Libertad!

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lunes, 18 de enero de 2016

BCV y despilfarro: raíz de la crisis 2016.



Economista Jesús Alexis González * 
La finalidad de un Banco Central (BC) es preservar la estabilidad monetaria, apuntalado por un buen manejo de la  la cantidad de dinero (crecimiento de la liquidez) evitando se genere un aumento sostenido del precio de los bienes y servicios a lo largo del tiempo (inflación) en procura que la moneda cumpla con sus funciones de almacén de valor, unidad de medida y medio de cambio, siendo vital que el signo monetario goce de la confianza del público en concordancia con la favorable credibilidad que ha de tener sobre la meta de inflación estimada a la luz de contar con una información anual y mensual que incluya como mínimo una visión sobre la evolución de las variables económicas y de su potencial influencia sobre la trayectoria futura de la tasa de inflación. Es igualmente sabido, que los procesos inflacionarios distorsionan el sistema de precios relativos generando incertidumbre y desestimulando la inversión, al tiempo de reducir la capacidad de crecimiento de la economía así como de perjudicar muy especialmente al estrato social de menos ingreso.
A los efectos que un BC pueda cumplir con sus fines, ha de gozar de plena autonomía con el propósito de cumplir el mandato constitucional en materia monetaria, que para el caso venezolano está consagrado en: Art. 318: “Las competencias monetarias del Poder Nacional serán ejercidas de manera exclusiva y obligatoria por el Banco Central de Venezuela”; en el Art. 319: “El Banco Central de Venezuela se regirá por el principio de responsabilidad pública, a cuyo efecto rendirá cuenta de las actividades, metas y resultados de sus políticas ante la Asamblea Nacional (…); y en el Art. 320: “En el ejercicio de sus funciones, el Banco Central de Venezuela no estará subordinado a directivas del Poder Ejecutivo y no podrá convalidar o financiar políticas fiscales deficitarias” (Las negrillas son nuestras) A tenor de lo señalado, se infiere que la autonomía del BCV consagra, muy especialmente, que no puede ser obligado a prestarle dinero al Gobierno mediante la emisión de dinero inorgánico para monetizar el déficit fiscal  causado por una situación donde los gastos del Gobierno son mayores que sus ingresos (algunas cifras indican que en la actualidad PDVSA le adeuda al BCV más de ¡$145.000 millones! por concepto de financiamiento), lo cual trae como consecuencia un aumento del Circulante (M1) que evolucionó desde 4.938.181 en 1998 hasta 1.839.535.079 a finales de 2014 propiciando una hiperinflación (ver:elrepublicanoliberal.blogspot.com/2015/03/jesus-alexis-gonzalez-hiperinflacion/html); que intentan erradamente combatir aumentando las perversas regulaciones y controles sobre la economía (ver: elrepublicanoliberal.blogspot.com/2015/05/jesus-alexis-gonzalez-pv-congelado-e.html?=1). Sea pertinente mencionar, que el Presidente de la Republica vía Ley Habilitante modificó (31/12/2015)  la Ley del BCV (la 7ª en “revolución”), para en esta oportunidad agregar que el instituto emisor podrá otorgar o financiar créditos al Estado y entidades públicas cuando exista amenaza interna a la seguridad u otro perjuicio al interés público que calificará el Presidente; ampliando la reforma del 2010 donde se estableció que el BCV puede imprimir billetes para auxiliar a PDVSA (¡!). No vacilamos en afirmar, que ambas reformas deben ser declaradas inconstitucionales por la AN con la inmediatez debida.
Como referencia  despilfarro—gasto excesivo y superfluo—gubernamental,  es propicio recordar que durante los dos últimos gobiernos democráticos antes de la llegada al poder del actual “proceso”, el precio de nuestra cesta petrolera promedió $15/b mientras que el Presupuesto Nacional (con equilibrada eficiencia y austeridad) se formulaba sobre la base de unos $25.000/año; lo cual no impidió se construyeran 655.999 viviendas un 46,3% de las 1.415.631 construidas durante los 4 Gobiernos democráticos a la par de una mayor soberanía alimentaria. El inicio del despilfarro, podemos ubicarlo a partir de 1999 coincidiendo con la  etapa de ascenso en el precio promedio de nuestra petrolera (crisis del Medio Oriente y crecimiento económico de China e India) desde $9,38/b en 1998 pasando por $117,4/b en junio 2008 (el histórico más alto) hasta alcanzar un promedio de $86,8/b para el lapso 1999-2014 (un 480% superior al democrático); tiempo durante el cual el Gobierno administró (desperdició) cerca de $2 billones para culminar en 2015 en la situación Divina de “Dios proveerá”. Vale acotar, que para 1998 la deuda pública total (interna y externa) era de $27.909 millones (35% del PIB) mientras que para principios del 2015 se ubicó en $249.523 millones (42% del PIB).
Es marcadamente evidente, que el modelo de organización económico-social que sin brújula doctrinaria ni visión concreta de país adelanta la “revolución” (ver: http://www.finanzasdigital.com/2015/10/una-revolucion-carente-modeloeconomico/), está haciendo aguas desde principios del 2000 y se ha sostenido en el poder con base en la represión aunado a un socialismo rentista populista que elevó el gasto público desde Bs 14.500 millones en 1999 hasta 1.150.000 millones en 2015, al tiempo que las reservas internacionales apenas crecieron un 6,22% entre 1998 y el 12/01/16 desde $14.700 millones hasta $15.615 millones donde las divisas liquidas representan solo $1.700 millones; escenario que nos condujo en 2015 a una hiperinflación del 347% (Universidad Johns Hopkins), aproximándonos a una indeseable situación similar a la experimentada por Zimbabue que en 2009 suprimió su  moneda al haber perdido todo su valor, y luego de transcurridos 7 años no ha podido retomar el sendero de la estabilidad institucional.
Reflexión final. Apreciamos como cínica, la pretensión reduccionista del Gobierno y su burocracia de  manejar la crisis estructural que han propiciado hasta empobrecer el país(ver: www.lasverdadesdemiguel.net/edicion-538-venezuela-por-que-se-esta-empobreciendo/) dándole un tratamiento de emergencia (desastre) “argumentando” simplemente la necesidad de enfrentar solo las consecuencias inducidas por la caída del precio petrolero que se inició a   finales del 2014, sin presentar acciones concretas en materia monetaria, cambiaria y fiscal (por la vía del gasto); pero si aspiran  expropiar los medios de producción privados  para atenuar la crisis (¿?) Tal ambigüedad, ha de disiparse en no más de 6 meses al momento cuando el Poder Ejecutivo, luego del vencimiento del ejercicio anual, presente a la AN la rendición de cuentas en un todo de acuerdo con el Artículo 315 de la CRBV.
Economista Jesús Alexis González 
 jagp611@gmail.com   @jesusalexis2020
18/01/2016



