Libertad!

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jueves, 20 de noviembre de 2008

Votar por la libertad

Jorge Ramírez Fernández
Este domingo 23 de Noviembre, los venezolanos tenemos una nueva cita con la historia. Lo que a primera vista pareciera sólo una rutinaria elección de autoridades locales y regionales, hoy reviste una connotación y una relevancia extraordinarias. Si reincidimos en la misma conducta irresponsable del pasado lo pagaremos muy caro. La tentación abusadoramente totalitaria de Hugo Chávez debe ser contenida sin dilación. Ninguna excusa será válida para justificar actitudes que pongan en peligro el sistema de libertades que a costa de sangre, sudor y lágrimas nos legaron nuestros padres y abuelos.
La reiterada vergüenza que sentimos cada vez que la sucia boca del patán que irresponsablemente elevamos a la categoría de Primer Magistrado, debe transformarse en una actitud proactiva que le demuestre al mundo que los venezolanos no somos individuos vulgares, de lenguaje inmundo como el que a diario, con absoluta desfachatez exhibe Hugo Chávez. Que no pensamos repetir la triste historia de los alemanes, cuando encumbraron a Hitler para después ni siquiera querer nombrarlo. Las arrabaleras amenazas de Chávez, que no nos dará ni agua a los venezolanos que en nuestras regiones, en libérrima expresión de nuestra soberanía elijamos al candidato de nuestra preferencia en lugar de las nulidades que él quiere que ocupen los cargos de elección popular en juego en éste proceso electoral. Que sacará los tanques y los cañones contra nosotros, que nos pulverizará con las Kalashnikov, debemos enfrentarlas con el mismo valor con el que los venezolanos de ayer derrotaron al poderoso imperio español en búsqueda de la libertad de Suramérica.
Debemos demostrar de manera contundente que rechazamos su desquiciado y descarado uso y abuso de las cadenas de radio y televisión para hacer proselitismo político e insultar y amenazar a quienes con ideas y personalidad propias se han postulado libremente, con el derecho que les asiste constitucionalmente de elegir y ser elegidos por la soberanía popular para dirigir el Poder ejecutivo en Estados y Municipios, y el Poder Legislativo Estadal, sin ser esclavos de la omnímoda voluntad de quien se cree la última Pepsicola del desierto, cuando no llega ni a guarapo de papelón. Y en su locura no se da cuenta que su odiado George W. Bush, a quien tildó de diablo, borracho, asesino, mafioso, narcotraficante, ignorante, opresor y un largo etcétera de calificativos infamantes, en la pasada campaña electoral de los Estados Unidos no realizó una sola cadena de televisión, ni siquiera de un minuto para pedir el voto para su partido. Nadie le oyó al archidespreciado Bush un insulto o alguna descalificación contra Barack Obama, a quien no sólo felicitó por su victoria, sino que inmediatamente lo recibió con una educación impecable. Todos nos preguntamos si los precarios modales de Chávez le permitirán actuar alguna vez en su vida correctamente.
Mientras en el mundo varios de los Presidentes que se benefician de la pródiga irresponsabilidad con la que Chávez maneja los dineros de Venezuela fueron convocados a la reunión del G-20 para buscar soluciones a la crisis mundial, a nadie se le ocurre invitar a Chávez para un evento de éste tipo. Todos conocen que a Chávez sólo le gusta perder y hacer perder el tiempo a los demás. El sólo sabe destruir. Construir para él es imposible y mucho más si de algo positivo se trata.
Para acercar el día de la reivindicación de la democracia venezolana, de la esperanza para que niños, jóvenes y adultos venezolanos no tengamos que pasar las privaciones que viven los cubanos y que vivieron los europeos orientales y tanta gente en los países en que el totalitarismo comunista conculcó las libertades, los venezolanos conscientes tenemos un compromiso éste 23 de Noviembre. Votar por la libertad.
jorgeramirezfernandez@hotmail.com
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