARIA?. Sirve para aspirar a un futuro mejor y más democrático,  desarrollar la capacidad crítica y acceder a la participación pública de la gestión de los saberes y poderes que gobiernan. Pero es “vital” un “entorno amigable” donde llevar la controversia hasta los límites extremos que nos permitan discernir con claridad el verdadero problema y encontrar las rutas posibles dentro del marco de “incertidumbres” que nos manejamos.

                    Como lo expresara JUAN BAUTISTA ALBERDI  en el siglo pasado o RAYMOND AARON  actualmente, el enfrentamiento esta dado  en una forma de exceso retórico de muchos que no se dirigen a la sociedad  para requerir su apoyo  sin o para apelar  a horizontes utópicos o a hechos espectaculares  traspasando el límite entre la pasión cívica moderada y la pasión ideológica que manipula a la ciudadanía con ilusiones proféticas.


   ¿PORQUÉ UNA DISCUSION LUCIDAMENTE  UNIVERSITARIA?                                                                                                                   

              El discurso político al que asistimos   incursiona en la dialéctica del HOMBRE NUEVO desconociendo  valores fundamentales que significaron largas luchas de profesionales médicos. Venezuela sentó las bases de un accionar medico basado en profundos conceptos ético-morales y sobre todo  con una concepción humanista donde el valor del “ser humano” y de la “vida” fueran su esencia, su deber de respetarla  defendiendo la dignidad del hombre (RAFAEL MUCI-MENDOZA).

              Transformar el discurso milenario  de los médicos en PATRIA O MUERTE  es indudablemente conducirnos   a clasificar a un sector de los seres humanos en “Untermenschen” o “subhombres” que los condujo hacia a los campos de exterminio como en  Bunchenwald, Treblinca, Auschwitz,  Camboya, Ruanda, o las ya ciento de formas de destrucción humana por razones políticas o de “salud” publica como ocurriera  con el “GULAG” o en Argentina, Chile, Uruguay, El Salvador, Nicaragua (ayer y hoy), el objetivo  evidente, como lo dijera ANDRE MALRAUX ,  es que se pierda la condición de hombre, la condición humana.

                  Modificar la “esencia” de la formación profesional médica y transformarla en  formación “técnica” bajo el recurso de un “hombre nuevo para una sociedad  nueva” es el evidente “objetivo”, sobre todo  apartarlo de la formación humanista y universal que forma un individuo para la confrontación de las ideas con el respeto por la opinión ajena, para que sepa ejercer la democracia y sobre todo ser un profesional médico de valores humanistas y éticos. Cumplir este objetivo de “alineación”  significa además  echar a la hoguera la obra de pensadores como LUIS RAZETTI, sería en definitiva crear al hombre “masa” al decir de ORTEGA Y GASSET que llevarían a acabo la revolución de las “masas”. 

                   Retornar a la discusión académica es una de las prioridades importantes frente a otras amenazas que se ciernen sobre el universo de la medicina.

                 
¿QUIEN FINANCIARA LA SALUD?

                    Se esta conduciendo a los servicios médicos hacia las reglas del mercado. Hay estudios de factibilidad sobre áreas de crecimiento económico que indican que la salud es un “negocio” de alta rentabilidad junto a alimentación, sistemas de comunicaciones, electrónica, etc.  Hay empresas que están ofreciendo “atractivas”  y “tentadoras” ofertas de servicios que utilizan un sistema publicitario de “ofertas”  que contradicen las reglas y normas del ejercicio médico.¿ Por que?  sería la pregunta, y es porque la alimentación y la salud son necesidades vitales del ser humano.

                   Ingresan al sistema de prestación de servicios médicos entes “financiadores” que aseguran que la “oferta” pueda cumplirse. Compañías de seguros, reaseguros, banca financiera ven un mercado cautivo de millones de personas aportando a sistemas de capitalización para financiar seguridad social cuyos aportes e intereses generados significan un capital nada despreciable para los sistemas operativos bancarios. Hoy presenciamos la fragilidad del sistema financiero que arrastrara indudablemente a quienes basaron su “confianza” en él.

