Libertad!

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domingo, 28 de noviembre de 2010

El pequeño ministro...

Rafael Muci-Mendoza

Él dará todo su apoyo a la Universidad Bolivariana toda huera, inútil y estéril
La gráfica muestra al ministro pasmado entre una verdolaga de guardias nacionales armados para la contingencia; quizá, para protegerlo de rectores también armados, pero con la verdad de la razón y estudiantes anhelantes de respuestas; también podría interpretarse como clara intimidación a evitar el acercamiento. Tal vez no hubiera podido sostener la mirada a los ojos de aquellos otros, profesores titulares y la propia rectora de la Universidad donde labora, de impecables trayectorias. La admonición se repite, ¡Muera la inteligencia!

Él dará todo su apoyo a la Universidad Bolivariana toda huera, inútil y estéril, con sus estudios médicos casi por correspondencia, de anatomía sin cadáveres, bioquímica sin laboratorios, ausencia de diálogo porque no contempla enfermos a quienes preguntar, semiología sin un cuerpo humano donde ejercerla y práctica a la carrera en hospitales destruidos por el proceso con el cual comulga. Dígame, yo que luego de cincuenta años, todavía me solazo enseñando el poder del signo clínico -mientras más chiquito más contundente- a bisoños estudiantes a la cabecera del paciente, obtenido precisamente donde debe enseñarse, mientras el paciente disfruta de ser precisamente él, quien de pie para enseñar a esos jóvenes algo útil para toda la vida. ¡El primer amor nunca se olvida!

¡La nueva clase dirigente improvisada que menea el rabo y lame las botas aunque los echen! No quieren sufrir el tormento del no saber. Mejor quedarse llano, innoble e intrascendente: es posible que hayan leído y tomado literalmente el Eclesiastés: ¨aumentando el saber, aumenta el sufrir...¨ Razón tenía Carlyle al decir, "Ninguna prueba más triste puede dar una persona de su minúscula estatura que su incredulidad en la gente grande"

rafael@muci.com, rafaelmuci@gmail.com
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