Libertad!

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jueves, 10 de diciembre de 2009

Ruth Capriles // Las purgas

Ese espíritu humano invencible es la condición que exaspera al tirano
Un anarquista preguntó una vez a un bolchevique, en los tiempos de Lenin, por qué no habían nacionalizado los carros libres de Moscú, que en ese tiempo eran tirados por caballos. El bolchevique le contestó: "Nos hemos dado cuenta de que si no alimentamos a los seres humanos, ellos continúan viviendo de alguna manera. Pero si no alimentas a los caballos, esas estúpidas bestias mueren. Por eso es que no nacionalizamos los taxis".

Las moralejas que pueden sacarse de esa anécdota son muchas, no siendo la menos importante desear ser estúpidos para evitar la nacionalización de todas las empresas venezolanas. Sobre todo en este momento, cuando han empezado las purgas, a los banqueros y a otros nuevos ricos que han apoyado a este gobierno les conviene hacerse pasar por estúpidos. Mientras más convenzan de su condición animal, mayor tiempo puede quedarles de vida.

Una reflexión más seria es la realidad de lo que expresa: el ser humano se adapta y va aceptando las peores condiciones impuestas por el arbitrio y la crueldad de otros seres humanos. El espíritu ruso sobrevivió a Lenin y a Stalin, y aunque muchos millones de personas murieron otros tantos lograron sobrevivir incluso en las condiciones extremas de los campos de trabajo forzado del Gulag soviético.

Ese espíritu humano invencible es la condición que exaspera al tirano hasta el delirio paranoico. No puede matarnos a todos y los cuerpos, aun fantasmagóricos, aparecen por doquier; lo amenazan, lo acusan. Es su miedo lo que inicia el terror. Por eso empiezan las purgas y los regímenes del terror. Y cuando éstos empiezan, quienes se tienen que cuidar son justamente quienes colaboran con el régimen; son ellos quienes presentan la mayor amenaza y quienes tendrán que caer, uno a uno, para salvarle la cara al tirano que se esconde tras ellos, hasta que le toque a él.

Lo que hace pensar que no son los caballos los estúpidos sino aquellos hombres que se empeñan en doblegar el espíritu humano.

ruthcapriles@yahoo.com
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