                  Lo preocupante frente a  esta realidad es que se fracturó la capacidad de ahorro de la sociedad, sus fondos de reserva frente a la contingencia (seguridad social) se han volatilizado, el crédito se restringe con lo cual disminuye la inversión, los costos operativos aumentan, aumenta el precio del dinero. Tenemos que sumar a este universo   los costos en salud  que se incrementan y tanto el subsector público como el subsector privado deben afrontar un nuevo conflicto. El subsector publico vera una reducción de sus presupuestos con costo altos que se traducirá en la calidad de la prestación de servicios de atención médica y replanteo de los planes y proyectos en prevención de salud. Mientras que el subsector privado se encontrará con una reducción de usuarios debido a las limitaciones que tendrá el financiamiento para la prestación de la atención en salud.

                En  poco tiempo el Poder Político se encontrara con una presión política y social  de la comunidad en mínimas condiciones de subsistencia, con una falta de recursos para cubrir todos los requerimientos, con una burocracia ineficiente y vastos sectores de la misma que se desenvuelven en la corrupción protegidos por un sistema jurídico desactualizado y deficiente en imponer sanciones.  Pese a un considerable aumento de divisas por los precios petroleros, la caída del sistema financiero arrastra a un estado ineficiente para enfrentar la crisis al no preveer proyectos de reservas que atenúen el déficit de la deuda interna y sin haber solucionado las necesidades básicas de la población en salud, alimentación, transporte, seguridad, infraestructura, seguridad social, etc.  Por si fuera poco se deberá resolver la situación de tres sistemas de prestación de atención médica del subsector público en los cuales se profundizara la crisis presupuestaria y se multiplicara la deficiencia de la prestación de atención médica tanto por la falta y precariedad de recursos como  la incapacidad de responder frente al aumento de los usuarios.
                
          Los profesionales médicos deberán enfrentarse a una sociedad que exigirá a los profesionales del subsector salud su contribución al sostenimiento de un ejercicio medico  precario y en general con magras retribuciones económicas ( o ninguna) por la prestación de servicios médicos.

         En definitiva tendremos que plantearnos la necesidad de CREAR UN SISTEMA MEDICO JUSTO, EQUITATIVO Y DE INGRESO UNIVERSAL. Entendiendo que equitativo no es lo mismo que igual, equidad significa oportunidades para tener acceso a los factores  que hacen posible que la gente pueda generar ciertos ingresos que le permitan alcanzar un nivel aceptable de bienestar.

            En el subsector privado se deberá analizar y discutir como resolver las alternativas que se nos presentan frente a situaciones como estas:

                - Los medios y recursos serán múltiples, costosos y complicados
                - Los recursos diagnósticos y terapéuticos serán cada vez mas                               eficaces y   más caros.
                - El hombre necesitará cada vez mayor asistencia, será por lo                                 tanto más   débil y dependiente de los otros.
- La relación entre sano y enfermo será cada vez más compleja y                              ambivalente.
 - Los servicios de atención médica deberán enfrentar: cobertura,                   precio,  condiciones de financiamiento.

En definitiva resolver las necesidades de salud de la sociedad al menor precio y con la mayor calidad profesional y técnica.   

                         Los cambios y la “incertidumbre” son parte de la cotidianeidad del mundo de hoy, la variabilidad externa hacen impacto en las falacias que ya existían o en las definiciones imprecisa de una gama amplia de aspectos que deben ser afrontados sin dilaciones y con el coraje necesario  cubrir la brecha entre la realidad y las expectativas para revertir nuestra propia situación vital.

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DR. VICENTE E. GUERRERO B.
EDITOR REVISTA MEDICA RAZETTI
MEDALLA “DR. HERRERA LUQUE”
BARQUISIMETO- ESTADO LARA
                               




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