Libertad!

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viernes, 27 de mayo de 2016

Ramon J. Velazquez

Antes de que resultara electo por primera vez el presidente Hugo Chávez, actor representativo de una nueva generación política venezolana, en aquel diciembre de 1998, dentro del marco de la Constitución de 1961 y bajo las reglas de la democracia representativa, observamos que el sistema político venezolano enfrentaba una crisis estructural y de relevo en el liderazgo generacional, bajo un evidente vacío de personalidades capaces y aceptables por los intereses en pugna y por las mayorías políticamente activas, situación que se hizo presente inmanejable y dominante entre 1989 y 1998. Todo ello implicó el retorno al primer plano de la política nacional de figuras que ya habían cumplido su papel específico y habían salido de sus respectivas gestiones presidenciales con méritos significativos, pero también con peligrosas señales de desgaste y vulnerabilidad política. Por tanto vimos como desde la reelección de Carlos Andrés Pérez en 1988 y la de Rafael Caldera en 1993, se expresó esa incapacidad relativa de las generaciones dirigentes de relevo, mediatizadas en buena medida por las ambiciones reeleccionistas de ambas figuras, de sus círculos de intereses  y por un electorado extremadamente filo-populista también mediatizado por intereses instrumentales de corto alcance político. El antipartidismo y  el mesianismo político radicados en la vida civil venezolana, manteniéndose desde entonces abiertas las opciones favorables al personalismo y al autoritarismo, en detrimento de los logros democráticos que ya se habían alcanzado y los que se esperaban alcanzar.
En este contexto se elevó la figura política del Dr. Ramón J. Velásquez, quien sin ser miembro de la llamada Generación de 1928 ni tampoco de la del renacimiento de la democracia en 1958, si convivió con el liderazgo político de ambos parámetros, como ucevista, abogado, periodista, historiador y político, consolidándose desde la década de 1960, como parlamentario y académico, en una figura de permanente consenso, consulta y entendimiento, reconocido por todos los factores políticos como un consejero fundamental a la hora de abordar los grandes temas y problemas de Venezuela.  Por todo ello el Congreso de la República le escogió para elegirle Presidente Constitucional de la República de Venezuela entre el 5 de junio de 1993 y el 1 de febrero de 1994, para llenar la vacante absoluta dejada por el  Presidente Carlos Andrés Pérez suspendido de su cargo y sometido a Juicio por la Corte Suprema de Justicia por el tristemente célebre caso del manejo administrativo de la Partida Secreta de la presidencia.  Por ocho meses el Dr. Ramón J. Velásquez se condujo entre terribles presiones sociales, políticas, militares y financieras, logrando arribar exitosamente a las elecciones presidenciales de diciembre de 1993 y entregarle el poder al “nuevo” Presidente constitucional  Dr. Rafael Caldera aquel 1 de febrero de 1994.
Conforme a la Partida de Nacimiento que corre inserta en su expediente universitario (*), Ramón José Velásquez Mujica nació en el pueblo de San Juan de Colón, Municipio Colón, Distrito Ayacucho en el Estado Táchira, en una entidad de frontera andina de Venezuela con Colombia, el 28 de noviembre de 1916 a las 6:00 am. Era su padre Ramón Velásquez Ordoñez, natural de Colombia e Institutor (Maestro) y de doña Regina Mujica de Velásquez, venezolana y también Institutora (Maestra). La primera educación la recibió de sus padres como maestros que eran y en la Escuela “Villafañe” de la Ciudad de San Cristóbal, capital del Estado Táchira. Comenzó a estudiar la Secundaria en el Liceo “Simón Bolívar”, también en San Cristóbal, pero en el año 1935 viajó a Caracas para  culminar sus estudios en el Liceo “Andrés Bello” (antiguo Liceo “Caracas”) donde entró en contacto con el ambiente político y con generaciones siguientes a la de 1928 pero en el mismo camino de las primeras luchas democráticas.