jueves, 14 de enero de 2016

EL ABANDONO



Tulio Álvarez*
Aquí está planteada una crisis constitucional que terminará en la salida de Maduro de la Presidencia y la convocatoria de nuevas elecciones. Eso se dará, sí y solo sí, la Fuerza Armada cumple su deber constitucional. De no hacerlo así, el alto mando militar será cómplice de un Golpe de Estado y la institución militar quedará marcada por el desprecio nacional al punto de su desaparición y sustitución con esquemas de seguridad nacional más en la línea del combate contra los flagelos del siglo XXI: El Narcotráfico y el Terrorismo.

La situación es más simple de lo que parece. No me planteo participar en el debate sobre el problema que deriva del cálculo de mayorías específicas sobre la base de la inhabilitación de los cuatro diputados del Estado Amazonas por cuanto la calificación de los miembros del Parlamento es exclusiva de la propia Asamblea Nacional. No hay discusión constitucional, el CNE acredita y proclama mientras que la Asamblea Nacional califica con base a la credencial conferida.

Esto tiene una raíz y justificación histórica no solo en Venezuela sino en el origen de la institución parlamentaria. El sentido de esta calificación y de las prerrogativas que establece la Constitución en sus artículos 199 y 200 es la protección de la institución que representa la soberanía popular frente a los otros poderes. El Habeas Corpus, en Inglaterra, tiene su origen en la defensa de los ciudadanos y sus representantes frente a las arremetidas de la Corona. No se trata de privilegios personales, se trata de proteger la función del órgano que controla y a las personas que tienen esa responsabilidad.

En nuestro país la tradición constitucional la ha identificado como “atribución privativa” del cuerpo legislativo, no sujeta al examen o control de otros poderes. En esta categoría entran otros temas de gran importancia como lo son dictar su reglamento (RIDAN), aplicar las sanciones que en él se establezcan y organizar su servicio de seguridad interna. De manera que después de la acreditación que hace el C.N.E. y de acuerdo con el RIDAN (Artículo 2), al comienzo de cada período constitucional del Poder Legislativo, se realiza la Sesión de Instalación que, precisamente el 5 de enero, examinó las credenciales de los diputados, dirigió el debate y organizó la elección de la Junta Directiva. Solo entonces, el Presidente de la Junta Directiva procede a juramentar.

Los factores democráticos de representados en la Asamblea Nacional actuaron con absoluto apego a la Constitución y al RIDAN, yo diría que con absoluta sangre fría. No cayeron en provocaciones porque el objetivo era instalarse y designar la directiva. Al día siguiente, la directiva procedió a juramentar a los diputados de Amazonas después de verificar su credencial. Fue lo correcto para evitar el saboteo a la instalación.

La Sala Electoral no podía por vía cautelar usurpar la función del CNE que acreditó y la de la misma Asamblea Nacional que calificó, pero lo hizo. Y el principio básico del derecho constitucional es que toda autoridad usurpada es nula, así lo es ese mamotreto que llamaron sentencia. Lo que sí podría hacer es abrir el proceso de nulidad de la proclamación hecha contra el acto del CNE, no de la Asamblea. Y después de un proceso debido, signado por el derecho a la defensa de los parlamentarios, eventualmente declarar la nulidad de la elección, lo que implicaría la convocatoria de un nuevo proceso en los circuitos afectados. Y quiero ver a estos usurpadores participando en una nueva elección para que vuelvan a recibir su merecido, con fraude y sin él.

