Libertad!

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viernes, 4 de septiembre de 2009

Numa Frías Mileo // Lo inevitable

Las manifestaciones que reprimes son pacíficas, ¡y lo sabes!
El derecho a protestar altera tus nervios.
Te urge el silencio y que se callen todos.
Irritado, pegas gritos inútiles.
No sabes cómo impedirlo.
Por eso lanzas carnadas podridas en el anzuelo de la mentira. Quienes creen en tu discurso, ahora son muy pocos.
Por mero interés malsano, algunos fingen lealtad, otros simulan que son ingenuos.
Es imposible negociar con todos. Lo cierto es que para mitigar la soledad que te acompaña, tienes que pagar con dólares del imperio. Lo cual no es un chiste, es la infeliz contradicción de tus palabras.
Si el "enemigo", en este caso una potencia extranjera, pretende invadir a Venezuela, suministrarle petróleo todos los días ¿no resulta una traición a la patria?
La mayoría, dentro y fuera del país, se dio cuenta del peligro: estás preñado de odio y detestas la libertad.
Las manifestaciones que reprimes son pacíficas, ¡y lo sabes! Utilizar sustancias tóxicas para controlarlas, es un delito.
Quienes se humillan ante ti, rodilla en tierra, no logran diseñar un plan para calmarte. Alegar razones de orden público, mientras la delincuencia cuenta con pleno derecho al libre tránsito, es absolutamente inmoral.
El artículo 25 de la Carta Magna reza: "Todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o menoscabe los derechos garantizados por esta Constitución y la Ley es nulo; y los funcionarios& que lo ordenen o ejecuten incurren en responsabilidad penal, civil y administrativa& sin que les sirva de excusa órdenes superiores".
La gente marcha, protesta.
Eso te asusta.
El pueblo, sin miedo, conoce su misión, tiene visión, metas y objetivos. No depende de un caudillo, no necesita un líder.
Presientes lo inevitable: enorme, inmensa, la masa libre no se detiene, está en movimiento, sigue y seguirá en la calle. numafrias@hotmail.com
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