Consta también en su expediente universitario que rindió el Examen Integral de Instrucción Secundaria en la ciudad de Los Teques el 1 de febrero de 1936, obteniendo la calificación de 18 puntos Distinguido, recibiendo el Certificado de Suficiencia en Instrucción Secundaria por el Consejo de Instrucción correspondiente.  Se inscribió en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela y obtuvo el Grado de Bachiller en Filosofía el 24 de noviembre de 1937 de manos del rector Dr. Antonio José Castillo, para tales efectos había consignado en la Secretaría de la Universidad Central 25 ejemplares de su Tesis de Bachiller titulada: “El Táchira y su proceso evolutivo” la cual había sido aprobada por un Jurado integrado por los doctores. Manuel Maldonado, J. J. González G. y Numa Quevedo.
Además de cursar las asignaturas correspondientes a los estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, Ramón J. Velásquez cursó y aprobó entre 1941 y 1942, según consta en certificaciones anexas al expediente, algunas asignaturas en la “Escuela de Ciencias Políticas del Estado Táchira” en San Cristóbal. Además trabajó e hizo práctica jurídica como amanuense en el Tribunal de 1ª Instancia en lo Penal de Caracas y en la Sala Federal de la Corte Federal y de Casación de Caracas durante el año 1937. Todos estos estudios y prácticas fueron reconocidos por la UCV a los efectos de admitirlo para el Grado de Doctor en Ciencias Políticas, para lo cual el bachiller Velásquez consignó los ejemplares correspondientes de su Tesis Doctoral, titulada: “De la responsabilidad ministerial. De la responsabilidad política de los Ministros y el Voto de Censura”, de la cual consta un ejemplar mecanografiado anexo al expediente respectivo. Cumplidas las aprobaciones correspondientes se procedió a conferirle el grado de Doctor, conforme al Decreto Rectoral que transcribimos:
“Universidad Central de Venezuela.-Rectorado,. Caracas 2 de octubre de 1942, Año 133 de la Independencia y 84 de la Federación.-
Por cuanto el ciudadano Bachiller Ramón José Velásquez aspirante al Título de Doctor en Ciencias Políticas, ha sido debidamente examinado y aprobado en su Tesis reglamentaria y Examen Integral; y por cuanto en concepto de este Rectorado se han cumplido todas las demás formalidades requeridas para el caso por la Ley de la materia, se fija el día de hoy a las 6 pm. Para conferirle con la solemnidad de estilo el mencionado Título al que aspira.  El Rector
Dr. Antonio José Castillo]
Como abogado, periodista y preso político de la dictadura perezjimenista Ramón J. Velásquez se forja entre las décadas de 1940 y 1950. Su obra académica crece desde  1958, como Director Fundador del Instituto de Investigaciones Históricas del Periodismo Venezolano en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela. Luego desde 1961 como Director Fundador del Archivo Histórico de Miraflores y del Boletín del mismo, llegando a publicar 138 números. Ese mismo año se inicia como  Director de la Colección del “Pensamiento Político Venezolano del siglo XIX” (1830-1900) que alcanzó 15 volúmenes. Por si fuera poco para ese momento también se inició como Director de la Colección “Venezuela Peregrina”, dedicada a libros publicados por venezolanos en el exterior alcanzando 9 volúmenes.  Dicho prodigioso año de 1961 en adelante lo  encuentra como Fundador de la “Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses” que alcanzó la publicación de 122 volúmenes hasta 1992.
Desde 1962 fue Profesor Fundador de la Cátedra de Historia del Periodismo en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica “Andrés Bello” Desde 1964 fue Individuo de Número en la Academia Nacional de la Historia de Caracas y desde 1974 Presidente de la Fundación Para el Rescate del Acervo Documental Venezolano.  Autor de innumerables artículos de prensa y de más de 29 libros fundamentales para la comprensión de la historia de Venezuela republicana editados desde 1940 hasta la fecha presente, entre los que se destacan: “La Caída del Liberalismo Amarillo” en 1972  y “Confidencias Imaginarias de Juan Vicente Gómez” en 1978, todos ellos de consulta especial para nuestros estudiantes de Historia de pregrado y postgrado. ¿Puede la vida de un historiador ser más completa?
