Libertad!

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martes, 12 de abril de 2011

MIGUEL BAHACHILLE M. |¿Cuándo hablará la MUD?

EL UNIVERSAL
lunes 11 de abril de 2011 04:29 PM
El pueblo aguarda con esperanza cualquier acción de los sectores democráticos conducente a recuperar la decencia administrativa y la legitimidad institucional. La mayoría está cansada de tanta farsa mientras anhela cambios que refrenen los conflictos latentes. También lo está de que sea la seducción y no la dirección la que fije los objetivos de quienes ejercen el poder. En otras palabras, la gente exige autoridad en vez de mediocridad. Chávez juzga la incuria como una consecuencia normal del ejercicio del poder. Lo peor que puede pasar es que algún político de la MUD se guíe por esa tendencia.

¿A qué viene este aserto? Ciertamente todo venezolano tiene legítimo derecho de optar por cualquier cargo público de elección directa; pero ello no basta. El país es más grande que cada uno de los aspirantes. No debe olvidarse que estamos bajo la égida de un megalómano que anda a la caza de cualquier resbalón opositor para persistir en la instauración de su bodrio socialista. Al parecer no todos lo han entendido así y se han dejado embriagar por la codicia de poder.

Los miembros de la MUD deben concentrarse en otras tareas como exigir ante el CNE el cronograma electoral del año próximo mientras afinan los detalles de las primarias para el tercer trimestre de este año. En ello no debe haber tercerías ni dobleces. Por otra parte, los inhabilitados y exiliados por ardides politiqueros deben considerar el anárquico contexto en que se mueve el país y posponer sus ambiciones para otros eventos. De no hacerlo caerían en la ignominia de un gobierno dispuesto a echar mano de cualquier plan recóndito para enredar la selección del contendor de Chávez.

Basta de coartadas y culpar al otro por nuestras deficiencias. No se trata de la sociedad, del sistema ni la revolución, sino de nosotros mismos. Hay que combatir la alegoría de los pesimistas que actúan como si no fuese factible cambiar nada de la situación social presente corrompida por un grupo de insidiosos. Es tarea cardinal de la MUD persuadir a la población qué es la democracia, y no esta entelequia destructiva, la única forma de Estado capaz de garantizar mayor equidad; que las instituciones políticas como partidos y parlamentos de talante democrático si sirven y constituyen la vía más clara para atenuar gran parte de los conflictos sociales que nos afligen.

Debemos ejercitarnos desde ya para pensar en términos de contextos y no caer en la trampa oficialista que nos exhorta a desdeñar los contextos y enfocarnos en la figura del Presidente. La misma técnica de las autocracias personalistas que imperan en el Medio Oriente. Nada existe sin la anuencia del jefe. La patología ha llegado a tal extremo que el Presidente se refiere a sí mismo en tercera persona (a Chávez) y sus sacristanes lo refieren como micomandantepresidente.

¿A dónde vamos por ese camino? Si lo abandonamos, el país corre el riesgo de darse por vencido ante el dominio de los mediocres; entendiendo por mediocridad, en el más trágico sentido, buena vista para negociar con la política de ocasión. La MUD no puede jugar con la degeneración de la ética. Hay que impedir que la masa se confunda y piense que las diferencias con el régimen existen solamente en lo accesorio, en los detalles, en todo caso en el envoltorio. De nada valen las críticas severas si la gente llega a percibir alguna similitud con el oficialismo en la forma de hacer política.

Si la selección del candidato de la MUD se supedita al albur del juego perverso de instituciones bajo la égida del gobierno pensando en fechas de habilitación de inhabilitados o en el afloje de cuerda para los exiliados a finales de año, significa que muchos no han entendido la intensidad de la crisis. El pueblo sí la ha comprendido a plenitud porque la padece a diario. La ambición desmedida de algunos puede convertirse en desgracia para todos los demás. Estamos a buena fecha para estructurar un buen plan. Si la MUD no aprovecha las condiciones políticas favorables de hoy, por cierto reflejadas en las encuestas, entonces no merece hacerse del poder.

miguelbm@movistar.net.ve
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