Libertad!

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domingo, 18 de mayo de 2008

La importancia de conocer el nombre de las esquinas de Caracas

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera


Casco Antiguo de Caracas
Comentarios sobre El Cuadrilátero Histórico de Caracas (1591) y del Casco Antiguo de la Ciudad (1897).
Dos Pequeñas Historias de Juan Röhl.
Esquinas viejas y nuevas (Job Pim).
Origen de las esquinas con el nombre de Alcabala.

El dar nombre a las esquinas de Caracas prácticamente se inicia con la fundación de la ciudad. Los nombres, algunos jocosos, otros arbitrarios, fueron dados al principio por los personajes fundadores de la ciudad según donde estaban residenciados; luego por edificaciones y establecimientos de diferente índole; por sucesos a veces importantes y, en otras ocasiones por animales, plantas o denominaciones de difícil comprensión.

Rafael Valery S. en su conocido libro La Nomenclatura Caraqueña (1) comenta, sic: “La costumbre de dar nombre a las esquinas se originó porque por mucho tiempo nuestras calles no tuvieron nombre oficial, sino que fueron identificadas por sus moradores, y éstos, claro está, habitaban tan sólo una esquina o, cuando más una cuadra, y nunca la calle entera”.
Continúa Valery comentando, que el nombre de las primeras calles figuran en el primer plano conocido del “Cuadrilátero Histórico de Caracas” ordenado por el gobernador Juan de Pimentel en el año de 1591, cuando el Cabildo acordó empedrar “las quatro calles derechas”, estas fueron las cuatro calles centrales orientadas de este a oeste. La primera (Este 1-Oeste 1) fue la de Alonso Díaz Moreno, actualmente la Avenida Urdaneta (2), las tres siguientes calles, en el mismo sentido hacia el sur también tuvieron nombres propios.

Por supuesto que cuando el personaje dejaba de existir o era olvidado por cualquier razón, el nombre de la calle caía en desuso y fue una de las causas por lo cual la nomenclatura por calles no progresó. Algo similar pasó con las primeras esquinas, en las cuales a principio de la colonia también fueron modificadas, pero, a diferencia de las calles, las esquinas cambiaron poco de nombre e incluso se continuó llamando por el nombre original o los nuevos nombres; ejemplo de ello es la esquina de San Mauricio, la cual hasta mediados del siglo pasado era llamada, indiferentemente, San Mauricio o Santa Capilla, y así hay unas cuantas más.
El primer plano donde aparece las esquinas con nombre, data del año 1603, y lo único que varía en relación al de 1591 es el anexo de la manzana donde se construyó el Hospital de San Pablo, en el ángulo sur oeste del cuadrilátero

Sobre el peculiar nombre de las esquinas caraqueñas, el consejero Miguel María Lisboa, que además de diplomático era un excelente escritor, en ocasión de haber estado en Caracas en el año de 1852 (3) hace comentarios generales sobre Caracas; luego en el año de 1853, al regresar Lisboa a su país Brasil, escribe un libro sobre los viajes realizados, el cual permaneció inédito por algún tiempo, y fue sólo en 1865, cuando se publicó. Allí comenta las costumbres de la nomenclatura de Caracas en esquina y no en calles, menciona la particularidad de sus nombres y hace interesantes observaciones acerca de nuestro país (4). Luego complementa estos comentarios cuando doce años después retorna a Caracas; en esa oportunidad expresó que no era tan complicado entender los nombres de las esquinas y que uno se podía acostumbrar a ellos y hasta agradable resultaba.

