Libertad!

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domingo, 21 de diciembre de 2008

Entrevista a Henry Ramos Allup, Secretario General de Acción Democrática


"Hoy menos gente acepta que Chávez haga lo que le dé la gana"
"Por primera vez Chávez no puede explicar que él está contrariando el pensamiento de Bolívar"

Henry Ramos llama a la oposición a resistir, iniciar la campaña por el "No" en las zonas donde el chavismo ganó y agotar todos los mecanismos de manera "agónica" (Vicente Correale/Archivo)
Henry Ramos Allup confiesa sentir "pavor" ante la posibilidad de que el punto de la enmienda constitucional que solicitó el presidente Hugo Chávez para su reelección indefinida se convierta en un debate académico.

De allí que insta a que el tema se aborde en lenguaje coloquial. "Los debates entre decanos, con la deformación lexicológica y profesional de los especialistas, puede terminar desestimulando y convirtiendo el debate en algo que no le interese a la gente", alerta el secretario general de Acción Democrática.
Añade que "no hay nada peor que la gente tenga la impresión de que no estamos haciendo nada". Propone iniciar ya la campaña por el "No a la enmienda", especialmente en aquellos municipios donde la oposición no salió bien librada en los comicios del 23 de noviembre.
-Del 23N se ha criticado la falta de una coordinacción política nacional. Con miras al referendo previsto para marzo ¿cómo corregirán esta falla? -
Cada elección es distinta, así como las elecciones regionales no fueron un segundo capítulo del referendo de 2007, así, el referendo que nos viene sobre la enmienda no tiene que ver con esta elección del 23N.
La desventaja que tuvimos y por la cual no se pudo lograr una unidad política coherente era la multiplicidad de candidaturas por las que se perdieron gobernaciones y alcaldías. Incluso, en los sitios donde coincidimos, hubo problemas en lograr una dirección política coherente porque el partido del candidato se imponía y los demás quedaban como parientes pobres en la campaña. Ahora es perfectamente posible lograr una dirección política coherente: hay un solo objetivo y un solo propósito.
Pero me empiezan a preocupar los matices. Hay algunos que piensan que esto no es una confrontación y que es posible separar el sujeto del predicado, o sea: que aludamos al tema de la enmienda sin referirnos para nada a Chávez. A mí me parece que eso es absolutamente artificioso. Chávez y la enmienda para quedarse en el Gobierno son una misma cosa y esta es una confrontación con él. Hay factores de la oposición que están pensando que la palabra "No" puede tener algún sucedáneo frente al "Sí" que propone Chávez. No sé cuál sería la propuesta de la oposición. Hay que llamar a no estar con la enmienda y la palabra "No", en una propuesta dilemática como esta, no tiene sustituto.
-Para los que piensan en sucedáneos para el "No", allí están los resultados electorales de Podemos y el PPT. Parece que el discurso ambiguo no da rédito.
-Por supuesto.
Chávez es el antagonismo permanente. Su proyecto no pasa por reconciliarse, ni por hablar con el adversario, ni por reconocer interlocutores, porque eso le desarticula su proyecto autoritario. No nos queda otra cosa que recoger el guante. Lo que espanta a los electores y les hace perder credibilidad es la elusión, la evasión, la mediatinta, la medianía. La gente está clarísima para dónde va Chávez, entonces que los de la oposición no tratemos de diluir esa visión porque nos van a dejar solos. A la gente hay que decirle que Chávez va en pos de una propuesta para quedarse en el poder y eso no tiene sustituto, es el "No".

-Usted llamó a iniciar ya la campaña ¿Cómo la concibe?

-Yo comenzaría por hacer campaña a favor del "No" en aquellos lugares donde la oposición no obtuvo buenos resultados. Si esos resultados negativos, o por lo menos no positivos que tuvo la oposición en esos lugares se tradujeran en respaldo al chavismo, seguramente que allí perderíamos la enmienda y ganaría el "Sí". Allí tenemos que hacer una campaña muy firme para convencer a la gente de que, independientemente de su preferencia por el gobernador o el alcalde que ganó, la propuesta de enmienda puede significar una grave lesión para el principio de descentralización.

-La persecución por parte del Presidente Chávez contra gobernadores de oposición recién electos parece buscar desmoralizar a los votantes que recuperaron la confianza en el sufragio.

-El señor va a seguir tratando de desmoralizar: un preso aquí, una acción judicial allá, un insulto más allá, actos de calle enormes para intimidar y dar la impresión de que es mayoría abrumadora, como lo hizo en la campaña. Eso surtirá efecto en unos y en otros no. Lo que nosotros podemos hacer es utilizar los medios hasta donde podamos para decirle a la gente la gravedad de la propuesta. Por cierto, he notado que al gran intérprete del pensamiento de Bolívar que es el Presidente Chávez, le atormenta que hagamos cita constante de lo que dijo el Libertador con respecto a la permanencia de un hombre en el Gobierno. Por primera vez Chávez no puede explicar que él está contrariando el pensamiento de Bolívar.

-El 23N si bien Chávez redujo su votación en los barrios, el crecimiento de la oposición no fue tan grande. ¿Sigue la oposición sin hacer conexión con los sectores populares? -Yo creo que la gente aprendió a separar propuestas políticas de reivindicaciones y de programas. Ahora no nos pongamos a evaluar gestiones regionales ni locales porque vamos a perder el tiempo.

