Libertad!

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viernes, 22 de abril de 2016

El futuro

El futuro
REINALDO GADEA PEREZ
El tema de sacar o no al presidente Maduro es de verdad interesante, política y jurídicamente, porque en ambos aspectos el asunto es más complicado que lo que indican los primeros pensamientos que nos abordan, que se insinúan conforme a la posición que tengamos.
No hay duda que en el chavismo como tal, hay grupos que quieren la permanencia del Presidente, y otros, que desean el cese inmediato de su mandato, cada quien con argumentos que son válidos, tanto para unos como para los otros.
El primer grupo, cree que la guerra económica, que no ha podido ser derrotada, es la causa de los males de la patria, lo que les hace discernir que hay que seguir librando la batalla para que el legado del Comandante Supremo y Eterno se imponga de una vez por todas sin que existan caminos de retorno. No admiten otra posibilidad distinta y están resteados con Maduro. Ni un paso atrás, no volverán.
El segundo piensa que la razón de ser de la situación actual, es la incapacidad, la incompetencia, la terquedad, la ineptitud y la ignorancia entre otras características, que le atribuyen al actual gobierno, por tanto, creen lo contrario del primer grupo, que si Maduro permanece en el poder se perderá el legado de Chávez, porque lo hacen ver y sentir como un fracaso, y peor aún, que se extinguirá el proyecto político.
La oposición tiene mayor número de enfoques y formas de ver el tema, por aquello de la vía a utilizar, de parte de los que quieren quitar a Maduro, y otros, que prefieren esperar las elecciones presidenciales.
Los que necesitan que los eventos ocurran ya, discuten es por las vías a utilizar, cuál es la más eficiente y rápida, que si la renuncia, la enmienda, que si el revocatorio. Otros piensan que, para evitar problemas, la única vía es el revocatorio, pues cualquier otra alternativa irá a la Sala Constitucional, y como no creen en su justicia, pregonan que no es posible.
Quienes prefieren esperar las elecciones lo hacen por varios factores. El primero es el desastre en que se encuentra el país, por una parte, y por otra, el poco tiempo que queda para poder ver un poquito de éxito en las políticas duras que habrán de implementar. No olvidemos que si el Presidente sale por alguna vía expedita y constitucional, el que resulte electo ejercerá hasta que culmine el período inconcluso de Maduro, e indefectiblemente, vendrán las elecciones presidenciales del 2018. Evidentemente muy poco tiempo para arreglar cualquiera de los macroproblemas que agobian a todos los que en este país habitamos. Ninguno de los de ese grupo aspira gobernar un período mocho y de alto costo en popularidad.
Bueno, les toca, saquen ustedes las conclusiones, y como dije al principio, es jurídica y políticamente complicado cualquiera de los esquemas.
Creo que lo viable que pueden hacer los opositores y chavistas que quieren sacar a Maduro, es lograr la realización del revocatorio o convocar una constituyente, que no le den más vueltas al asunto. Renuncia aseguro que no habrá, y la enmienda presenta como gran inconveniente su ámbito de aplicación, si es para este período o para el próximo. De lograrlo, vamos a ver quién se atreve a lanzarse como candidato para gobernar escasos dos años.
Los que desean la permanencia de Maduro, bien para que termine con el legado de Chávez, bien para asegurarse un mandato a tiempo completo, deberán tratar de paliar los problemas, de manera que, cuando les toque el turno, la gobernabilidad sea factible, y la viabilidad de sacar el país adelante tenga un poco menos de costo político y consecuencialmente histórico. Escoja Ud. el futuro que le parezca mejor.
gadeaperez@cantv.net
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