Con su decisión, la Sala Electoral que está compuesta en forma ilegítima, usurpó funciones del CNE y la A.N., cometió un error inexcusable y desconoció parámetros básicos de la institución parlamentaria y el orden democrático. Lo inmediato será abrir un proceso constitucional para declarar irrito el acto de designación de nuevos miembros del TSJ realizado en diciembre pasado por incumplir el trámite y no haberse permitido la participación ciudadana mediante procesos de impugnación de los postulados. Al mismo tiempo, cabe un proceso constitucional contra los antiguos, esos que se autocalifican de magistrados sin serlo, por haber usurpado las funciones del CNE y la A.N.

Ante la declaratoria y los procesos que se abran, las Salas del TSJ quedarían inhabilitadas para decidir salvo que reconozcan que los usurpadores que se hacen llamar magistrados se inhiban por no poder conocer su propia causa. Pero la calaña de estos militantes no les permite actos de decencia y procuraran sabotear a la Asamblea Nacional. En ese mismo instante se producirá la crisis constitucional y las definiciones.

Quiero aclarar que aunque el tema de la inmunidad no es la clave para entender este conflicto, lo que hizo la Sala Electoral fue coartar la función parlamentaria y, de acuerdo con el artículo 200 de la Constitución, “los funcionarios públicos o funcionarias públicas que violen la inmunidad de los y las integrantes de la Asamblea Nacional, incurrirán en responsabilidad penal y serán castigados o castigadas de conformidad con la ley”. En pocas palabras, cometieron delito con su error inexcusable. Se trata de un mecanismo fraudulento ejecutado por la Sala Electoral que se traduce en un golpe contra la institucionalidad y una especie de rebelión civil de los miembros de ese cuerpo. Les recomiendo que comiencen a negociar tras bambalinas para salvar sus cabezas.

Por ello es que no hay que plantearse en este momento la temática de los votos calificados; ya que esa es una segunda etapa, posterior, para dictar actos de especial trascendencia como la convocatoria de un revocatorio o de una Asamblea Nacional Constituyente. Ahora las principales decisiones se traducen en actos legislativos y mecanismos de control que solo requieren la mayoría absoluta. Inclusive, la amnistía no precisa de ley por cuanto se puede decretar con forma de acuerdo que no requiere la promulgación de Maduro. Es lo que yo recomiendo y que, después de su publicación, se remita a aquellos funcionarios encargados de su ejecución para verificar su comportamiento.

De manera que la Asamblea Nacional puede funcionar sin complicaciones al margen de las maniobras dirigidas a restar su autonomía. Y entre estos actos que se asumen esta la atribución de declarar el abandono del cargo por parte de Maduro de acuerdo con el artículo 233 de la Constitución. Se trata de una decisión que se asume con la mayoría absoluta de los miembros presentes en el hemiciclo.

El concepto constitucional de abandono no se restringe al simple abandono físico del cargo, como sería irse del país sin autorización. “Abandono del Cargo” se manifiesta con la violación de la Constitución o la negativa a cumplir actos debidos de acuerdo con lo que ella dispone, como sería la promulgación de las leyes; o, ahorcar financieramente a otros poderes públicos; o, en definitiva, la ejecución de cualquiera de los actos con los que amenaza todos los días quien no ha entendido todavía el golpe democrático que le azotó la cara el 6 de diciembre.

Si Maduro no asume su nueva situación saldrá de la presidencia irremediablemente y él y sus cómplices serán juzgados en Venezuela o dondequiera que se refugie. Llego la hora de las definiciones. No toda crisis es negativa. Estamos en vísperas de una que definirá si volvemos a un ejercicio democrático o si el espectro de una dictadura disfrazada se quitará su careta al ritmo de la pandereta que toque el estamento militar. Pero los usurpadores no tienen pueblo para maniobrar. Alea iacta est.
@tulioalvarez

domingo, 27 de diciembre de 2015

Colas y circos

Por: Carlos Maldonado-Bourgoin

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Aquellas naciones que no dicen y menos presumen de ser socialistas son las que más felicidad ofrecen, en seguridad social, transporte, educación y otros servicios. Canadá, Inglaterra, Suecia, Dinamarca, España, Francia… son ejemplos magníficos del esfuerzo serio y real por resolver muchos de estos aspectos de sus ciudadanos.

Las experiencias exitosas y funcionales pueden ser medidas por el menor tamaño de sus colas. Cuando un servicio colapsa, aumenta la demora en satisfacer a los usuarios. El ingeniero danés Agner Krarup Erlang a principios del siglo XX creó la «teoría de las colas», que estudia matemáticamente las líneas de espera. Las sociedades que hacen muchas colas expresan su fracaso y su poca eficacia.

Viví en la antigua URSS como diplomático y recuerdo, en esa potencia militar, que el hombre de a pie destinaba parte de su día a hacer colas. En la calle a la intemperie o en un almacén habían colas para esperar a que abrieran, colas para curiosear y adquirir lo que cayera, colas para pagar, y, colas para intercambiar productos porque lo que se había comprado no era lo requerido en cuanto a talla, color... Había la inmarcesible cartilla de racionamiento y el innombrable mercado negro, manejado por funcionarios corruptos del partido.

