Libertad!

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martes, 5 de marzo de 2013

Armas, dinero y apoyo territorial para operaciones desde Venezuela para la revolución cubana en 1958 I. Parte

Oscar José Márquez*


Transmisores de Radio Rebelde en la Sierra Maestra la cual hacia enlaces directos a través de la planta de  la Radio Dos Indios Verdes, que estaba ubicada el Centro de Comunicaciones que funcionaba en Caracas  e informaba sobre las acciones del Ejercito Rebelde a la prensa internacional 



De Venezuela salieron vuelos con armas y dinero de los fondos públicos y privados para la ayuda de la revolución cubana, la cual, desde sus inicios, está en deuda con Venezuela por su aporte económico y apoyo bélico en 1958, aunque qué mal le haya pagado.  

Algunos biógrafos de la revolución cubana han sido mezquinos  con el  pueblo y la Nación venezolana y los enormes esfuerzos que se realizaron para enviar el dinero y armamento a Cuba.   Lo cierto del caso es que la  revolución cubana pudo realizarse  gracias al concurso de  los diferentes países de América especialmente  por el  apoyo logístico del eje  Miami, Ciudad de México y Caracas.

Igualmente tuvo el constante y reiterado apoyo  de los  medios de comunicación internacional que obtenían noticias a través de la banda  de la red de los Radio Aficionados que le dieron cobertura y narraron en vivo, como uno de los primeros fenómenos comunicacionales,  los sucesos a partir de noviembre de 1958  hasta la entrada en La Habana de los revolucionarios cubanos. 

Para la historiografía  de la revolución cubana, el apoyo por parte de la Junta de Gobierno y del pueblo de Venezuela en 1958 a la guerrilla castrista de Fidel en la Sierra Maestra con armas y dinero fue determinante. (Se recogieron en un principio más de $300.000 dólares de esa época con la llamada Marcha del Bolívar a la Sierra Maestra; organizada por José de Jesús Plana y Reinol González).

Además en Caracas operaba abiertamente una delegación del Movimiento 26 de julio, lo que dejaba entrever un claro desplazamiento hacia las ideologías de izquierda.  

Wolfang Larrazábal, deseando aprovechar esta situación, renunció como jefe de la Junta de Gobierno el 14 de noviembre de 1958, a fin de inscribir su candidatura presidencial como lo había prometido, presentándose como apolítico pero contando con el apoyo de la Unión Republicana Democrática (U.RD.) y el Partido Comunista de Venezuela (P.C.V).

Antes de los comicios presidenciales de diciembre de 1958, el 31 de octubre, los tres partidos principales Acción Democrática (A.D), la Democracia Cristiana (COPEI) y la Unión Republicana Democrática (U.R.D) suscribieron un Pacto en el que se comprometían a respetar el resultado de los comicios y a gobernar en una coalición.  Este  Pacto  se denominó Pacto de Punto Fijo, y expresaba que ante el triunfo formarían "…un gobierno de unidad nacional, sin hegemonías partidistas, en el cual estarían representadas las corrientes políticas y los sectores independientes de la comunidad nacional…".

El Partido Comunista de Venezuela (P.C.V.), fue excluido de este acuerdo político, por unanimidad razonada  de los que lo suscribieron. Al respecto, en la campaña electoral, de ese año de 1958,  el propio Rómulo Betancourt declaró enfáticamente “…que no consultaría al Partido Comunista de Venezuela para la integración del Nuevo Gobierno…”, agregando además “…que respetando el derecho de ese partido a actuar como colectividad organizada en el país, miembros suyos no serían llamados por mí para desempeñar cargos administrativos en los cuales se influyera sobre los rumbos de la política nacional e internacional de Venezuela…”.

Señalaba así mismo públicamente Rómulo Betancourt, “…esta posición es bien conocida de los venezolanos; y la fundamentaron los tres grandes partidos nacionales, en el hecho de que la filosofía política comunista no se compagina con la estructura democrática del Estado venezolano, ni el enjuiciamiento por ese partido por la  política internacional que debe seguir Venezuela concuerda con los mejores intereses del país…”.  Aclaramos que el referido Pacto bajo ninguna circunstancia fue de carácter secreto o reservado aun más, los comunistas procedieron a protestarlo.