El plano de Caracas del año 1897
Fue elaborado por el ingeniero R. Razetti, “Caracas Plano de la ciudad, situación de las Parroquias Foráneas” (5) y constituyó en forma ampliada lo que hoy es el Casco Antiguo de Caracas. Allí podemos apreciar muchos datos interesantes:
1º Las calles no tienen nombre propios, excepto la Avenida del Paraíso y la Avenida Oeste y su prolongación a nivel de la esquina de la Torre en Avenida Este. (6)
2º Luego de tres siglos pasamos, de veinticinco manzanas a 230 aproximadamente.
3º Todas las esquinas tienen nombre propios.
A finales del siglo XIX la extensión de Caracas era lo que actualmente es el Casco Antiguo de la Ciudad, con los siguientes límites:
Al poniente empezaba en sentido norte-sur con La Puerta de Caracas, bordeaba el margen oriental de la Quebrada Las Tinajas, la cual desemboca en “El Río Caroata” frente a Pagüita, acompaña al río hasta El Silencio y luego continúa bordeando al cerro en su sector del Calvario, Luzón y El Guarataro hasta Palo Grande, de allí que la próxima esquina se llame Alcabala, nombre que tienen varias esquinas caraqueñas.
Al naciente se iniciaba al sur de la quebrada Caraballo, la cual desemboca en El Anauco; esta zona corresponde a la actual parroquia de San José, y continuaba el margen del “Río Anauco” hasta su desembocadura en El Guaire. Mas hacia el este y bastante alejado de la ciudad, en la parte alta de quebrada Honda, se encontraba el barrio Sarría, por ello la esquina anterior al Puente Anauco se llama también Alcabala.
Al norte, entre las quebradas de Las Tinajas y la de Caraballo, se encuentra “El Río Catuche” y la Quebrada Punceres la cual desemboca en el Catuche, esta zona al norte de la ciudad era bastantes despoblada.
Al sur, limita con el Guaire, la comunicación seguía hacia El Valle, por lo que la cuadra anterior al río Guaire, actualmente la Avenida Fuerzas Armadas, se denomina también Alcabala.
Este semi cuadrilátero mantiene inalterable el nombre de las esquinas hasta nuestra época.


Dos Pequeñas Historias (7)
Nada mejor para describir la importancia de conocer el nombre de las esquinas de Caracas es una Pequeña Historia de Juan Röhl denominada:

Los nombres de las esquinas de Caracas para lograr un pasaporte en Europa

Narra Juan Röhl (1892-1974) “La historia que va de seguidas puede que no sea estrictamente histórica, pero “si non e vero bene trovato”, y de todas formas es original y no le falta gracia. En tiempos de la dictadura del general Juan Vicente Gómez, cuando -como se puede ver en los documentos publicados del Archivo de Miraflores- el General estaba al tanto diariamente, por medio de sus “agentes”, de las andanzas de cuanto compatriota, enemigo de la Causa o no, viajara por el extranjero; un día se le presentó a cierto Cónsul, cuyo nombre he olvidado, en cierta ciudad europea que tampoco recuerdo, un señor de aspecto muy decente y le dijo:
- Señor cónsul, soy venezolano y caraqueño y deseo que usted me haga extender otro pasaporte a mi nombre, porque el mío se me ha extraviado o me lo robaron.
- Señor-le contesto el cónsul-, lo que usted me pide es de todo punto imposible de cumplir. A mí no me consta que usted sea venezolano ni mucho menos caraqueño.
- ¿Quién me asegura que usted no es un extranjero que trata de entrar a Venezuela con intenciones malévolas contra el gobierno del general Gómez?
- Señor cónsul, le voy a probar a usted que soy caraqueño de nacimiento, escuche: Llaguno al Conde, Conde a principal, Principal a la Torre, Torre a Madrices, Madrices a Marrón, Marrón a Cují, Cují a a Romualda, Romualda a Manduca, Manduca a Ferrenquín, Ferrenquín a la...
- Me ha convencido. Aquí tiene su pasaporte…

Otra pequeña historia de Juan Röhl relacionada con el tema:

En el mundo, sólo Caracas y Mérida de Yucatán, tiene nomenclatura por esquinas.