La gente vivía allí y aún vive en ese tipo de regímenes totalitarios con crispación por temor a ser fichada. Este es y no otro el comunismo-real, denunciado por tantas figuras del pensamiento del siglo veinte. Mítica fue esa Chile de Allende donde había cartilla de racionamiento controlada por agentes de la Europa central, y donde diariamente eran asesinados carabineros y soldados por milicias armadas.

Decía Cicerón: «De hombres es equivocarse, de locos es persistir en el error». Aterra insistir en estos modelos, en hacer «bis» a tales ignominias (afrentas públicas que se hace a las personas con causa o sin ella), en tener como ejemplos la Cuba castro-comunista o la Corea del Norte de Kim Il Sung y su vástago. Basta comparar tales ensayos con las prósperas realidades vecinas.

En país desarrollado como Canadá, el «Cirque du Soleil» es la real expresión de un espectáculo artístico, fino, imaginativo, multidimensional, rico visual y físicamente. Creador del Circo del Sol, el canadiense Guy Laliberté apareció hace días en primera página internacional por estar en la misión Soyuz que viajó al cosmos.

Por el contrario, Iberoamérica enrumba su nave al inframundo. Imagen y comparación entre la esfera de la abundancia, la creatividad y la libertad, frente al mundo de la escasez, la represión y la limitación. «El socialismo de países desarrollados es al Cirque du Soleil (Circo del Sol), lo que el socialismo del siglo XXI es al Circo de los Hermanos Chávez». No hay cosa más penosa que los circos marginales, con bailarinas remendadas, animales famélicos, envueltos en un penetrante vaho de olor a aserrín, entremezclado con sobaquina física y moral.

Correo del Caroní, Puerto Ordaz, 2 de noviembre del 2009, Opinión.

http://forumvenezuela.blogspot.com,

domingo, 20 de diciembre de 2015

PATRIA BIEN SEGURA: "Mi hijo murió porque no conseguí medicamentos"

Richard Medina expresó que "hay gente que se queja de que no va a comer hallaca porque no consigue harina, en mi casa, debajo del arbolito, va a quedar un regalo sin abrir porque no conseguí una medicina".



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El menor se infectó con una bacteria que contrajo en el Hospital Militar de Caracas (Efectococuyo)


EL UNIVERSAL
viernes 18 de diciembre de 2015  10:40 AM
Caracas.-  El padre de un niño de tres años que padecía cáncer de pulmón y falleció el pasado lunes en el Hospital Militar de Caracas dijo que su hijo murió porque la familia no logró conseguir los medicamentos.

"Hay gente que se queja de que no va a comer hallaca (plato típico navideño venezolano) porque no consiguió harina, en mi casa, debajo del arbolito, va a quedar un regalo sin abrir porque no conseguí una medicina", aseguró Richard Medina, padre del pequeño, en una rueda de prensa.

Medina dijo que "no conseguía los antibióticos" para tratar una bacteria que contrajo su hijo "dentro del hospital" ni el protector cardiaco de nombre genérico Dexrazoxano que buscó en "todas las farmacias" de la capital durante "todo noviembre".

Para el padre, se "pudo haber prolongado más" la vida de su hijo "si ese medicamento hubiese llegado a tiempo".

Además, pidió a las autoridades revisar las políticas de trato y admisión del centro de salud por supuestas irregularidades en los últimos meses.

"Le pido a las autoridades venezolanas que echen un ojo al Hospital Militar (...) hay niños a los que han sacado" al no recibir atención y comentó que otra niña que se encontraba hospitalizada en este centro de salud tuvo que irse a la ciudad occidental de San Cristóbal "porque no la quisieron atender" en esa institución.

Medina aclaró que no responsabiliza al sanatorio ni al oncólogo que atendió a su hijo, "pero las políticas dentro del Hospital Militar están cambiando" y al parecer "no quieren personas no afiliadas, que no sean militares".

"Hay tratamientos para los militares, hay habitaciones que son exclusivas para los militares, yo llevaba a mi hijo a las 2 de la mañana muchas veces y eran las 2 de la tarde y no me habían dado habitación y había habitaciones vacías (...) por si acaso llega un militar", explicó a Efe.

Medina dijo que hace diez meses, cuando se inició el tratamiento, la atención en el centro asistencial era "excelente" pero que desde noviembre, cuando se produjo su segunda hospitalización, postergaron los tratamientos.

El niño "ingresó el 23 de noviembre y el 28 (sábado) estaba colapsando con un problema respiratorio (...) el doctor dijo que esperara al lunes para colocarle quimioterapia (...) le colocan una quimio (quimioterapia) de emergencia, mejora, a los ocho días tenían que colocarle una nueva dosis y el doctor dijo que no se la iban a colocar", comentó.

Recientemente, el presidente de la Federación Farmacéutica de Venezuela, Freddy Ceballos, aseguró que en el país caribeño los enfermos están "perdiendo la vida por falta de medicamentos" y responsabilizó al Gobierno de las carencias porque "no se le dan divisas a los laboratorios".