El referido Pacto de Punto Fijo ha sido mistificado y diabolizado  hasta la saciedad,   pero los comunistas de ese entonces y aun hoy en día,  no señalan, ni reconocen  que por principios doctrinarios, filosóficos,  políticos, de táctica y estrategia, ellos mismos estaban subordinados al APART del Comunismo internacional que representaba al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) o unidad  de Republicas Socialista Soviéticas (URSS),   a través de su Sección Extranjera del PCUS. ¿Como pretendían los comunistas en 1958, integrar  el Gobierno de Unidad Nacional?.  Cuando estaban subordinados en toda su organización a la  estructura del APART o Aparato del comunismo internacional.

Con el Pacto  de Punto fijo  se selló  el Acuerdo de Nueva York entre los exiliados y perseguidos políticos de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Pero en la memoria de algunos dirigentes radicales frustrados de la izquierda de la década de los sesenta y setenta el resentimiento por esta exclusión del partido, por sus métodos e ideologías,  ha perdurado  por más de cincuenta años, y se ha convertido hoy en día en odio, rabia y revancha por parte de algunos personeros del actual Gobierno venezolano que representa el Socialismo del siglo XXI o neo castro comunismo.

Creemos que debe de haber una rectificación histórica en referencia al Pacto de Punto Fijo frente al Partido Comunista y posteriormente frente al Castro Comunismo que llegó en los años posteriores  a menospreciar y atacar al propio PCV y a sus integrantes a quien Fidel desde La Habana llamaba gusanos.

Por todas estas razones nos sentimos obligados  a enseñarle a las nuevas generaciones la realidad de un período de nuestra historia que sumió al país en un lucha fratricida y donde el castro comunismo fue  derrotado.

Por esos pactos maléficos  que suelen suceder por la ambición de continuar en el poder por el poder,  hoy nuestra  Nación se encuentra tomada en todas sus estructuras por el castro comunismo que de alguna manera dicta sus  directrices desde La Habana.

Situación política venezolana. 1958
En los comicios presidenciales Rómulo Betancourt, quien había presentado un programa reformista enfocado hacia la clase media, obtuvo el triunfo con 1.284.092 votos. Larrazábal por su parte obtuvo 903.479 votos y Caldera en el último lugar, con 423.262 votos, concurriendo el 93% del electorado a las urnas. No obstante las cifras a nivel nacional, en Caracas Larrazábal ganó con un elevado porcentaje de cinco a uno y durante los días 8 y 9 de diciembre del referido año, la capital fue escenario de violentos disturbios y manifestaciones al intentar sus partidarios que se anulasen los resultados hasta que el propio Larrazábal hizo un llamado a la calma.

A pesar de los resultados presidenciales el P.C.V obtuvo tres senadores y doce diputados, Pompeyo Márquez miembro del buró político del Comité Central del Partido Comunista y Carlos Augusto León fueron elegidos Senadores por el Distrito Federal, y Jesús Farías Secretario General del P.C, fue elegido Senador por el estado Zulia, y entre los Diputados electos del P.C. se encontraban Gustavo Machado, Presidente del partido; Guillermo García Ponce, Eloy Torres y Héctor Rodríguez Bauza, por el Distrito Federal; Fernando Key Sánchez por el Zulia; Pedro Ortega Díaz por Anzoátegui; y Eduardo Machado hermano del Presidente del P.C, por Aragua.

EL Movimiento 26 de julio y El Pacto de Caracas
Después de la Ruptura del Pacto de Miami, las diferentes coordinaciones entre las organizaciones subversivas,  revolucionarias   y políticas que se acogían a la línea insurreccional deciden seguir  con Fidel Castro. Para finales de mayo de 1958, Fidel Castro procede a darle  una declaración a la prensa venezolana en las cuales se refiere a la propuesta del partido Ortodoxo Dr. Manuel Urrutia y de otras organizaciones políticas. Para logar la unidad de las fuerzas que combatían a la dictadura de Fulgencio Batista  manifestándole a los periodistas “…creer en la posibilidad de un acuerdo de  unidad…”. Reduciéndose estas declaraciones simplemente a establecer las bases para llegar a un acuerdo.

