Libertad!

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martes, 19 de abril de 2016

¿A donde vamos?

¿Para dónde vamos? #opinión

¿Para dónde vamos? #opinión
Por Miguel Pizarro
Diputado
Es la pregunta que más se escucha, que más se piensa, que más nos afecta, todos los días. Es esa pregunta incierta que genera más ansiedad que felicidad, es la preocupación de sentir que nos están arrebatando el futuro hora tras hora.
En nuestro país, el tiempo se cuenta en vidas y no en horas. Si no es el hampa que nos mata por un teléfono o unos zapatos, es la escasez de medicina que hace que los pacientes hayan tenido que llenarse de una fuerza admirable para, no sólo buscar sus medicamentos por doquier, sino reclamar en nombre de todos los que como ellos sufren la indolencia de quienes prefieren las ideologías y las consignas que las soluciones y la crítica oportuna para enmendar errores.
Esta crisis tiene un riesgo latente tan peligroso como el resultado económico y político de la propia crisis, no sólo es grave la mortalidad infantil por indolencia de quienes regentan la salud del país, no sólo es grave que mi generación, los jóvenes, pongamos día a día cifras absurdas en la estadística de muertos a manos del hampa o de desempleo crónico. Lo más grave de esta crisis reside en lo que quieren convertirnos, quieren hacernos odiar, quieren dividirnos, quieren llenarnos de desesperanza para hacernos pensar que, no importa lo que hagamos, estamos condenados a que esto no cambie.
Hoy escribo desde la indignación, desde la convicción de que nosotros tenemos que ser mucho más fuertes que la realidad que vivimos. Hoy escribo como el joven que todos los días ve y padece el desespero de mi madre o de mi propio hermano cuando no puede resolverle lo mínimo a su hijo, y que mano agarrada y ojos aguados nos pide “¡No se rindan!”.
Este país va a cambiar porque todos juntos construiremos el cambio, porque tanto dolor debe servir de motor para que más nunca vivamos lo que estamos viviendo. Este país va a cambiar porque ya el problema no es de políticos o de gremialistas, se han metido con todos los nuestros y han pretendido mantener el poder a expensas de lo que sea y, eso en política se paga y se paga caro.
No podemos permitir que esta realidad saque lo peor de nosotros, que nos conviertan en lo que hemos criticado. No dejemos que la barbarie y la violencia llenen nuestros días. Lo más insurreccional que podemos hacer hoy es subvertirnos contra la intolerancia, rebelarnos contra el odio y hacernos dueños de nuestro futuro.
A esa difícil pregunta de “¿Para dónde vamos?” la única respuesta que le podemos dar hoy y que es responsable con nuestro momento histórico es: Vamos a cambiar este país, vamos a luchar por nuestro futuro y vamos a revocar a quienes desde el poder se han olvidado de que si la política no sirve para el servicio, entonces no sirve para nada.
14/4/2016 9:14am

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