Según el directivo farmacéutico, los venezolanos se enfrentan a la escasez de anticonceptivos, antirretrovirales, anticonvulsivos, antibióticos y tratamientos para el cáncer, entre otros.

jueves, 17 de diciembre de 2015

La Destrucción Sistemática de la FF.AA.NN Venezolas./ II. Parte

lunes, 14 de diciembre de 2015

La Destrucción Sistemática de la FF.AA.NN Venezolanas por la revolución Bolivariana, Socialismo del Siglo XXI y Chavista 1999-2015 II. Parte



Oscar J. Márquez

El investigador de  asuntos militares  Arthur Sugon T,   en su obra El Papel de los Militares, al referirse a las FF.AA. venezolanas  frente al futuro que se le presentaba ante la coyuntura histórica que se vivía en Venezuela después de la Dictadura de Marcos Pérez Jiménez, en la década de los sesenta, y ante la subversión armada castro comunista nos señala: “…que no puede pensarse en una rehabilitación  moral venezolana, si no hay un examen de conciencia de los hombres de uniforme de Venezuela…”.

Frase esta que tiene plena vigencia a varias décadas de haberse  escrito, hoy más que nunca, ante el proceso de reconstrucción de la Nación venezolana, frente al desmontaje que han sufrido las instituciones del Estado,  ante la crisis económica producto no de una “Guerra Económica”, sino de la imposición de un socialismo a espaldas de la Constitución de 1999. Socialismo que limitó la propiedad privada,  hecho de mano  de  las ex propinaciones indiscriminadamente, estableció un control cambiaros,  que llevó a varias devaluaciones de la moneda, a una reconvención monetaria, a la emisión o impresión de papel moneda inorgánica, y a un control de precios por parte de la llamada revolución Bolivariana, Socialista del siglo XXI y Chavista. 

Debemos de conocer y entender que pasó dentro de  nuestras Fuerzas Armadas  entre 1999 - 2015 para tratar de deducir qué pasará a partir de 2016…  
En términos generales en Venezuela la función militar en sí misma no es mal vista por la sociedad venezolana;   lo que sí está mal visto es el militarismo que usurpa las funciones civiles y se mantiene en el poder por la fuerza, apoyado por sectores del gobierno privilegiados;  o cuando el sector civil manipula a la institución militar no como poder militar, sino  a sus integrantes, en forma indiscriminada a través de diferentes cargos dentro de la administración pública,   subrogándose un derecho sobre ellos y comprometiendo así a  la institución armada;  o cuando se busca politalizar  las FF.AA en beneficio de la clase gobernante.

Para algunos analistas, observadores  y antimilitaristas el actual régimen es ecléctico y tiene un  corte y señas militaristas. El Presidente Hugo Chávez  se formó como militar, hasta irrumpir en la escena pública el 03 y 04 de febrero de 1992  a través de una insurrección militar en contra de régimen legalmente establecido. Al serle sobreseída su causa por ese mismo  poder civil que pretendía eliminar y cambiar,  comprometería a las FF.AA posteriormente  al  sacar a estas entre comillas  a la calle a través de un supuesto binomio “Pueblo - Fuerzas Armadas”, una vez que se hizo del poder y ganó las elecciones en diciembre de 1998. Y serán estas,  Fuerzas Armadas  conjuntamente con Petróleos de Venezuela (PDVSA), las instituciones en la que se ascendía por meritocracia en forma piramidal,  las que más han perdido y las que más han sido afectadas  en el período de 1999 a 2015.

Es a través de la división de poderes de Montesquieu,  donde podemos ver el origen de la subordinación del poder  militar al poder civil.  Al controlar totalmente el Ejecutivo venezolano los poderes Legislativo, Judicial y el ahora llamado poder  Moral, las FF.AA ante ellos son sólo un apéndice del Poder Ejecutivo y al No ejercer el poder Legislativo, eminentemente civil,   controles sobre las Fuerzas Armadas, estás comprometen  su institucionalidad.

Las relaciones entre civiles y militares en Venezuela no han sido fáciles debido a su triste y complicado  historial de caudillismo que parten de la misma población civil.  Lo cierto del caso y contrario a lo que se pueda decir u opinar en Venezuela tanto en la Guerra de Independencia como en la Era Republicana hasta la Guerra Federal  se dio un  proceso de integración a lo largo y ancho de la sociedad venezolana  a través del ejército, porque no existía en ese entonces el concepto de FF.AA.

La Guerra Federal, permitió así mismo que la sociedad venezolana se sintiera igualitaria y que todos y cada uno de los ciudadanos pudieran aspirar a las más altas funciones en cualquiera de los sectores sociales, políticos, económicos, militares e incluso en la iglesia aun bajo las dictaduras gracias a su propio trabajo y esfuerzo. Aunque esta igualdad estuviese cuestionada por otro tipo de conceptos tradicionales.

Independientemente de todas estas cuestiones sobre los movimientos de integración vertical u horizontal en el país y sus diferentes estratos sociales,  hay que recordar al Presidente los EE.UU, el General  Andrew Johnson, quien provenía de un ejército,  y quien señaló en su discurso antes de asumir la Presidencia en marzo de 1828 al referirse a los ejércitos  “…. no olvidaré esta máxima saludable, basada en la experiencia, que  el poder militar debe siempre estar subordinado al poder   civil…”  

Cómo se logró la institucionalidad de las FF.AA.NN a partir de 1958. 
Las Fuerzas Armadas Nacionales venezolanas  entre 1958 y 2002 a  la par  que el resto de la Nación estaba  integrada   primordialmente   por una clase humilde,  popular y una  clase media  alta laboriosa. A esta se le llegaba no por ósmosis, sino por vocación, buena conducta y capacidad profesional previo cumplimiento de los respectivos exámenes, médicos, pruebas físicas, de conocimiento  y psicotécnicos.