Vamos a centrarnos en la propuesta política de lo que significa en términos de déficit democrático la permanencia de Chávez en el Gobierno vía enmienda. Destacar que él está violando su propia Constitución. La gente tiene apego por ciertos valores mucho más de lo que los políticos percibimos. Recordarle a la gente que hace apenas un año se rechazó la propuesta, que utilizar un mecanismo distinto cuando la materia de fondo es idéntica a la que se quiere plantear, es una burla al electorado. Ya habrá tiempo de conectarnos con los sectores con los que no lo hemos hecho.

-Se ha hablado mucho de no reproducir la Coordinadora Democrática, que se hizo inmanejable por la representatividad de sus integrantes. ¿Facilita la votación por tarjetas partidistas del 23N la estructuración de un comando político no tan numeroso?

-Parece mentira, sin que nadie se lo hubiera propuesto expresamente, la gente y los sectores no gubernamentales están compartiendo la necesidad de que se estructure un comando que no tenga mucha gente, sino que estén los que tienen que estar. El 23N se concentró la votación en unas pocas tarjetas y no se regó en ese tipo de institutos autónomos, como les digo yo. La gente entendió que la actividad política tienen que ejercerla los profesionales, no puede ser una actividad de dibujo libre porque se desperdician esfuerzos frente a un adversario como Chávez, que es un adversario enorme. La gente está apreciando más como necesario que los partidos se vigoricen y que la sociedad civil tenga su participación como contralor político que debe tener en cualquier sociedad organizada.

-En este último proceso los egos personales también impidieron la conducción política unificada.

-Sí, no nos engañemos, a nosotros se nos metió la cosa de la candidatura presidencial del 2012 en la elección de los gobernadores y alcaldes, por lo cual jefes políticos y partidos querían ocupar el mayor número de posiciones y triunfos porque veían en eso su plataforma para su candidatura presidencial cuatro años después y eso es una insensatez, porque este cuadro va a variar por completo. No es tiempo de referirnos a ese tema, pero si este cuadro que tenemos actualmente se reprodujera para escoger al candidato presidencial de la oposición, que tendría que ser uno solo, no veo a ningún jefe de ninguno de los partidos políticos como candidato, porque ninguno de nosotros tiene la fuerza, sólo con su organización, de poner el candidato presidencial o de que los demás lo acepten.
Dicho en otros términos: si se repite el cuadro tiene que ser un candidato suprapartido, no tengo la menor duda.
-Un grueso de los electores se ha formado bajo el Gobierno de Chávez, sin referentes institucionales y muchos ven al Presidente como un rey, sin límites de poder. ¿Cómo transmitir la gravedad de la propuesta de reelección indefinida a un público con graves debilidades en su cultura política? -
Hay que decirle a la gente que Chávez está pidiendo una prórroga más allá del 2012 y para ese año ya llevará una generación en el Gobierno.

Hay gente a la que no le gusta eso, pero me temo dolorosamente que sí hay gente a la que le gusta. Por ejemplo, el desenfado con el que Chávez viola la ley, humilla a las instituciones, les da instrucciones, eso a mucha gente le parece como una señal de fortaleza, de vigor, como un rasgo positivo en el Presidente, y eso es por los atavismos de nuestra cultura política.

Pero yo creo que hoy día hay mucha menos gente dispuesta a aceptar que Chávez haga lo que le dé la gana como hace cinco o seis años. Pero además los sectores más críticos contra el chavismo, que son los que han militado más en la antipolítica, se están movilizando más para rechazar este tipo de abusos. Chávez también va a tener un grave problema y es interesar a la gente en su propuesta política en sectores donde sus candidatos ganaron, porque ya perdieron el interés electoral.

A finales de 2009 quizás él hubiera podido comprometer más a los alcaldes y gobernadores en su propuesta, porque son las elecciones de concejales. El Presidente anticipa la enmienda y la quiere ya porque él sabe que el próximo año la cosa se le va a complicar desde el punto de vista económico y por consecuencia político.

-¿Cómo vislumbra la conducción de la oposición ante un país en esas condiciones de conflicto? -Aquí no puede haber salidas de hecho, aunque haya quienes piensan que sí debe haberlas. Los que estamos apostando a salidas democráticas tenemos que hacer resistencia a todo lo que el Gobierno se propone. La preocupación nuestra está en saber si esta pretensión del Presidente de seguirle metiendo presión a la situación no tiene contención.

¡¿Hasta dónde va a llegar esto?!, porque quien está creando la conflictividad permanentemente es el Presidente de la República. ¿Será que él no cree en la salida democrática? Eso a mí me preocupa mucho. Frente a todo eso a la oposición no le queda sino resistir y hacer una defensa agónica de cuanto recurso democrático tenga para contener a Chávez.

-¿Y qué podría ocurrírsele a Chávez después de marzo? -
Para Chávez el tormento mayor está en tener fecha de vencimiento, en ser un producto político perecedero. Eso es lo que alienta el chavismo sin Chávez y que haya gente preparando la sucesión. El quiere quedarse en el poder porque sabe que cuando deje de ser Presidente le van a pasar factura y ve con terror la pérdida del poder, sea que lo pierda por las buenas o por las malas. Si pierde la enmienda alguna otra cosa va a hacer: convocará una constituyente o presentará un nuevo paquete de enmiendas, algún burladero va a conseguir él para tratar de quitarse de encima la fecha de vencimiento.

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