Mérida de Yucatán, en Mexico, comparte con Caracas la privilegiada, aunque no envidiable particularidad, de ser las únicas ciudades en el mundo cuya nomenclatura callejera se guía, no por calles, como todas las ciudades que se respetan, sino por esquinas, con pintorescos y caprichosos nombres cuyo origen es, la más de las veces, desconocido.
En Yucatán, y quizás sea también en el caso de Caracas, esta curiosa distinción se hizo en los tiempos coloniales con el fin de que los indios, ignorantes de letras y números, pudieran guiarse.
He aquí el nombre de algunas esquinas de la ciudad mexicana: El Flamenco, El Colmillo, El Elefante, La Mujer Vieja, El Mono, Las Dos Caras, etc. Sin embargo, Caracas le gana en originalidad con las de Cristo al Revés, Quitacalzón, Pele el Ojo, y otros nombres a cual disparatados.


Esquinas viejas y nuevas (Job Pim)

Juan J. Verde M. en su libro Caracas del Recuerdo a la Nostalgia (8) comenta que la particular nomenclatura de las calles y esquinas de Caracas ha llamado la atención a cuanto turista llega a esta ciudad y ha sido también sopa de chistes, burlas, y pitorreos por parte de nuestros cronistas y poetas. Nuestro insuperado Francisco Pimentel “Job Pim”, comentaba en “Esquinas viejas y nuevas” esas características.

Propios y extraños
censuraban hasta hace pocos años
nuestra nomenclatura callejera,
es decir, la manera
con que aquí se designan las esquinas,
pues son designaciones poco finas:
Pela el Ojo, Aguacate, Lazarinos,
Quitacalzón, Pagüita, Capuchinos,
Traposos, Albañales,
y otras que hasta parecen inmorales.

No dejaba de haber cierta razón
en esa afirmación;
pero al menos tenía
una ventaja: ya por la tradición
toda la gente aquí se la sabía.

Y además ¡cada nombre tan distinto!
si a uno le indican: de Miseria a Pinto,
en dos días la calle,
pero no la confunde el más idiota
con otra de Punceres a Pelota,
Viento a Curamichate,
o bien, San Francisquito al Aguacate.

En cambio, vaya usted a un barrio nuevo
de los que a diario en nuestra villa crecen
y cuyas calles todas se parecen
como un huevo a otro huevo
y ya verá que la nomenclatura
será muy meritoria
por que fundada está en la patria histórica,
p ero resulta en este caso oscura,
no responde a su fin,
pues cualquiera, sin ser lerdo no bobo,
a Bombona confunde con Junín,
o bien Boyacá con Carabobo;
y entre Arismendi, Brión, Piar y Rondón,
no es muy difícil que haya confusión,
y a poco que la historia no recuerde,
el viandante se pierde.

Y así, aunque haya gente que se hincha
por residir de Boyacá a Pichincha,
por mi parte prefiero,
cuando me dan alguna dirección,
que sea de Concordia a Zapatero,
o de Cují a Marrón.

Elaborado por Gerónimo Alberto Yerena Cabrera para la Sección Caracas de Antaño e Historietas del Blog Venezuela Libre y para el Blog Venezuela de Antaño.

Dedicado a todos los que conocimos la esquina de Santa Capilla como esquina de San Mauricio.

Bibliografía
1.- Rafael Valery S. La Nomenclatura Caraqueña. Capítulo Las calles. Ernesto Armitano Editor. Caracas 1978.
2.- Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. Alonso Díaz Moreno, coincidencias con Simón Bolívar "El Viejo". Publicado en el Blog Venezuela Libre de Joaquín Ramón. Sección Caracas de Antaño. Sábado 12 de abril de 2008. http://joacoramon.blogspot.com/
3.- Ramón Urdaneta. Historia Oculta de Venezuela. Fundur Editores. Nota 1810. 2007.
4.- Consejero Lisboa, Relación de un Viaje a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador. Ediciones de la Presidencia de la República de Venezuela. Ediciones Edime, Caracas-Madrid, 1954.
5.- Edición del diario El Universal. La Vida Caraqueña en Doce Mapas.
6.- Enrique Bernardo Nuñez. La Ciudad de los Techos Rojos. Monte Avila Editores.
7.- Juan Röhl. 501 pequeñas historias. Editorial Monte Avila Editores C.
8.- Juan J Verde M. Caracas del Recuerdo a la Nostalgia. Nomenclatura de Caracas. Impregraf C.A. 1997.

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