Hubo sus excepciones claro está, pero el código de conducta de la oficialidad especialmente las de planta en las escuelas militares ya fuese del Ejército,  Aviación, Marina y Guardia Nacional en las que a veces se permitían  algunos de estos ingresos por  influencia o “palanca”  al  no pasar las diferentes pruebas, procedían a exigirle a veces más de la cuenta y estos terminaban  pidiendo la baja, pero si superaban esas exigencias, lograban graduarse.  Y durante su vida profesional eran los reglamentos y las leyes militares las que regían y evaluaban al profesional cuando se dejaban de aplicar se caían en la indisciplina , y la desmoralización en algunas unidades.  

Para ingresar a las FF.AA.NN venezolanas ya fuese al  Ejército, Marina, la Aviación o la Guardia Nacional, especialmente su oficialidad y suboficialidad  no era necesario ser ni rico, ni pobre  ni pertenecer a  una determinada clase social, ni ser blanco, ni  negro, ni  mulato,  o indígena. Al contrario que otros países de Latinoamérica los integrantes de las Fuerzas Armadas venezolanas no formaban parte de una casta o un determinado núcleo social, por lo tanto las Fuerzas Armadas Nacionales eran el pueblo mismo en uniforme y un reflejo de las inquietudes de la sociedad venezolana en general.  Aspecto este que sería redescubierto, manipulado y explotado hasta la saciedad por Hugo Rafael Chávez Frías para su propio beneficio  y para el control y desmontaje de las mismas FF.AA., siguiendo algunas de las teorías  o pautas de la  obra  Caudillo Ejército Pueblo, del Argentino Noberto Ceresole

Este personaje fue un destacado dirigente de la guerrilla en los años de 1970 e interlocutor del cubano  Manuel Piñeiro Losada  alias el Comandante  Barbartoja  (Matanzas 1933- La Habana 1998), responsable de expandir los grupos radicales de izquierda en América,    ex jefe de la Dirección de las Américas en Cuba  y de la inteligencia cubana, ex esposo de la  chilena Marta Harnecker,  escritora marxista leninista, socióloga, autora de los Conceptos del Materialismo Histórico quien en Caracas se desempeñó   como  directora del Centro de Investigaciones Miranda y  como  asesora e  ideóloga del proceso de  Hugo Chávez Frías desde el 2002 hasta el 2006.  En el 2014 la sra. Hanecker recibió el premio Libertador al Pensamiento Crítico, en Caracas.

Desde la década de los cincuenta y más aun a  partir de la de los sesenta, las FF.AA.NN venezolanas  comenzaron a ser  altamente profesionalizadas, contando  con una preparación  técnica para atender  cualquier contingencia  frente a una  guerra moderna de cuarta o de quinta generación que no tiene fronteras, como las asimétricas, terrorismo o la de los  medios electrónicos y comunicación de masas a través de operaciones psicológicas.

Se formaban así  los Oficiales y Sub Oficiales Profesionales de Carrera (SOPC) como un profesional y un técnico en cada una de sus respectivas ramas y diferentes  sistema de armas, así como en las funciones de  los  Servicios de Policía Administrativa Especial que cumple la Guardia Nacional  (Resguardo Nacional, Guardería Ambiental, control en la lucha contra las Sustancias Estupefacientes y  Psicotrópicas,  Seguridad, seguridad  de Fronteras entre tantas otras funciones). La Guardia Nacional era  la rama de las FF.AA que verdaderamente estaba subordinada al poder civil por sus funciones específicas, ante algún ministerio o ante el poder judicial.

Las FF.AA. venezolanas  para el año de 1999 al asumir la presidencia Hugo Rafael Chávez Frías, estaban completamente capacitadas y  profesionalizadas y no tenían nada que envidiarle al resto del estudiantado y profesional universitario  venezolano. Estudiaban lógica,  matemática, informática, teoría política y se hablaba de comunismo, capitalismo, del neoliberalismo, sobre  la  crisis económica, de Política, de la bipolaridad, DD.HH    entre tantos otros temas, existiendo la libertad de cátedra, especialmente en el  Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEEDEN) y en las Escuelas superiores de las diferentes fuerzas.

Desmilitarización  de la  Política y  despolitización o democratización de las FF.AA
Uno de los aspectos que permitió la estabilidad de las Fuerzas Armadas venezolanas,  frente al proceso democrático una vez que el General Marco Pérez Jiménez se vio obligado a abandonar el poder el 23 de enero de 1958,   fue la eliminación del  Estado Mayor  General de las Fuerzas Armadas, a través del Decreto No. 288 del 27 de junio de 1958, debido a que durante ese gobierno se le había entregado demasiado poder al Presidente (dictador).  