Como primer Director del Diario “El Mundo” de Caracas y luego Director del diario “El Nacional” de Caracas en dos oportunidades , su vida dio hacia la alta política nacional  como Diputado y Senador ante el Congreso de la República en diversas oportunidades como un independiente en las planchas del partido Acción Democrática, Secretario de la Presidencia de la República de Rómulo Betancourt, Ministro de Comunicaciones del Presidente Rafael Caldera, Presidente de la Comisión para la Reforma del Estado COPRE creada por el Presidente Jaime Lusinchi entre 1984 y 1986, promotor en la creación de CORPOANDES, Presidente de la Comisión Nacional para Asuntos Fronterizos Colombo Venezolanos entre 1989 y 1993, y finalmente Presidente Constitucional de la República de Venezuela entre el 5 de junio de 1993 y el 1 de febrero de 1994, para cubrir, como ya lo indicamos el faltante de tiempo correspondiente al periodo constitucional del suspendido presidente Carlos Andrés Pérez.
El Presidente Ramón José Velásquez Mujica asumió en el caótico año de 1993 y a los 77 años de edad, con entereza y prudencia un reto político que no esperaba ni buscaba, logrando llenar provisionalmente el vacío que habían provocado las viejas generaciones de líderes en su empeño de no permitir relevos ni rivales, así como por la comodidad y falta de empuje de las nuevas generaciones que no pudieron superarse a sí mismas ni a las anteriores para encabezar el reto histórico que les estaba reclamando un protagonismo efectivo desde la década de 1980. Se trata, por ello, de un caso para estudio mucho más profundo de lo que le podemos dedicar en estas líneas. El breve pero significativo gobierno del Dr. Velásquez contó con duras limitaciones políticas y económicas, además de la crisis general que le contextualizaba, también por serias ausencias operativas que le ayudasen a moverse en el marco de la complicada política nacional y regional. En primer lugar la no selección por el Congreso del Dr. Octavio Lepage para presidir la transición le dejaba sin el buen ánimo de una fracción parlamentaria que no parecía ver la magnitud de la crisis existente. En segundo lugar, Acción Democrática y COPEI respaldaron la elección del Dr. Velásquez con sus votos en el Congreso pero se eximieron de aportar candidatos de entre su militancia para el gabinete ministerial, lo que si bien era una relativa ventaja en materia de opinión nacional, por otra parte debilitaba al académico Presidente en la capacidad y alcance político de sus posibles decisiones. Pudo contar con una Ley Habilitante restringida aprobada por el Congreso, que le permitió tomar algunas medidas impopulares para enfrentar la crisis fiscal y bancaria que agobiaba al país, por ello la aplicación del IVA a los ciudadanos (Impuesto al Valor Agregado) y la quiebra del Banco Latino, aunque no deterioraron su imagen personal sí opacaron su popularidad frente una sociedad agobiada por la situación económica de creciente incertidumbre y que no había renunciado a las salidas mesiánicas y populistas, la honestidad y equilibrio del Dr. Velásquez le fueron favorables en el corto plazo, pero igualmente le impedían tomar medidas me mayor alcance. Entre 1994 y 2004 el Dr. Ramón Velásquez se fue retirando paulatinamente de la vida pública, recibiendo el reconocimiento de los sectores académicos y políticos por su dilatada obra en favor del país, especialmente en 2006 al cumplir los 90 años. Fue consejero político y amigo conversador de primera calidad en desayunos y reuniones de las que pudimos disfrutar hasta que el deterioro de su salud agravado por la muerte de sus familiares más cercanos lo terminó de alejar del entorno. Falleció en su casa de Altamira en Caracas en la madrugada del 24 de junio de 2014 cercano a cumplir los 98 años de edad. Este próximo mes de noviembre de 2016 Ramón J. cumplirá 100 años de su nacimiento, siendo hoy el último de los 24 Ucevistas que han ocupado la silla presidencial de Miraflores.
(*) Archivo Histórico de la Universidad Central de Venezuela, Caracas, Libro de Grados de Doctor en Ciencias Políticas, 1942, S-V,  Volumen Nº 114, Expediente Nº 74.

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