Con motivo de las declaraciones de Castro, Tony Varona directivo del partido Autentico decide viajar a Caracas  con la finalidad de sostener una entrevista con Fidel Castro a través de la planta de  radio Dos Indios Verdes que funcionaba en Caracas y hacia enlaces directos con la Radio Rebelde en la Sierra Maestra. En relación con la unión de un frente común de todas las fuerzas que combatían  a Batista.

Por lo que ante la solicitud de Tony Varona al Dr. Luis M Busch Rodríguez, quien cumplía Funciones con Haydee Santamaría y José Llanusa dentro del  Movimiento 26 de julio quien  se encontraba en  Caracas representándolo  en su sección de Venezuela coordinando a su vez el donativo de armas ofrecido por los venezolanos.  Busch Rodríguez llegaría   a cumplir funciones como Ministro de la Presidencia y Secretario del Consejo de Ministros del Gobierno Revolucionario una vez que triunfo. Procede a consultar con Fidel el cual esta e acuerdo de efectuar la conversación por radio.

La cual se efectuó el día y a la hora convenida, en forma abierta y sin claves en la que Fidel Castro hizo un esbozo de las acciones bélicas que se desarrollaban en cuba y las posibilidad de coronar con un  triunfó. Abordado el tema de la unidad de la oposición   cubana, después de un largo de intercambio de ideas y planteamientos  acordaron de que Fidel Castro, “…prepararía un documento base con los principios que debían regir y guiar la unidad   de las organizaciones revolucionarias…”

Como podemos apreciar fue desde el territorio venezolano en 1958, con la anuencia de la Junta de Gobierno   que la revolución cubana dio su paso decidido para lograr su unidad. Al manifestarle Fidel Castro al Dr. Luis M Busch Rodríguez, “…que la unidad debía ser amplia y total, sin exclusiones, pues todos los que tuvieran vigencia y  recursos deberían ser convocados…”. El 19 de julio a través de radio rebelde es  leído el documento y grabado Caracas, reproducido en mimeógrafo y distribuido entre las organizaciones opositoras que “…suscribían la lucha armada como método o procedimiento para derrocar la dictadura…” el referido documento a su vez le fue  entregado a las diferentes agencias internacionales de noticias, distintos medios de comunicación social de Venezuela y América.

Aclaramos que el referido documento nunca fue remitido a Caracas, haciéndose público antes de su firma por lo que vino a constituirse en una declaración de propósitos que las diferentes organizaciones deberían de suscribir inicialmente para su posterior  discusión.

La declaración de propósitos, trasmitida por la Radio rebelde y preparada  por Fidel Castro contenía en esencia tres aspectos fundamentales el Primero. “…La aceptación de la insurrección armada como estrategia de lucha contra la dictadura; esto con el criterio que todas las fuerzas comprometidas movilizarían sus recursos y medios para producir una huelga general y una insurrección armada de carácter conjunto…”.

Podemos de apreciar que este primer punto de “…La aceptación de la insurrección armada como estrategia de lucha…”,  una vez que triunfa la revolución cubana se convertirá en una estrategia para combatir a los diferentes gobiernos de la América Latina, especialmente  en Venezuela en la cual se había dado a conocer esta, como suele decirse “…cría curvos y te sacaran los ojos…”   

En segundo lugar  “…que a la caída de la dictadura el país seria conducido por un Gobierno Provisional, que lo llevaría  en breve a una situación democrática, constitucional…”. Vemos como desde el territorio venezolano, desde la patria de Bolívar,  desde una insipiente democracia se le declaraba al mundo que en Cuba se instauraría una democracia constitucional,  tamaño engaño ha perdurado a lo largo de  cincuenta y cuatro años y ocho meses. 