Señalaba  el citado decreto que el: “…otorgamiento de extensivos poderes a un único organismo supremo para el empleo conjunto de las mismas, ha  conducido  a la Institución Armada  a depender de la voluntad impuesta por un también único criterio  que, anulando la capacidad de los Comandos de Fuerzas, llega a desvirtuar el sentido institucional y técnico de los organismos militares de la Nación…”.

Por lo tanto se hacía necesario crear un equilibrio estructural entre las Fuerzas Armadas, Ejército, Marina, Aviación y Fuerzas Armadas de Cooperación  (Guardia Nacional) que permitiera establecer un organismo de planeamiento conjunto que representase la  facultad de condiciones  entre sí o que equilibrase a las fuerzas de tierra, mar y aire sin la preeminencia de una sobre la otra; ni que el primer mandatario nacional tuviese una ascendencia directa sobre una de ellas y que fuese el Comandante en Jefe  de las mismas.  

Se creó así el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas,  basado en una unidad de doctrina la cual  se revisaba  periódicamente por los organismos especializados de las cuatro fuerzas de común acuerdo  pero con plena autonomía administrativa para resolver sus problemas particulares según sus propias  doctrinas individuales y en función de sus misiones y medios de operación, condiciones de vida, necesidades, recursos materiales y financieros.  Se crearon las Comandancias Generales del Ejército, de la Marina, de la Aviación y de las Fuerzas Armadas de Cooperación (Guardia Nacional) respectivamente. Y se mantuvo de esta manera el equilibrio tanto en lo militar como en lo administrativo de las cuatro fuerzas.

Se le otorgó a cada una de las cuatro fuerzas  la autonomía, militar y administrativas, dejando una dependencia ante el Ministro de la Defensa, pero quitándole a este la autoridad de Comando. Se dejó al Presidente como único Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Sin embargo independientemente de esto,  se estableció el control de las Fuerzas Armadas por el Congreso Nacional, a través de la asignación y aprobación de las respectivas partidas presupuestarias y era el Congreso que modificaba tales partidas si era necesario, y no el Ministerio de la Defensa. El Congreso también analizaba las listas de ascenso que debían de seguir el órgano regular, por lo que ni siquiera el ejecutivo podía enviar listas de ascensos sin la previa aprobación de los Comandantes de Fuerza.

Por supuesto que fue difícil  su implementación pero esto no es objeto de nuestro análisis.  Lo cierto del caso es que los Comandantes de Fuerza defendieron sus prerrogativas de autonomía. Ante alguna situación trascendental funcionaba el Consejo Supremo de la Defensa, compuesto por el Ministro de la Defensa y los cuatro comandantes de las Fuerzas Armadas. Esto permitía tener  informaciones   directas de  cualquier fuente y controlar las FF.AA, independientemente del orden jerárquico del Ministro de la Defensa e inclusive de los  comandantes  de las Fuerzas  Ejército, Marina,  Aviación y de las Fuerzas Armadas de Cooperación (Guardia Nacional).

La creación del Estado Mayor Conjunto,  terminaba así con la preponderancia tradicional del Ejército entre las Fuerzas Armadas, y se obtenía, en consecuencia, una medida precautelar del sistema democrático para evitar se crearan fuerzas demasiado poderosas y autónomas capaces de instaurar un régimen totalitario y autoritario.

Estos cambios, más la eliminación de la Escuela Básica que se pensaba no era conveniente ya  en los dos primeros años de servicio al inicio de la carrera como cadete estos podían estrechar  los lazos de amistad  y comprometer la institucionalidad de las FF.AA en un futuro lejano  y la aprobación de los ascensos militares por parte del Congreso Nacional permitió la despolitización de las FF.AA, contrario a lo que sucedía en la América del Sur y Central en las décadas de los 60, 70, y 80, logrando además la separación entre militares y civiles evitando así las actividades conspirativas  principalmente.

En este orden de ideas, la Constitución de 1961 previó también separar la  autoridad militar de la civil al señalar en su artículo  131. Que  “…La autoridad militar y la civil no podrán ejercerse simultáneamente por un mismo funcionario, excepto por el Presidente de la República, quien será, por razón de su cargo, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Nacionales…”  En referencia a la competencia del Poder Nacional, el  artículo 136 señalaba  en su numeral  11°,  “… la Organización y régimen de las Fuerzas Armadas Nacionales…” y al poder legislativo le correspondía de acuerdo al art 150   a través del Senado numerales  4° y 5° “…Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, a solicitud del ejecutivo Nacional…”; “…Autorizar el ascenso de oficiales de las Fuerzas Armadas, desde Coronel o Capitán de Navío, Inclusive...”  Respectivamente

Al presidente de la República, de acuerdo al Artículo  190  de la CN de 1961  le correspondía según él, numeral 2°. nombrar y remover los Ministros entre ellos el de Defensa; el 3°. Ejercer, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Nacionales, la suprema autoridad jerárquica de ellas;  el 4°. Fijar el contingente de las Fuerzas Armadas Nacionales; y el  7°. Adoptar las medidas necesarias para la defensa de la República, la integridad del territorio y de su soberanía, en caso de emergencia internacional.

El decreto No 288 de 1958, disminuía así el poder del Ministerio de la Defensa tanto en lo militar como en lo administrativo que anteriormente había tenido a través del Estado Mayor  General de las Fuerzas Armadas, ya que en ambas organizaciones o instituciones el  Ministerio de la Defensa y Estado Mayor  General, habían sido ejercidas por el mismo, el General Marcos Pérez Jiménez,  desde la presidencia.

A mediados del  siglo XX se le daba así fin al caudillismo militar en Venezuela, hasta la irrupción  de una rebelión militar con características eminentemente ideológicas llamada MBR-200. Los integrantes de esta insurrección fueron el Tcnel (EJ)  Hugo R. Chávez Frías, comandante del Batallón de de Paracaidistas Antonio Nicolás Briceño; Tcnel (EJ)  Jesús Sanoja Hernández,  comandante del Batallón de Apoyo de la Brigada de Paracaidistas con sede en Maracay, Estado Aragua;  Tcnel (EJ)  Jesús Ortiz Contreras, comandante del Batallón de Cazadores Genaro Vásquez, con sede en Chaguamaral, Estado Miranda;  Tcnel (EJ)  Joel Acosta Chirinos, comandante del Batallón José Leonardo Chirinos. Integrantes estos de la Promoción Simón Bolívar egresada de la Academia Militar el 05 de julio de de 1975; y el Tcnel (EJ)  Francisco Arias Cárdenas comandante del 103 Grupo Misilistico Monagas con sede en la Ciudad de Maracaibo, estado Zulia egresado de la Academil en  1974. Lamentablemente era una de las primeras promociones del ejército forjada bajo el Plan de Estudios  “Andes Bello” 1971 1981 donde se profesionalizaba concretamente la carrera  del oficial del Ejercito.  

Todos ellos, a pesar de tener unos 06 años  o más  planificando la insurrección,   fueron  derrotados inicialmente tanto por las mismas FF.AA, como por la población ya que  contrario a lo que se  había planificado y según la orden de operación para el 4. F.  se debían de haber producido insurrecciones en 34  diferentes ciudades por parte de su  población civil, y esto no sucedió.  A pesar de la organización que tenían en ella lograron  que les acompañaran   14 mayores, 59 capitanes, 67 subtenientes 65 (SOPC), 101 Sargentos de tropa y 2056 alistados estos últimos  bajo el engaño al cumplir órdenes de sus superiores.

Sin embargo el Tcnel (EJ) Hugo R. Chávez Frías, una vez derrotado  fue catapultado al mundo político,  por errores  de apreciación influida por la soberbia,   al ser presentado  por unos  segundos ante las T.V. Sin embargo a pesar de que las FF.AA habían dominado la rebelión militar no se hizo justicia a un sector de los alzados en armas contra el orden constitucional y unos fueron dados de baja, mientras que otros fueron premiados con becas de estudio ya que eran jóvenes,  tenían ideas equivocadas, eran inexpertos.  Esta clemencia la acompañaba  la frase “…pobrecitos no sabían lo que hacían…”.

El sobreseersele las causas a los líderes de la insurrección del MRB-200,  a espaldas de la opinión de la Dirección de justicia Militar, fue un craso error  tanto para las FF.AA  como  para la Nación. Esto le permitió a Hugo Rafael Chávez F. llegar a la Primera Magistratura mediante elecciones democráticas y continuar con sus planes ocultos que después fue señalando y despejando  poco a poco logrando desmantelar  y  destruir las  instituciones  de la República y llevar  a  la debacle en lo económico, político, social, moral y militar  a la Nación venezolana.

Hoy en día no existe este equilibrio tanto en lo militar como en lo administrativo y operacional de las hoy denominadas F. A  integrada por Ejercito Bolivariano,  Armada Nacional Bolivariana, Aviación Militar Bolivariana, Guardia  del Pueblo  Bolivariana y Milicia Militar Bolivariana,,  al haber sido modificada la ahora denominada Ley Orgánica de la Fuerza  Armada Nacional Bolivariana (LOFANB) antigua  Ley orgánica de las Fuerzas Armadas (LAFAN), debido al  Nuevo Pensamiento Militar Bolivariano que se le ha impuesto a las FF.AA. NN,   Se adoptó entonces una nueva     estructura o  reorganización a partir del 2004 a través de lo que se conoce  como  La Tarea Libertad, al ser modificada una serie de leyes,    que colocan al componente militar bajo el mando y comando del Presidente de la República.   
Continuara…
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Márquez, Oscar J. “La Destrucción Sistemática de la FF.AA.NN Venezolanas por la revolución Bolivariana,    Socialismo del Siglo XXI y  Chavista  1999-2015”  entrada del  Lunes 14 de diciembre  de 2015, consultado el xx/xx/ http://lapredicacastrocomunistaenvenezuela.blogspot.com/2015/12/la-destruccion-sistematica-de-la-ffaann.html

Se autoriza la reproducción o traducción, total o parcial de la información contenida en este escrito siempre y cuando se indique claramente la fuente (los titulares del copyright) [...] 
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Tomado de:http://lapredicacastrocomunistaenvenezuela.blogspot.com/2015/12/la-destruccion-sistematica-de-la-ffaann.html
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