Hoy por hoy es la misma Venezuela quien se encuentra acosada,  disminuida por los castros quienes elaboraron la declaración de principios que permitió la unidad y el triunfo del castro comunismo en Cuba. 

En tercer lugar “…El Gobierno Provisional debía de garantizar un programa mínimo esto es:   el castigo de los criminales de guerra y de los culpables de la dictadura, además de garantizar la implementación de  medidas  para logar el progreso económico, social e institucional de Cuba.

Recibido el documento  hecho del conocimiento público a nivel mundial, y ante el arribo a Venezuela de los diferentes representantes cubanos proceden a reunirse en las Oficinas de Juan José Díaz Real los representantes del Partido Revolucionario Cubano (Autentico); Partidos Ortodoxos; Movimiento de Resistencia Cívica; Federación de Estudiantes Universitarios; Directorio Revolucionario 13 de Marzo; Organización autentica; por la Sección Venezuela del Movimiento 26 de Julio, Francisco Pividal  Padrón, Oscar Villar Fernández , Juan José Díaz de  Real, Sergio Rojas Santamaría, y Manuel Pérez Concha   y Luis Bush Rodríguez, en calidad de Coordinador General   del Comité  del Exilio.

El documento fue leído aceptado en su totalidad y aprobado por  mayoría  a excepción del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, que salvo su voto por el procedimiento establecido.   Que no se oponían a la suscripción del pacto ya que lo firmaron en su oportunidad, a esta reunión solo asistieron los diferentes  representantes cubanos. Llegándose a dos  Acuerdos El primero llamar a la unidad concretada  Frente Cívico Revolucionario y en segundo lugar convocar a una reunión pública a los diferentes representantes cubanos para el 20 de lulio.

El día 20 de julio de 1958 proceden a reunirse nuevamente los representantes cubanos en el lobby del Hotel El Conde en Carmelitas para proceder a rubricar,  firmar  y publicar el referido documento que se conocerá como el Pacto de Caracas. Rubricado  por doce representantes cubanos  y por Luis Bush Rodríguez  en representación de Fidel Castro. En presencia las agencias de noticias internacionales y locales de T.V, Radiales y  que causo un gran impactó en los EE.UU, y América en General con la salvedad que el documento final de Unidad  sería firmado en la Sierra Maestra lo cual nunca se realizo.

Ahora bien por razones económicas “…el alto costo de la vida en Caracas…”, no va permitir que se instale  en Caracas  el Frente Cívico Revolucionario, donde estaba instalado el Centro de Comunicaciones con la Sierra Maestra.   Sino en Miami, pero la realidad señalada años después por el Dr.  Luis Bush Rodríguez  “…era que querían estar más cerca de Washington…”.

Otra de las propuestas aprobadas en Caracas fue el establecimiento de una cuota de cien mil pesos cubanos de esa época que debían ser aportados  proporcionalmente entre las organizaciones del Frente Cívico Revolucionario. Así como la propuesta de que el  Dr. Manuel Urrutia fuese nombrado como  Presidente Provisional de Cuba, lo cual se dejo para la reunión a realizarse en Miami. A través de Caracas se coordino también con la Cruz Roja internacional la entrega de prisioneros de Bayamo según la Convención de Ginebra, utilizando el puente radial caracas- sierra Maestra- Ginebra  para lo cual fue designado el Dr. Roberto  Agramonte. 

El 25 de julio de 1958, se entrega por parte de los rebeldes  doscientos cincuenta y tres prisioneros de ellos cincuenta y siete heridos fuera de otras entregas posteriores. Igualmente el Dr. Roberto  Agramonte, desde Caracas efectuaba  las coordinaciones a través de la Cruz Roja internacional en América y Europa para obtener medicamentos para las fuerzas rebeldes y auxilio humanitario para la población civil.


Continuara
El boicot de suministro de Armas a Fulgencio Batista
Apoyo financiero a la guerrilla cubana en Sierra Maestra. 

Venezuela fue  el país  que envió el mayor cargamento de armas en número, calidad y potencia a la Sierra Maestra.
*Publicado con autorización del autor.

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